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“La sabiduría de la vida consiste en la eliminación de lo no esencial. En reducir los problemas de la filosofía a unos pocos solamente: el goce del hogar, de la vida, de la naturaleza, de la cultura”. Lin Yutang
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Caminaba por una calle de La Candelaria sin rumbo fijo, entre sus recovecos históricos y emblemáticos de una Venezuela hibrida pero muy marcadada por la presencia del emigrante español, con ese andar desganado de quien procura no llamar la atención del destino, atento a las réplicas y asfixiado por el humo denso y amargo de los autobuses que recorren una ciudad de identidad desdibujada por su casco y sus zonas de compresión, al decir de Fruto Vivas.
Mientras lo hacía, gravitaba en mi pensamiento una idea vieja como el mundo, a saber, que la historia de las naciones la van escribiendo siempre los mismos señores de traje impecable y dentadura tan perfecta que parece falsa.
Bar de mala muerte
Entré a un bar donde hablaban de cosas políticas y decían los encorbatados, que tenían pintas de intelectuales, entre trago y trago que había un gringo, un tal Oliver Kornetzke, que se dedicó al trabajo de poner en letras de molde lo que todos ya sabían sobre el gran circo de la política, refiriéndose en particular a ese magnate rubio de corbata estridente que jugaba a ser rey frente a las cámaras de televisión, y se autoproclamó Dios, llamado Donald Trump.
Especie de cadáver
Sostenía el estudioso Oliver, o lo que quiera que fuese, que el individuo en cuestión no era más que una "especie de cadáver embutido en un saco que le venía grande"fórmula ciertamente afortunada para soltar al mostrador a la hora del crepúsculo, de ésas que hacen cabecear de aprobación a sus feligreses.
En esa zona del centro de Caracas,
hay bares, plazas y locales con olor a la antigua clase media de Caracas, adecos, copeyanos y gente con estilo que mientras reclaman unas copa de ginebra, se les traba la lengua con los disparates de la época después del 3 de Enero.
Me dije, "están mezclando cañas", pero a mí, que observaba el discurrir de la vida no me iban a joder con especulaciones académicas ni con tratados de sociología de salón, porque la materia de la que está hecha la realidad resulta infinitamente más sencilla y mucho más antigua que el primer tango grabado en la historia.
La pura verdad de lo que ocurre con el magnate de marras, con los senadores que se pliegan y se doblan como juncos al primer soplo de aire y con toda esa comparsa que pretende adueñarse del planeta, es que padecen un terror atávico hacia los desposeídos.
Algo de miedo
No se trata, entiéndase bien, del miedo vulgar a ver disminuidas sus cuentas bancarias, sino de ese odio rancio, metódico, pacientemente rumiado que las clases acomodadas reservan para todo aquel que huela a combustible barato, a fiambre de baja calidad o al sudor denso del taller: esa gente no le perturba en absoluto que el pueblo pase privaciones o hambre, lo que verdaderamente les exaspera es su sola existencia, que transiten por las mismas aceras, que se atrevan a sostenerles la mirada sin inclinar la cerviz, de ahí que la sevicia y el encono no sean, como pretenden hacernos creer los analistas sensatos que pontifican en la radio, un simple error de cálculo o un exceso involuntario de las administraciones de paso, en absoluto, la crueldad es en verdad un instrumento de precisión, una herramienta meticulosamente afilada para convencer al de abajo de su total insignificancia.
