Según el New York Times, “Estados
Unidos y la Unión Europea han abrazado la revolución como otro
florecimiento de la democracia, un golpe al autoritarismo y a la
cleptocracia en el antiguo espacio soviético“. (After Initial Triumph, Ukraine’s Leaders Face Battle for Credibility, NYTimes.com, 1 de marzo de 2014, énfasis añadido)
¿”Democracia floreciente, revolución“?
Las sombrías realidades dicen otra cosa. Lo que ocurrió fue un golpe de
Estado patrocinado por Estado Unidos, la UE y la OTAN en violación
flagrante del derecho internacional.
La verdad
prohibida es que Occidente ha dirigido – a través de una operación
encubierta cuidadosamente preparada – la formación de un régimen títere
integrado por neonazis.
Como lo
confirmó la Subsecretaria de Estado, Victoria Nuland, organizaciones
clave en Ucrania, incluyendo el partido neonazi Svoboda fueron
generosamente apoyadas por Washington: “Hemos invertido más de 5 mil
millones de dólares para ayudar a Ucrania a alcanzar estos y otros
objetivos…. Vamos a seguir promoviendo que Ucrania alcance el futuro que
se merece“.
La prensa
occidental ha evitado intencionalmente analizar la composición y
fundamentos ideológicos de la coalición de gobierno. La palabra
“neonazi” es un tabú. Se ha excluido del diccionario de los medios de
comunicación. No aparecerá en las páginas del New York Times, el
Washington Post o The Independent. Los periodistas han recibido
instrucciones de no utilizar el término “neo-nazi” para designar a
Svoboda y al Sector de Derechas.
Composición del Gobierno de Coalición
No se trata de
un gobierno de transición en el que los elementos neonazis integran los
márgenes de la coalición, encabezada formalmente por el Partido Patria.
El Consejo de
Ministros no sólo está integrado por el Svoboda y el Sector de Derechas
(por no hablar de los antiguos miembros de la difunta organización
fascista UNA-UNSO), a las dos principales entidades neonazis se les han
encargado puestos clave que les otorgan el control de facto sobre las
fuerzas armadas, la policía y la seguridad nacional.
Si bien el
Partido Patria de Yatsenyuk controla la mayoría de las carteras y al
líder neonazi de Svoboda Oleh Tyahnybok no se le concedió un puesto
principal en el gabinete (al parecer a petición de la Subsecretaria de
Estado, Victoria Nuland), miembros de Svoboda y el Sector de Derechas
ocupan puestos clave en la áreas de Defensa, Policía, Educación y
Asuntos Económicos.
El líder neonazi de Svoboda, Oleh Tyahnybok.
La Subsecretaria de Estado norteamericana, Victoria Nuland, junto al líder neonazi de Svoboda, Oleh Tyahnybok (izquierda)
Andriy
Parubiy, co-fundador del neonazi Partido Nacional-Socialista de Ucrania
(posteriormente rebautizado como Svoboda) fue nombrado Secretario de la
Comisión de Seguridad Nacional y Defensa Nacional (RNBOU), un puesto
clave que supervisa al Ministerio de Defensa, las Fuerzas Armadas,
Policía, Seguridad Nacional e Inteligencia. El RNBOU es el órgano
central de toma de decisiones. Si bien está dirigido formalmente por el
presidente, es manejado por la Secretaría con una plantilla de 180
personas, entre ellas expertos de defensa, inteligencia y seguridad
nacional.
Parubiy fue
uno de los principales líderes detrás de la Revolución Naranja en 2004.
Su organización fue financiada por Occidente. Es mencionado por los
medios occidentales como “kommandant” del movimiento Euromaidán. Andriy
Parubiy junto con al líder del partido Oleh Tyahnybok es un seguidor del
nazi ucraniano Stepan Bandera, que colaboró en el asesinato en masa de
judíos y polacos durante la Segunda Guerra Mundial.
Marcha neonazi en honor a Stepan Bandera
A su vez,
Dmytro Yarosh, líder de la delegación del Sector de Derechas en el
parlamento, ha sido nombrado secretario adjunto de Parubiy en el RNBOU.
Yarosh fue el
líder de los paramilitares neonazis durante el movimiento de “protesta”
del Euromaidán. Ha pedido la disolución del Partido de las Regiones y
del Partido Comunista.
