Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
La Colmena no se hace responsable ni se solidariza con las opiniones o conceptos emitidos por los autores de los artículos.

23 de agosto de 2026

El péndulo de la experiencia: Continuidad y ruptura en las elecciones del Rectorado de la ULA (2026) por Dr. Jairo Pérez


Introducción

La Universidad de Los Andes se encuentra inmersa en un proceso electoral que trasciende lo meramente administrativo para convertirse en un auténtico drama político-institucional. Después de casi dos décadas de una misma gestión al frente del rectorado, encabezada por Mario Bonucci, la comunidad universitaria se prepara para decidir su futuro en las urnas el próximo 11 de noviembre de 2026. Sin embargo, lo que hace particularmente fascinante este proceso es la paradoja que lo atraviesa: varios de los principales candidatos a rector han sido parte activa de la estructura de poder que ahora aspiran a reformar o, en su defecto, a continuar. Esta aparente contradicción—presentarse como si nunca hubiesen "roto un plato" después de décadas de gestión—no es un mero accidente retórico, sino la médula misma del debate político universitario.

Este ensayo propone analizar cómo los tres candidatos principales—Patricia Rosenzweig Levy, Pedro Grima Gallardo y Manuel Morocoima—construyen sus discursos desde la experiencia, pero la resignifican de manera diametralmente opuesta. Lejos de ser un obstáculo, la larga trayectoria institucional se convierte en el principal argumento de campaña para todos, ya sea para afirmar la necesidad de continuidad, para diagnosticar la crisis desde el conocimiento interno o para presentarse como la alternativa de cambio desde las entrañas mismas del sistema. La cuestión de fondo no es si los candidatos han estado o no al frente de la ULA, sino qué lectura política hacen de ese tiempo compartido y cómo proyectan su futuro.

El contexto de la elección: Dos décadas de gestión Bonucci

Para comprender la singularidad de este proceso electoral, es imprescindible situarlo en su contexto histórico. La gestión de Mario Bonucci al frente del rectorado de la ULA se ha extendido por casi veinte años, un periodo excepcionalmente largo para cualquier universidad pública venezolana. Esta prolongada permanencia ha generado, como era previsible, un desgaste natural de la imagen institucional y un creciente malestar entre diversos sectores de la comunidad universitaria que reclaman renovación.

La ULA, como muchas universidades autónomas venezolanas, ha vivido durante estas dos décadas profundas transformaciones—y crisis—en el contexto nacional: cambios en la política educativa, recortes presupuestarios, migración de talentos, deterioro de la infraestructura y una creciente precarización de las condiciones laborales de profesores y personal administrativo. En este escenario, la figura del rector y su equipo directivo se convirtió en el principal referente—tanto para la alabanza como para la crítica—de la gestión de la educación superior.

El proceso electoral actual, entonces, no es un relevo generacional natural, sino el primer intento real de alternancia en casi veinte años. Las reglas del juego, definidas por el Reglamento Transitorio de Elecciones, buscan garantizar un proceso democrático con voto universal, libre, directo y secreto, que incluya a todos los sectores de la comunidad universitaria. Pero más allá del aspecto formal, lo que está en juego es una disputa por el relato de esas dos décadas: ¿fueron años de gestión eficiente frente a la adversidad o de estancamiento y falta de renovación?

Patricia Rosenzweig Levy: La experiencia como credencial de gestión

La Dra. Patricia Rosenzweig Levy es quizás el ejemplo más elocuente de cómo la larga trayectoria institucional puede convertirse en el principal activo político. Actual Vicerrectora Académica de la ULA, cargo que ocupa desde 2008, Rosenzweig ha sido parte del equipo directivo de Bonucci durante la mayor parte de su gestión. Anteriormente, ejerció como Decana de la Facultad de Ciencias, lo que le otorga un conocimiento profundo no solo de la estructura administrativa central, sino también de la vida académica en los niveles más operativos.

