Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
La Colmena no se hace responsable ni se solidariza con las opiniones o conceptos emitidos por los autores de los artículos.

31 de mayo de 2026

Miren lo que la CIA viene cocinando en relación con el Estado Nº 51, la cosa no es cuento. Lo están enviando por bots a millones de correos… OJO!

 


Esto es lo que demorará Venezuela en convertirse en el Estado 51 Tomamos en serio lo que nadie se atreve a analizar: qué pasaría, paso a paso, si ocurriera Destacadas, Rory Branker, and Maria Gabriela Lara G may 30         Destacado Suscriptor, Hace unas semanas, un lector nos escribió con la pregunta más breve y más incómoda que hemos recibido en mucho tiempo: “¿Es Venezuela el próximo Puerto Rico o simplemente el próximo titular que olvidamos en tres días?” ¡Gracias por leer! Suscríbete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo. No le hemos podido sacar esa pregunta de la cabeza. Cuando Donald Trump declaró, con la seriedad que él se reserva para las propuestas que la mayoría descarta de inmediato, que estaba “considerando seriamente” convertir a Venezuela en el estado número 51 de la Unión, el consenso mediático fue unánime: risas, memes, comentaristas explicando que era imposible. Y luego, el silencio de siempre. En Destacadas hacemos exactamente lo contrario. Cuando algo parece absurdo y poderoso al mismo tiempo, ahí está la historia esperando ser leída. Este tipo de análisis —el que nadie hace porque toma tiempo, fuentes y criterio— es lo que intentamos traerte cada semana. Si lo que lees aquí te parece valioso, hemos abierto un Ko-fi para quienes quieran acompañarnos con lo que puedan. Sin presión, sin muros de pago. Solo gratitud real. Ahora sí: tomamos la propuesta del estado 51 en serio. Paso a paso. Con los números sobre la mesa, los artículos constitucionales citados, los tiempos reales de un proceso así y las alternativas que genuinamente le convienen al venezolano de a pie. No defendemos la idea. Tampoco la enterramos. La disecamos. Porque en el cadáver de una hipótesis siempre hay algo vivo. Equipo Destacadas Araguaneyes en Washington – IOD Hay una cifra que lo cambia todo: 303.000 millones de barriles. No es la reserva de crudo más grande de Oriente Medio. Es la de Venezuela. La más grande del planeta. Un país donde el 82,8% de la población vive en pobreza, donde siete millones de personas huyeron en una década, y donde el régimen que manejó esa riqueza durante veinticinco años la convirtió, metódicamente, en ruina. Cuando Donald Trump dijo que estaba “considerando seriamente” hacer de Venezuela el estado número 51 de los Estados Unidos, citando cuarenta billones de dólares en riqueza petrolera, el mundo se rio. Nosotros creemos que el mundo se equivocó, no porque la idea sea viable —no lo es, y vamos a demostrarlo con precisión— sino porque la pregunta que abre es la más honesta sobre el futuro del país más mal administrado del hemisferio. Tomémosla en serio, entonces. Paso a paso. IOD El camino legal existe. Es simplemente impracticable. La incorporación de un nuevo estado a la Unión Americana no es decisión de ningún presidente. Lo establece el Artículo IV, Sección 3, Cláusula 1 de la Constitución: solo el Congreso puede admitir nuevos estados. El proceso histórico tiene una lógica bien documentada. Primero, una Ley Habilitante (Enabling Act) aprobada por ambas cámaras autoriza al territorio a redactar su propia constitución. Luego, esa constitución es sometida a referéndum popular en el territorio aspirante. Finalmente, el Congreso vota la admisión formal. Los países no se pierden cuando los conquistan desde afuera. Se pierden cuando sus propios gobernantes los tratan como un botín antes de que lo haga cualquier extranjero El precedente más cercano a la situación venezolana es Texas. En 1836, la república texana declaró su independencia de México. Durante nueve años funcionó como nación soberana. En 1845, la anexión se logró no mediante tratado —el presidente Tyler carecía de dos tercios del Senado— sino a través de una Resolución Conjunta de ambas cámaras. Los ciudadanos texanos votaron, redactaron su constitución y cedieron formalmente su soberanía en febrero de 1846. El proceso completo tomó casi diez años desde la independencia. Y Texas estaba poblada, mayoritariamente, por colonos anglosajones que querían unirse. Venezuela no es Texas. Venezuela tiene treinta millones de habitantes con identidad histórica propia, un sistema jurídico de tradición civilista radicalmente distinta al common law anglosajón, y una constitución que en su Artículo 1 declara la soberanía “irrevocablemente libre e independiente” y en su Artículo 5 la deposita en el pueblo de manera “intransferible”. Cualquier proceso de estadidad requeriría, antes de cualquier trámite en Washington, derogar la Constitución venezolana de 1999 mediante una Asamblea Constituyente originaria. Nada menos que eso. ¿Cuánto tiempo tomaría el proceso completo, asumiendo voluntad política en ambas partes? Estimamos entre quince y veinticinco años en el escenario más optimista: dos o tres años para estabilizar el gobierno de transición y celebrar elecciones libres, cinco para negociar los términos de un estatus territorial provisional similar a Puerto Rico, entre tres y cinco para redactar una constitución local compatible con el marco federal, y luego el debate en el Congreso, que en ningún escenario histórico ha durado menos de dos años. Y eso sin contar el laberinto de la deuda: entre 150.000 y 170.000 millones de dólares en obligaciones soberanas y bonos de PDVSA que llevan desde 2017 en incumplimiento (default), con docenas de litigios arbitrales activos y una ratio deuda-PIB cercana al 200%. IOD La cuenta que nadie quiere calcular Aquí está la paradoja que destruye el sueño antes de que comience. Si Venezuela ingresara como estado, su población —la cuarta o quinta más grande de la Unión— le daría derecho a entre 35 y 40 escaños en la Cámara de Representantes y 2 senadores. Su peso en el Colegio Electoral alcanzaría entre 37 y 42 votos, suficientes para decidir la presidencia por sí solos. Ningún partido político estadounidense está dispuesto a regalarle ese poder a treinta millones de votantes cuyo comportamiento electoral es completamente impredecible. Y la aritmética va más allá. La Ley de Reasignación de 1929 fija el tamaño de la Cámara en 435 escaños. Un estado Venezuela obligaría a redistribuir los escaños existentes: Texas perdería las ganancias proyectadas de cuatro escaños para 2030, Florida tres, y varios estados pequeños perderían representación directa. Ningún congresista vota voluntariamente para reducir el poder de su propio estado. El 78% de los ciudadanos estadounidenses, según encuestas de YouGov de enero de 2026, considera que el futuro de Venezuela debe decidirlo el pueblo venezolano —no Washington. Solo un 6% cree que debe decidirlo el gobierno de los Estados Unidos. La estadidad no tiene base popular ni en Venezuela ni en Estados Unidos. Y sin esa base, el proceso constitucional no arranca. Los cuarenta billones en petróleo existen sobre el papel. La realidad operativa es otra. La infraestructura de PDVSA lleva décadas en colapso: el número de plataformas petroleras operativas cayó un 97% entre 2013 y 2026, de 79 a apenas 2. La producción, que en los años noventa alcanzaba 3,5 millones de barriles diarios, hoy no supera el millón. Dos décadas de desinversión, corrupción sistémica y sanciones internacionales dejaron un aparato industrial en ruinas. Restaurar esa capacidad requiere decenas de miles de millones en inversión privada a lo largo de años, en un país donde el estado de derecho está apenas reconstruyéndose. Si los Estados Unidos asumieran la gobernanza directa del territorio, estarían obligados —bajo el Derecho de Ocupación de las Convenciones de La Haya y Ginebra— a garantizar el bienestar económico, la seguridad y los servicios básicos de treinta millones de personas. Un tercio de los estudiantes venezolanos no recibe alimentación escolar básica hoy. El sistema de salud pública es insuficiente para atender las necesidades más elementales. Extender la red federal de bienestar social —Medicaid, SNAP, Seguro Social, FEMA— a esa población tendría un costo que aniquilaría cualquier beneficio derivado del crudo en el corto y mediano plazo. Cuando Trump formuló su propuesta, la respuesta de Caracas fue inequívoca. Delcy Rodríguez —quien asumió la presidencia interina tras la captura de Maduro y que durante años fue y es parte del aparato represivo del chavismo, canciller de un régimen que encarceló a miles de presos políticos documentados y que desde su vicepresidencia administró la destrucción sistemática de las instituciones venezolanas— declaró ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya: “Venezuela no es una colonia. Es un país libre.” Y añadió que la estadidad nunca ha sido considerada. Hay una profunda ironía en que sea Rodríguez quien defienda la soberanía venezolana, siendo parte del gobierno que más la maltrató desde adentro. Pero la ironía no invalida la posición. Venezuela tiene derecho a autodeterminarse, independientemente de quién lo defienda en un momento dado. El gobierno interino ha promulgado una Ley de Amnistía para comenzar a liberar a los presos políticos, ha iniciado conversaciones con organismos internacionales y ha abierto el sector energético a la inversión extranjera. Es un proceso frágil, incompleto y plagado de figuras comprometidas con el régimen anterior. Pero es un proceso. La estadidad interrumpiría violentamente ese proceso de sanación institucional endógena. Lo convertiría en una ocupación. El más probable en el horizonte de diez años no es la integración formal sino lo que los analistas de Washington ya están diseñando: una arquitectura de tutelaje económico extraterritorial. Estados Unidos continuará controlando las exportaciones petroleras a través de la OFAC, administrando qué empresas operan en Venezuela bajo licencias generales de Chevron, y posicionando a sus aliados en los puestos clave de la reestructuración de deuda. Sin las responsabilidades constitucionales ni fiscales de la soberanía directa, pero con el control efectivo de los flujos de capital. Es imperialismo sin bandera. El escenario deseable —el que requiere voluntad política sostenida y aún no existe plenamente— es una Venezuela democrática, abierta e integrada al hemisferio. Elecciones libres con supervisión internacional, reforma total del Consejo Nacional Electoral, derogación de leyes represivas, apertura de la economía bajo reglas claras, y una renegociación ordenada de la deuda que aplique la doctrina de la “Deuda Odiosa” para las obligaciones contraídas con China y Rusia en condiciones opacas y corruptas, mientras honra los compromisos con acreedores institucionales de buena fe. Este proceso, asistido por el FMI, el BID y el apoyo técnico de democracias aliadas, tomaría entre diez y quince años. No tiene el atractivo de un titular, pero es el único camino que no termina en una nueva forma de colonia. Para los venezolanos en la diáspora —casi ocho millones repartidos por el mundo— el horizonte más realista en el corto plazo no es la ciudadanía americana, sino la estabilización de condiciones mínimas que hagan posible el retorno voluntario. Inversión en infraestructura, certeza jurídica para la propiedad privada, un sistema de salud funcional y educación pública recuperada. Cada año que pase sin esas condiciones es un año más en que el capital humano más valioso del país sigue viviendo fuera de él. La pregunta que Trump lanzó al mundo no tiene respuesta en los términos en que fue formulada. Pero tiene respuesta en los términos correctos: Venezuela no necesita convertirse en parte de otro país. Venezuela necesita, por fin, convertirse en sí misma. Una república que honre la promesa que lleva en su nombre desde 1811 y que veintidós millones de pobres esperan todavía. El estado 51 no llegará. Pero si el debate que abrió lleva a tomarse en serio la reconstrucción del país, habrá valido más que cualquier propuesta descabellada anterior. IOD

