Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.

26 de febrero de 2017

Disparan a MATAR a PEÑA NIETO y asesinan a 3 de sus ESCOLTAS ¡ASÍ HUYERON DE LAS BALAS!

Cuatro escoltas al servicio de la familia del gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, fueron asesinados a balazos la noche del jueves en céntricas calles del puerto. De acuerdo con la versión oficial de los hechos, difundida por el gobierno de Veracruz, los agresores fueron presuntos sicarios del cártel del Golfo, quienes habrían confundido a los escoltas con integrantes de bandas rivales del narcotráfico. Las cuatro víctimas eran policías de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE), y custodiaban a los hijos, suegros y cuñada del mandatario mexiquense, que vacacionaban en esa zona turística, confirmó por separado el secretario general de Gobierno del estado de México, Humberto Benítez Treviño. Agregó que la familia del gobernador regresó la mañana de ayer viernes a la ciudad de Toluca, sana y salva. La Procuraduría General de Justicia de Veracruz, mediante un comunicado de prensa, informó a que “presuntamente el enfrentamiento se debió a que los escoltas fueron confundidos con un grupo rival, y (que) no fue un ataque directo contra los hijos de Peña Nieto, quienes ya se encontraban hospedados en su hotel”. Aunque, en contrario, la Procuraduría del estado de México asegura que los agentes sí iban escoltando a los familiares del gobernador Peña Nieto en el momento del ataque. Según las investigaciones de la Procuraduría veracruzana, poco antes de las 23:00 horas del jueves, los policías escoltas Fermín Esquivel Almanza, Ray Érick López Sosa, Roberto Delgado Nabor y Guillermo Ortega Serrano transitaban a bordo de una camioneta Dodge tipo Durango, sobre el bulevar Manuel Ávila Camacho. Metros adelante de la céntrica calle Bolívar, otras dos camionetas de la marca Mitsubishi, negras, circulaban también sobre la avenida del malecón, pero en dirección opuesta. Según testigos, las dos camionetas oscuras “se brincaron en forma intempestiva el camellón” y persiguieron a los escoltas, contra quienes abrieron fuego. Los cuerpos de dos escoltas quedaron dentro de la camioneta Durango con matrícula del estado de México, y el otro par de policías fueron abatidos en plena banqueta de la plaza Soberanía, y rodeados por cientos de casquillos de armas largas AK‐47, conocidas como cuernos de chivo. Horas después del ataque el gobierno federal anunció el envío de fuerzas federales policiacas y militares que ejecutarán un operativo conjunto contra la delincuencia organizada.

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