Te van privando del acceso a la medicina, te encarecen el billete del transporte, te colocan al vigilante en la esquina para fiscalizar tus pasos y, por si fuera poco, te explican desde una pantalla luminosa que la culpa de tus males es únicamente tuya por no haber tenido el buen tino de nacer en cuna de oro, como María Corina o Lorenzo Mendoza, mientras tanto los otros, aquellos que antaño vestían el ropaje de conservadores ilustrados y diplomáticos de modales finos, personificados en figuras de voz aflautada como Marco Rubio, acaban haciendo fila pacientemente para besar la mano del matón de turno, habiendo empeñado la honra y el decoro en la primera partida con tal de asegurarse un rincón de sombra a la vera del mando, al cabo de la jornada, las frases tajantes y las palabras afiladas sirven a lo sumo para mantener a flotación el ánimo frente al embate de la marea, pero la verdadera contienda se libra abajo, en la dureza del asfalto, allí donde los olvidados continúan sosteniendo el peso de los días, porque los poderosos podrán adueñarse de los periódicos, de los tribunales y de las armas, pero jamás lograrán descifrar esa terca, incomprensible dignidad de quienes, no teniendo absolutamente nada que perder, se obstinan sencillamente en no desaparecer de la faz de la tierra.
El teléfono de María Corina Machado suena con la melodía de Misión Imposible, pero la pantalla no marca a Tom Cruise. Marca la recepción de una marina privada en Panamá.
—Estimada doña María Corina —dice la voz al otro lado, con una carraspera sospechosamente ensayada—. Lamento informarle que la embarcación no podrá zarpar. Hemos detectado un desperfecto mecánico de extrema gravedad: el ancla estornudó y las velas sufren de estrés postraumático.
Machado suspira, se ajusta el bolso y da la orden de activar el Plan B. Ya el pasaporte tenía la tinta fresca del sello de salida, pero el Caribe panameño acababa de inventar el primer taller mecánico marítimo con sensores de geopolítica integrada.
Así comenzó el maratón de 48 horas en el que la líder opositora venezolana intentó burlar el vacío sideral que separa a la capital panameña de las costas venezolanas. Un triángulo de las Bermudas muy particular, donde los barcos no se hunden por tormentas, sino por llamadas telefónicas, y los aviones no se pierden en el radar: sencillamente deciden que ese día tienen dolor de cabeza.
El plan B era impecable en el papel. Vuelo privado a Aruba, brisa marina en la cara y de allí una lancha rápida hasta tocar suelo patrio. El equipo se desplegó en la pista con la precisión de un comando de élite, pero la física aeronáutica volvió a reescribirse. El avión ni siquiera llegó a encender los motores. Las autoridades aéreas emitieron un no-despegue tan misterioso que hasta los pájaros de la pista miraban para los lados buscando la cámara oculta. En Aruba debieron quedarse esperando la comitiva, o tal vez la torre de control local intuyó que aquel vuelo llevaba un cargamento demasiado pesado de adrenalina opositora.
Pero si algo caracteriza el "eterno retorno" de María Corina es que la palabra rrendición no figura en el GPS. El martes 22, el escenario fue el Aeropuerto Internacional Marcos A. Gelabert. El destino: Curazao. La estrategia: la misma de los contrabandistas del siglo XVII, pero con pasaporte diplomático y periodista a bordo —la incombustible Idania Chirinos, registrando cada intento de abordaje como si fuera un cronista de Indias tropezando siempre con la misma piedra—.
Nuevamente, motores listos, cinturones abrochados, la señal de "no fumar" encendida y... aborto en pista. Tres de tres. Ni por mar, ni por aire, ni por la ruta insular de las Antillas Holandesas. Panamá, por dos días, dejó de ser la ruta del canal para convertirse en el juego de la oca: tire los dados, caiga en la casilla de aviación y vuelva a la casilla de salida.
Desde el entorno de la dirigente ya no hablan de fallas técnicas ni de permisos burocráticos, sino de un "cerco". Un cerco tan microscópicamente coordinado que solo falta que el próximo intento sea en bicicleta marítima y la cadena se salga misteriosamente a diez metros de la orilla.
Mientras tanto, en la capital panameña, María Corina contempla las aguas del Pacífico sabiendo que la distancia entre Panamá y Venezuela no se mide en millas náuticas ni en horas de vuelo, sino en la cantidad de excusas que una empresa de chárter es capaz de inventar antes del mediodía.
