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Es ahora un vínculo de sangre el que existe entre el
presidente sirio, Bashar al Assad, y el Hezbolá libanés, constata de
forma amarga un alto responsable israelí en un informe de evaluación de
la situación en el frente norte de la entidad sionista pronunciado ante
altos oficiales y medios de prensa israelíes.
En efecto, Israel deberá ocuparse a partir de ahora de dos
frentes. Tras haber creído que había neutralizado a su frente norte, la
frontera libanesa, tras la guerra de 2006, la entidad sionista debe
hacer frente ahora a otro nuevo frente en la frontera siria, un fenómeno
inédito desde 1973.
“La relación entre los dos aliados, que estaba en el pasado
construida sobre la base de intereses comunes se ha convertido en un
vínculo de un nuevo tipo, que ha llevado a que ambas partes compartan un
solo y único destino”, dijo el oficil israelí, cuyas declaraciones
fueron recogidas en The Times of Israel. Él añade que “si Tel Aviv
decide en el futuro desencadenar una guerra contra Hezbolá, Assad no
dudará en intervenir”.
De este modo, la crisis siria ha servido para diluir los
esfuerzos llevados a cabo por los israelíes y sus aliados occidentales
desde 1973 para dilocar el frente árabe e impedir cualquier alianza
antiisraelí.
A pesar de las afinidades entre Hezbolá, Siria e Irán
durante estas tres últimas décadas, esta alianza tripartita nunca tomó
la forma de una coalición militar.
Tras la derrota de Israel en 2006, varias discusiones
tuvieron lugar en el seno de la clase política y militar israelí sobre
las formas de debilitar el eje de la resistencia. Un ataque militar
contra Irán fue una opción barajada, pero fue considerado demasiado
arriesgado por las consecuencias imprevisibles que tendría.
Ésta es una razón por la cual las sospechas sobre una
implicación israelí en el desencadenamiento de la insurrección en Siria
son más que plausibles. Cabe recordar los encuentros que ciertos
dirigentes de la oposición armada siria han mantenido con dirigentes
pro-sionistas en las capitales occidentales. Desde los primeros meses,
los responsables del Consejo Nacional Sirio fustigó a Irán y Hezbolá
como medio de acreditarse ante los dirigentes occidentales, a los que
prometieron sacar a Siria del eje de resistencia.
Vínculos de sangre
Sin embargo, la magia se volvió contra el mago y ha pasado
justo lo contrario. Cuanto más se alarga la crisis siria más fuertes se
vuelven los lazos entre los miembros del eje de la resistencia. La
intervención de Hezbolá en Siria ha hecho fracasar estos planes, cosa
que los israelíes saben bien.
“Los vínculos de Hezbolá en Siria han creado lo que puede
considerarse como un vínculo de sangre entre Assad y Hezbolá. Y el
presidente sirio está dispuesto a correr riesgos para preservarlos”,
dijo el oficial israelí.
Según él, la colaboración entre Siria y la resistencia ha
adquirido proporciones importantes. “El suministro a Hezbolá un
armamento de calidad que sobrepasa las líneas rojas israelíes y la
disposición siria a entrar en guerra al lado de Hezbolá si Israel
desencadena una contra la organización libanesa formarán parte en
adelante de la percepción de Assad”.
“Siria hará todo lo posible para ayudar a Hezbolá en la
próxima guerra. El Ejército israelí prevé que una guerra con Hezbolá
provocaría una respuesta siria en dos direcciones: disparos de misiles
contra Israel, con una cabeza explosiva de una tonelada, y la activación
de operaciones terroristas a lo largo de la frontera”, dijo.
Más armas y más experiencia
Asimismo, y contra todas las expectativas que auguraban un
debilitamiento de Hezbolá debido a su implicación en Siria y, sobre
todo, un desvío de su atención en relación a Israel, su principal
enemigo, han resultado ser también falsas.
Y además, durante su implicación en Siria, Hezbolá no ha cesado de incrementar su arsenal militar.
“Hezbolá posee el octavo mayor arsenal de misiles del
mundo”, dijo el oficial, que añadió que “las estimaciones de
inteligencia indican que el movimiento libanés dispone ahora de más de
100.000 misiles, más precisos y de una capacidad destructiva más
importante que antes, lo que quiere decir que debemos hacer frente a un
Hezbolá que podría lanzar 3.000 misiles por día sobre Israel”.
Al mismo tiempo, los combatientes de Hezbolá han adquirido
experiencia gracias a su participación en la lucha en Siria contra los
insurgentes. Se trata de “una inestimable experiencia en el combate, que
puede ser un importante activo en una guerra terrestre”, constató el
oficial israelí.
Dos manos en lugar de una
Estas capacidades se refuerzan debido al hecho de que el movimiento libanés ya no trabaja solo sino mano a mano con los sirios.
En las últimas cuatro operaciones efectuadas en respuesta
al raid israelí contra una posición de Hezbolá en la Bekaa, en las
Granjas de Shebaa, territorio libanés ocupado por Israel, y en los Altos
del Golán sirios, los israelíes han quedado convencidos de que los
sirios actuaron en connivencia con los combatientes de Hezbolá.
“Es el fin del muro de seguridad que discurre a lo largo de
la frontera con Siria del que se decía que era capaz de impedir las
infiltraciones de grupos enemigos. Y no hemos todavía estudiado los
resultados de los dos artefactos explosivos del 14 y el 18 de Marzo en
el Golán y en las Granjas de Shebaa.”
“Refiriéndose a la operación del Golán, él dijo que ella
fue ejecutada por profesionales. La calidad del artefacto explosivo y el
hecho de que el grupo que lo colocó procediera de una zona controlada
por Assad y el Hezbolá avalan el resultado de las investigaciones, según
las cuales, el explosivo fue colocado por el régimen de Assad con la
ayuda de Hezbolá”, señaló el diario Haaretz.
La revancha de la historia
¿La magia se ha vuelto contra el mago? Cuando Israel llevó a
cabo su invasión del Líbano en 1982 para acabar con la resistencia
palestina, dio lugar a la aparición de la resistencia libanesa, que fue
la primera en expulsar a los israelíes de un territorio.
En nuestros días, Israel creía poder desembarazarse del eje
de la resistencia apoyando el derrocamiento de Assad. Sin embargo, ha
visto nacer bajo sus ojos la resistencia siria.
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“La sabiduría de la vida consiste en la eliminación de lo no esencial. En reducir los problemas de la filosofía a unos pocos solamente: el goce del hogar, de la vida, de la naturaleza, de la cultura”. Lin Yutang