Preparen su kit de emergencia: agua, linterna, gasa, documentos. Celulares. Mensajes como éstos circularon en diciembre 2025 en caso de un bombardeo norteamericano. También, el 28 de julio, día de los asesinatos dirigidos por María Corina Machado y sus "Comanditos", las redes estuvieron pobladas de mensajes (o de instrucciones) para desplegar una oleada de terror en el país, justo cuando el CNE anunciara el triunfo de Nicolás Maduro, mientras Edmundo González, candidato del fascismo, se resguardara en una embajada, como preámbulo a su fuga al Reino de España.
Primero nuestra Constitución
Ahora USA querrá construir su propio Ministerio de Defensa, su propio aeropuerto para llegada de equipos de rescate que, en realidad, son de guerra, dominación territorial y humana: la base tan anhelada por ellos y prohibida por nuestra Constitución Bolivariana. El desastre natural juega un papel similar a lo sucedido en la primera República: le facilita las cosas al imperio. No hay dudas.
¿Clausewitz?
Recuerdo como si fuera ayer, además del kit, las instrucciones en caso de guerra asimétrica y el ejemplar de bolsillo de Clausewitz, y en caso de ciudades devastadas por bombardeos norteamericanos: Antes inhabilitar aeropuertos para dificultarles la entrada. El terremoto se lo puso fácil a Trump y Marco Rubio.
Chávez
Él prohibió la entrada de ayuda de norteamericanos por tragedia de Vargas terminando el 99, como hoy tal vez se desestime la entrada a los equipos de ayuda rusa o china.
También es una tragedia histórica: el escenario de la caída de la primera República se puede repetir y no como comedia.
El 3E un misil norteamericano cayó a 50 metros del reactor con uranio enriquecido del IVIC (que luego retirarían). Estuvo a cincuenta metros de convertir el misil en bomba sucia y a Caracas en un nuevo Chernóbil.
El nombre que los historiadores quieran darle al desenlace de los sucesos del 3E evitó nuevos bombardeos de secuestradores y terroristas. Ahora la naturaleza les abre el camino, y hay bastantes ruinas para invertir en reconstrucción y endeudarnos con ellas: más de 2000 obras o edificaciones destruidas. Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca, dijo Bolívar joven (y otras profecías históricas del Bolívar y Maduro) y que recordamos cuando despierta (o nos despierta) cada cien años, pero también el libertador hace sus siestas. Y cuando el Padre duerme, sueña, y tenemos nosotros pesadillas cómo esta que estamos viviendo y muriendo.
Tan conectados estamos con nuestro padre Bolívar. Y con Chávez, nuestro hermano mayor que nos dejó su mensaje: unidad, unidad.
Por eso frente a la tragedia histórica y al desastre natural: unidad, unidad en torno a la presidenta (E) Delcy Rodríguez.
Pero cuanto tiempo durará esta pesadilla diurna? ¿Cuánto los planes de las tres etapas de Mr. Rubio y Potus. ¿Carrera de Aquiles y la tortuga? Y luego la división de los venezolanos de nuevo. ¿Y si lo provisional más bien son las tres etapas? Y la réplica histórica? Preguntas acerca de las cuales no tengo respuestas.
Los terremotos regresan, repiten. La historia no, más bien avanza en forma dialéctica. A marchas y contra marchas avanza ( un paso atrás, y dos adelante), y la historia no es circular, avanza en espiral (Marx) y por eso el déjà vu del terremoto, o del sismo, nombre no onomatopéyico que no asusta tanto. Entonces reconstrucción civil y social. Evitemos el sismo social y sus réplicas: unidad.
Así como en el temblor, terremoto o sismo las familias se reunieron en el cuarto más seguro de la casa, o salieron unidos a la calle, y así hay hacer, unidos en torno a nuestra presidenta como familia, ante las réplicas de los sismos sociales del siglo XIX.
Trump unos días antes del terremoto nos llamó "muertos de hambre, pero felices.
Recordemos el texto de Hegel sobre la dialéctica del amo y el esclavo. Venimos del diálogo de los melios, y no está de más pasar por el Gorgias. Persuadir y no convencer: y vencerás pero no convencerás de Unamuno.
Y así podemos dar una constelación de citas eruditas para imaginar otra tragedia.
Que nadie no extorsione por una democracia en lo interno o tiranía en las relaciones internacionales, sobre todo cuando se trata de quedar en el medio de un choque entre superpotencias, donde la persuasión es para sobrevivir (la bolsa o la vida). Un "filósofo" del norte decadente, de los inventores de la autoayuda prepara siempre un "si" cuando quiere decir no.
¿Cómo decir no? La revolución del sur permisada por el norte era una fantasía venezolana que encontramos en el primer libro de Domingo Alberto Rangel, en la praxis del segundo Betancourt, y en el último Petkoff.
El chavismo precisamente se diferenciaba por no pedir permiso, por atreverse al no.
El sismo natural nos ocasionó muchas muertes. Hemos dicho varias veces que por ahora más Gandhi y menos Lenin. Pero menos no es nada, ni más es todo. Y si no hubo bases militares rusas o chinas, tampoco puede haber bases norteamericanas. Además con las que nos rodean debería ser suficiente para ellos. Ese debería ser el primer no.
La ayuda internacional, principalmente de los gringos no debe conducir a una base ni provisional ni permanente. Ese aprovecharse de la desgracia ajena, caridad con uñas, puede dejar una cicatriz en el inconsciente colectivo del venezolano. No se necesita ser psicólogo para saber que queda en la memoria más el daño que la ayuda, y que el estrés post traumático se incrementa cuando además del daño del azar natural se combina con el daño moral.
Adelante, Delcy, adelante. El pueblo venezolano ha demostrado su verdadera musculatura de lucha y solidaridad. Y estamos aquí, plantados como un árbol, junto a la fuente de la libertad y la constancia.