Mirar el techo agrietado de una habitación prestada en la capital es el primer paso para preguntarse en qué instante exacto el cielo perdió la nitidez. En este confinamiento de hormigón no existen los horizontes: el paisaje ha sido sustituido por la dictadura del cemento, el ruido mecánico del colectivo que frena violentamente en la esquina y un aire denso, impregnado de encierro, se adhiere a la piel desde el día mismo de la llegada a Buenos Aires.
Jornadas de explotación
El impacto del desarraigo se mide en el silencio del hogar. Dejar la inmensidad de la llanura pampeana bajo la promesa del progreso ha resultado ser la mayor de las ilusiones. La premisa de que el desgaste físico en la metrópoli otorgaría la dignidad negada por la crisis del campo se disuelve en la cotidianeidad: jornadas agotadoras de catorce horas diarias rinden un ingreso miserable que se evapora en la primera semana. En el entorno urbano actual, la subsistencia básica se vuelve inalcanzable. El alimento, el transporte y el alquiler devoran los recursos con la parsimonia de un verdugo, convirtiendo la vida diaria en el intento constante de respirar bajo el agua.
El mate de la ceniza
En la dinámica metropolitana, el tejido social se desintegra en la indiferencia. El aislamiento ha reemplazado la comunicación comunitaria que caracterizaba la vida en los pueblos, donde el viento soplaba sin obstáculos y la mirada alcanzaba el infinito. Incluso los rituales cotidianos han perdido su valor reconfortante: el mate, despojado del agua de pozo y de las hierbas aromáticas del origen, conserva únicamente un sabor neutro, similar a la ceniza y al olvido.
El costo más severo de esta migración es la pérdida de la perspectiva futura. En la ruralidad pampeana, el envejecimiento representaba un ciclo natural integrado a la comunidad, donde la vejez se transitaba a la sombra del caldén con el reconocimiento del entorno.
Anónimos
En el contexto urbano actual, en cambio, la vejez se vislumbra como una condena signada por la precariedad de la asistencia pública y el abandono. El temor predominante no es solo el agotamiento presente, sino la certeza de que el destino final quedará sepultado en el anonimato de una ciudad que jamás aprendió a nombrar a quienes la habitan.
Milei clonado
Esta arquitectura de la desolación encuentra su símbolo político en la cima del poder: Milei se erige como una figura autómata, un robot clonado en serie a partir de un viejo juguete de utilería de Disney, programado para ejecutar la frialdad del cálculo financiero sobre la vida humana.
Mientras tanto, abajo, en las orillas de la metrópoli, los porteños caminan meditabundos y en silencio a lo largo del puerto, observando el agua turbia del Río de la Plata como quien busca en el horizonte una respuesta que el hormigón les ha negado.
José Sant Roz
Qué panorama tan extraño estamos viviendo. Mataron a Allende, ¿por qué dejaron vivo a Maduro? Mataron a Inti Peredo, ¿por qué no mataron a Maduro? No le veo sentido a esta taumaturgia o traumaturgia. He estado recordando a Inti Peredo (Guido Álvaro Peredo Leigue), hombre de confianza de El Che Guevara, quien huía de las Fuerzas combinadas de la policía y militares los cuales rodearon una vivienda ubicada en la calle Santa Cruz N° 584, tras una filtración o delación. Inti Peredo gritó: “-¡NO ME AGARRARÁN VIVO!” Unos 150 efectivos asaltaron el lugar. Inti Peredo resistió y disparó desde el interior durante más de una hora hasta que su arma se encasquilló…
Maduro, debiste gritar: “-¡NO ME AGARRARÁN VIVO!”
No se puede entender cómo Maduro no llevaba consigo una ametralladora como sí la llevaba Allende.
A eso nunca podremos encontrarle sentido.
Quién puede encontrar alguna explicación de por qué agarraron vivo a Maduro, y que luego lo veamos en imágenes mostrando con su mano una V de la Victoria allá en una cárcel de Nueva York. ¡Señor, hubo una matazón de compatriotas! Algo intrigante además de delirante toda esta historia. Maduro tuvo que haber muerto, enfrentando a esos malditos gringos y ojalá a nosotros, Mario, nos quepa otro destino, luchando abrazo partido contra ellos.
