Posted: 08 Apr 2015 08:48 AM PDT
La desesperanzada España de nuestros hijos
Una
de las peores consecuencias de la estructura del Estado de Partidos ha
sido la destrucción del sistema público de enseñanza, el principal motor
de la ascensión social en España
La consecuencia más nefasta derivada de la estructura del Estado de Partidos(1),
impuesto a los españoles por los oligarcas de la Transición y de la
crisis económica, que para nuestra desgracia ha sido “gestionada” por los dos presidentes de gobierno más desastrosos desde Fernando VII,
es que ha llevado la desigualdad de la renta y la riqueza al mayor
nivel conocido desde que existen series estadísticas, lo que nos sitúa
como el segundo país más desigual de Europa después de Letonia.
En los años 70 las diferencias salariales en grandes bancos y empresas eran como máximo de 25 a 1, hoy son de 300 a 1.
Pero sobre todo han arruinado literalmente el futuro de nuestros hijos, a quienes legaremos una deuda monstruosa que jamás podrán pagar, aparte de un sistema de pensiones y de sanidad pública que están literalmente quebrados: por primera vez, desde la Guerra de la Independencia de hace dos siglos, los hijos vivirán peor que los padres e incluso que sus abuelos.
En los años 70 las diferencias salariales en grandes bancos y empresas eran como máximo de 25 a 1, hoy son de 300 a 1.
Pero sobre todo han arruinado literalmente el futuro de nuestros hijos, a quienes legaremos una deuda monstruosa que jamás podrán pagar, aparte de un sistema de pensiones y de sanidad pública que están literalmente quebrados: por primera vez, desde la Guerra de la Independencia de hace dos siglos, los hijos vivirán peor que los padres e incluso que sus abuelos.
Han destruido el sistema público de enseñanza,
que era uno de los mejores de Europa, lo que lo convirtió en el
principal motor del ascenso social. Han creado un modelo de Estado
económicamente ruinoso, insolidario y corrupto a todos sus niveles
decisorios.
La brecha entre ricos y pobres está a la cabeza de Europa.
Están creando un mercado laboral tercermundista con salarios medios de 645 euros/mes, y donde más de la mitad de los jóvenes nunca encontrará un empleo digno.
Han saqueado el sistema de pensiones hasta hacerlo insostenible, y donde todos los cálculos demuestran que las prestaciones deberán reducirse en un 40% para hacerlo viable.
Y han contraído una deuda pública que supera ya el 140% del PIB, lo que arruinará la vida de las generaciones futuras. Esta es la España que legan a nuestros hijos aquellos que hoy pretenden seguir gobernándonos, al parecer hasta nuestra aniquilación.
La brecha entre ricos y pobres está a la cabeza de Europa.
Están creando un mercado laboral tercermundista con salarios medios de 645 euros/mes, y donde más de la mitad de los jóvenes nunca encontrará un empleo digno.
Han saqueado el sistema de pensiones hasta hacerlo insostenible, y donde todos los cálculos demuestran que las prestaciones deberán reducirse en un 40% para hacerlo viable.
Y han contraído una deuda pública que supera ya el 140% del PIB, lo que arruinará la vida de las generaciones futuras. Esta es la España que legan a nuestros hijos aquellos que hoy pretenden seguir gobernándonos, al parecer hasta nuestra aniquilación.
1.- La destrucción de la enseñanza pública
En 1983, una de las prioridades socialistas fue hacerse con el control de la enseñanza pública como elemento esencial de adoctrinamiento.
Bajo la excusa del “progresismo y la igualdad”, el trío Maravall-Solana-Rubalcaba empezó a desmantelar todo el sistema de enseñanza precedente, que era ciertamente modélico.

Y lo primero fue expulsar de las universidades públicas a los mejores catedráticos y profesores con la excusa de la “dedicación exclusiva”.
O se enseñaba o se trabajaba en el mundo real. Las dos cosas eran excluyentes.
Lo segundo fue sustituir el conocimiento por el carnet de izquierdas para enseñar.
Y lo tercero doblar el número de universidades con un nivel de enseñanza tan ínfimo que son solo fábricas de parados. Sería más barato pagar a los estudiantes de muchas universidades de nueva planta para estudiar en Harvard que tenerlas abiertas.
Bajo la excusa del “progresismo y la igualdad”, el trío Maravall-Solana-Rubalcaba

Y lo primero fue expulsar de las universidades públicas a los mejores catedráticos y profesores con la excusa de la “dedicación exclusiva”.
O se enseñaba o se trabajaba en el mundo real. Las dos cosas eran excluyentes.
