Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
La Colmena no se hace responsable ni se solidariza con las opiniones o conceptos emitidos por los autores de los artículos.

21 de mayo de 2026

Titular: Mucho más que unas elecciones: Colombia ad portas de iniciar, por fin, una Revolución por la Vida

 


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De prensabolivariana en mayo 21, 2026

Por Laura Capote*

En este mes de mayo, inaugurado con el Día Internacional de las y los Trabajadores, hemos atravesado una de las coyunturas más definitorias del panorama regional: las elecciones presidenciales en Colombia entraron en su fase final, con cuatro semanas intensas que configuran el escenario que terminaremos de conocer el próximo 31 de mayo, cuando se desarrollen los comicios, y conozcamos cuál es la realidad de la correlación de fuerzas en un país que hoy determina muchos de los rumbos de América Latina y el Caribe.

Colombia en el panorama continental

Colombia siempre ha sido una prioridad en la estrategia geopolítica de los Estados Unidos en América Latina y el Caribe. Históricamente, se ha configurado como uno de los principales aliados hemisféricos de Washington para la garantía de la presencia estadounidense en territorios nuestroamericanos, con especial importancia por su presencia en el Amazonas, y su enorme frontera con Venezuela. Sin embargo, con la tercera población más grande del continente – más de 50 millones de personas – y la cuarta economía más importante de la región, Colombia ha iniciado en estos casi cuatro años de gobierno un giro estructural del orden dominante en el país con relación a su política de soberanía e integración regional, y hoy se constituye en uno de sus principales defensores.

Con firmes posiciones de defensa de la soberanía frente a los ataques que han impulsado los Estados Unidos en contra de la región – que van desde falsas acusaciones de vínculos con el narcotráfico al presidente Gustavo Petro, pasando por el bombardeo de lanchas de pescadores en el Caribe colombovenezolano, la profundización del bloqueo a Cuba, o el bombardeo sobre Caracas y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores el pasado 03 de enero – Colombia se ha posicionado como una de las principales voces regionales y globales en defensa de los Derechos Humanos, llevando inclusive a los propios escenarios multilaterales, la acusación de genocidio contra el estado terrorista de Israel y los Estados Unidos por sus acciones contra el pueblo palestino.

Haber perdido la alianza estratégica con Colombia ha sido una de las preocupaciones de los Estados Unidos en la región, que ha recuperado a través de métodos fraudulentos de intervención electoral, así como de construcción y financiación de líderes en la región, un panorama de gobiernos aliados en el continente. La fotografía del “Escudo de las Américas” muestra una reconfiguración del panorama regional que destaca aún más la importancia de los procesos que aún mantienen administraciones de corte progresista en América Latina y el Caribe, entre esos particularmente los gobiernos de México, Brasil y Colombia.

Estas preocupaciones que no son sólo retóricas, quedaron en evidencia con la publicación del denominado Hondurasgate, un escándalo que ha demostrado la articulación y coordinación política de importantes referentes de la ultraderecha continental, bajo la orientación de Washington, con el fin de atacar los gobiernos mencionados anteriormente y buscar la inestabilidad en dichos países. Protagonizado por el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández – condenado por delitos de conspiración para traficar narcóticos, uso de armas de fuego y conspiración para traficar armas de fuego en la Corte Federal de Nueva York, e indultado por el presidente Donald Trump días antes de las elecciones en Honduras – el Hondurasgate reveló la participación y financiamiento de Donald Trump, Benjamín Netanyahu, y administraciones de la ultraderecha continental como la de Javier Milei en Argentina, en la creación de una “unidad digital” dirigida a afectar la gestión de Petro y Sheinbaum en particular, y los panoramas electorales que atraviesan estos países, respondiendo claramente a las intenciones evidenciadas en la misma estrategia de seguridad nacional publicada por la Casa Blanca el pasado diciembre en la que hacen referencia al reforzamiento de la Doctrina Monroe, bajo el ahora corolario Trump.