¿Por qué además, entonces, también hubo tiempo y cuidado para que los gringos pudieran llevarse a su esposa Cilia, dejando alrededor ese reguero de compatriotas muertos?
¿Cómo fue que en esa plomamentazón no lo mataron a él (a Maduro) insistimos, y en cambio sí a todos esos cubanos? ¡Y a otros tantos venezolanos!
Y esto, queridos hermanos, es una historia que apenas comienza a desentrañarse.
Por qué va por capítulos. Así nos hemos encontrado sutiles repliegues cada vez más vergonzosos de aquellos llamados dirigentes “revolucionarios”, que para todo encuentran un subterfugio: “-Señores, Alex es un colombiano, un delincuente, que debe ser extraditado a EE UU…”. Señor, ¡locura total en tantos errores cometidos! Sensación de estafa general en el pueblo, de un engaño descomunal a todos los niveles, en los que creemos en este proceso.
Y todavía hay unos incautos (¡cobardes¡) que están creyendo que los van dejar pasar “lisos”, que se van a salvar en la estampida, con ese plan que se están ingeniando el cual es ir reculando y reculando hasta que puedan disiparse sin dejar rastro… Pero nada, señores, ustedes de veras que están muertos de CONCIENCIA. No podrán escaparse de sí mismos ni de quienes les rodean porque uno en la vida también debe tener una razón para morir y no debe ser cualquier muerte. No se puede esconder ni disimular la muerte que tendremos. Tiene que ser acorde con lo que uno ha escogido, ese final. No se trata de morir para siempre, como se dice, como un PERRO. Vayamos estimados amigos, escogiendo nuestra propia muerte que no debe ser la que disponga la cobardía…
Hay muertes de muertes.
Veo un gran parecido entre el tipo aquel de las VERDADES DE MIGUEL y el aquel Leocenis, con este nuevo espécimen que ronda por los oscuros meandros y antros del poder, quien ahora sin ton ni son (aunque con mucho tumba’o) sale a atacarte, Mario Silva. A denunciarte ante el Ministerio Público. Veamos los cargos. Te denuncia por presuntos delitos de difamación agravada, injuria, ultraje e instigación a la desobediencia. Qué vaina será esa “INSTIGACIÓN A LA DESOBEDIENCIA”, porque yo, por ejemplo, he sido DESOBEDIENTE toda la vida, y por ese cargo debí haber sido condenado a CADENA PERPETUA o fusilado. Fui expulsado del Liceo Gustavo Herrera en 1961 por DESOBEDIENTE, y la cartilla de expulsión colocaron con toda la claridad del caso: “Muy desobediente”. Pero ya a esa edad fui preso en el Cuartel de la Policía de Cotiza en 1965 y colocaron en el expediente “GROSERO”, es decir DESOBEDIENTE EN GRADO MÁXIMO CONTRA LA AUTORIDAD. Más tarde, excomulgado por la Iglesia Merideña por atentar contra la Conferencia Episcopal Venezolana y sus eminentes representantes. Entre otras perlas fue solicitada mi expulsión de la Universidad de Los Andes por un Consejo Universitario por atacar a una eminencia gris de alto pedigrí académico. Fui declarado “PERSONA NON GRATA” por el Colegio Médico de Mérida, siendo solicitada mi condena pública (en asamblea) por llamar a ciertos MÉDICOS ASESINOS por haber realizado MALAS PRAXIS en el Hospital Universitario de Los Andes. Provoqué el allanamiento del diario “Frontera” por la publicación de un muy DESOBEDIENTE artículo contra una banda de farsantes politiqueros de la región (vagabundos y farsantes “chavistas”, bien disfrazados de rojos rojitos). Fui demandado por un poderoso bufete controlado por aliados de Alan Brewer Carias (que a la vez produjo otro divorcio). Condenado incluso a muerte por un ex gobernador de Mérida (rojo rojito)… Y sobre otros escabrosos casos los cuales me los reservo porque están aún en proceso…
Qué más DESOBEDIENTE, quieren… Entonces Mario, yo estoy más jodido que tú… Eso creo…
El tal susodicho acusador de Mario le atribuye la presunta comisión de los delitos de «difamación agravada, injuria, ULTRAJE al Gobierno interino de la República Bolivariana de Venezuela y pues,… INSTIGACIÓN A LA DESOBEDIENCIA».