Lo segundo fue sustituir el conocimiento por el carnet de izquierdas para enseñar.
Y lo tercero doblar el número de universidades con un nivel de enseñanza tan ínfimo que son solo fábricas de parados. Sería más barato pagar a los estudiantes de muchas universidades de nueva planta para estudiar en Harvard que tenerlas abiertas.
Bajo
la excusa del 'progresismo y la igualdad', el trío
Maravall-Solana-Rubalcaba empezó a desmantelar todo el sistema de
enseñanza precedente
Recuerdo
una comida mantenida a raíz de este disparate histórico en el
restaurante La Dorada, en Madrid, en la que entre otros estuvieron
presentes Enrique Fuentes Quintana, Ángel Rojo, el director de Puerta de
Hierro –que era catedrático de Medicina–, y otros catedráticos con
puestos de alta responsabilidad en grandes empresas.
El tema era muy sencillo: si eras el jefe del Servicio de Estudios del Banco de España no podías enseñar a la vez Teoría Económica. Si eras cirujano y operabas, no podías enseñar Cirugía.

Si habías construido la siderúrgica de Avilés, no podías enseñar Siderurgia. Si eras un penalista de primer nivel, no podías enseñar Derecho Penal, etc., etc.
Era tal la barbarie que le pedí a Fuentes Quintana que hablara con Felipe González para evitar la ruina de la universidad pública. No estaba por la labor, y le dije:
“Pero, Enrique, ¿qué pueden hacernos peor que esto?”. Su respuesta fue: “Roberto, eres un ingenuo, ni te imaginas lo que pueden hacer”.
El tema era muy sencillo: si eras el jefe del Servicio de Estudios del Banco de España no podías enseñar a la vez Teoría Económica. Si eras cirujano y operabas, no podías enseñar Cirugía.

Si habías construido la siderúrgica de Avilés, no podías enseñar Siderurgia. Si eras un penalista de primer nivel, no podías enseñar Derecho Penal, etc., etc.
Era tal la barbarie que le pedí a Fuentes Quintana que hablara con Felipe González para evitar la ruina de la universidad pública. No estaba por la labor, y le dije:
“Pero, Enrique, ¿qué pueden hacernos peor que esto?”. Su respuesta fue: “Roberto, eres un ingenuo, ni te imaginas lo que pueden hacer”.
Y tenía razón. Destruyeron la industria pesada y alimentaria para entrar en la CEE. Lo único que les importaba era el reconocimiento político europeo, el precio daba igual.
Proclamaron e implantaron la cultura del pelotazo de la que Carlos Solchaga sería su gran apóstol. Y en la universidad, lo siguiente fue suprimir las oposiciones a cátedra –“puro fascismo”–. Para ser catedrático bastaban unos requisitos mínimos que reunían cientos de personas, y entre ellas elegir a los izquierdistas de partido.
Los grandes catedráticos pasaron a las universidades privadas, y la universidad pública quedó devastada. Aunque todavía quedan excelentes profesores e investigadores en nuestras universidades, su número va siendo cada vez más marginal.
Un 85% es pura mediocridad, cuando no incompetencia absoluta.
Es la razón de que no haya ni una sola universidad española entre las 200 mejores del mundo, aunque a partir de 200 ya no se hacen diferencias. “Las universidades españolas están entre las peores”, según Time Higher Education en 2013.
Proclamaron e implantaron la cultura del pelotazo de la que Carlos Solchaga sería su gran apóstol. Y en la universidad, lo siguiente fue suprimir las oposiciones a cátedra –“puro fascismo”–. Para ser catedrático bastaban unos requisitos mínimos que reunían cientos de personas, y entre ellas elegir a los izquierdistas de partido.
Los grandes catedráticos pasaron a las universidades privadas, y la universidad pública quedó devastada. Aunque todavía quedan excelentes profesores e investigadores en nuestras universidades, su número va siendo cada vez más marginal.
Un 85% es pura mediocridad, cuando no incompetencia absoluta.
Es la razón de que no haya ni una sola universidad española entre las 200 mejores del mundo, aunque a partir de 200 ya no se hacen diferencias. “Las universidades españolas están entre las peores”, según Time Higher Education en 2013.
Pero es peor aún: los buenos profesores están cada vez más acorralados por los mediocres con filiación política,
que dedican su tiempo no tanto a enseñar, sino a hacerse con el poder
en las universidades, empezando por las “jefaturas de departamento”,
casi invariablemente ocupadas por “profesores” de carnet, lo que a su
vez les permite contratar a más correligionarios y hacerse con todos los
cargos de poder.