Lo más notable del discurso de Rosenzweig es su absoluta ausencia de ambigüedad respecto a su trayectoria. Lejos de minimizar su paso por la gestión, lo presenta como su principal aval. En sus propias palabras: su aspiración se basa en "hechos concretos, reales, porque proyecto que he propuesto, proyecto cristalizado, es decir, existe la capacidad de trabajo que no se rinde ante los obstáculos y hay obras palpables en mi transcurrir por los espacios ulandinos". La elección del verbo "cristalizar" es reveladora: sugiere un proceso de maduración natural, de algo que estaba en estado potencial y que ella logró convertir en realidad tangible.

¿Cuáles son esas "obras palpables"? Rosenzweig menciona la construcción del edificio de la Facultad de Ciencias, un hito que simboliza, en su narrativa, la capacidad de gestionar recursos en contextos adversos. También alude a la creación de nuevas carreras, lo que evidencia una visión de crecimiento académico. Su discurso se construye sobre la premisa de que la ULA requiere "capacidad de trabajo que no se rinde ante los obstáculos", y ella se presenta como la encarnación de esa perseverancia institucional.

En esta lógica, los casi veinte años de gestión de la que ha formado parte no son un lastre sino un aprendizaje continuo. Rosenzweig, en su calidad de vicerrectora, ha sido copartícipe de las decisiones que han moldeado la ULA en el siglo XXI. Pero su propuesta no es de continuidad acrítica, sino de profundización: sostiene que, con una gestión más ágil y con el conocimiento adquirido, se pueden resolver los problemas que la universidad aún enfrenta. Su mensaje implícito es que la experiencia no solo es valiosa, sino insustituible: después de tantos años, ella sabe mejor que nadie cómo funciona—y cómo debe funcionar—la Universidad de Los Andes.

Pedro Grima Gallardo: La experiencia al servicio del diagnóstico crítico

El Dr. Pedro Grima, candidato de la fórmula "Horizonte ULA", representa la otra cara de la moneda. También es un profesor de larga trayectoria en la institución y un investigador reconocido. Sin embargo, su lectura política de la experiencia es radicalmente diferente a la de Rosenzweig. Para Grima, la larga permanencia en la ULA no es una credencial de gestión, sino una credencial para el diagnóstico: conoce la universidad desde dentro, ha visto sus aciertos, pero también sus fracasos, y precisamente por eso puede señalar lo que debe cambiar.

El momento más revelador de su campaña fue durante el acto de postulación, cuando lanzó una andanada crítica contra el rector Bonucci y la gestión que él mismo ha conocido durante años. Grima calificó el largo periodo de Bonucci como una "insólita dictadura rectoral de casi 20 años, jamás vista en ningún lugar del planeta por universidad alguna". La carga semántica de la palabra "dictadura" es imposible de ignorar: establece una ruptura tajante con el relato de Rosenzweig y la gestión saliente, y posiciona la elección como una suerte de liberación.

Pero la crítica de Grima no se queda en lo retórico. Al aludir a la documentación que la gestión actual deberá entregar como "incuantificable", sugiere una opacidad administrativa y un desorden que solo alguien que conoce la casa puede denunciar con autoridad. Su estrategia discursiva consiste en usar el conocimiento interno—ese que solo se adquiere con años de permanencia—como herramienta para deslegitimar a quienes han estado al frente. En sus palabras, su trayectoria no es una prueba de complicidad con el status quo, sino de conciencia crítica: ha visto los problemas, ha sufrido sus consecuencias y ahora se siente moralmente obligado a encabezar la transformación.

Este movimiento retórico es especialmente efectivo porque, al igual que Rosenzweig, Grima no puede ser acusado de "venir de fuera". Su conocimiento de la ULA es tan profundo como el de su rival. La diferencia radica en la interpretación de esos años compartidos: para Rosenzweig, son años de logros; para Grima, años de deterioro. Es la misma materia prima—la experiencia—interpretada a través de dos lentes políticos opuestos.