Los posicionamientos de Colombia en la geopolítica actual han significado una transformación importante en el país que otrora fuera casi el principal aliado de los EE. UU. en la región. Sin embargo, las preocupaciones del imperialismo y las razones de los ataques de la derecha continental no responden solamente a factores relacionados con la política exterior, sino con las conquistas que ha significado el Gobierno de Gustavo Petro en la política doméstica en el país.

El Gobierno de Gustavo Petro y el inicio del proceso de cambio

El próximo 7 de agosto el Gobierno de Gustavo Petro llegará a su fin, y con él terminará la primera experiencia de dirección progresista en el país. La gestión inició hace cuatro años con la propuesta de construir una Colombia Potencia mundial de la Vida, como se tituló el programa de gobierno con el que se ganaron las elecciones en junio de 2022, y a partir del cual pudo desarrollar, durante sus años en la Casa de Nariño, una verdadera transformación en el país, en aquellas áreas sensibles y prioritarias de sus promesas de campaña.

El gobierno del Pacto Histórico ha significado un parteaguas en la historia de un país que había tenido siempre como dirigentes a las más poderosas familias de la oligarquía y la burguesía nacional, terratenientes y latifundistas, alineadas siempre a los intereses extranjeros en nuestro territorio. Con la llegada de Gustavo Petro se dio vuelta la tortilla, como dice la popular canción republicana, y se pusieron en el centro de los intereses del ejecutivo, la garantía y la ampliación de los derechos de las mayorías empobrecidas del país, y el desarrollo de avances y reformas orientadas a la transformación social para los sectores populares.

Las estructuras de poder se vieron amenazadas por los avances de la gestión del Pacto Histórico en áreas estratégicas: bajo la política de Reforma Agraria se entregaron formalizadas más de 2 millones de hectáreas a las comunidades rurales del país, y se reconoció formalmente al campesinado como sujeto de derechos; la tasa de desempleo bajó a 9,2% en febrero de 2026, la cifra más baja del siglo; cerca de 1,6 millones de personas salieron de la pobreza monetaria, y cerca de 2,5 millones salieron del hambre, a pesar de los intentos de frenarla por parte de la oposición; se consolidó la reforma laboral que redujo la jornada laboral y el aumento de los recargos por horas extras; se hizo un aumento del salario mínimo vital de un 23,4% acumulado en los cuatro años de Gobierno, mejorando los ingresos de 2,4 millones de personas; se dio un aumento significativo al financiamiento de la educación superior pública respondiendo a un reclamo histórico del movimiento estudiantil; se garantizó el aumento del bono pensional para más de 3 millones de jubilados/as; en materia de transición energética, la energía solar superó al carbón en la generación anual de electricidad, y se crearon casi 300 comunidades energéticas. A estas cifras se suma el dato del récord mundial de incautación de cocaína con 3.417 toneladas, la reducción del 39% en la deforestación nacional y el pago total de la deuda con el FMI heredada de la administración anterior, según las propias cifras del gobierno.

La continuidad del proyecto en la candidatura de Iván Cepeda y Aida Quilcué

Hoy Colombia no solamente está frente a la posibilidad de continuar el proyecto de cambio iniciado hace cuatro años, y que ha impactado en la mejora en las condiciones de vida para las grandes mayorías, sino está frente a la posibilidad de profundizar un proyecto en el que el centro esté puesto en la vida y no en el capital.

Iván Cepeda es uno de los nombres más destacados de la lucha social en Colombia, siempre cercano al movimiento popular en el país. Con una larga trayectoria en la defensa de los Derechos Humanos y en el Congreso de la República, donde se desempeña como senador desde el año 2014, Cepeda mismo es víctima del conflicto político, social y armado, pues su padre, Manuel Cepeda Vargas – un histórico dirigente comunista y senador por la Unión Patriótica – fue asesinado en 1994 en la ciudad de Bogotá, en el marco del genocidio cometido por fuerzas estatales y paraestatales contra las y los militantes de este partido político.

Por su parte, Aida Quilcué es una de las principales lideresas indígenas del país. Es consejera mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), y actualmente se desempeña como senadora en el Congreso de la República. Aida es víctima también del conflicto, pues su esposo, también líder indígena, fue asesinado por el ejército en el año 2008.

