Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
La Colmena no se hace responsable ni se solidariza con las opiniones o conceptos emitidos por los autores de los artículos.

26 de mayo de 2026

Tortillas de loroco

 


Avatar de prensabolivariana

De prensabolivariana en mayo 26, 2026

Ilka Oliva Corado

La gallina murusha[1] se le atravesó de nuevo en los sueños. La vio corriendo despavorida junto a la bandada buscando las hojas de repollo que les acaba de tirar en el patio para que coman. La nombró Murushona, desde que la pollita nació. Su abuela Tiba le regaló dos huevos de su gallina inglesa, una miniatura de gallina con las plumas colochas[2], mismos que Emelda puso junto a los otros cuando una de las gallinas de la casa se quedó. Durante las tres semanas de incubación estuvo atenta al nacimiento de las crías y fue todo un festejo cuando sus dos pollitas nacieron.

Pero a los días una murió y quedó entonces la única murusha en medio de las manadas de pollos que abarrotaban el patio cuando se les tiraba comida. Realmente nunca supo cuántas gallinas llegaron a tener, el terreno donde vivían era grande. Sus papás cuidaban a las afueras de la capital una cochiquera de unos veterinarios adinerados que tenían negocios por todos lados en Guatemala. En los terrenos de la gente adinerada Emelda comenzó a ver los cercos de bloques con alambre de púas en la última hilera, una hilera de úes que las llenaban de cemento con pedazos de botellas de vidrio que quebraban específicamente para ese tipo de seguridad. Un mundo distinto al del campo.

Los hijos del sol, les llamaban los trabajadores porque eran albinos, hijos de alemanes emigrados.  De lo que llegó a saber su padre, ellos contaban con parcelas con siembras de verduras en Patzún, Chimaltenago, ganado en Jalapa, fincas de árboles de mango Tommy, en Chiquimula. Cafetales en Alta Verapaz.  En tierra fría colindando con México compraron a saber cuántas manzanas de terreno, le escuchó decir a su papá cuando le contó a su mamá sobre la nueva compra de los terratenientes. A su padre le ofrecieron ir a cuidar las fincas de coco que tenían en Izabal, pero su mamá dijo que el clima era infernal y que para allá se fuera el diablo. Y en la casa como se hacía lo que decía su mamá, entonces el diablo de seguro se fue para allá, pero ellos no.

Su abuela le contó en unas de las tantas conversaciones que tuvieron cuando iba de visita a Teculután, que cuando era niña las gallinas crecían en el monte, ponían los huevos en nidos que improvisaban en el zacate. En ese entonces nadie se preocupaba por cuántas gallinas tenían y si los huevos se los iba a comer la zarigüeya o cualquier otro animal porque había en abundancia.  

Emelda conoció la abundancia cuando fue a visitar la casa de los abuelos paternos por primera vez, con los años comprendió que abundancia no significa tener de más para desperdiciar y que tampoco tiene nada que ver con el dinero. Siempre sintió fascinación por las manos creadoras de su abuela, que le enseñó a hacer queso fresco y mantequilla de costal, las quesadillas más deliciosas que comió fueron las que hizo su abuela. 

Le enseñó a trabajar el barro, a hacer sus propios comales, ollas y jarros. El bordado de las mantas para las tortillas y el de las almohadas. Aprendió a cómo medir la intensidad del fuego en el polletón[3] para no desperdiciar la leña y no quemar las tortillas. El café lo aprendió a hervir en las brasas a un lado del comal sin que se le tumbara y los bananos majunches los asó siempre en el rescoldo, como tostaba los pishtones[4].

En la capital todo era distinto, aun estando a las afueras todo lo tenían que comprar. El pago se lo daban a su padre con atraso de tres meses y jamás le pagaron por el trabajo de toda la familia que también hacía, pero para los dueños eso era obligación que no merecía remuneración económica. Cuando su padre les pedía aumento le salían con que un favor le estaban haciendo con tener a toda la familia ahí sin pagar renta. 

Un trabajo sin horario de lunes a domingo, sin permiso de enfermedad y sin vacaciones. Vacaciones, le contestaba cualquiera de los albinos, vacaciones son las que les damos nosotros dejándolos vivir aquí.  Emelda comenzó a cuidar cerdos a la edad de tres años y a los cinco ya sabía cómo caparlos, lo que nunca hizo y sintió una asquerosidad fue comerse las criadillas. Sus papás, al contrario, así recién cortadas, sólo les lavaban la sangre y se las metían a la boca. 