Manuel Morocoima: La continuidad como proyecto

El profesor Manuel Morocoima, candidato de la plancha "La ULA Avanza", ocupa una posición intermedia pero igualmente reveladora. Actual Secretario de la universidad y con el respaldo explícito del rector Bonucci, Morocoima representa la continuidad directa del proyecto actual. Su trayectoria institucional es, como la de los anteriores, larga y vinculada al equipo directivo saliente.

Lo interesante del caso de Morocoima es que su campaña no busca disfrazar la continuidad como cambio. Al contrario, "La ULA Avanza" asume el legado de Bonucci y propone profundizarlo. Su mensaje es que, si bien ha habido dificultades—reconocidas por todos—la gestión actual ha sentado bases que no deben desperdiciarse. La experiencia, en este caso, es garantía de estabilidad en un momento de incertidumbre.

Este discurso de continuidad tiene sus propios dilemas. Primero, está el desgaste natural de casi veinte años de gestión, que genera en amplios sectores de la comunidad un anhelo de cambio que Morocoima debe administrar con cuidado. Segundo, está el hecho de que, al asumir el legado de Bonucci, también asume sus críticas y la percepción de estancamiento. Su campaña, por tanto, debe equilibrar la defensa de la gestión saliente con la promesa de una renovación dentro de la continuidad.

Morocoima encarna el personaje del "hombre de confianza" que, después de años de trabajo en la sombra, da el paso al frente. Su candidatura es una apuesta por la confianza en el equipo conocido, en la experiencia compartida, en la capacidad de quienes ya han demostrado saber gestionar la ULA. En su narrativa, la estabilidad es un bien en sí mismo, y la experiencia es la garantía de que no habrá sobresaltos ni experimentos riesgosos.

Análisis de la paradoja: ¿Todos rompieron platos?

La pregunta que subyace al análisis de estas tres candidaturas es inevitable: ¿cómo es posible que personajes que han ocupado cargos de alta responsabilidad durante años en la ULA se presenten ahora, en sus respectivos discursos, como si la situación que critican o defienden fuera ajena a su responsabilidad?

En el caso de Rosenzweig, la paradoja se resuelve mediante la afirmación de la propia eficacia: ella no ha "roto platos"; al contrario, ha sido parte de la solución. Su trayectoria, lejos de ser cuestionable, es su principal logro. La paradoja se disuelve en el elogio de la gestión compartida.

En el caso de Grima, la solución a la paradoja es más compleja. Él ha sido parte de la ULA, pero no necesariamente de la toma de decisiones centrales. Su larga trayectoria como profesor e investigador le permite señalar con legitimidad los problemas sin cargar con la responsabilidad directa de las políticas que critica. Es la figura del crítico interno, del disidente que conoce el sistema porque lo ha vivido, pero que no se ha beneficiado de él. Así, la paradoja se resuelve mediante la separación entre "estar en la universidad" y "estar en el poder".

En el caso de Morocoima, finalmente, la paradoja ni siquiera se plantea como tal. Su candidatura es explícitamente continuista, y su experiencia es la credencial que lo acredita para continuar el proyecto. No hay contradicción porque no hay aspiración a presentarse como un cambio radical.

Implicaciones para la democracia universitaria

Más allá de las estrategias particulares de cada candidato, la paradoja de la experiencia en estas elecciones tiene implicaciones profundas para la vida democrática de la ULA. El hecho de que casi todos los aspirantes al rectorado sean figuras de larga trayectoria revela un problema estructural: la dificultad de la universidad para renovar sus cuadros directivos y para abrir espacios a nuevas generaciones.

Esta situación no es casual. La gestión prolongada de Bonucci ha creado un ecosistema en el que la experiencia acumulada en la cúpula directiva se convierte en el principal capital político. El resultado es que la alternancia, si llega, será una alternancia entre figuras que ya han navegado las aguas del poder durante mucho tiempo. La novedad, en todo caso, será más simbólica que real: un cambio de caras, pero no necesariamente de métodos o de enfoques.