30 de mayo de 2026

EL JUICIO A PIAR Y LAS INFAMIAS CONTRA EL LIBERTADOR por Edgar José Gil López

Este artículo es el resumen de un ensayo sobre el tema que aún permanece inédito y contiene tres elementos fundamentales.


El primero es el estudio del juzgamiento al General en Jefe Manuel Piar, acusado  de insubordinación contra la autoridad suprema, conspiración contra el orden y tranquilidad pública, sedición y deserción. Todos se basan en los elementos objetivos del proceso que se le siguió, los documentos y testimonios examinados, que condujeron a sentenciarlo a ser pasado por las armas.

El hecho histórico de la lucha entre grupos sociales o castas formadas durante la etapa colonial, una vez   incorporados a la guerra de independencia, inicialmente originó un enfrentamiento entre pardos, negros, mulatos, zambos e indios contra blancos; hecho este calificado por historiadores como una guerra civil que causó gran daño a la gesta independentista.

El papel del Decreto de Guerra a Muerte dictado por El Libertador, constituyó un factor de contención de ese proceso y de incorporación progresiva de esos grupos sociales al ejército patriota.
Luego, más adelante, en 1817 el temor de El  Libertador y la mayor parte de los generales y altos oficiales del Ejercito que empezaron a percibir que las manifestaciones de Piar entre oficiales, tropas y vecinos sobre su condición de pardo y su rechazo hacia los blancos caraqueños, instigando a  tomar las armas, a una guerra civil o guerra de castas, ponían en peligro la unidad y acción del Ejército patriota y los resultados de la guerra de independencia, como ocurrió  al inicio de la misma y luego durante lo que Juan Uslar Pietri califica como la Rebelión Popular de 1814, sobre todo considerando el horror y los efectos destructores y funestos causados por estos hechos, en las que se enfrentaron en una lucha los diversos grupos sociales mencionados, todos venezolanos e incorporados al ejército realista contra blancos criollos o mantuanos, también venezolanos que  acusaban a Piar andar predicando en cuarteles, con oficiales y tropas, y a pueblos donde iba,  determinó la apertura del proceso que se le siguió y concluyó con su fusilamiento.

Y, también, el rechazo a la conducta de sectores piaristas de solicitar el traslado de los restos simbólicos de Manuel Piar al Panteón Nacional -que ya se ha materializado el 27 de abril de 2022-, convirtiéndolo en un un poderoso motivo para ampliar el contexto e insistir en agravios al nombre, honor, ética y grandeza de El Libertador Simón Bolívar, acusándolo de haber organizado y preparado su fusilamiento.