En su programa de gobierno “El poder de la verdad”, organizado en la propuesta de tres revoluciones, Iván y Aida han sintetizado las principales necesidades que atraviesa hoy el pueblo colombiano, y que empezaron a ser abordadas en el Gobierno de Gustavo Petro – y que deben ser prioridades para la continuidad del proyecto del cambio: la Revolución Ética, la Revolución Económica y Social y la Revolución Política y Democrática.

En su propuesta, la Revolución Ética implica una transformación radical en la forma de hacer política, en la conciencia social, la educación y la cultura. En un país con hondas heridas relacionadas con la violencia, la corrupción, la indiferencia, la violencia patriarcal, la utilización de la política como el escenario para hacer dinero fácil, y en un contexto regional y global atravesado por la crueldad y la desesperanza, una revolución de esta naturaleza implica una apuesta por la humanidad y por el futuro. La Revolución Económica y Social, concentrada en la superación de la pobreza y la desigualdad que sufren las grandes mayorías del país, dentro de la cual se encuentra la propuesta de una Revolución Agraria con redistribución, restitución y recuperación de tierras, uno de los elementos más importantes para el pueblo colombiano, teniendo en cuenta el origen del conflicto profundamente relacionado con la tenencia y el acaparamiento de la tierra en el país, así como otras propuestas vinculadas con la transformación territorial y la revolución urbana.

Finalmente, una Revolución Política y Democrática, enfocada en el fortalecimiento de la democracia como la más amplia participación en el diseño y decisiones de las políticas que afectan a las grandes mayorías, así como el reconocimiento de las estructuras organizativas de la propia sociedad; en la lucha por la paz con justicia social, económica y ambiental para superar el conflicto político, social y armado desde el diálogo y la negociación, y en la defensa de los derechos humanos y el derecho a la vida, tan vulnerado en la historia del país.

La campaña que ha desarrollado el Pacto Histórico ha dado fe, en la forma misma, de los principios fundamentales de su propuesta política: caracterizada por la austeridad y la sencillez, sin grandes vallas publicitarias o espacios en el horario prime time de la televisión nacional, Cepeda ha basado su campaña en recorrer el país en sus cuatro puntos cardinales y llenar plazas públicas para dar a conocer sus propuestas, en el voz a voz callejero, la articulación con las organizaciones sociales, políticas, sindicales, estudiantiles, entre otras, entrelazada con la creatividad popular que hoy tiene miles de ventanas en el país con fotografías y diseños con los rostros de Iván y Aida.

La correlación de fuerzas detrás de las máscaras de la extrema derecha

Todas las encuestadoras evidencian un panorama preocupante para las ultraderechas que habitan el ecosistema político colombiano: la posibilidad real de que Iván Cepeda sea el próximo presidente del país, ya sea en primera o en segunda vuelta. Con porcentajes que oscilan entre el 37 y el 44% de las intenciones de voto por Cepeda, las ultraderechas – ya sea la clásica, representada en la candidatura de Paloma Valencia por el partido de Álvaro Uribe Vélez, el Centro Democrático, o la “nueva”, en cabeza de Abelardo de la Espriella, un Milei criollo que se ufana de no estar en la política de los de siempre y recibe financiamiento de algunas de las familias más poderosas del país – se encuentran en una competencia entre cuál de las dos expresiones puede ganarle a Cepeda, acudiendo a todos los medios posibles.

En ese marco, fue revelado a fin del mes de abril el denominado Proyecto Júpiter, un plan de empresas y think tanks de la derecha colombiana que desarrolla talleres y estrategias digitales para intervenir en las elecciones a través de la generación de contenido masivo en redes sociales con tres planteamientos centrales: sembrar miedo, indignación e incertidumbre respecto la candidatura del Pacto Histórico, con un impacto de cerca de 17 millones de personas según el propio Jaime Bermúdez, excanciller de Uribe Vélez y organizador del proyecto.

Estas fuerzas de oposición – de ultraderecha ambas, solo que de estilos diferentes – llegan con importantes divisiones a esta primera vuelta electoral, pero sin duda no tendrán reparo en construir puentes de unidad en el eventual escenario de una segunda vuelta, con tal de vencer a Iván Cepeda. De ninguna manera el panorama es sencillo, pues tienen de su lado a toda la maquinaria política del país, gran parte del empresariado, y la bendición de Washington para hacer lo que sea necesario para derrotar al Pacto Histórico y conquistar escenarios como el evidenciado en el Hondurasgate.