La mayoría de los rectores son de obediencia o simpatía izquierdista.
Y ya la puntilla: al transferirse por Aznar las competencias de educación a las autonomías, las universidades han crecido como hongos, sin plantillas idóneas para una enseñanza seria, y en lugar de fábricas de licenciados son fábricas de parados: a día de hoy el 70% de sus licenciados en el paro o trabajando como seiscientoseuristas.
Si los españoles se dieran cuenta del daño que el PSOE, por acción, y el PP, por omisión, han perpetrado contra sus hijos y nietos, estos desaparecerían para siempre.
La mayoría de los rectores son de obediencia o simpatía izquierdista.
Y ya la puntilla: al transferirse por Aznar las competencias de educación a las autonomías, las universidades han crecido como hongos, sin plantillas idóneas para una enseñanza seria, y en lugar de fábricas de licenciados son fábricas de parados: a día de hoy el 70% de sus licenciados en el paro o trabajando como seiscientoseuristas.
Si los españoles se dieran cuenta del daño que el PSOE, por acción, y el PP, por omisión, han perpetrado contra sus hijos y nietos, estos desaparecerían para siempre.
Los
buenos profesores están cada vez más acorralados por los mediocres con
filiación política, que dedican su tiempo no tanto a enseñar sino a
hacerse con el poder en las universidades
Para España, como país, el tema es superable.
Varias universidades privadas que en otro tiempo eran poco menos que academias de “piso” han adquirido una calidad realmente internacional. Un número creciente de chicos y chicas estudia en EEUU y Reino Unido. En este tema las universidades de los jesuitas han prestado y siguen prestando un servicio impagable a España y a los españoles.
Pero
el drama es que la esperanza que la enseñanza pública representaba para
millones de españoles sin recursos para mejorar significativamente sus
vidas a base de estudio y sacrificio ha desaparecido.


Lo ha hecho por culpa del sectarismo y la incompetencia de la izquierda de partidos, y de la inacción de la derecha de partidos.
Esta última, preocupada solo de su enriquecimiento personal, no ha tenido el menor interés de poner coto a la politización y el envilecimiento del sistema educativo cuando ha gobernado.
Esta última, preocupada solo de su enriquecimiento personal, no ha tenido el menor interés de poner coto a la politización y el envilecimiento del sistema educativo cuando ha gobernado.
Y
en cuanto al bachillerato público solo era superado por Francia, y en
la enseñanza superior solo nos aventajaban Francia y Reino Unido, y
estábamos al mismo nivel que Alemania, Suecia o Dinamarca.
Hoy nos superan hasta los países del Este, y ocupamos el lugar 35/40 a nivel mundial.
Hoy nos superan hasta los países del Este, y ocupamos el lugar 35/40 a nivel mundial.
Es el resumen dramático del hundimiento de unas de las mejores enseñanzas públicas de Europa.
Aquellos
hijos de guardias civiles, de trabajadores, de profesionales modestos
que se sentaban a mi lado en las aulas del Instituto Nacional de
Enseñanza Media Fray Luis de León de Salamanca, y que hoy son médicos
famosos, abogados de prestigio, ingenieros, ya no podrán conseguir en la
España del futuro lo que consiguieron sus padres y abuelos.
Aquel gigantesco ascensor social que existía en España antes de la infausta Transición ha sido destruido.
El próximo domingo se celebra la primera de las cuatro elecciones que este año decidirán el destino de España.
El
destino, porque nuestra burbuja de deuda no podrá aguantar cuatro años
más de déficits y gasto sin control; porque en cuatro años las pensiones
tendrán que reducirse sustancialmente, porque en 30 meses la caja de la
Seguridad Social habrá desaparecido; porque conseguir crecimientos
anuales del PIB de entre 9.000 y 10.000 millones de euros a costa de
incrementar la deuda computable en 70.000 millones y la exterior en
30.000 millones es el camino cierto al abismo; y porque, como
consecuencia de los recortes salariales y los empleos basura de Rajoy,
según el informe de la Comisión España 2015, la
pobreza ya no es exclusiva de los parados y un 10,5% de la población
ocupada –1,8 millones de personas– se encuentra en riesgo de pobreza.
El
PP no tiene la menor intención de cambiar de política, y todas sus
reformas en marcha –laboral, de las pensiones o fiscal– llevarán a
millones a la exclusión social cuando se completen.