Los agravios contra Bolivar


Sobre este punto hay tres frases que son elocuentes:
El 25 de febrero de 2020, en un artículo de opinión: Manuel Piar, Libertador de Guayana, escrito por Ángel Lombardi Boscán, Director del Centro de Estudios de LUZ, este manifiesta:
(…) la aparición de Piar, y su buena estrella, fue la guinda. Un hombre tan vanidoso como Bolívar no podía aceptar esto. Y se organizó el crimen (...).
"Piar, que daba manifestaciones de una autonomía peligrosa. Una alianza entre Mariño y Piar contra Bolívar hubiera dado inicio a una guerra civil en las propias filas republicanas" (...).
Bolívar actuó en este suceso con una total iniquidad. “En el proceso seguido a Piar se le acusó…  de sedicioso y desertor, insubordinación a la autoridad suprema, conspiración contra el orden y tranquilidad pública.  Todo un expediente judicial para destruir a un enemigo”. Y califica el hecho como un “asesinato”.

El año 2020, en una publicación de Antonio José Valdez Mederico - Alonso Hipólito Valdez Mederico, Piar y Bolívar: La verdad histórica de la Campaña de Guayana (8-10-1816 / 16-10-1817), que ya he citado en algún artículo publicado, se afirma:    
El expediente del juicio “Es la historia en la que durante 13 días, entre el 3 y 16 de octubre, se decidió quitar la vida de un soldado (…).
El General continúa cabalgando y exigiendo las reparaciones y el fin de la infamia. (Ibidem).
(…) la causa que se le siguió al General en Jefe y que culminó con su fusilamiento, por decisión del Consejo de Guerra, organizado a tales efectos, y avalado por el Jefe Supremo
(…) y que su honor quedara mancillado (…). (Ibíd. P. 10).


Gloria y extravio de un héroe

La otra, cuya cita no la extraigo de un texto, pero la recuerdo como si la estuviese oyendo en el momento y que no olvidaré jamás, fue pronunciada en el acto de presentación del libro de María Zambrano “Manuel Piar: Gloria y extravío de un héroe”, en la exposición de la FILVEN 2023, en la sede de la Alcaldía del Municipio Caroní del Estado Bolívar, por el Ingeniero Ovidio Figueroa, quien durante décadas se ha encargado de difundir toda una campaña enfermiza de acusaciones contra El Libertador, afirmando categóricamente, sin recato alguno, la infamia de que “Bolívar ordenó el asesinato del General  Manuel Piar”.

Fue fuerte el debate contradictorio que sostuve con este personaje contra-bolivariano que, para sorpresa de todos, el día siguiente fue objeto de un homenaje en el auditórium de la Alcaldía, aunque ciertamente no se le permitió hacer uso del derecho de palabra.


 
Los restos simbólicos de Piar al Panteón Nacional


El traslado de los restos simbólicos del General Piar al Panteón Nacional no puso fin a la subcultura piarista y contracultura bolivariana, sino que cada vez se acentúa más. Toda ella no obstante que en el proceso a Piar existen sobradas pruebas o elementos de convicción que demuestran la responsabilidad de éste en la comisión de los hechos que se le acusaban y que no solo se basan en los documentos aportados por generales y oficiales superiores, y la declaración testimonial de oficiales y tropas, sino en las propias declaraciones y confesiones de Piar sobre la comisión de los delitos cometidos y en los términos expresados por su propio defensor. Esto queda comprobado en diversos actos durante el juicio.


Acusaciones y confesiones


Respecto a la insubordinación, el Alférez de Caballería, José Abad Peralta, el 5 de octubre de 1817 declara que “(…) siguió un debate entre el General Cedeño y el General piar, aquel persuadiéndole a que le siguiese a Maturín con arreglo a la orden del Jefe Supremo, y este negándose a seguirle, hasta el término de decirle que si lo llevaría a Maturín,  sería en la punta de una lanza”; en el acto de careo y confrontación Piar “dijo que (…) conviene con su declaración (...)”.

El Coronel de Infantería, Juan Francisco Sánchez, el 7 de octubre de 1817, declara (...) que el General Piar se negaba siempre a las instancias del General Cedeño, para que viniese con él a Maturín, (...) que la orden del Jefe Supremo debía cumplirse, y que el General Piar debía marchar a presentársele como lo había ordenado; el 12 de octubre de 1817, en el careo y confrontación, Piar manifiesta “(...) que se conforma en cuanto a la relación que hace de lo ocurrido en Aragua, y a su fuga de esta ciudad (...)”. El Cabo Primero de la Segunda Compañía del Escuadrón de Honor, Timoteo Díaz el 7 de octubre de 1817, rinde su declaración diciendo que (...) oyó que el General Cedeño se empeñaba en persuadir al General Piar a que lo acompañase a Maturín para de allí seguir a presentarse al Jefe supremo, pero que el General Piar se negaba absolutamente. El Cabo Primero de la Primera Compañía del Escuadrón de Caicara, José Claro Sixto, el 7 de octubre de 1817, declara que “(…) oyó que el señor General Cedeño le decía al General Piar, que era menester siguiese con él a Maturín; y que este se negaba a hacerlo, diciendo que esperaba que viniese el General Mariño. En el acto de careo y confrontación el General Manuel Piar “(...) preguntado si se conforma con ella: dijo «que si se conforma».”

En relación a esta acusación, el propio General Piar, en su declaración el 8 de octubre de 1817: “Preguntado.- Confiese como es cierto que se resistió a obedecer la orden del mismo Jefe Supremo que le fue comunicada en Aragua por el General Cedeño, y como también es cierto trató de hacer armas contra este General y el piquete que lo escoltaba: dijo, que es cierto que se resistió a seguir con el General Cedeño (…)”, pero se excepciona afirmando “(…) que esta resistencia no nacía de un principio de insubordinación (...); (...) que sus tropas tenían las armas descargadas, y (...)  que su resistencia fue más de palabra que de hecho.


"Voy a ponerme a la cabeza"


Respecto a la acusación de Sedición, en carta a Bolívar desde Guayana, en Julio 20 de 1817, Juan Francisco Sánchez expresa que Piar le manifestó, voy “(…) a ponerme a la cabeza de los que no tienen otro apoyo que sus propias fuerzas (...) y que “(…) no quedara ni un solo hombre que no se presente a defender tan digna causa. Mariño (...) se unirá (...). Andrés Rojas en carta fechada septiembre 14 de 1817 al Jefe Supremo de la Republica Maturín, escribe que fue informado “(...) que las tropas de Piar juraron sacrificar la última gota de sangre contra la Suprema autoridad. El 4 de octubre de 1817 el Coronel de Infantería, Juan Francisco Sánchez declara que “(...) el General Piar ha desconocido la Autoridad Suprema por el hecho de reunirse con un General disidente, como lo es el General Mariño”. El 5 de octubre de 1817 el Teniente Coronel, José Manuel Olivares declara que el “(...) General Piar después de su llegada a Maturín: (...) se reunió al General Mariño”. En la misma fecha el Capitán de Navío Antonio Díaz, declara que el General Piar le dijo “(...) que él llevaba el designio de reunir en aquella Provincia de Cumana, con la opinión de que gozaba entre sus habitantes, un grande ejército para volver a repasar el Orinoco; que en la Provincia de Guayana había dejado un gran partido y que estaba seguro de triunfar de los mantuanos (...). Y el 9 de octubre de 1817, el Teniente Coronel ciudadano Francisco Pildain manifiesta “(...) que estaba en Maturín cuando llegó el señor General Piar fugitivo de esta Provincia (...); (...) decía que Maturín en donde él había obtenido las primeras victorias, no creía lo abandonase; que él iba a unirse al General Mariño, para que se hiciera la división de la Provincia como estaban anteriormente, y que los mantuanos gobernasen en Occidente, que Mariño y el gobernarían en Oriente”.