Por su parte, el desafío de las fuerzas populares del país está en profundizar los escenarios de diálogo y campaña con el pueblo colombiano en las calles y plazas, escuchar, conocer, proponer y explicar que estamos en medio de un momento histórico. Es una responsabilidad no sólo con la coyuntura nacional, sino sobre todo con el contexto regional y global: conseguir una victoria en Colombia es una victoria del futuro, la certeza de que superar la violencia y el despojo es posible con la continuación de procesos alternativos en la dirección política del continente, acompañados siempre por las grandes masas del pueblo, con su claridad histórica y su irrestricta defensa de la alegría, constructora de “una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”. Fuente: Globetrotter

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Biografía de la autora: Este artículo fue producido por Globetrotter. Laura Capote es una militante social e investigadora colombiana. Es Co-Coordinadora de la Oficina Nuestra América del Instituto Tricontinental de Investigación Social e integrante de la Secretaría Operativa Continental de ALBA Movimientos, donde es responsable del Sistema Continental de Formación Política. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación Social por la Universidad de Buenos Aires y maestranda en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de La Plata.

BLOG DE L A AUTORA: Laura Capote
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20 de mayo de 2026

Solar Panels? Think about


 

This isn't just a pile of debris - it’s the future of green energy waste hidden in plain sight. Millions of solar panels are hitting their end-of-life cycle, and the world is completely unprepared for the coming toxic avalanche. By 2050, the International Renewable Energy Agency projects up to 78 million metric tons of solar e-waste. Where is it all going to go? The industry boasts that solar panels are '95% recyclable'. Technically, yes - because they are made of glass, aluminum and copper. But economics always trumps physics. In Australia and the US, it costs roughly $20 to $28 to properly disassemble and recycle a single panel, but only about $4 to dump it in landfill. Because there is no financial incentive, up to 90% of decommissioned panels go straight into the ground. Each solar panel is an industrial 'sandwich' bound tightly by heavy polymers. To extract the microscopic amounts of valuable silver and high-purity silicon requires energy-intensive chemical and thermal baking. When they are crushed or left to fracture in landfills, heavy metals like lead and cadmium can leach into the surrounding soil and groundwater, turning 'clean energy' into a multi-generational hazardous waste problem. The crisis is accelerating faster than models predicted. Because solar cells degrade and lose efficiency, and because newer, cheaper panels hit the market, consumers and solar farms are ripping out functional systems at least a decade early to upgrade. This compressed lifecycle destroys the narrative of a long-term, stable asset and creates an endless loop of unrecyclable industrial trash.

Dios mío!: Alex Saab, diabólico doble agente incrustado en las entrañas de la patria…, el moño chulesco…

 

