Por Nicolás Ramón Contreras Hernández <
He
estado observando toda la semana las finales de las elecciones en
Honduras, y este evento me revuelve en el mismo saco de la memoria, a
John Kerry el USA Secretario de Estado y a una salsa de cocina, porque
son homófonos y hasta homofuncionales: suenan igual y tienen la función
de modificar los sabores y percepciones. Eso pasa con la salsa al curry y
con John Kerry, el canciller imperial del estado forajido, que hace 4
años apoyó el golpe de estado desde su base de Palmerola, con el cual
sacaron del poder al presidente electo en las urnas, Manuel Zelaya
Rosales, quien cometió el "delito" de acudir al constituyente primario,
es decir, al pueblo, para hacer reformas a una constitución hecha en la
época dorada de las USA invasiones e imposiciones de dictaduras anti
comunistas en Honduras - y en Centro América- desde 1954, cuando
tumbaron a un presidente militar como Jacobo Arbens, que también
cometió el pecado de querer aplicar las ideas del USA presidente
Alexander Hamilton en su país, medida que promovía al pequeño y mediano
propietario del campo.
Precisamente,
no hace más de una semana el USA canciller del estado forajido, el
señor John Kerry había anunciado con el esquema del cuento del gallo
capón que la doctrina Monroe, que prohijó dictaduras "buenas" y
desembarcos de marines para "corregir a pueblos que habían elegido mal"-
como decían los USA presidentes Johnson y Nixon - al referirse a
República Dominicana en 1965 y Chile 1973. Había dicho el canciller
Kerry sin embargo, que si bien la Doctrina Monroe no va más - is over- nunca
dejarían de pronunciarse, cuando se presentaran hechos que alteraran
la "democracia" y el "equilibrio de poderes" al sur de sus fronteras.
¿Por qué hago estas reminiscencias en estos momentos, en donde la SIP y
los medios empresariales que venden noticias y opiniones rociadas
guardan silencios, emanando un fuerte olor ya no a salsa al curri, sino a
salsa al Kerry?
Porque
en Honduras, a lo largo de esta campaña presidencial y como marco
institucional- sí es que a esto se le puede llamar como tal- se han
presentado hechos que debieran por lo menos escandalizar, a los Caifaces
del USA estado forajido como el señor Kerry, sobre todo en ese tema que
tanto han empleado como excusa para la injerencia en Venezuela, como el
de la famosa "independencia de poderes" o de los tan nombrados "pesos y
contrapesos" de la democracia liberal, excusa para que desde Washington
ese estado forajido, hayan puesto a leer declaraciones al respecto
sobre Venezuela a la cándida señorita Psaky, en relación con la ley
habilitante y la guerra contra la estafa y la usura que lidera el
presidente Nicolás Maduro: ratificó la Casa Blanca, el respaldo de USA a los estafadores empresariales e importadores de Venezuela, grandes acaparadores y especuladores.
Pero
volviendo al tema de Honduras, si se habla de independencia de poderes,
y de los pesos y contrapesos, no entiende uno como el señor Kerry
mantiene su lengua metida en salva sea su parte, porque lo que pasa en
ese país centroamericano es grave: en
Honduras, como telón de fondo reciente y teniendo como capo de las
mayorías parlamentarias, el actual candidato oficialista Juan Orlando
Hernández, hizo parte del entramado de poder con Michelleti a la cabeza,
cuando se dio el golpe de estado contra Mel Zelaya.
En
ese momento el candidato que marcha en la cabeza de los datos oficiales
a la presidencia actual, a través de su partido Nacional, que ejerce
el poder hasta el día de hoy con Porfirio Lobo, fue Juan Orlando
Hernández de los que desplegó todos los recursos del estado con descaro y
a pesar de la prohibición constitucional en la materia, que lo
prohíbe...Y ni el señor Kerry, ni la señorita Psaki, tampoco CNN, cabeza
más visible del grupo de dueños y vendedores de noticias reunidos en la
SIP. A ninguno de ellos, se les ha ocurrido cantar en Honduras
"ventajismo," en cabeza del gobierno de Porfirio Lobo.
Tampoco
dijo nada sobre el candidato del gobierno, quien tiene en su pasado, el
haber promovido la destitución de cuatro de los cinco representantes
del tribunal constitucional - equivalente a la Corte Constitucional en
Colombia- porque habían tumbado el proyecto pionero de de entrega de
soberanía, que ellos llamaban con el lacayo nombre de "ciudades
modelos", un proyecto experimental que impulsaban los señores Hernández y
Lobo, argumentado que "van a impulsar el desarrollo" y el crecimiento
en zonas despobladas. ¿Pero en qué consisten las famosas ciudades
modelos? En la entrega de territorio del estado Hondureño a empresarios
internacionales de USA y Europa, quienes crean ciudades estados dotadas
de una propia legislación propia, al margen de las leyes hondureñas.