Sin embargo, también es posible leer esta situación con optimismo. El hecho de que la ULA esté celebrando elecciones después de casi veinte años es, en sí mismo, un triunfo de la democracia universitaria. La participación de candidatos con experiencia en la gestión puede garantizar que la transición, si se produce, sea ordenada y que el conocimiento acumulado no se pierda. La paradoja de la experiencia, en este sentido, no sería un defecto sino una virtud: la universidad elige entre opciones que conocen bien la casa, lo que podría traducirse en políticas más realistas y ejecutables.

Conclusión

Las elecciones al rectorado de la ULA de 2026 presentan un escenario político inédito en el que la larga trayectoria institucional de los principales candidatos se convierte en el núcleo de la disputa electoral. Lejos de ser un punto ciego o una contradicción insalvable, la experiencia se resignifica en tres registros distintos: como credencial de gestión eficaz (Rosenzweig), como herramienta de diagnóstico crítico (Grima) y como garantía de continuidad estable (Morocoima).

La paradoja de que estos candidatos, habiendo estado al frente de la ULA durante años, se presenten ahora como si nunca hubiesen "roto un plato" se resuelve mediante la construcción de narrativas políticas que interpretan de manera radicalmente diferente el mismo periodo histórico. Para unos, esos años fueron de logros; para otros, de deterioro; para otros más, de preparación para un relevo ordenado. La experiencia, en todos los casos, no es un accidente biográfico sino el argumento central.

En definitiva, lo que está en juego en estas elecciones no es solo quién ocupará el rectorado, sino cómo la comunidad universitaria interpreta su propia historia reciente. La larga gestión de Bonucci ha dejado una huella que los candidatos intentan administrar de manera diversa. La universidad, a través del voto, decidirá no solo un nombre, sino también un relato sobre sus últimas dos décadas.

La democracia universitaria venezolana, golpeada por años de crisis nacional y de desinversión estatal, encuentra en este proceso electoral una oportunidad de renovación. Pero esa renovación, como muestran estas candidaturas, estará inevitablemente marcada por la sombra de la experiencia acumulada. El péndulo de la trayectoria sigue su curso, y la ULA, después de casi veinte años, se dispone a elegir entre distintos modos de recordar el camino recorrido y proyectar el que viene. 

Francia casi con toda seguridad ayudaría a cualquier intento irlandés de apoderarse de la «flota en la sombra» de Rusia.

 


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De prensabolivariana en agosto 23, 2026

Eso se debe a que Irlanda se convirtió recientemente en un protectorado francés, según la revista Foreign Policy.

El embajador ruso en Irlanda, Yuri Filatov, advirtió a su país anfitrión a principios de agosto que podrían derivarse las «consecuencias más graves» del envío por parte de Dublín del ejército irlandés para abordar buques sospechosos de violar las sanciones antirrusas, tras la reciente aprobación de la legislación pertinente que lo permite. Cabe mencionar que Irlanda es formalmente neutral, pero mantiene estrechos lazos con la OTAN, aunque también ha estado bajo presión occidental desde principios de año por su continua alúmina exportaciones a Rusia.

También se ha hablado mucho de la supuesta «flota en la sombra» rusa que navega por aguas irlandesas para evadir los intentos franco-británicos de incautarlas, y de un presunto buque espía ruso que supuestamente vigila casi el 75% de los cables transatlánticos que pasan por la zona económica exclusiva de Irlanda o cerca de ella. Para contextualizar esta sensacionalista atención mediática y política, cabe destacar que Irlanda es un país prácticamente desmilitarizado, sin capacidades militares significativas. Por lo tanto, no puede incautar por sí sola la «flota en la sombra» rusa.

Ahí radica la importancia del informe de Foreign Policy de mediados de junio sobre cómo « Irlanda se está convirtiendo en un protectorado militar francés ». En ese sentido, «en enero, Dublín y París firmaron un marco estratégico conjunto que estará vigente hasta 2030. En febrero, se firmó un acuerdo de cooperación militar que abarca entrenamiento conjunto, intercambio de inteligencia y otras áreas. Lo más significativo es que Irlanda ha externalizado casi por completo sus adquisiciones militares, incluyendo el control legal, administrativo y logístico, a Francia».