Todo eso, Dios mío, cuando en realidad los ULTRAJADOS somos nosotros. ¿Es que el fulano demandante no se da cuenta ni quiera de eso? Carajo, qué obtuso!!!!
Y vamos a ir desvelando ese, tu “crimen” Mario. Por, ejemplo, lo hacen por tus críticas a la política entreguista hacia los EE.UU. del gobierno de Delcy Rodríguez. Entonces si es por eso habrá también que demoler el monumento todo, el legado del Comandante, lo del 4-F de Chávez que se encuentra en el Cuartel de la Montaña. Si es por eso que entonces saquen a Bolívar del Panteón Nacional. Si es por eso, que la emprendan contra la bandera nacional y contra sus ocho estrellas y contra la propia constitución y el nombre de la llamada REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA…
Contra tantas cosas…
Si te llegaran a detener Mario, estarían condenado a un cuarto de siglo de luchas en Venezuela para vergüenza de toda una clase “dirigente” que ahora está vilmente entregada a los malditos gringos. Y el mundo, no te creas, estará alerta. No les va a ser sencillo y se desvelará por completo los puñales encaletados que traen en sus almas y en sus procederes desde hace tiempo. Que se ponga todo de una buena vez al desnudo. Que lo hagan, entonces… y tendrán que coger preso a medio mundo, yo estoy a la disposición, por si acaso, para igualmente poner de relieve la entrega brutal de la soberanía a los malditos yanquis…
¿Por qué ese fulano que te está denunciando ante la Fiscalía entonces no actúa también contra Luis Britto García quien mantiene las mismas críticas de Mario y muchas otras, y con detalles muy específicos y contundentes? Debería hacerlo.
Luis Britto García ha sido mucho más tajante y categórico, denunciado las condiciones de los acuerdos petroleros y ha planteado la necesidad de «ORGANIZARSE Y RESISTIR» frente a lo que ha calificado abiertamente como la INSTAURACIÓN DE UNA «DICTADURA» EN VENEZUELA. En septiembre denunció el nuevo contrato que entrega a los Estados Unidos alrededor de una quinta parte de las reservas petroleras de Venezuela como «EL PEOR ACUERDO PETROLERO DEL MUNDO». Luis Britto va más allá de lo denunciado por Mario diciendo que la cuestión fundamental que debe plantearse es “LA DEFENSA DE LA SOBERANÍA NACIONAL FRENTE A LA SUBORDINACIÓN A INTERESES EXTERNOS”.
Y estas cuestiones deben tocar a la sensibilidad de todo el PSUV. Qué dirán los otrora radicales de Diosdado y Tania, la mentada Fosforito, el mismo psiquiatra Jorge el de El Diván (en el que está echado hoy toda Venezuela)… ¿O es que nos iremos a calar ser pasivos acobardados ante la instauración una colonia impuesta por los malditos gringos?