Entre Generales


En cuanto a la Deserción, en carta del General José Francisco Bermúdez al General Bolívar dada en Guayana, Julio 26 de 1817, le afirma que ordenó a su Edecán Machado decirle al General Piar que pasase por su casa “(...) para comunicarle asuntos interesantes (...); (…) recibí un recado (...) de que no podía venir (...). Ciertamente, aquí conocí que el trataba de burlarse, y en consecuencia le pase oficio manifestándole pasase donde V.E., que así lo prevenía (...), (...) y dispuse que 25 hombres, (...), escoltaran la persona de Piar (...), e intimarle por medio de mi Edecán prisión de orden de U., para remitírselo, (...) cuando la tropa llego (...) fui informado que Piar no existía en su posada y que se ignoraba su destino (...), (...) he dado órdenes para su aprehensión. En carta del General José Francisco Bermúdez, dada en Guayana, Julio 28 de 1817, este comunica a los Generales Andrés Rojas, Pedro Zaraza y Tadeo Monagas, que cuando “(...) esperaba que el General Piar cumpliese con los deseos de la autoridad suprema, poniéndose en marcha a aquel destino, ha cometido la deserción más escandalosa y degradante, cuyo ejemplo, siendo el primero en nuestra República, ha dado más motivos de sorpresa al pueblo que lo ha visto (...), y solicita a cada uno (...) tome las medidas más activas para cortar los males en que va a envolverse la Republica, si no se cortasen en tiempo, aprehendiéndolo y remitiéndolo, con el decoro que merece su empleo, a dar cuenta de su conducta al Magistrado (...). (...). En carta del mismo General José Francisco Bermúdez al Jefe Supremo, Simón Bolívar fechada en Guayana, Julio 29 de 1817, lo informa de “(...) la deserción cometida por el General Piar (...).”


La negación de Piar


Sobre la Desobediencia a la Autoridad Suprema, adicional al contenido de la carta al General Bolívar, Guayana, Julio 26 de 1817, remitida por el General Bermúdez informándole la falta de acatamiento de las ordenes de presentarse; están las declaraciones del Coronel de infantería Juan Francisco Sánchez rendidas el 4 de octubre de 1817 afirmando que Piar había “(...) desobedecido las órdenes del Jefe Supremo que le fueron comunicadas por el General Cedeño en el pueblo de Aragua, Provincia de Cumana, para que viniera a presentársele (...)”. Y en su segunda declaración el 7 de octubre de 1817, diciendo que “(...) el General Piar se negaba siempre a las instancias del General Cedeño, para que viniese con él a Maturín (...)”. El 4 de octubre de 1817, compareció el señor Coronel de Caballería, Pedro Hernández, segundo testigo, manifestando en su declaración que el señor General Piar le dijo “(...) que no obedecía las órdenes del Jefe Supremo (...).” El Teniente Coronel José Manuel Olivares declara que (...) el General Piar le recibió diciéndole (...) que nunca más obedecería a Bolívar, ni se pondría a sus órdenes (...); que (...) el jamás podría servir a las órdenes del General Bolívar (...), sobre esta declaración en el acto del careo y confrontación con dicho testigo, Piar no niega el testimonio.  El Alférez de Caballería José Abad Peralta en su declaración refiere que hubo (...) un debate entre el General Cedeño y el General Piar, aquel persuadiéndole a que le siguiese a Maturín con arreglo a la orden del Jefe Supremo, y este negándose a seguirle (...). En el acto de careo y confrontación con este testigo el 11 de octubre de 1817, él General Manuel Piar “(...) dijo que se conviene con su declaración (...)”. El Capitán Ramón Machado declara que el General Bermúdez lo mando   (...) a la casa del General Piar (...), (...) observando (…) que lejos de cumplir el General Piar (...) estaba haciendo pasar sus bestias al otro lado de la Soledad, dispuso hacer volver estas”, y se le ordenó pasase a la Brigada del señor Coronel Briceño a tomar veinticinco hombres que (...) custodiasen en su pasada la persona del General Piar (...). En el acto de careo y confrontación el 11 de octubre de 1817 el General Manuel Piar declara que “(...) se conforma con la declaración del testigo (...).” El Cabo Primero de la Segunda Compañía del Escuadrón de Honor Timoteo Díaz, declara que (...) el General Cedeño se empeñaba en persuadir al General Piar a que lo acompañase a Maturín para de allí seguir a presentarse al Jefe supremo, pero que el General Piar se negaba absolutamente (...). El Cabo Primero de la Primera Compañía del Escuadrón de Caicara José Claro Sixto, afirma que “(...) oyó que el señor General Cedeño le decía al General Piar, que era menester siguiese con él a Maturín; y que este se negaba a hacerlo, diciendo que esperaba que viniese el General Mariño (...)”; declaración esta que, en el acto de careo y confrontación, el General Manuel Piar “(...) preguntado si se conforma con ella: dijo, «que si se conforma».” Y finalmente, en la declaración rendida por el mismo General Manuel Piar el 8 de octubre de 1817, éste manifiesta saber que (...) la causa de su arresto el haber sido llamado por el Jefe Supremo, y no haber (...) concurrido a este llamamiento (...); (...) que es cierto que se resistió a seguir con el General Cedeño (...) justificándose con la defensa que ya se citó. {(…) que esta resistencia no nacía de un principio de insubordinación (...); (...) que sus tropas tenían las armas descargadas, y (...) que su resistencia fue más de palabra que de hecho (...).