Además, «París controlará también el mantenimiento y las cadenas de suministro necesarias para el uso a largo plazo de este equipo, al tiempo que dirigirá el entrenamiento de las tropas irlandesas pertinentes… Desde 2025, Dublín ha firmado contratos o iniciado negociaciones con el gobierno francés por más de 1.400 millones de euros. Para poner estas cifras en perspectiva: el presupuesto total de defensa de Irlanda para 2026 es de tan solo 1.500 millones de euros». Surge entonces la pregunta de por qué aceptaron esta relación de protectorado.

Desde la perspectiva de las élites irlandesas, la presión occidental para incorporar de facto a su país a la OTAN se está volviendo demasiado fuerte como para resistirla, por lo que prefieren contar con Francia como su «hermano mayor» para que los guíe tardíamente en este proceso, en lugar del Reino Unido, por razones históricas evidentes. Francia está más que dispuesta a ayudar, ya que su liderazgo compite ahora con Alemania y el Reino Unido por convertirse en el líder militar y de seguridad de Europa en la » OTAN 3.0 «. Esto requiere ampliar el alcance de su influencia.

Al permitir que Irlanda se convierta en su protectorado, Francia amplía su alcance militar en el Atlántico, complementando lo logrado tras la incorporación de Noruega a su paraguas nuclear a finales de mayo. Sumado a la extensión de su paraguas nuclear a Polonia el mes anterior, Francia consolida su influencia militar y de seguridad en Europa Occidental, Septentrional y Central, lo que la encamina a convertirse en el principal aliado de Estados Unidos en la «OTAN 3.0». Sin embargo, en ese caso, también se convertiría en el principal adversario de Rusia en Europa.

Volviendo a la introducción, la captura por parte de Irlanda de la «flota en la sombra» rusa requeriría casi con toda seguridad la ayuda francesa, dado que Dublín carece de la capacidad militar para llevarla a cabo, lo que resultaría en la creación de otro frente de contención liderado por Francia contra Rusia en Europa. Si a esto le sumamos la estrategia francesa, similar a la de la guerra de Siria, para derrocar a los gobiernos afines a Rusia en el Sahel, se puede concluir que Francia ha reavivado su rivalidad con Rusia, una nueva variable en la Nueva Guerra Fría.

♦♦♦

*Andrew Korybko es analista político, periodista y colaborador habitual de varias revistas en línea, así como miembro del consejo de expertos del Instituto de Estudios y Predicciones Estratégicas de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos. Ha publicado varios trabajos en el campo de las guerras híbridas, entre ellos “Guerras híbridas: el enfoque adaptativo indirecto para el cambio de régimen” y “La ley de la guerra híbrida: el hemisferio oriental”.@AKorybko

22 de agosto de 2026

Se llamaba Federico García Lorca

 


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De prensabolivariana en agosto 22, 2026

Y lo asesinaron los fascistas…

La casada infiel

Federico García Lorca*

Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.

Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.

Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena
yo me la llevé del río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.

Me porté como quien soy.
Como un gitano legítimo.
Le regalé un costurero
grande de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.

♦♦♦

Por: Agencia Editorial Bolivariana
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Cultura Federico García Lorca 
Fuente https://diariopolitika.substack.com/
FEF69F

Candidatos

 


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De prensabolivariana en agosto 22, 2026

