Especial de Tribuna Popular de Economía/Por Manuel Sutherland (alemcifo@gmail.com).- Al empresariado local (venezolanos y extranjeros) no le hace faltan más capitales para invertir, diríamos le “sobra”. La cuestión es que lejos de realizar inversiones en áreas que desarrollen las fuerzas productivas, se dedican a apropiarse de la renta petrolera que emana el Estado, a través de la especulación comercial y financiera.
Por ello decimos que la clase capitalista ubicada en Venezuela, no tiene ningún potencial de desarrollo industrial, agrario y mucho menos tecnológico. Por eso es que en Venezuela hay poca infraestructura y de baja calidad. Ni hablar del mísero desarrollo manufacturero y que la actividad agrícola sea menos del 2% del PIB. Ahora, con esos 111 mil millones de dólares (US$) se pudieron construir 35 complejos siderúrgicos de talla mundial como SIDOR.
La fuga de capitales que hemos calculado en otros artículos, excluye lo que la clase capitalista atesora en paraísos fiscales. Eso hace que nuestra investigación subestime notoriamente la magnitud de la fuga de divisas en el país. Por ende, vamos a acercarnos a una investigación de una organización internacional especialista en el estudio de la fuga de capitales y en auscultar las diversas trampas fiscales que realiza la burguesía en su planeta. Hablamos de la organización Tax Justice Network [i]. Dicha estructura coloca en su informe a los países que más sufren ese flagelo, para un período que va desde 1970 hasta 2010. Del informe citado, extraemos un gráfico que muestra cómo la burguesía “criolla” lleva muchos años fugando capitales de forma masiva, como parte estructural del proceso local de acumulación de capital.
Quien afirme que los capitales se fugan del país por la “inseguridad jurídica” del gobierno bolivariano, mienten, porque la fuga de capitales en Venezuela ha sido una constante histórica. Sin embargo, eso no es óbice para afirmar que de 2000 a 2010 se fugaron más capitales en Venezuela que de 1970 a 2000.
Gráfico (en miles de millones de US$):
Hagamos una comparación más fina y veamos en términos del PIB de cuatro naciones latinoamericanas, el inicuo desempeño de nuestra clase capitalista que ha impulsado un verdadero vaciamiento de capital que ha empobrecido al país de manera de sistemática.
En
apenas diez años (2000-2010) la fuga de capitales en Venezuela fue
equivalente al 43% del PIB. En ese período la fuga de capitales fue 42
veces más alta que
en Colombia y 10 veces más alta (en términos del PIB) que la de Brasil.
Más aún, la exportación y privatización de capitales en Venezuela fue
más alta que la de 30 países (sumados) de Latinoamérica, un verdadero record de una burguesía que no hace más que depauperar a la clase obrera de nuestra nación.