Emelda ve a la Murushona correr, ha retrocedido en el tiempo, no tiene los sesenta años de ahora, es apenas una niña de siete, aún no sabe que tendrá hijas y que emigrarán de indocumentadas a Estados Unidos y mucho menos que sus nietas nacerán en ese país y que hablarán inglés y que rechazarán el español, avergonzadas. Que no querrán saber nada de Guatemala y mucho menos del lujo y del honor de comer tortillas con loroco y queso hechas por la abuela, como lo tuvo ella. 

  • [1] Murusha: Persona de pelo rizado, de 4 de mayo de 2026.herencia afrodescendiente. 
  • [2] Colocha: Persona con el cabello rizado o crespo.
  • [3] Polletón: Mesa grande de barro para cocinar con fuego, donde se coloca el comal y la hornilla. 
  • [4] Pishtón: Tortilla gruesa. 

♦♦♦

25 de mayo de 2026

Los frentes ártico y báltico de la nueva guerra fría entre la OTAN y Rusia se están fusionando peligrosamente.

 


Avatar de prensabolivariana

De prensabolivariana en mayo 25, 2026

Andrew Korybko*

Esta tendencia supone una amenaza significativa para Rusia, pero también una igualmente significativa para la UE si lleva a Putin a tomar en serio los llamamientos de sus sectores más intransigentes para lanzar un primer ataque contra la OTAN.

Recientemente, se ha producido un aluvión de noticias sobre la creciente interconexión de los frentes ártico y báltico de la Nueva Guerra Fría. El Reino Unido anunció una nueva iniciativa naval multinacional para contener a Rusia en estos mares, tras las advertencias de los embajadores rusos en Finlandia y Noruega sobre las amenazas que representan. Previamente, algunas fuentes rusas acusaron a los Estados bálticos de permitir el tránsito de drones ucranianos por su espacio aéreo con destino a San Petersburgo, lo que, de ser cierto, constituiría una grave provocación.

Los acontecimientos mencionados anteriormente contextualizan la entrevista que el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Alexander Grushko, concedió a Izvestia sobre cómo «Occidente está practicando la contención de Rusia en los países bálticos». En sus palabras: «Occidente está utilizando ahora la región báltica como laboratorio para estudiar cómo intensificar las tensiones y cómo contener a Rusia desde diversas direcciones regionales y geográficas… Ahora están estrechando el cerco en el Ártico, formando diversas coaliciones. Esto es, sin duda, un hecho muy alarmante».

El medio también citó al experto del Club Valdai, Andrey Kortunov, quien advirtió que «La situación en el Ártico está cambiando gradualmente, lamentablemente para peor. Si las cosas continúan así, la distinción entre el Báltico y el Ártico se irá difuminando poco a poco». Además, Izvestia informó a sus lectores que «Ucrania ya está participando en la disuasión de Rusia. En mayo, operadores de drones participaron en los ejercicios suecos Aurora 26, que tuvieron lugar, entre otros sitios, en la isla de Gotland, en el mar Báltico».

En vista de lo que mencionó el embajador ruso en Noruega en la entrevista citada anteriormente, la participación de Ucrania en esos ejercicios podría preceder al posible despliegue de sus equipos de drones en Gotland para atacar buques rusos en el Báltico, tal como se informa que planean hacerlo sus equipos en Noruega en el Ártico. Este escenario podría desarrollarse a lo largo de los frentes Ártico-Báltico, cada vez más interconectados, simultáneamente con la consolidación de la nueva iniciativa naval multinacional liderada por el Reino Unido para contener a Rusia en la región.

Peor aún, los Estados bálticos sirven ahora como detonante para reavivar el conflicto ucraniano una vez finalizado o para abrir otro frente si se reanuda posteriormente; Estados Unidos intenta que Bielorrusia se separe de Rusia, y Polonia continúa su rearme, que algún día podría amenazar Kaliningrado. Por lo tanto, se están preparando las condiciones no solo para una escalada en el mar Báltico, sino también en sus costas, en lo que respecta al escenario de un bloqueo occidental a Kaliningrado, posiblemente de forma paralela, pero quizás solo si Bielorrusia se separa primero de Rusia.

Como si todo esto no fuera ya suficientemente grave para Rusia, Francia realizará ahora ejercicios nucleares regulares con Polonia dirigidos contra Rusia y Bielorrusia, extendiendo así su paraguas nuclear hacia el este y posiblemente protegiendo a Polonia si esta envía tropas para ayudar a los Estados bálticos en caso de crisis. Esta convergencia de los frentes ártico y báltico supone una amenaza significativa para Rusia, pero también una igualmente significativa para la UE si lleva a Putin a tomar en serio los llamamientos de sus sectores más intransigentes para lanzar un primer ataque contra la OTAN.