Memorias de un escuálido en decadencia

¡No me empujen, que yo me caigo solito! Los compañeros se están adelantando a las etapas que nos propuso el maestro y presidente Donald Trump. Hay que respetar la tarea. Y la tarea es: estabilización, recuperación, transición. Hagan la plana bien. Además, todavía ni siquiera estamos estabilizados (todos estamos temblando). Es decir, la primera fase no la hemos cumplido. Decimos esto porque hay unos compañeros que ya andan creando campañas electorales para lanzar su candidatura. Allí está el compañero Enrique Márquez. Después que el compañero Trump lo presentó allá, en la Casa Blanca —menos mal que no fue en el salón oval—, él pensó que era el Arturo, o sea, el hombre. Pero al poco tiempo fue olvidado por gris. Esta semana se presentó en un acto en el hotel Marriott, un lugar muy populoso de la capital, y dio un discurso repitiendo que Estados Unidos nos quiere mucho, y que es nuestro mejor aliado. Eso lo sabemos hace mucho tiempo ya. Dice una serie de frivolidades que no vale la pena recordar. Lo que sí vale la pena decir es que se presentó con las ganas de ser el candidato, porque ya Trump lo presentó en la Casa Blanca, y eso sin que le regalara ninguna medalla. Lo que nosotros pensamos —porque, aunque parezca mentira, también los militantes de la oposición pensamos— es que hay que esperar y no irse cuesta abajo en la rodada. No hay que olvidar que Márquez fue candidato y le dieron una paliza tan grande que todavía no se sabe cómo fue; no sé decirte cómo fue… 

Política(derecha)

Sin embargo, es bueno anotar algunas cosas que dijo para que vean que este hombre cree que uno sigue siendo bolsa. Dijo esto: «¿Desde cuándo no se hace una elección sindical gremial? Pues nosotros queremos que se hagan todas en esta transición. En los próximos meses, que se elija a todos los sindicatos, todos los gremios, todos los consejos comunales, todas las comunas, toda organización. Eso va primero». ¡Eso va primero! ¿Ustedes han visto? ¿Cómo carajo se puede creer en alguien así? El tipo va al hotel Marriott a pedir elecciones comunales. ¡Qué arrecho! ¿Han visto esa vaina? No es serio este cementerio…

Y después de nueve años de lucha bravía en el exilio, regresó al país el compañero Pablo Medina. Hasta el aeropuerto se acercó un grupo de militantes a gritarle: «Volvió, volvió, volvió». El hombre declaró que viene dispuesto a seguir sacrificándose por lo que queda de país. Eso es lo importante de nuestros líderes, que regresan al país y llegan con la fuerza de las ideas a seguir aportando para que el país no se nos vaya del todo. Ojalá que no venga a postularse, como lo está haciendo el compañero Enrique Márquez, quien ya dice que él es el hombre elegido por el maestro y compañero Trump. Esa pelea entre los candidatos nuestros va a ser dura, como la vida. Ya hay quienes hablan del compañero Embajada Radonski, quien cumple su papel como diputado en la Asamblea Nacional, y donde está descargando su arrechera, porque no le dan nunca la palabra para dar una clase de  política y salsa y control.

También nos dicen —eso es lo malo de ser militante de la oposición, que no nos informan un carajo— que los compañeros Leopoldo —Poeta— López y Julio —Asesino de Niños— Borges también quieren ser candidatos. Eso lo deducen porque, como Primero Justicia y Voluntad Popular son los partidos que están hablando con la dictadura en la mesa de diálogo, que está de vacaciones, pero vuelve a clases en septiembre, allí no incorporaron a la compañera María Súmate, y es claro que, de haber elecciones, uno de los dos se va a presentar, o los dos ligaditos.

El papá de Margot estaba viendo un análisis  político por un canal de televisión y decía: «Aclara, garganta, aclara. ¡No me hagas quedar mal, carajo! Por lo que veo, vamos a tener muchos candidatos únicos para las elecciones presidenciales. Vuelve el Chiripero de Caldera. Y a nosotros, los que votamos, no nos toman en cuenta. Llegan y se van al Marriott, como que uno viviera allí. ¡No me jodan!». Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: «¡Lánzate como candidato, gran carajo, para ver si te mudas!».

—Porque vivir se ha puesto al rojo vivo… —me declama Margot.

♦♦♦

*Roberto Malaver. Periodista y escritor. Niega ser humorista, a pesar de algunas evidencias que indican lo contrario. Co-moderador del popular programa «Los Robertos», al cual insisten en llamar «Como Ustedes Pueden Ver». Co-editor del suplemento comico-politico «El Especulador Precóz». «Co-algo» de muchos otros proyectos porque le gusta jugar enquipo. @robertomalaver