José Sant Roz

  1. No tenemos perdón de Dios por todo lo pendejos que hemos sido. Me sangra la boca, mordiéndome la lengua para no decir todo lo que me escama por dentro, y los dedos los tengo entumecido para no escribir lo que siento, sobre todo referido al tipo de la burda coleta…, desde que lo vi liberado, aquel diciembre de 2023. Cuando llegó con gran pompa. Con su abultada y callada befa, con su mirada huidiza, con su cara de pícaro, abrumado por los abrazos por parte del presidente Maduro, Jorge Rodríguez, Diosdado… “-Por algo lo han liberado”, me dije, pues lo gringos no dan puntada sin dedal (puñal). Y de ahí en adelante se podía esperar lo peor, de hecho era el primer paso para la invasión, todo estaba calculado y decidido. Por algo entramos en caída libre… Alex Saab no era en absoluto un revolucionario, ¿no lo veían?… ni mucho menos de izquierda, ¿NO LO VEÍAN?… sino un despreciable y puerco fenicio, personaje con genes árabes de los que saben vendernos muy bien, a retazos: negociante, empresario, especulador, usurero y mercantilista (perfecto hijo de Jeremías Bentham), y con todas las herencias de las lacras neogranadinas acuñadas por el miserable Francisco de Paula Santander. Había llegado por los lados de Cúcuta con su abultada cara de mercader, seguramente enviado por Petro, su otro carnal…
  2. Casi todos los árabes en América Latina, por cuanto venimos viendo, pierden sus valores de solidaridad con las causas de los pueblos explotados y oprimidos, y si para completar ahora vemos a esos países árabes del lado del sionismo y de los gringos, a esos grandísimos hijos de puta, a los estados del Golfo Pérsico como Bahréin, Qatar, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos enfrentados a Irán, llegamos a la conclusión de que son de la peor especie humana; burdos traidores y cobardes. En América Latina se vuelven peligrosamente dudosos y arteros sobre todo en política. Ni a Palestina quieren esos miserables…
  3. Ningún descendiente de árabes, metido a político en América Latina ha sido un verdadero ductor de pueblos. En la Constituyente de 1946, los adecos llevaron a 17 con genes árabes. Fueron un fiasco. Nos salieron con las patas torcidas. No se diga la última camada con su mejor representante, don Tareck El Aissami. Es que todos aman en exceso al capital, lo cual jamás se lleva bien con la política, como se lo advirtió Bolívar tantas veces a Santander y a Páez.
  4. Al personaje Alex Saab se le vio fresquecito cuando lo extraditaban, custodiado por los agentes gringos de la DEA, para trasladarlo a Miami. Había hecho excelentemente bien su trabajo. Fue quien entregó a la CIA toda la rutina de los más mínimos pasos del Presidente Maduro, con suma precisión, muy fina, manteniéndose a la vez en contacto con los gringos día a día, hora tras hora, minuto tras minuto. La noche del 2 de enero, previo a la invasión, se mantuvo en comunicación permanente con la Fuerza Delta, que frente a nuestras costas, sólo esperaba su orden para actuar. Alex Saab era hombre de confianza de Maduro quien entraba a Miraflores como Pedro por su casa, y ha de tomarse en cuenta que durante los dos años que estuvo preso en EE UU, fue perfectamente entrenado para que sirviera de sabueso, de agente a favor de EE UU, y así proceder a dar el zarpazo con el que se llevarían a nuestro Presidente.
  5. Desde que Chávez llegó al poder traté de cultivar el arte de tragar arena, de morderme la lengua para evitar opinar, pero no pude contenerme. Si no digo mi verdad me muero. Pero vive uno rodeado de pendejos que se creen revolucionarios y sobre todo de Dientes Rotos. Y por allí se nos colaron los pícaros y ladrones. Tuve la dicha de haber sido execrado por el poder, desde 1998 que ataqué a muerte a Luis Miquilena proclamando que era un redomado traidor y delincuente.
  6. La jauría de los infiltrados de entonces aprovechó para aislarme y lo lograron. Se creó un muro de contención porque me vieron como a un tipo peligroso, incapaz de ver una putería y no ventilarla a los cuatro vientos. Y sucedió lo esperado: todos esos que me atacaron con furia poco a poco fueron abandonando el barco, y dejando a éste averiado y a punto de irse a pique. Cuando se vaya totalmente a pique, veremos que muerto de la risa se pasarán al bando contrario.
  7. Quiero decir, que al chavismo le faltó un poderoso detector de MIERDA, por lo que entonces estos canallas como río en conuco penetraron y arrasaron con multitud de sagrados proyectos del bolivarianismo. Detector que sí supo tener toda su vida el Comandante Fidel Castro, a quien intentaron de asesinar en 638 ocasiones (documentados por los servicios de inteligencia cubanos. Cifra que incluso fue registrada en el libro de récords Guinness. De todos estos planes, la mayoría fueron orquestados por la CIA y grupos de exiliados cubanos). ¿Cómo no se dieron cuenta en nuestra querida revolución bolivariana que este Alex Saab era un vil aventurero y pirata que llegó a ocupar altísimos cargos, hasta diplomáticos en nombre de nuestra república, siendo todo un vulgar filibustero? ¡Cuántos vulgares dioses derribados, pero que a la vez han acabado sepultando tantas gloriosas metas y proyectos! ¡Doloroso!


