“La espada es el arma de quien
no tiene razón, es el recurso común de la
ignorancia y de la estupidez; hace prosélitos,
inflama el celo y no convence jamás.”
D. A.François de Sade
no tiene razón, es el recurso común de la
ignorancia y de la estupidez; hace prosélitos,
inflama el celo y no convence jamás.”
D. A.François de Sade
Sumados como estamos, contra el terrorismo disfrazado de protesta pacífica,
políticos golpistas disfrazados de estudiantes, francotiradores
disfrazados de marchistas, violentas opositoras disfrazadas de blancas
palomas, discursos contra la violencia que esconden muertes por encargo y
saqueos. Hoy compartimos con ustedes el resultado de nuestra
convocatoria contra las llamadas Guarimbas y violencia callejera de
nuestra Venezuela actual.
La producción de Humor Gráfico-Político en tiempos de Revolución Bolivariana, ha sido muy prolífica, los dibujantes de lado
y lado, han permanecido con el lápiz afilado entre los dientes, es como
un hecho natural que refleja la polarización política y ha demostrado
que en estos 14 años Venezuela ha sido un país con plena libertad de expresión.
Desde luego, los dibujantes no hemos escapado a este fenómeno de
enfrentamiento político que vive el país, como lo reseña el libro
“Opinión y Humor en tiempos de Cólera”, editado por la Defensoría del
Pueblo, órgano del Poder Ciudadano en Venezuela, libro que ha sido
objeto de un interesante foro realizado por los dibujantes.
Es justo decir que todos los campos de la vida cotidiana,
ejercemos la crítica, incluso en lo que se ha llamado la “Revolución
dentro de la Revolución”. Venezuela es hoy un país crispado, escindido,
en dos o más bandos irreconciliables, con divisiones internas. Donde
despectivamente, se han puesto sobrenombres llamándose unos a otros:
“escuálidos”, “enchufados”, “ptiyankis”, “saltatalanqueras”,
“boliburgueses” entre otros y los que dicen que no están ni con el
gobierno ni con la oposición, “sino todo lo contrario”, los llaman
“ni-ni”, que al parecer, están casi en extinción.
De
los enfrentamientos discursivos de la palabra, las performances de “la
llorona del Metro”, se ha pasado al grito, los insultos, los rumores, la
calumnia, ofensas escritas, amenazas, demandas judiciales, hasta llegar
a violencia de la agresión física, vergonzosamente televisada, como las
de la Asamblea Nacional.
De ahí, se pasó a la violencia en las calles,
bajo el camuflaje de “protestas pacíficas estudiantiles”,
manifestaciones llamadas “guarimbas” que son barricadas atravesadas en
las calles y avenidas de mayor circulación, donde grupos violentos
impiden el tránsito con basura, y escombros, utilizando árboles, postes
del alumbrado, rejas de edificaciones, tapas de alcantarillas, cauchos
(neumáticos) viejos, etc. que impregnan de combustible e incendian.
Detrás de estas barricadas se instalan estudiantes (los menos) y
activistas políticos bien apertrechados de bombas molotov, guayas de
acero para degollar a conductores de motocicletas, niples caseros
explosivos con clavos, etc. Además han secuestrado vehículos
(especialmente del Estado) para quemarlos.
Mientas el gobierno despliega la Policía Bolivariana con sus equipos antimotines y la Guardia Nacional,
simultáneamente intenta desarrollar una política de paz haciendo
llamados al diálogo con la oposición, creando conferencias y encuentros
por sectores (estudiantes, deportistas, intelectuales y artistas,
empresarios, trabajadores de la salud, partidos políticos, etc.) en
Caracas y el interior del país, contando con una variopinta asistencia,
pero continúan ausentes los principales dirigentes opositores autores
intelectuales del llamado a la guarimba y a la violencia
desestabilizadora. Sorpresivamente aparece lo que se buscaba: “la
muerte” con armas de fuego, a manos de los autodenominados “estudiantes
pacíficos encapuchados”, los mismos que asesinaron a Gisella Rubilar en
Mérida y otras personas a manos de francotiradores pre-pago.
La
pseudo protesta estudiantil, finalmente se desenmascara, cambia su
rostro, su lenguaje y sus pancartas y gritos develan su verdadero
objetivo: “fuera Maduro!”, “muerte a Maduro!” y al grito de “¡¡libertad,
libertad, libertad!!” estos pequeños grupos de oposición violenta,
financiados principalmente del exterior, arrecian en su posición
agresiva criminal y se sienten poderosos héroes como si estuvieran en
Kosovo, Siria, Libia, o Ucrania, enarbolando la bandera de la manito
blanca de Otpor.
En
nuestro país, nadie está impedido de protestar, ni marchar. Opositores y
organizaciones laborales afectas al gobierno también lo hacen. El
propio Estado venezolano ha dicho que la crítica es bienvenida, se
considera un legítimo derecho humano que no se debe criminalizar,
especialmente cuando ella representa un pensamiento político diferente
por el bien del país. No obstante, cuando estas protestas tienen como
objetivo desestabilizar el país con sus llamadas inconstitucionales a
sacar al presidente Maduro, al magnicidio, buscando alianzas y
financiamiento con países, potencias enemigas declaradas de Venezuela,
ellas (las protestas) se deslegitimizan a sí mismas y deben ser
sancionadas en una justa medida de acuerdo a la Ley, y a los daños y
vidas humanas perdidas.
Sin
duda el humor gráfico y el dibujo político siguen siendo una
herramienta efectiva de denuncia y resistencia a estas prácticas
políticas violentas, criminales, de carácter fascistoide, que ya han
causado pérdidas de vidas humanas y cuantiosos daños al patrimonio de la
nación.
Un
verdadero desafío para intelectuales y artistas sensibles en lo social,
quienes en estos tiempos violentos, deben asumir la tarea de abrir
ventanas a la imaginación política, al diálogo, al desarrollo del
pensamiento crítico, desmontando las matrices de opinión sesgadas del
poder económico mediático mundial y sus repetidores nacionales.
Cabe
destacar, que nuestro querido compañero Emilio Agra falleció de una
penosa enfermedad el 4 de marzo de este año, mientras el país era
incendiado por las guarimbas, sus dibujos publicados son los últimos que
realizó este año. Los dibujos de Claudio Cedeño, co-fundador del Blog
Humorgráficonecesario forman parte de su legado antiimperialista
presente en nuestros archivos.
Con
esta solidaria y creativa respuesta a nuestra convocatoria, “La
Guarimbasura Violenta de Cada Día” van las primeras piedras, que no son
precisamente para agredir a nadie, ni trancar el derecho a circular por
nuestras calles, con todo lo que ello significa. Los invitamos como
siempre a difundir nuestros trabajos artísticos realizados a favor de la
vida y el derecho a vivir en paz, siempre, siempre, respetando la
otredad.
Prof. Aníbal Ortizpozo
Artista plástico, miembro co-fundador del Colectivo Humor Gráfico Necesario