Y por último la Conspiración contra el orden y tranquilidad pública. Aquí el Coronel de Caballería, Pedro Hernández en fecha 4 de octubre de 1817, declara que: “(…) se encontró con el señor General Piar en el campo del Juncal (…)”; “Que quería el señor General Piar (…) hacer que (…) entrase en su conspiración; pero el guardó silencio, conociendo los males que envolvía semejante intento”. En el acto del careo y confrontación con dicho deponente, el General Manuel Piar dijo “(...) que no se conforma en lo que el testigo dice de haberle convidado a la conspiración de que se le acusa (...)”. El Teniente Coronel, José Manuel Olivares el 5 de octubre de 1817 declara: Que “(...) fue llamado un día por el General Piar, quien le descubrió entonces su proyecto de conspiración (...); (...) instándole a que se uniese a él en sus proyectos y designios. Que desde entonces siguió manifestando públicamente, en presencia de oficiales y tropas, los mismos proyectos (…)”. En el acto de Careo con José Manuel Olivares el 11 de octubre de 1817 Piar declara que “(...) no se conforma en lo que dice en cuanto en la conspiración (...)”. El 5 de octubre de 1817 compareció el Capitán de Navío Antonio Díaz, declarando que:  (...) el General Piar públicamente hacia manifestación (...), publicando que los mantuanos querían destruir a todos los hombres de color; que era menester que estos se reuniesen para acabar con aquellos, y que él lo iba a hacer. En el acto de careo y confrontación el General Piar (...) dijo que no se acuerda haber tenido conferencia particular con el testigo.


La confesión de Piar


Es importante señalar que mientras Piar admite todos los hechos relativos a los delitos de sedición, deserción e insubordinación contra la autoridad suprema, en su defensa siempre afirma, como elemento esencial, que “(...) es falso el que convocase, ni en público ni en privado, a los hombres de color, a la conspiración de que se le acusa”. Sin embargo, la prueba indubitable de la conspiración de la que se acusa a Piar está en la “carta a Mariño del 28 de septiembre de 1817, aun estando en Maturín, donde fue detenido, antes de presentarse la acusación e iniciarse la instrucción del proceso, en la cual muestra arrepentimiento,
“(...) he conocido mi error, y el sacrificio que iba a hacer de la República por un motivo que no tenía de legal que los resentimientos de mi corazón (…)”.


Aquí surge las interrogantes, ¿Cuál es el sacrificio que (Piar) iba a hacer de la República?, ¿Cuál es el motivo a que se refiere Piar y en qué consisten los resentimientos de su corazón por el(los) cual(es) iba a sacrificar la República?.
El motivo no puede ser la desobediencia a la autoridad suprema, pura y simplemente, al no acatar la intimación que se le hizo para que se presentara ante el Jefe Supremo en el cuartel general, ni siquiera haber intentado hacer armas contra las tropas que fueron a hacer cumplir la orden de conminarlo a que se presentara, ni su deserción; esos son, o al menos parecen ser, hechos más casuísticos y circunstanciales, asumiendo que no eran el resultado de un plan. Y frente a esa suposición solo queda la conspiración de la cual se le acusaba, una conspiración nacida o causada por resentimientos de su corazón, amén de cualquier otra idea que podía tener en mente o formar parte de un propósito que no dejo traslucir, pues estamos ante una situación de carácter político trascendente, que tiene que ver con el ejercicio y el control del poder,  que supera el simple resentimiento, y que para Piar comportaba tomar las armas por cuatro mantuanos, una guerra civil de hombres de color contra los blancos o guerra de colores, que se reuniesen todos los pardos y matasen a todos los blancos, y que por su propia naturaleza y entidad son hechos que si podían llevarlo a  “el  sacrificio que iba a hacer de la  República”.


Las expresiones de Piar contenidas en la carta a Mariño constituyen una confesión de la conspiración, de la instigación a  tomar las armas, a una guerra civil de hombres de color contra los blancos o guerra de castas, a que se reuniesen todos los pardos y matasen a todos los blancos, parte de un proceso en el que se dedicó a incitar a muchos oficiales y las tropas, aprovechando el rango, prestigio y liderazgo militar de que gozaba, de que muchos eran sus amigos y del aprecio que le tenían, más allá de las circunstancias de su carácter. Y que de haberse concretado habrían podido conducir, incluso, a la secesión de la República.
Esta afirmación de la confesión sobre la conspiración, tiene más sustento en las propias expresiones de Piar, cuando ya envuelto en el conflicto, apresado, en la misma la carta al General Santiago Mariño plantea que
(…) es necesario, de una necesidad absoluta de que mande un hombre a Venezuela ¿Y quien debe  ser?  Naturalmente está llamado al mando supremo del Estado el General Bolívar (…)  que es el Jefe que más desea esta satisfacción que tantos bienes trae a la República.
En el desarrollo del juicio, Piar llega a hacer manifestaciones tales como expresar  que “(…) le es imposible traer a su memoria todas las especies que detalla, pues se contraen precisamente a una época en que (…) tenía su imaginación tan acalorada que casi podía considerarse como un loco (…)”, que son elementos objetivos constitutivos de los fundamentos de las imputaciones que se le hacen; como también derivan de alegatos de su defensor, donde abundan aclaratorias sobre el estado del G/J Manuel Piar {“carácter desconfiado, al mismo tiempo que violento y tímido, (…) fuera de sí”, de “una especie de celo porque creía que el Supremo Jefe no lo distinguía según quería y merecía; … lo que le habrá hecho expresarse de un modo que no se acuerda, ni sabe lo que ha dicho. En una fibra tan irritable como la suya, y en un hombre que desgraciadamente se transporta y enfurece hasta el término de perder el juicio … Deploremos su carácter, culpemos más bien a la naturaleza”,  “en fin, de aquello que todo sabemos padece el General Piar”, “habló sin saber lo que decía como un frenético”, “un furioso resentido, con quien es preciso que haya indulgencia, y a quien se debe reputar por loco cuando se transporta e irrita.”}; argumentos de la defensa, tratando de explicar y quizás justificar la insubordinación, conspiración, sedición, deserción y desobediencia a la autoridad suprema de su defendido; invocando  compasión y clemencia por su conocido arrepentimiento y las aflicciones que ahogaban su alma.


Todo sobre lo que los detractores de El Libertador guardan silencio o no mencionan jamás cuando se trata el tema sobre Piar, o actúan como colocados detrás de un telón para no verse develados y descargar frases acomodadas cargadas de odio y resentimiento contra El Libertador.


Legalidad de la sentencia


Hay que resaltar que al momento de dictar la sentencia, mientras el Coronel José María Carreño, juez del Consejo de Guerra, es el único que -según su propio análisis y convencimiento-  condena a Piar por hallarlo culpable de delito de conspiración (“Hallando al acusado plenamente convencido del delito de conspirador”); en tanto que los demás miembros del Consejo de Guerra lo condenan porque el propio acusado se halla, “plenamente convicto de los crímenes que se le han juzgado”,  “plenamente convencido” o “confeso”, tanto en el delito de conspiración como en los demás de inobediencia a las ordenes supremas o insubordinado, sedicioso y desertor. Aquí todos los demás miembros del Consejo de Guerra, en lugar de condenarlo por llegar a su propio convencimiento a través del razonamiento, plena convicción y conclusión de la culpabilidad del enjuiciado, es la confesión del propio acusado lo que los lleva a condenarlo. Hubo una total unanimidad y ni tan solo un voto disidente en el Consejo de Guerra.

Importa significar que, el propio defensor cuando expone sus alegatos, refiriéndose a Piar, había manifestado que “Él y yo nos tranquilizamos al ver que va a ser juzgado por un Tribunal de Jefes rectos”.

