Marzo 22 de 2014, 12:48 pm
Raúl Capote fue agente de la CIA desde el año 2005 hasta el 2011. Una organización de interés cultural norteamericana consiguió reclutarlo apoyando su trabajo como escritor, promoviendo y financiando generosamente la formación de movimientos culturales y supuestamente apolíticos dentro de Cuba.
Poco a poco se le fueron revelando intereses y propuestas que iban más allá del intercambio cultural, como el apoyo económico para la preparación en Estados Unidos de jóvenes que serían formados ideológica y psicológicamente con la condición de regresar a trabajar a Cuba: un ejército de jóvenes preparados para propiciar el conflicto dentro de la isla.
Si le suena espeluznante la historia de Raúl Capote (o Daniel, o Pablo, como eran sus otros nombres cuando simultáneamente trabajó como agente para la CIA y la seguridad cubana), ahórrese la angustia de revisar el perfil de Yeiker Guerra, Lorent Saleh, y tantísimos otros conspiradores descubiertos. Para reconocer y preocuparnos por la espeluznante campaña de penetración política a la que está siendo sometida actualmente Venezuela es suficiente con leer las declaraciones que anunció Capote, y que saldrán a la luz este fin de semana:
En una entrevista que el diario Chávez Vive publicará este 23 de marzo, Capote alertó que centenares de jóvenes venezolanos han sido captados por la agencia estadounidense y entrenados en Europa del este con el fin de desestabilizar a Venezuela.
“Aviones llenos de venezolanos” viajaban a Europa, para recibir entrenamiento para dar golpes suaves, aseguró, y la entrevista promete revelar detalles sobre la manera como la CIA capta a jóvenes que tengan liderazgo en instancias ya constituidas para comprar su voluntad y ponerlos a trabajar a favor del gobierno norteamericano. Según Capote, el financiamiento para estas operaciones “es infinito”.
Poco a poco se le fueron revelando intereses y propuestas que iban más allá del intercambio cultural, como el apoyo económico para la preparación en Estados Unidos de jóvenes que serían formados ideológica y psicológicamente con la condición de regresar a trabajar a Cuba: un ejército de jóvenes preparados para propiciar el conflicto dentro de la isla.
Si le suena espeluznante la historia de Raúl Capote (o Daniel, o Pablo, como eran sus otros nombres cuando simultáneamente trabajó como agente para la CIA y la seguridad cubana), ahórrese la angustia de revisar el perfil de Yeiker Guerra, Lorent Saleh, y tantísimos otros conspiradores descubiertos. Para reconocer y preocuparnos por la espeluznante campaña de penetración política a la que está siendo sometida actualmente Venezuela es suficiente con leer las declaraciones que anunció Capote, y que saldrán a la luz este fin de semana:
En una entrevista que el diario Chávez Vive publicará este 23 de marzo, Capote alertó que centenares de jóvenes venezolanos han sido captados por la agencia estadounidense y entrenados en Europa del este con el fin de desestabilizar a Venezuela.
“Aviones llenos de venezolanos” viajaban a Europa, para recibir entrenamiento para dar golpes suaves, aseguró, y la entrevista promete revelar detalles sobre la manera como la CIA capta a jóvenes que tengan liderazgo en instancias ya constituidas para comprar su voluntad y ponerlos a trabajar a favor del gobierno norteamericano. Según Capote, el financiamiento para estas operaciones “es infinito”.