Ese es el dilema CALÁRNOSLA O NO CALÁRNOSLA. That´s the question…
Así es, Mario, tú tienes méritos revolucionarios para ser condenado sin piedad por los farsantes de este miserable mundo. Yo no sé a dónde irán a parar los otros, los que se creían unos titanes de la justicia y de la revolución, tan arrechos y desafiantes. Pobrecitos, Dios mío…… Ese tanto el tuyo como el de muchos, es el destino que nos corresponde y hay que aceptarlo. Ese es un lugar que tú te has ganado con grandes riesgos y además y sobre todo con talento, porque ese trabajo que haces no lo podía asumir sino un conocedor profundo de los medios de comunicación. Debes sentirte orgulloso por eso. Eso ya está definido, tú pasarás a la historia de estos últimos 25 años de Venezuela como uno de los grandes impulsores de nuestro proceso, leal, firme y sin ambages. Eso ya no lo podrá evitar nadie. Y si te llevaran a la cárcel lo que harían es engrandecerte mucho más, y empequeñecer a una banda de obtusas criaturas que se morirán como lo que son y han sido siempre, abominables y protuberantes nulidades. Insisto en que uno tiene que enorgullecerse de la calaña de enemigos que se gasta. Uno incluso debe colocarlo cuando elabora un currículo. Yo le he estado estampando en mi currículo: “-Soy odiado a muerte por William Dávila Barrios…, odiado y excomulgado por el obispo Baltazar Porras… Demandado por connotado bufete capitalino, por denunciar robo al creador popular Juan Félix Sánchez y Epifania Gil…”. Esos que me han atacado y demandado son la hez de este mundo, nada probos, nada éticos o pulcros, de elevada condición moral.
¿Quiénes puede alegar en este país haber sido odiado por los detritus más abominables de cuántos viejos estamentos? Casi nadie Mario. Ese galardón de ser odiado por la canalla lo tienes bien merecido, muy bien ganado por ti en un cuarto de siglo de lucha, de aprendizajes y enseñanzas, de debates. Se lo ganó Chávez. Se lo merecen Danilo Anderson, Otayza, Robert Serra, Ricardo Durán,…
¿Y cuál habrá de ser el legado de los fulanos tuñecos con luengos rabos de paja y que hoy te atacan porque creen que tú estás supuestamente en desventaja? Tú, Mario, tienes un sólido background pues has sido bien mal visto, sobre todo por quienes precisamente odiaban a muerte a Chávez. Creo que tienen en ese terreno las mayores mentadas de madre por las redes, ganadas a fuerza de agudeza, de claridad y contundencia en los ataques. CONGRATULACIONES, Mario. Por ejemplo, no fuiste bien visto por Andrés Izarra, Rafael Ramírez, Juan Barreto ni Tareck El Aissami. ¡20 puntos! En cambio, Fidel Castro te consideraba su amigo. Eso no se logra en un bazar, en un remate de caballos, en un bar o burdel, en un vil carnaval de progenituras y caretas.
Cuba is “in a lot of trouble,” said Marco Rubio.

On May 21, Marco Rubio stood on the tarmac at the Miami Homestead Airport and told reporters Cuba “has been one of the leading sponsors of terrorism in the entire region.” The Secretary of State insisted Cuba is a threat to the national security of the United States, although he did not provide evidence to support the claim.
Rubio made his remarks on the same day the Justice Department unsealed a murder indictment against former Cuban President Raúl Castro and the United States Southern Command sent the USS Nimitz carrier strike group to the Caribbean.
The indictment concerns the Cuban shoot-down of a Brothers to the Rescue (Hermanos al Rescate) aircraft in 1996. Brothers to the Rescue is headed by José Basulto and a group of Cuban exiles. Basulto admitted in testimony he is an anti-Castro CIA operative.
CBS News reported on September 25 that the US Army Reserve is examining whether it can provide the Southern Command with police forces, medical personnel, and other support units within the next four months, according to an internal Army message.
Though the message makes no reference to Cuba, the request is for continued military planning aimed at Cuba, according to multiple U.S. officials who spoke to CBS News under condition of anonymity because they were not authorized to speak publicly.
Prior to the Army message, the US conducted reconnaissance operations on the seafloor and maritime approaches surrounding the Cuban island. “Separately, U.S. airpower components were placed on heightened readiness and directed to pre-stage personnel for potential deployment. Those plans, however, did not come to fruition,” according to CBS.