Piar con los méritos y el liderazgo militar que tenía no fue seguido por los oficiales y las tropas, que antes combatieron bajo su mando, fueron ascendidos por él, lo respetaban, obedecían y eran sus amigos, ¿Acaso fue porque veían con “(…) horror sus proyectos enemigos del orden, de la tranquilidad y el bien general (…)”?. ¿Cómo es que declaran contra él o lo juzgan?

Cuando éste es detenido, no hay reacción de los generales, oficiales y soldados a favor de Piar, acaso asombro en la gente. Cuando lo juzgan, se cumple la decisión y se tiene noticia de su fusilamiento, no hay levantamiento del ejército contra la autoridad de El Libertador.

¿Cuál es entonces el origen y la intención de la incriminación contra El Libertador?, ¿Dónde está la infamia contra Piar?. ¿De dónde se engendra y cuál es la fuente de la frase de Ángel Lombardi Boscán de que “Bolívar organizó el crimen”? o la de Ovidio Figueroa de que “Bolívar ordenó el asesinato del General Manuel Piar”. O la de Antonio José Valdez Mederico, de que el juicio a Piar y la sentencia dictada fue el resultado de una “(…) causa que se le siguió al General en Jefe y que culminó con su fusilamiento, por decisión del Consejo de Guerra, organizado a tales efectos, y avalado por el Jefe Supremo”?.
La frase: “la causa que se le siguió al General en Jefe y que culminó con su fusilamiento,  por decisión del Consejo de Guerra, organizado a tales efectos,  y avalado por el Jefe Supremo”, constituye una construcción literal y sustantivamente errónea, por una percepción equivocada de la realidad o del hecho; o falsa, faltando conscientemente a la verdad, según el caso, y lo es porque ¡el Consejo de Guerra no  fue organizado para los efectos del fusilamiento de Piar, y menos aún con el aval de El  Libertador!.

Lo que corresponde a la verdad es que ¡el Consejo de Guerra se nombró para juzgar al General Manuel Piar! -que es distinto a decir, que fue organizado para fusilarlo-. Y si se nombró para juzgarlo, fue por los hechos de que se le acusaba, para que se instruyera el proceso hasta el estado de dictar la sentencia, y en la que los Jueces, una vez “oída la defensa (…) y todo bien examinado”, decidieron condenarlo “a ser pasado por las armas”, según la ley prescrita; aunque se llegó a plantear el ahorcamiento y la degradación, lo que revela que el Consejo de Guerra, no había organizado “su fusilamiento”.
Piar no creyó que lo condenarían al fusilamiento, pensaba que lo expatriarían o lo proscribirían. Varias veces invoco que era inocente, dice “nunca creí que mis compañeros me sentenciaran a muerte”.

LA DIMENSIÓN DE PIAR
Puede decirse que Piar en el juicio asumió su responsabilidad en los hechos de la acusación, excepto lo relativo a la conspiración, aunque antes ha reconocido su culpa, el sacrificio que iba a  hacer  de la República   por los resentimientos de su corazón, la una necesidad absoluta de que mande un hombre a Venezuela que el  General Bolívar está llamado al mando supremo del Estado   que  es  el  Jefe  que  más   bienes  trae  a la  República; y encaro su condena con valor al momento de ser ejecutado, pidió que se le permitiera mandar la escolta que habría de ejecutarlo, al final se abre la esclavina y cae fusilado. Demostrando más honor que quienes hoy se encargan de usar su nombre y las circunstancias de su muerte para difamar de la persona de El Libertador Simón Bolívar, en momentos en que, precisamente, es cuando más necesidad hay de invocar el nombre del Padre de la Patria en unión con la de los demás proceses de la Independencia.
Hoy sus restos simbólicos están en el Panteón Nacional esperando que los dejen reposar en paz, al margen de tanta intriga y tanta infamia.

29 de mayo de 2026

Panamá

 


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De prensabolivariana en mayo 29, 2026

Memorias de un escuálido en decadencia

Por: Roberto Malaver*

¡Esta es la murga de Panamá! Pero en su versión triste. Sí sé por qué estoy triste, sí sé, mi alma llorando está. La reunión de los compañeros decentes y pensantes de la oposición en Panamá nos dejó con una tristeza de los siglos que ni te cuento. Aquello parecía un velorio. La foto de la reunión que estuvo circulando y se volvió viral en las redes antisociales era para prenderle una vela. Las caras tristes de mi gente fea estaban ahí pidiendo auxilio porque no sabemos qué hacer. El compañero pensionado Ledezma estaba enviando mensajes por su celular, a lo mejor al yerno que está preso en Argentina; el poeta del verso corto y el verso largo, Leopoldo López, estaba escribiendo los versos más tristes ese día. Y la compañera María —Súmate— Machado estaba ahí rodeada de ambiciosos políticos por todas partes.

El documento que quedó al final de la reunión todavía lo están discutiendo, porque no saben si lo firman o no lo firman, porque es tanto el desacuerdo que nadie se atreve a echarse esa vaina; solo a nosotros nos pasa una vaina como esta. Dicen que José Raúl Mulino, el presidente de Panamá, cuando se enteró de que aquello fue un fracaso cinco estrellas, dijo: «Que paguen su vaina. Yo no pago nada. Que miren a ver cómo carajo hacen. No se van a poner de acuerdo nunca. En lo único que se ponen de acuerdo es para robar». Y le metió un coñazo a la puerta del salón oval (llamado así en homenaje al salón de la Casa Blanca) que todavía la gente en Panamá está preguntando qué carajo le pasaría al compañero presidente. A nosotros no nos han dicho nada; se comenta que algunos querían participar en las elecciones regionales y la compañera María Súmate decía que: «O son presidenciales o no son». Y, además, ¿cómo se van a poner a discutir esa vaina si todos sabemos que el que dice la última palabra en elecciones es el compañero Trump? Así que si queremos elecciones libres y por puesto, vámonos todos a Washington y salimos marchando con pancartas hacia la Casa Blanca que digan: «Elecciones ya». O mejor escribimos: «Elecciones libres ya».

En Panamá dimos pena una vez más; menos mal que no asistió Carlos —Tarzán— Baute para que llamara monos a los que estaban allí. Y ahora estamos más rejodidos. Llegó a Venezuela, después de diez años luchando duramente en el exilio, el compañero Léster Toledo, y lo que botó por esa boca fue candela pura. Pidió que metieran presos a todos los de la oposición que están en el exilio, por ladrones. Dijo lo que le dio la gana, hasta que se fue para Maracaibo y le dio las gracias a La Chinita por su regreso. Malagradecido que jode es el compañero Toledo.

Así que si la gente de la dictadura está arrecha porque el compañero Trump les está robando el petróleo y el oro y toda vaina rara que se le presente por delante, nosotros también estamos arrechísimos con el compañero Trump porque puso tres fases para que lleguemos al poder, y todavía no hemos empezado la primera. Así que el peo de nosotros no es con la nueva dictadora, es con el compañero Trump. No hay que olvidar que hace algún tiempo nos hizo arrechar cuando le levantó la mano al señor Enrique Márquez; aquella vaina nos dejó a todos viéndonos las caras de bolsas que no hemos perdido todavía. Era un mensaje a García (Ismael tampoco fue a Panamá) y nosotros no lo leímos porque no sabemos leer ni los mensajes.