 


La Faja Minera del Orinoco, una historia con capítulos: Gold Reserve y la factura del pasado

Para entender la complejidad del negocio de la minería, no hay mejor ejemplo que el de Gold Reserve. Esta empresa canadiense es como ese socio que tuvo una pelea monumental con la familia hace años y ahora quiere volver a la cena de Navidad, pero sin que le reclamen la herencia. Su historia en Venezuela es un sube y baja de demandas y arbitrajes. La Revolución Bolivariana nacionalizó sus minas de oro (Brisas y Las Cristinas) en 2008, lo que llevó a un fallo del CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, la institución líder a nivel mundial dedicada a resolver disputas entre gobiernos y empresas o inversores extranjeros, dependiente del Grupo del Banco Mundial y con sede en Washington D.C., que actúa en procesos de arbitraje, conciliación y mediación; es como el tribunal del Banco Mundial) que obligaba al país a pagar más de $1.000 millones por la expropiación. Luego, en 2016, se llegó a un acuerdo para explotar las minas juntos en una empresa mixta, pero el proyecto nunca despegó. Para 2025, la paciencia se agotó y Gold Reserve inició otro arbitraje, esta vez reclamando más de $7.000 millones. Tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro, la empresa no perdió el tiempo. Vio la oportunidad de reconciliarse con la nueva administración y en febrero de 2026 anunció una jugada audaz: contrató a un banco de inversión para levantar $50 millones en fondos privados. ¿El objetivo? Volver a operar en Venezuela, pero ahora bajo las reglas del nuevo juego.

Lo más revelador no es que quiera volver, sino que haya respaldado públicamente la nueva Ley de Minas de 2026, calificándola como un "avance significativo" y un paso hacia la "seguridad jurídica". O sea, una empresa que le reclama billones al Estado venezolano dice en voz alta que el nuevo marco legal le da garantías. Eso, en el mundo de los negocios, es un espaldarazo enorme, pero también una apuesta de alto riesgo.

Aquí es donde la cosa se pone muy geopolítica. Todo este giro en la minería no es casualidad. Es el resultado de una presión directa y explícita de Estados Unidos, que ve en Venezuela una oportunidad para romper la dependencia de China en minerales críticos.

La visita a Caracas del Secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, en marzo de 2026 fue un parteaguas. No vino solo: llegó con una comitiva de más de dos docenas de empresas mineras y comerciales estadounidenses. Su mensaje fue contundente: "Las oportunidades son ilimitadas".

Delcy Rodríguez, presidente encargada, respondió con una promesa que lo dice todo: dijo que trabajarían a "velocidad Trump" para acelerar el acceso de Estados Unidos a los minerales venezolanos. Días después, se anunció la reanudación de relaciones diplomáticas bilaterales y se destapó un acuerdo, negociado por la Casa Blanca, entre la minera estatal venezolana y la gigante Trafigura para la venta de más de $100 millones en oro.

Para Washington, el coltán venezolano no es el próximo gran proveedor mundial, sino una alternativa estratégica. Actualmente, EE.UU. depende casi al 100% de las importaciones de tántalo (de donde se extrae el coltán), y más del 40% de ese mercado global lo controla la inestable República Democrática del Congo. Tener a Venezuela como una opción, por más modesta que sea, es una cuestión de seguridad nacional. Es el nuevo "Dorado" de Trump, pero en clave de defensa y tecnología.

Pero ojo, que no nos olvidemos de los otros pesos pesados en la sala. Si Washington cree que va a tener vía libre, está muy equivocado. Tanto Rusia como China tienen acuerdos de larga data y miles de millones de dólares invertidos en el Arco Minero del Orinoco. China, por ejemplo, ya ha aprobado un nuevo tramo de 5.000 millones de dólares para el fondo conjunto con Venezuela, y Rusia una línea similar de 1.000 millones para PDVSA, mostrando que también están dispuestos a poner dinero sobre la mesa.