Pero
esta entrega de soberanía por parte del estado, no sería peor, a no ser
que el estado pretenda también expropiar a poblaciones enteras
hondureñas, hasta en poder de patrimonio intangible como la iglesia
representativa donde descansa la patrona de Honduras, que pasaría a
manos de las famosas ciudades modelos, las cuales el señor Juan Orlando
Hernández ahora intenta pasar con el nombre de "Zonas Especiales de
Desarrollo", empresa que no han podido concretar porque el pueblo ha
resistido hasta ahora y como siempre, poniendo los muertos y caídos,
gracias a la importación de paramilitares colombianos, que ahora
masacran con el plan pistola a líderes sociales en Olancho.
Pero
el señor Kerry, ante un congreso catracho que destituye presidentes,
destituye a la magistrados de la Corte Constitucional, no le parece para
nada que haya en Honduras un "desequilibrio de poderes", el mismo que
sin embargo corre a achacárselos a Venezuela bolivariana, donde la
oposición goza hasta del derecho a rebelión y a dar golpe de estado; y
en lugar de tener muertos, es ella la que masacra, cada vez que quiere
drenar su arrechera, así ese drenado incluya el asesinato de menores de
edad o fiscales como Danilo Anderson. ¿Pero son estos los únicos hechos
escandalosos que USA trata de hacer tragables con su "salsa al Kerry"?
Pues no, hay todavía hechos peores, que en otras ocasiones hubieran
escandalizado a la OEA y a su famosa corte de fariseos llamada CIDH:
como ayer por ejemplo, cuando las fuerzas de inmigración del estado
hondureño con poses de matones de películas de Stallone o Steven Seagal,
allanaron "por error" el hotel donde se hospedaban observadores y
acompañantes internacionales.
¿Y
el señor Vivanco de Human Right Watch o Amnistía Internacional? Hasta
ahora y muy seguramente como sucedió durante el golpe de estado contra
Mel Zelaya, seguirán con esa curiosa mezcla de sordera y ceguera, para
no mirar este tipo de violaciones "buenas de los derechos humanos".
Cuando son las 11:33 de la noche en Colombia y hay un estercolero en las
elecciones de Honduras, que emiten un olor nauseabundo que no
soportaría ni el mismos Obama con todo lo cerduna de su ética política.
Porque
en estas elecciones hondureñas, han aparecido muertos votando, vivos
que son declarados muertos por el Consejo Nacional Electoral de Honduras
(CNE) en zonas de dominio del partido LIBRE que ejerce la oposición
real; a pesar de las urnas de votación abiertas durante el mismo proceso
electoral; a pesar de los desequilibrios numéricos en los testigos de
votación; de la retención de actas que reconoce el mismo vocero del CNE
ante las cámaras, mientras da como ganador parcial al señor Hernández
que ya hizo su primer discurso presidencial, con la bendición evangélica
de su mujer, para santificar su insantificable campaña electoral, con
esta suerte de salsa el Kerry con aleluyas, la situación empeora.
Porque
en medio de estas podredumbres comunes en la región, como la compra y
venta de votos, Kerry sigue regando la mudez de su salsa al Kerry sobre
las elecciones santificadas de Honduras, donde las iglesias evangélicas
gringas y las católicas del rito romano, que coinciden en los enfoques
de la santa inquisición de la cuerda paramiltar de un Pat Robertson y
del Opus Dei, mientras todos ellos tratan de santificar unas elecciones
fraudulentas, Xiomara de Zelaya se declara presidenta; mientras Salvador
Nasrala del partido anticorrupción, anuncia que no reconocerá unas
elecciones espurias.
Honduras
se convierte en este momento, en el escenario modelo de un esquema
democrático para lacayos, elogiados con el doble rasero, que se adereza
con la salsa al Kerry, cada vez que los medios de propaganda que
debieran hacer periodismo, que debieran proteger la democracia y el
derecho a la equidad y a la voz del pueblo se pierden en el papel infame
de la complicidad con el delito, porque en lugar de proteger los
valores más sagrados que nos hacen humanos, se han dedicado a proteger a
los estafadores comerciales de Fedecámaras en Venezuela, o a promover
candidatos como el señor de las sombras en Colombia, con todo y su
oscuro pasado que lo relaciona con paramilitares, o mafiosos mondos y
lirondos como los del Cartel de Medellín, o la masacre del Aro. Triste
panorama oscuro el de un periodismo desvanecido, que deja una salsa al
Kerry que huele a azufre.
Nicolás Ramón Contreras Hernández.