El compañero Trump puso a la compañera María Súmate a entrar por el garaje de la Casa Blanca, y eso que le llevaba la medalla del premio Nobel de la paz, y a este carajo, que no le llevó nada, lo presenta como un gran tipo; menos mal que ya todo el mundo lo olvidó, ni siquiera lo invitaron a Panamá a morirse de la tristeza con la que se hizo esa reunión.

Cuando el papá de Margot vio la foto de la reunión de los compañeros en Panamá, llamó a Margot para que le dijera quiénes carajos eran esos tipos que estaban ahí detrás de Ledezma y Leopoldo y Delsa —barriles de petróleo— Solórzano, y Guanipa, y Margot le dijo que no sabía quiénes eran, y el hombre dijo: «Por eso es que nos joden siempre, un montón de desconocidos que viven coleándose entre nosotros para después, cuando ganemos, ocupar los mejores puestos. Nos parecemos en eso a la dictadura. Váyanse bien lejos al carajo. Estoy a punto de abandonarlos». Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió aquel coñazo tan duro, que la vecina salió gritando: «No te invitaron a Panamá, muérgano».

—El que quiera conocer a Panamá que venga, porque se acaba —me dice Margot.

♦♦♦
*Roberto Malaver. Periodista y escritor. Niega ser humorista, a pesar de algunas evidencias que indican lo contrario. Co-moderador del popular programa «Los Robertos», al cual insisten en llamar «Como Ustedes Pueden Ver». Co-editor del suplemento comico-politico «El Especulador Precóz». «Co-algo» de muchos otros proyectos porque le gusta jugar enquipo. robertomalaver@gmail.com / @robertomalaver

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CONOCE LAS MARAVILLAS DE VENEZUELA: El Lago de Guanoco con el que fue pavimentada Nueva York, Washington, Filadelfia, Río de Janeiro… Nosotros, los eternos ignorantes de lo nuestro…

 

En Venezuela existe un lago único en el mundo: el Lago de Guanoco, ubicado en la península de Paria, estado Sucre.
A diferencia de cualquier otro lago, su superficie no está cubierta de agua, sino de un manto natural de asfalto que ha intrigado a científicos y maravillado a viajeros durante siglos.

Este asombroso recurso natural, también llamado bitumen, fue extraído en grandes cantidades a finales del siglo XIX por la compañía “New York & Bermúdez Company”. Con él, se pavimentaron calles de Washington, Filadelfia, Río de Janeiro y la icónica 5ª Avenida de Nueva York, conectando a Venezuela con el desarrollo de grandes ciudades del mundo.

Más que un fenómeno geológico, el Lago de Guanoco es un tesoro histórico y cultural que refleja la riqueza natural de Venezuela y su huella en el planeta.

Sabias que Venezuela posee el yacimiento de asfalto natural más grande del mundo, conocido como el Lago de Guanoco o Lago Bermúdez. Este lago se encuentra en el estado Sucre, en el noreste de Venezuela, y tiene una

extensión de aproximadamente 4.2 kilómetros cuadrados…Se estima que contiene reservas de alrededor de 75 millones de barriles de asfalto natural.

El Lago de Guanoco es uno de los cinco lagos de asfalto natural más grandes del mundo, junto con el Pitch Lake en Trinidad y Tobago y los tres lagos de asfalto en California, EE. UU. A pesar de su importancia, el Lago de Guanoco es un sitio poco conocido y, en ocasiones, olvidado. Sin embargo, las autoridades venezolanas han manifestado su interés en recuperar este importante recurso natural….🇻🇪🇻🇪🇻🇪


Korybko a Dan Viet: Estados Unidos está desafiando la multipolaridad como nunca antes.

 


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De prensabolivariana en mayo 29, 2026

Andrew Korybko*

Aquí está la versión en inglés de la entrevista que le concedí a Dang Thuy de Dan Viet sobre los acontecimientos recientes.

1. ¿Cómo evalúa el estado actual del conflicto ucraniano? ¿Estamos presenciando la preparación del terreno para un escenario de «conflicto congelado», o los principales actores involucrados aún creen que es posible una victoria militar absoluta?

Ambas partes se subestimaron mutuamente. Occidente supuso erróneamente que Rusia colapsaría rápidamente bajo el peso del régimen de sanciones sin precedentes y que, desesperada por obtener el levantamiento de las sanciones, se retiraría de todo el territorio ucraniano anterior a 2014. Por su parte, Rusia supuso erróneamente que Occidente no tenía ni los recursos ni la unidad necesarios para una guerra de desgaste prolongada, en caso de que esta se produjera. Por lo tanto, el futuro del conflicto es difícil de predecir, pero dos escenarios son los más realistas en este momento.

Rusia o bien congela el conflicto o continúa la lucha hasta obtener al menos el control total del Donbás, lo cual es importante para Rusia debido a que alberga varias ciudades fortificadas ucranianas y está simbólicamente asociado con los orígenes del conflicto, ya que fue allí donde comenzó la Guerra Civil Ucraniana. Sin embargo, es difícil imaginar que Rusia logre todos los objetivos que se propuso al inicio de su operación especial , al igual que es aún más difícil imaginar que se retire por completo de la Ucrania anterior a 2014.

2. El apoyo occidental a Ucrania se enfrenta a un creciente cansancio político y a divisiones internas, especialmente en Estados Unidos y la Unión Europea. En su opinión, ¿cuánto tiempo más tolerará Occidente este apoyo antes de verse obligado a presionar a Kiev para que entable negociaciones con concesiones territoriales?

Occidente ya sorprendió a sus críticos, incluso a algunos de su propia población, al mantener el apoyo financiero, militar, logístico, de inteligencia y de otro tipo a Ucrania durante tanto tiempo. Contrariamente a algunas predicciones, no se produjo en Europa una ola de revoluciones electorales populistas que impulsaran al poder a las fuerzas que suspendieran la participación de sus países en el conflicto ucraniano. La tendencia actual es que Estados Unidos se retire y la UE reemplace su papel, que, aunque se ha reducido gradualmente, sigue presente.

En consecuencia, y sumado a la suspensión de facto de las conversaciones ruso-ucranianas mediadas por Estados Unidos, es probable que el conflicto continúe hasta que Rusia decida congelarlo o inflija suficiente daño militar y estratégico a Ucrania como para que esta acepte más exigencias rusas de paz. Los recientes ataques sistemáticos rusos contra objetivos militares en Kiev y sus alrededores podrían representar un punto de inflexión a su favor si mantiene el ritmo y causa daños significativos.

3. ¿Con qué eficacia se ha adaptado Rusia a las amplias sanciones económicas impuestas por Occidente en los últimos años? ¿De qué manera el giro de Moscú hacia una economía de guerra y el fortalecimiento de sus lazos con el Sur Global han alterado su posición geopolítica?