La observación anterior subraya los peligros de esta tendencia, pero, por otro lado, también sugiere que los frentes Ártico-Báltico, cada vez más interconectados, desempeñarán un papel central en la reforma de la arquitectura de seguridad europea una vez que termine el conflicto ucraniano. Desde la perspectiva de Estados Unidos, es crucial mantener la paz entre la OTAN y Rusia para evitar la Tercera Guerra Mundial; por lo tanto, Trump 2.0 debería priorizar la creación de dicha arquitectura —ya sea en general o centrada en este frente— lo antes posible.

♦♦♦
*
Andrew Korybko es analista político, periodista y colaborador habitual de varias revistas en línea, así como miembro del consejo de expertos del Instituto de Estudios y Predicciones Estratégicas de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos. Ha publicado varios trabajos en el campo de las guerras híbridas, entre ellos “Guerras híbridas: el enfoque adaptativo indirecto para el cambio de régimen” y “La ley de la guerra híbrida: el hemisferio oriental”.

BLOG DEL AUTOR: Andrew Korybko
Siguenos en X: @PBolivariaFDE82Ana
Telegram: @bolivarianapress
Instagram: @pbolivariana
Threads: @pbolivariana
Facebook:  @prensabolivarianainfo
Correo: pbolivariana@gmail.com||FEF69F

Oda a la rebelión boliviana

 


Avatar de prensabolivariana

De prensabolivariana en mayo 24, 2026

Oleg Yasinsky*

Tenía que pasar en Bolivia: en el país más americano de las Américas, el más indio, el más atemporal, el más vivo. En tiempos amargos del continente, cuando todo lo conquistado en las últimas décadas con tantos sueños y tanta sangre, al parecer, se estaba desmoronando, haciendo retroceder el tiempo a la oscuridad del pasado. Las personas creyentes explicarían que es porque, en los tiempos cuando Bolivia todavía no se llamaba así, Wiracocha eligió justo las aguas del Titicaca cerca de su isla del Sol para aparecer ante la gente desesperada y perdida, para indicar la dirección a su espíritu. Otros dirían que porque el Che, muchos siglos después, optó por Bolivia en la más desigual e imposible de las contiendas, para morir allí con la mayor de las inmortalidades.

Más allá de los politólogos o turistas que confunden metáforas de «mendigo sentado en una silla de oro» con «la hija predilecta de Bolívar» o «el corazón de América», la tierra boliviana no es «un recurso», ni un «bien inmóvil» ni «un activo económico»: es la magia, la poesía y la música, todavía libres de la ordinariez y mezquindad capitalista. Por eso, tenía que pasar en Bolivia. 

Es absolutamente normal que los grandes medios de comunicación se nieguen a ver esta rebelión popular que pronto cumplirá un mes. Mientras más ignoran o desinforman sobre lo que pasa hoy en Bolivia, es más significativo este proceso verdadero, que no se deja patentar por nadie. Como en su tiempo los negocios de McDonald’s y de Coca-Cola fracasaron en Bolivia, ahora aquí están fracasando los sueños fascistas de Musk y sus amigos, y los de sus competidores de seudoizquierdas que se especializan en abrir paso a las corporaciones.

Seguramente, la prensa mundial quiere hacer con Bolivia lo mismo que se dice hizo la reina de Inglaterra en el siglo XIX: cuenta la leyenda que un presidente boliviano de entonces habría humillado al embajador británico, expulsándolo del país montado en un burro. Entonces la reina Victoria, furiosa, tomó el mapa de Sudamérica, tachó a Bolivia y decretó: «Bolivia no existe». Pero existe, resiste y está venciendo.

El actual presidente boliviano, Rodrigo Paz, en sus seis primeros meses de gobierno, hizo lo posible para acabar con todos los logros sociales de los últimos 20 años de historia boliviana y procedió a detener a los líderes de izquierda que hace poco tuvieron la ingenuidad de haber cedido el poder democráticamente.

También se dictó una orden de captura contra Evo Morales, acusado de «trata de personas agravada», que supone hasta 20 años de cárcel. Esto resulta especialmente irónico proviniendo de un gobierno racista y que entregó el país a socios y amigos de Epstein. Con las detenciones masivas de los líderes de la resistencia popular, los dirigentes de rebelión pasaron a la clandestinidad. Aunque también parecía estar en la clandestinidad el presidente Rodrigo Paz, de quien por varios días no se había sabido nada de su ubicación física, mientras que Evo continuaba dando entrevistas y declaraciones a la prensa. Entonces, ¿cuál es el poder real que manda en Bolivia?

