Bloques de integración como el Mercosur, Alba, Petrocaribe, G77+China y Unasur han manifestado su apoyo
Génesis Carrero Soto.- Varias organizaciones tanto latinoamericanas como mundiales se han solidarizado con Venezuela ante las sanciones contra funcionarios del Estado aprobadas por el Gobierno de Estados Unidos por supuesta violación a los Derechos Humanos.
El Grupo de los 77+China (G77) expresó el pasado lunes su “firme rechazo a las sanciones unilaterales impuestas” por EEUU contra Venezuela y pidió derogarlas.
La posición del G77 y China fue expresada en una resolución aprobada por el bloque en Naciones Unidas, y en ella instan a los países del mundo a adoptar medidas urgentes para evitar el uso de medidas económicas coercitivas contra naciones en desarrollo.
El acuerdo fue respaldado por los 133 países miembros de la organización que incluye a países latinoamericanos, de África y naciones del sur de Asia.
La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) también rechazó la medida, incluso antes de que fuera firmada por el presidente Barack Obama, en un comunicado difundido en mayo, en el que los cancilleres latinoamericanos rechazan “la iniciativa legislativa que persigue imponer sanciones unilaterales a funcionarios del Estado venezolano, lo cual vulnera el principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados...Y es un obstáculo para que el pueblo venezolano pueda superar sus dificultades con independencia y en paz”.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) también hizo público un comunicado el pasado 12 de este mes en el que catalogan la medida estadounidense como “una violación al derecho internacional y se reserva el derecho de dar debida respuesta a las acciones de este tipo” que afecten a cualquiera de los países miembros de la alianza.
Incluso el tema de inicio de la Cumbre de la Alba, efectuada el 14 de diciembre, fue la solidaridad con Venezuela ante la ley aprobada en EEUU.
Las manifestaciones de solidaridad también vinieron por parte de organismos económicos como Petrocaribe y la unión de países del Mercado Común del Sur (Mercosur), que manifestaron su apoyo al Gobierno venezolano e instaron a Estados Unidos a retirar la sanción, incluso antes de que fuese aprobado este anteproyecto de ley que contempla la suspensión de visas y el congelamiento de activos en territorio estadounidense pertenecientes a funcionarios venezolanos a los que el gobierno de EEUU identificó como responsables de violar DDhh.
Pendientes. Los gobiernos de naciones como Bolivia, Cuba, Rusia, Argentina y Ecuador también emitieron declaraciones en respaldo a Venezuela y catalogando la norma estadounidense como un “intento desestabilizador”.
El lunes pasado la representación venezolana ante la Organización de Estados Americanos (OEA) solicitó que se incluya en la declaración de la instancia sobre las relaciones entre Estados Unidos y Cuba una referencia en rechazo a estas sanciones recién acordadas por el presidente Obama.
El Grupo de los 77+China (G77) expresó el pasado lunes su “firme rechazo a las sanciones unilaterales impuestas” por EEUU contra Venezuela y pidió derogarlas.
La posición del G77 y China fue expresada en una resolución aprobada por el bloque en Naciones Unidas, y en ella instan a los países del mundo a adoptar medidas urgentes para evitar el uso de medidas económicas coercitivas contra naciones en desarrollo.
El acuerdo fue respaldado por los 133 países miembros de la organización que incluye a países latinoamericanos, de África y naciones del sur de Asia.
La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) también rechazó la medida, incluso antes de que fuera firmada por el presidente Barack Obama, en un comunicado difundido en mayo, en el que los cancilleres latinoamericanos rechazan “la iniciativa legislativa que persigue imponer sanciones unilaterales a funcionarios del Estado venezolano, lo cual vulnera el principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados...Y es un obstáculo para que el pueblo venezolano pueda superar sus dificultades con independencia y en paz”.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) también hizo público un comunicado el pasado 12 de este mes en el que catalogan la medida estadounidense como “una violación al derecho internacional y se reserva el derecho de dar debida respuesta a las acciones de este tipo” que afecten a cualquiera de los países miembros de la alianza.
Incluso el tema de inicio de la Cumbre de la Alba, efectuada el 14 de diciembre, fue la solidaridad con Venezuela ante la ley aprobada en EEUU.
Las manifestaciones de solidaridad también vinieron por parte de organismos económicos como Petrocaribe y la unión de países del Mercado Común del Sur (Mercosur), que manifestaron su apoyo al Gobierno venezolano e instaron a Estados Unidos a retirar la sanción, incluso antes de que fuese aprobado este anteproyecto de ley que contempla la suspensión de visas y el congelamiento de activos en territorio estadounidense pertenecientes a funcionarios venezolanos a los que el gobierno de EEUU identificó como responsables de violar DDhh.
Pendientes. Los gobiernos de naciones como Bolivia, Cuba, Rusia, Argentina y Ecuador también emitieron declaraciones en respaldo a Venezuela y catalogando la norma estadounidense como un “intento desestabilizador”.
El lunes pasado la representación venezolana ante la Organización de Estados Americanos (OEA) solicitó que se incluya en la declaración de la instancia sobre las relaciones entre Estados Unidos y Cuba una referencia en rechazo a estas sanciones recién acordadas por el presidente Obama.
gcarrero@grupo-un.com
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