Rusia sorprendió a sus críticos al demostrar su resistencia al régimen de sanciones más severo del mundo, gracias al apoyo incondicional de su pueblo, la implementación de políticas fiscales muy eficaces por parte del gobierno y la inmensa riqueza de sus recursos naturales. Esta combinación permitió a Rusia desarrollarse de forma autárquica en gran medida durante el período inicial de transición, a medida que se alejaba de su antigua dependencia de Occidente para avanzar hacia un comercio más equilibrado con el Sur Global.

Casi cuatro años y medio después, Rusia ha reducido su mencionada dependencia económica y financiera de Occidente, al tiempo que se cuida de no sustituirla por una nueva dependencia de China. Para ello, los lazos con India, los países de mayoría musulmana y el sudeste asiático han sido fundamentales para mantener este equilibrio. De cara al futuro, Rusia se esfuerza por recuperar parte de su influencia económica de la era soviética en África y América Latina, pero este proceso aún está en desarrollo y Asia sigue siendo el foco de sus nuevas relaciones comerciales.

4. Tras los recientes intercambios militares directos e indirectos entre Irán e Israel, ¿cuál es su valoración de la estrategia del “Eje de la Resistencia” de Teherán? ¿Es Irán capaz de gestionar su red de aliados para evitar una guerra total y directa con Estados Unidos e Israel?

Irán resistió con valentía la campaña conjunta de bombardeos estadounidenses e israelíes que duró un mes, pero el futuro de su «Eje de la Resistencia» sigue siendo incierto después de que los hutíes se negaran a reanudar el bloqueo del estrecho de Bab el Mandeb, Hamás respetara en gran medida su alto el fuego con Israel y Hezbolá continuara siendo bombardeado por Israel. En la práctica, si bien la base política e ideológica de su red permanece intacta, el «Eje de la Resistencia» ya no funciona como una alianza militar unida como lo hacía hace tan solo unos años.

La geopolítica de Asia Occidental se vio revolucionada por el atentado terrorista del 7 de octubre , como consecuencia de los trascendentales acontecimientos que le siguieron. El «Eje de la Resistencia» es ahora una sombra de lo que fue en términos de seguridad regional, mientras que la influencia israelí y turca ha llenado el vacío dejado por Irán. Los reinos del Golfo también quedaron al descubierto como tigres de papel al negarse a tomar represalias contra Irán, a pesar de la insistencia de su aliado común, Estados Unidos, dejando así sus economías, dependientes de la energía, a merced de Teherán.

5. La influencia de Rusia y China en Oriente Medio es cada vez más notoria, especialmente a través de la alianza estratégica entre Rusia e Irán. ¿Qué implica la participación de estas dos grandes potencias para el equilibrio de poder en una región históricamente dominada por Estados Unidos?

Los vínculos de estos dos países con Irán son importantes, pero no deben sobreestimarse, ya que, según informes, Rusia solo proporcionó inteligencia de objetivos a Irán durante la última guerra, mientras que China solo brindó apoyo material de bajo nivel (por ejemplo, supuestos suministros para reabastecer su arsenal de misiles balísticos). Ninguno de los dos intervino directamente, a diferencia de lo que algunos, incluidos muchos de sus seguidores en las redes sociales y la comunidad de medios alternativos, predijeron antes del estallido de las hostilidades.

Sin embargo, ambos países han expandido recientemente su influencia en Asia Occidental, incluyendo los Reinos del Golfo. Rusia coordina estrechamente con Arabia Saudita a través de la OPEP+, al tiempo que mantiene estrechos lazos financieros con los Emiratos Árabes Unidos. China también importa gran parte de su petróleo del Golfo. Aun así, Estados Unidos conserva mayor influencia en la región, aunque es posible que se retire militarmente del Golfo como parte de un acuerdo de paz con Irán, en parte debido a su decepción por la falta de represalias contra Irán.

6. En el peor de los casos, si el estrecho de Ormuz es bloqueado o el conflicto se intensifica hasta alcanzar su punto álgido en el Golfo, ¿en qué medida se verían comprometidas la economía mundial y la seguridad energética?

La economía global ya se ha visto significativamente afectada por la Tercera Guerra del Golfo, tanto por los bloqueos simultáneos (aunque imperfectos) del estrecho como por los daños causados ​​por Irán a la infraestructura energética de los Reinos del Golfo. Sin embargo, el impacto se ha retrasado en cierta medida para muchas economías debido a que sus reservas estratégicas amortiguaron el golpe, y podría no manifestarse por completo hasta mediados del verano. El impacto final también podría ser menor de lo esperado si pronto se alcanza un acuerdo de paz que permita la reapertura total del estrecho.

Aunque la economía global tardaría en recuperarse, se evitaría el peor escenario posible de un colapso total, pero Estados Unidos saldría mejor parado que la mayoría de los países incluso si eso ocurriera. Esto se debe a que ya ha recuperado gran parte de su hegemonía perdida sobre el hemisferio occidental desde el inicio de la era Trump 2.0 y, por lo tanto, podría contar con su parte del mundo para obtener recursos y mercados en el escenario más sombrío de que el hemisferio oriental se sumiera en el caos si se interrumpiera indefinidamente el suministro energético en los Golfos Pérsicos.

7. Usted ha escrito extensamente sobre la transición hacia un mundo multipolar. ¿Los conflictos actuales en Ucrania y Oriente Medio están acelerando este cambio o, por el contrario, lo están frenando?

La operación especial rusa aceleró de forma sin precedentes las tendencias multipolares preexistentes, pero la Tercera Guerra del Golfo recordó a los observadores la enorme dependencia del hemisferio oriental de las importaciones regionales de energía, lo que afecta particularmente a China. Se la considera, junto con Rusia, el motor dual de los procesos multipolares globales y, con razón, Estados Unidos la ve como su único rival estratégico debido a su enorme influencia económica, financiera y logística, que en conjunto reconfigura el orden mundial.

Xi Jinping mantiene una buena relación con Trump, como lo demuestra su declaración a principios de mayo de una nueva «relación constructiva de estabilidad estratégica» entre ambos países. Esta declaración probablemente se vio influenciada, en gran medida, por la humillación sufrida por China ante el breve bloqueo estadounidense de sus importaciones de petróleo del Golfo. Esto puso de manifiesto la vulnerabilidad de la economía china ante un posible bloqueo estadounidense del estrecho de Ormuz o Malaca , lo que podría conllevar una desaceleración temporal, aunque no una paralización, de sus políticas multipolares.

La entrevista se publicó originalmente en Dan Viet con el título “ Phỏng vấn độc quyền: Nga-phương Tây và cú nhầm chết người ”.

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Andrew Korybko es analista político, periodista y colaborador habitual de varias revistas en línea, así como miembro del consejo de expertos del Instituto de Estudios y Predicciones Estratégicas de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos. Ha publicado varios trabajos en el campo de las guerras híbridas, entre ellos “Guerras híbridas: el enfoque adaptativo indirecto para el cambio de régimen” y “La ley de la guerra híbrida: el hemisferio oriental”.

BLOG DEL AUTOR: Andrew Korybko
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