Cuba is “in a lot of trouble,” Rubio said in May. He warned the US is prepared to invade Cuba if and when Trump gives the order. The US Navy build-up at the time was the largest deployment outside of West Asia.
These strategically placed assets set the table for military action, from a capture of Havana’s leadership much like the seizure of former Venezuelan President Nicolas Maduro, to a series of precision strikes. And they open the possibility that the U.S. throws itself into the third international conflict of the Trump administration.
It is estimated the US would require more than 100,000 troops to conduct an invasion of Cuba and air and naval support would be essential for operational success. The Cuban Revolutionary Armed Forces maintain around 50,000 active soldiers and 39,000 reservists. It would not be difficult for the US military to deal with Cuba’s military. However, urban combat and insurgency in rural areas would create significant challenges.
Following Trump’s belligerent remarks earlier this year, Cuba’s Civil Defense released a multi-page guide titled The Family Guide for Protection Against Military Aggression.
The guide builds from Cuba’s defence doctrine, named War of All People, which it adopted after the fall of the Soviet Union, and envisions resisting foreign invasion by mobilising the entire civilian population through guerrilla warfare, local militias and civil defence networks.
The doctrine derives from the integration of Cuba’s nineteenth-century liberation campaigns and the ideological insights gained from experiences during the Cold War. This concept formed the official state policy during the early 1980s. It was shaped in response to the Reagan administration’s antagonistic posture and the acknowledgment that the Soviet Union would be unable or unwilling to ensure Cuba’s security in a confrontation with the United States.
“The core tenets of this doctrine assume that while a technologically superior adversary might achieve initial air and maritime dominance, it cannot successfully occupy or pacify a population that is universally armed and organized for perpetual resistance,” explains Ronin’s Grip Analytics.
Guerrilla combat operations would require an extended American military presence, thereby elevating the financial and logistical expenditures associated with intervention. Trump’s attack of Iran, for instance, has thus far cost approximately $44 billion dollars, or $1,099 per second. The president has indicated on numerous occasions he is not concerned about the cost of his war on average Americans, or the cost to future generations that will be expected to pay down the debt.
The conflict has created substantial financial pressures on American households, with estimates placing the cost at over $1,200 per household due to higher fuel prices, inflation, and military spending. Independent analyses suggest the total cost could exceed $2 trillion when accounting for military expenditures, fuel costs, and economic impacts.
In response to criticism, Trump said Americans who are worried about the cost of his war are fools. A poll conducted by YouGov in May revealed that 64 percent of Americans oppose the US going to war against Cuba, while 15 percent support it, and 21 percent are not sure.
Trump and his Cuban-American Secretary of State are either unaware or disagree that an invasion of Cuba would end badly for both Americans and Cubans, as past interventions have often led to negative consequences and instability. The costs of a ground invasion are considered enormous, making it the least attractive option for achieving political objectives in Cuba.
If Washington ultimately decides to use force, experts warn, any operation aimed at toppling the Cuban government would confront insurmountable military, political, and humanitarian risks, far worse than the administration’s rhetoric suggests. “A war in Cuba could trigger a migration crisis just 90 miles from Florida, create opportunities for other armed groups to exploit instability, and lead to a prolonged U.S. military occupation.”
In response to a question by journalist Marc Caputo, Trump said it is possible the United States may attempt to abduct the nonagenarian Raúl Castro. It remains to be seen, however, if Trump and Rubio can find a Cuban version of Venezuela’s Delcy Rodríguez, Maduro’s vice president, who cooperated with Trump and his Department of War to have Nicolás Maduro arrested on dubious “narcoterrorism” charges.
The abduction of Maduro violated international law by using military force against another state without UN Security Council authorization or a justifiable self-defense claim, according to multiple international law experts and the UN Charter’s Article 2(4).
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Kurt Nimmo is a journalist, author, and geopolitical analyst, New Mexico, United States. He is a Research Associate of the Centre for Research on Globalization (CRG). Visit the author’s blog.
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