El gobierno quiere más “flexibilidad” en el mercado laboral, esto resultaría en condiciones más inseguras para los trabajadores italianos. El paro nacional se está desarrollando a lo largo de todo el país el día de hoy, el transporte público ha dejado de funcionar y los dos mayores sindicatos se encuentran liderando las manifestaciones.
Italia vive su primera huelga general
encabezado por los principales sindicatos que están en contra la
administración de Matteo Renzi. Los sindicatos hicieron un llamado a
todos los trabajadores del sector público y privado a manifestarse
contra las reformas laborales que quiere imponer el gobierno. Hoy en
día, el pueblo se manifiesta en 54 protestas de norte a sur, según reportes de medios de comunicación italianos.
Los sindicatos se oponen ante una
enmienda de la legislación laboral del país, ellos insisten en que la
normativa vigente es necesaria para proteger a los trabajadores de
despidos imprevistos. Sin embargo, el Partido Democrático (PD) de Renzi
argumenta que las reformas son esenciales para estimular la economía
italiana, la cual se encuentra en estancamiento y recesión hace años.
Renzi ha vuelto esta pieza de legislación
en uno de sus cambios centrales para la economía italiana. En los
últimos años, varios gobiernos italianos han tratado de reformar o
esquivar el artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores. La legislación
protege a los trabajadores contra los despidos imprevistos en empresas
con más de 15 empleados, según la revista Offensiv.
El principal sindicato italiano, Cgil, argumenta que esta reforma de
ley no puede ser utilizada para levantar la economía y estimular el
mercado laboral.
Italia es uno de los países que más ha
sufrido a causa de la crisis financiera europea, con una alta deuda
histórica y un crecimiento anual muy modesto, la crisis ha llevado al
país a márgenes muy pequeños. Matteo Renzi llegó al poder tras el
descontento de la sociedad con los gobiernos anteriores, haciendo
promesas de reformas integrales para fortalecer el crecimiento, la
productividad del país y para crear un mercado laboral más “fluido”. El
primer ministro argumenta que para cumplir con esta promesa de empleo y
resolver la situación precaria en la cual se encuentra Italia, hay que
enmendar el Estatuto de los Trabajadores.
La tasa de desempleo supera el 43 % entre
los jóvenes, y para la población en general es de 12 %. El indicio de
la desocupación varía mucho entre las regiones italianas, en la parte
sur del país (Mezzogiorno), el desempleo es dos veces mayor que en el
norte. En octubre, se vivieron violentas manifestaciones contra las
reformas económicas dejando a varias personas heridas.
Sandra Segall
El Ciudadano
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