Dmytro Yarosh dando un discurso en el Euromaidán (centro)
El partido
neonazi también controla el proceso judicial con el nombramiento de Oleh
Makhnitsky del partido Svoboda a la posición del Fiscal General de
Ucrania. ¿Qué clase de justicia prevalecerá con un neonazi de renombre a
cargo de la Oficina de la Fiscalía de Ucrania?
También se
asignaron puestos en el gabinete a ex miembros de la organización
marginal neonazi Asamblea Nacional de Ucrania – Autodefensa Nacional de
Ucrania (UNA-UNSO):
“Tetyana
Chernovol, retratada en la prensa occidental como una devota periodista
de investigación sin hacer referencia a su pasada participación en la
antisemita UNA-UNSO, fue nombrada presidenta del comité de lucha contra
la corrupción del gobierno. Dmytro Bulatov, conocido por su presunto
secuestro por la policía, también con conexiones con la UNA-UNOS, fue
nombrado ministro de la juventud y los deportes.
Yegor Sobolev,
líder de un grupo cívico en el Maidán Independiente y políticamente
cercano a Yatsenyuk, fue nombrado presidente del Comité de Lustración,
encargado de purgar a los seguidores del presidente Yanukovich del
gobierno y de la vida pública. (Ver: Ukraine Transition Government: Neo-Nazis in Control of Armed Forces, National Security, Economy, Justice and Education, Global Research, 2 de marzo de 2014)
El Comité de
Lustración es para organizar la caza de brujas neonazi contra todos los
opositores al nuevo régimen. Los objetivos de la campaña de depuración
son personas en posiciones de autoridad dentro de la administración
pública, gobiernos regionales y municipales, educación, academia, etc.
El término lustración se refiere a la “descalificación masiva” de
personas relacionadas con el gobierno anterior. También tiene
connotaciones raciales. Será con toda probabilidad, dirigido contra los
comunistas, los rusos y los miembros de la comunidad judía.
Es importante
reflexionar sobre el hecho de que Occidente, comprometido formalmente a
los valores democráticos, no sólo encabezó la caída de un presidente
electo, sino que ha instaurado un régimen político integrado por
neonazis.
Este es un
gobierno títere que permite a Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea
interferir en los asuntos internos de Ucrania y desmantelar sus
relaciones bilaterales con la Federación Rusa. Se debe entender, sin
embargo, que los neo-nazis no tienen en última instancia, la última
palabra: en virtud de un “régimen de gobierno indirecto” ellos reciben
órdenes sobre las cuestiones militares y de política exterior cruciales,
incluyendo el despliegue de tropas dirigidas contra la Federación Rusa –
del Departamento de Estado norteamericano, el Pentágono y la OTAN.
El mundo está
en una encrucijada peligrosa: las estructuras y la composición de este
gobierno títere instalado por Occidente no favorecen el diálogo con el
gobierno y el ejército ruso.
El RNBOU
Un escenario
de escalada militar que lleve a la confrontación entre Rusia y la OTAN
es una posibilidad real. El Comité de Seguridad Nacional y Defensa
Nacional del Ucrania (RNBOU) que es controlado por neonazis juega un
papel central en los asuntos militares. En la confrontación con Moscú,
las decisiones tomadas por el RNBOU encabezado por el neonazi Parubiy y
su adjunto camisa parda Dmytro Yarosh – en consulta con Washington y
Bruselas – podrían potencialmente tener consecuencias devastadoras.
Sin embargo,
no hace falta decir que el “apoyo” a la formación de un gobierno
neo-nazi no supone, en modo alguno, el desarrollo de “tendencias
fascistas” en la Casa Blanca, el Departamento de Estado y o el Congreso
de EE.UU.
“El
florecimiento de la democracia” en Ucrania – para usar las palabras del
New York Times – está avalado por republicanos y demócratas. Es un
proyecto bipartidista. No nos olvidemos que el senador John McCain es un
firme partidario y amigo del líder neonazi de Svoboda, Oleh Tyahnybok.
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Michel Chossudovsky
es autor galardonado, Profesor de Economía (Emérito) de la Universidad
de Ottawa, Director del Centre for Research on Globalization (CRG), y
Editor de globalresearch.ca. Es el autor de Globalization of Poverty and
The New World Order (2003) y America’s “War on Terrorism” (2005).
También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Sus escritos
publicados se encuentran en más de veinte idiomas.