La Colmena
“La sabiduría de la vida consiste en la eliminación de lo no esencial. En reducir los problemas de la filosofía a unos pocos solamente: el goce del hogar, de la vida, de la naturaleza, de la cultura”. Lin Yutang
Cervantes
MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
La Colmena no se hace responsable ni se solidariza con las opiniones o conceptos emitidos por los autores de los artículos.
12 de septiembre de 2026
Abelardo expide 11 decretos para la reconstrucción: mucho poder, poca transparencia
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Se declararon perseguidos por la “DICTADURA” sólo para ir a gozar una bola a Miami… Y sólo allá se sienten libres…
José Sant
Roz
En realidad,
la idea de la “huyidera” poco a a poco comenzó a propagarse y a prepararse a
partir de 1998, cuando Chávez llega al poder.
Claudio
Nazoa animaba al cotarro para que cogieran las de Villadiego con aquello de que
ME IRÍA DEMASIADO. Y pronto comenzó el cuento contra el gobierno: de que CON
MIS HIJOS NO TE METAS. Luego l dio por andar en una paseadera de vírgenes por
las calles. Altamira fue tomada por amantes de libertad gringa, y fue cuando se
planificó el negocio que consistía en propagar que aquí gobernaba el COMUNISMO
y con ese pretexto coger con un poco de bagaje y una fuerte suma de dinero en
dólares, y decir por todo el cañón que se era un perseguido político (cuando en
realidad quienes lo hacía no les interesaba para nada la política ni nadie
jamás les había tocado un pelo).
En esta
estrategia nada sutil, el próximo paso era pedir la residencia en el Norte y
luego hacerse gringos, norteamericanos.
La gozadera
de la HUYIDERA se intensificó a partir de 2015 cuando Obama calificó a
Venezuela «amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la
política exterior de EE UU”.
“¡Sí –
gritaron estos vivarachos y sinvergüenza-: aplíquenles todas las presiones del
mundo porque si no el comunismo nos acabará matando! Pero por favor, el día que
acaben con el comunismo no nos vayan a regresar a esa mierda de Venezuela. Yo
me declaro amante de la patria de Miami…”.
En 2016 y
2017, la estampida cogió básicamente hacia Colombia, Ecuador, Perú y Chile.
Millones se hicieron eco de la propaganda mundial contra Venezuela, reforzada
por el bloqueo y el asedio gringo y europeo. Realmente comenzaron a escasear
medicinas y alimentos.
A partir de
2019, hubo un cambio en estos vientos locos y entonces la migración tomó otro
rumbo, el camino de los espantosos pantanos de las selvas del Darién. Se
produjo un bíblico cruce de olas migratorias emergiendo de toda Sudamérica
hacia el Darién, los venezolanos iban al grito de guerra: “¡MUERA MADURO, COÑO
DE TU MADRE!”
Aquellas
oleadas de seres alucinados llegaban a México, cruzaban el Río Bravo pagándole
a los Coyotes y luego se desparramaban por Texas, Nueva York y el estado de La
Florida. La mayoría de los venezolanos preferían escoger La Florida donde
antaño habían recalado cientos de miles de agusanados cubanos, todo ellos al
grito: “¡Libertad!”, “¡Democracia!”, “¡Muera la dictadura comunista y
chavista!”.
La Florida
es la meca de la LIBERTAD, del más feroz ANTICOMUNISMO, la cuna de Marco Rubio
y sus narcos, lo cual a la vez se traduce en rumbas, droga y licor: la meca de
las luces rutilantes, de muchos casinos, bellas playas, de consumo a millón de
virguerías tecnológicas, carros de lujo, rascacielos, conciertos y
desconciertos latinos. Ningún venezolano que participó de esa HUYIDERA lo hizo
para estudiar, para hacerse más humano, para leer buenos libros, para escuchar
buena música ni para visitar museos y conocer sabios dignos de ser emulados.
Nada de eso. Fueron sólo a gozar de la disipación, del bonche eterno del
derrape capitalista, para luego presumir de que estaban mejorando la raza y
viviendo en la fabulosa mierda llamada del PRIMER MUNDO.
Por eso
todos esos mayameros se embanderaron ciegamente con el Catire Trump. Y lo
apoyaron con locura y al tiempo que lo apoyaban maldecían del negraje inmundo y
asqueroso que les estaba llegando de Latinoamérica (“negros de mierda
haitianos”, “delincuentes de mierda colombianos”, indios de mierda
ecuatorianos”…) al tiempo que también maldecían del comunismo en Cuba y
Venezuela. Y entonces vino y ganó el Cerdo Trump y se volvieron histéricos de
alegría y comenzaron a pedir que el Cerdo Naranja de una vez invadiera a
Venezuela, y el Cerdo Naranja vino y lo hizo el 3 de enero. Y salieron estos
malditos arrastrados a celebrar la invasión: “AL FIN, AL FIN SOMOS LIBRES”,
gritaban, pero los coños eran libres sólo si vivían en EE UU porque cuando el
Cerdo les dijo: “No los quiero más aquí porque ustedes son feos, unas basuras,
unas mierdas”, se pusieron a llorar como unas emputecidas magdalenas. Porque
resulta que todos ellos son sólo libres si están en el Norte…
QUÉ
VAINAS!!!
Captura relámpago del estrecho de Bab el Mandeb por Ansar Allah: ¿Irán como ‘deus ex machina’?
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