La nueva ley minera, impulsada por EE.UU., tiene una cláusula explícita: las empresas occidentales tienen prohibido hacer negocios con entidades de China, Rusia, Irán, Cuba o Corea del Norte. Es una declaración de guerra comercial abierta. La pregunta es: ¿tendrá la nueva administración venezolana la fuerza y la voluntad para echar a los actores rusos y chinos que ya están instalados en el territorio? Parece poco probable. Más bien, veremos una coexistencia tensa, con yacimientos y concesiones divididos entre uno y otro bloque geopolítico. Y en medio de este baile de grandes potencias y corporaciones, está la cruda realidad del territorio. Aquí es donde el papel se topa con la selva, y la selva, por ahora, la controlan otros.

La minería ilegal es un negocio colosal. Organizaciones como el ELN y la disidencia de las FARC (Segunda Marquetalia) han establecido rutas clandestinas para sacar el coltán de Venezuela hacia Colombia, financiando sus operaciones con estos millones. Un informe de SOSOrinoco revela una brecha escandalosa: mientras Colombia ha incautado 381 toneladas de coltán entre 2012 y 2025, Venezuela apenas reporta una tonelada. El mineral se "blanquea" en centros logísticos colombianos y sale al mundo.

Para cerrar, déjenme ponerle los pies en la tierra a todo este potencial geológico. Al día de hoy, las exportaciones públicas verificables de coltán desde Venezuela son prácticamente inexistentes. El último cargamento documentado fue de unas cinco toneladas a Italia en 2018. Existe una planta de concentración, pero nunca se ha visto que opere a su capacidad declarada. El coltán es un mercado pequeño y muy volátil. Si se llega a una producción estable, el precio del mineral en bruto podría rondar los 10-40 USD por kilo en boca de mina. Pero su valor real está en el tántalo refinado, cuyo mercado se espera que pase de 3,4 kilotoneladas en 2026 a 5,61 kilotoneladas en 2034, creciendo a un ritmo del 6,45% anual. No es el petróleo, pero es un mercado en expansión, impulsado por la electrónica de consumo y los autos eléctricos.

 

Líder supremo de Irán: Nos enfrentamos a «dos ejércitos terroristas globales»

 

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De prensabolivariana en mayo 20, 2026

El ayatolá Mojtabá Jameneí aseguró que la actual situación «impone» una responsabilidad mayor que nunca a las autoridades del país.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtabá Jameneí, advirtió este miércoles que su país se enfrenta actualmente a «dos ejércitos terroristas globales».

«Nos encontramos ante la épica histórica y sin precedentes de la resistencia de la nación iraní frente a dos ejércitos terroristas mundiales», declaró en un mensaje divulgado por medios locales con motivo del segundo aniversario del fallecimiento del expresidente iraní Ebrahim Raisi.

Añadió que la responsabilidad de las autoridades del país, «desde los líderes y comandantes de las fuerzas armadas hasta todos los niveles de gestión», es «mayor que en el pasado».

En este contexto, instó a «reforzar la motivación» de los funcionarios para resolver los problemas del pueblo, «especialmente en los ámbitos económico y de los medios de subsistencia» para el progreso del país «hacia un futuro brillante».

  • Aunque los casi 40 días de intensas hostilidades concluyeron con una tregua entre Estados Unidos e Irán el pasado 7 de abril, las tensiones se mantienen entre ambas partes debido al fracaso de las negociaciones de paz, al cruce de ataques verbales y al bloqueo naval mutuo de buques comerciales en el golfo Pérsico y el mar Arábigo.
  • Trump calificó de «pedazo de basura» la respuesta que Teherán envió el 10 de mayo al último borrador de acuerdo promovido por EE.UU., y amenazó con «un asalto completo y a gran escala contra Irán». No obstante, después pospuso el ataque planeado, según dijo, a petición de líderes de países de la región.
  • Este martes, Trump afirmó que estuvo «a una hora» de reanudar los ataques.
  • En cuanto a Irán, a pesar de las acusaciones de Trump de que la República Islámica buscaría crear armas nucleares, las autoridades iraníes han insistido en que su programa nuclear tiene fines exclusivamente pacíficos: generar energía, desarrollar la sanidad y la agricultura, conservar alimentos e impulsar la investigación científica, y no tiene propósitos bélicos.