Al parecer, a Trump y a sus aliados les habrá surgido un nuevo y enorme problema, en una parte de lo que siempre consideraron su «patio trasero«, en caso de que exista la amenaza de que el ejemplo boliviano se extienda a los países vecinos, como Argentina, Perú, Ecuador y otros, donde los movimientos populares todavía no logran la claridad y contundencia del mundo social boliviano.

Creo que uno de los principales problemas de América Latina es que no se ha percatado del cambio radical que ha experimentado el mundo en las últimas décadas. Hablar hoy de «izquierdas» y «derechas» como hace 40 o 50 años no solo es no comprender el mundo actual, sino también condenar cualquier lucha a una derrota segura.

En estos tiempos ya nadie respetará ninguna norma constitucional o democrática, ni siquiera las más burguesas. La masa de votantes, cada vez más ignorante, está en las firmes manos de las redes sociales y de las pantallas de televisión, las que siempre garantizan el resultado que les encarga el poder. El objetivo de este poder ya no es la explotación de los pueblos como en los tiempos de Marx o Bolívar, sino la reducción de su población y la destrucción de la espiritualidad y cultura humanas. Pero sobre todo deben asegurarse de que nunca comprendamos verdades sencillas como esta.

La América Latina actual es el principal campo de ensayos para los experimentos sobre la futura organización del mundo. En comparación, el famoso laboratorio del neoliberalismo, creado hace algunos tiempos por la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, es un juego de niños.

Lo importante de Bolivia es que este país se convirtió hoy en el principal bastión de las culturas indígenas del continente, menos afectadas por la civilización occidental. Su principal valor sigue siendo el colectivo. Cualquiera que conozca personalmente Bolivia sabe perfectamente que es un territorio donde no rige la lógica occidental de los países vecinos, y que el tejido social y las relaciones allí son diferentes. Así como a un extranjero le resulta difícil describir las particularidades mentales de Rusia, algo similar ocurre con Bolivia. Son mundos que, hasta ahora, quedan fuera de la lógica del sistema, que peina y aplana al mundo bajo su único molde neoliberal. Son los eslabones débiles de la cadena infalible del sistema, que de repente empieza a fallar.

Para que el actual levantamiento popular en Bolivia se convierta en una revolución y salga victorioso, sus líderes y participantes deben comprender que su lucha no es solo contra la oligarquía local y sus patrocinadores estadounidenses, sino contra la maquinaria de muerte global que actúa simultáneamente y en todas partes. El Comando Sur de EE.UU. ya está desplegando sus fuerzas en Bolivia. Tampoco faltarán los mercenarios. Los Gobiernos vecinos de Argentina, Ecuador, Chile y Paraguay, así como los no tan vecinos como Costa Rica, Panamá, El Salvador, República Dominicana, Guayana y Trinidad y Tobago, además del lejano Israel, ya advirtieron a los bolivianos que «no pueden permitir el derrocamiento de dirigentes democráticamente elegidos».

La prensa local, históricamente vinculada con los poderes narcos, ya se dedica a difundir que «el narcotráfico está detrás del intento de golpe de Estado». Los organizadores profesionales y confesos de decenas de golpes de Estado y asesinatos políticos, y el Gobierno boliviano que en solo seis meses en el poder se las ha arreglado para no cumplir ni una sola de sus promesas electorales ni garantizar el cumplimiento de ningún artículo de la Constitución, de repente se han preocupado por la «amenaza a la democracia» y el «riesgo de un golpe de Estado». Sienten que pierden el control. Se prepara una masacre.

El poder global de las corporaciones, después de lo que hicieron en Siria, Gaza, el Líbano, Sudán y el resto, se dispone hoy a bañar en sangre a Bolivia y, si le conviene, a sus vecinos. La única diferencia es que, en este nuevo giro de la historia, el genocidio de los indígenas está planeado al mismo tiempo que el genocidio de la mayor parte de la humanidad. La resistencia y la victoria serán posibles solo si se entiende la realidad y la magnitud de la amenaza.

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de PB.

*Oleg Yasinsky, periodista ucraniano chileno, colaborador de los medios independientes latinoamericanos como Pressenza.com, Desinformemonos.org y otros, investigador de los movimientos indígenas y sociales en America Latina, productor de documentales políticos en Colombia, Bolivia, Mexico y Chile, autor de varias publicaciones y traductor de textos de Eduardo Galeano, Luis Sepúlveda, José Saramago, subcomandante Marcos y otros al ruso.

BLOG DEL AUTOR:   Oleg Yasinsky
Por: https://actualidad.rt.com
Siguenos en X: @PBolivariana
Telegram: @bolivarianapress
Instagram: @pbolivariana
Threads: @pbolivariana
Facebook:  @prensabolivarianainfo
Correo: pbolivariana@gmail.com ||FEF69F