Explicaba aquí Carlos
Sánchez cómo alcaldes y comunidades autónomas responsables de más de la
mitad de la inversión pública se han lanzado a una orgía de gasto sin
precedentes para comprar votos y voluntades de cara a las elecciones de
mayo.
Con la ayuda de Rajoy, que facilita dinero sin límite hasta
a los enemigos de España, están incrementando el gasto entre un 40 y un
60% para obra pública inútil o ruinosa –¿cuánto se estarán llevando en
comisiones?– y ya el colmo es que el presidente de Seopan, la patronal
de las grandes constructoras, tenga la desvergüenza inaudita de exigir al Gobierno un plan de inversiones para los próximos cuatro años de 17.000 millones cada uno de ellos.
Para
que entiendan lo que significa, si las estimaciones de crecimiento del
PIB del Gobierno se cumplieran, la riqueza creada sería de 10.000
millones de euros anuales, es decir, que estos oligarcas pretenden
apropiarse de toda la riqueza creada y un 70% más endeudándonos.
En ningún otro país podría plantearse locura semejante.
Pero
la cosa es aún peor. Como, según datos oficiales, la obra pública
cuesta en España un 25% más a causa de la falta de competencia y de la
corrupción, los oligarcas de la construcción y sus amigos los
políticos se llevarían con este plan de más infraestructuras
innecesarias 17.000 millones de euros directamente al bolsillo, y el
coste total de 68.000 millones lo pagarían nuestros hijos y nietos.
Y esto no es todo, este prepotente exige también que se ponga peaje –otro robo de 7.000 millones al año–
en las autovías que hemos pagado muy por encima de su precio para
cubrir los sobornos y los extracostes, con nuestros impuestos, y con
ello pagarles sus desastrosos errores.
Cualquiera que vuelva a votar a esta mafia que entiende la nación como un cortijo de su propiedad será tan culpable como ella
Las
élites económicas y financieras siguen marcando las prioridades
económicas y la agenda política de España, en detrimento de la mayoría
de los intereses de la población.
Ya ni se molestan en disimular.
Ya ni se molestan en disimular.
Por
ello, cualquiera que vuelva a votar a esta mafia corrupta y saqueadora
que entiende la nación como un cortijo de su propiedad, es decir, al PP y
al PSOE, será tan culpable como ella del desastre económico y social que está generando.
Quienes
voten al PSOE o al PP, que prometen bajadas de impuestos, el fin de la
austeridad y gasto a todo trapo, financiado con el QE del BCE, estarán votando el hambre o la miseria de sus hijos y nietos mañana.
Ricos y pobres
El
gran desastre de la Transición, aparte de robarnos la democracia, ha
sido el modificar significativa y permanentemente el eje social y moral
de la nación, empeorando de forma irrevocable las expectativas y el
bienestar de las próximas generaciones.
España es, de largo, el país de la OCDE en el que más han aumentado las diferencias entre ricos y pobres desde 2008.


Según
el análisis realizado por el FMI para las economías europeas entre 2007
y 2012, en 19 países disminuyó la desigualdad, en cuatro permaneció
estable y en cinco aumentó, y dentro de ellas España se colocó a la
cabeza en el ensanchamiento de la brecha social.
Y a día de hoy hasta la propia Comisión Europea se encuentra “profundamente alarmada por el grado de desigualdad con el que la renta y la riqueza se reparten en España”.
Un estudio de Intermón Oxfam que analiza la distribución de renta y riqueza en todo el mundo de principios de 2014 explica que
la riqueza conjunta de las 20 mayores fortunas de España (77.000 millones de euros) equivale a los ingresos del 20% de la población más pobre, y denuncia que el Gobierno de Rajoy “ha castigado de manera especial a las clases medias y a las personas más desfavorecidas”.
la riqueza conjunta de las 20 mayores fortunas de España (77.000 millones de euros) equivale a los ingresos del 20% de la población más pobre, y denuncia que el Gobierno de Rajoy “ha castigado de manera especial a las clases medias y a las personas más desfavorecidas”.
Y
sigue: “Que no se haga recaer el esfuerzo económico en quienes tienen
más recursos, junto con la impunidad con la que se ha tratado a los
responsables de la debacle financiera y la falta de una actuación clara y
contundente contra la corrupción, cuyas evidencias se multiplican día a
día, inocula una tensión insoportable en la sociedad española”.
Que
uno de cada tres nuevos pobres en Europa sea español, que las
diferencias entre la autonomías se hayan duplicado, que el 10% de los
universitarios españoles esté en riesgo de pobreza, y que aun así el PP
tenga la miseria moral de proclamar que solo sus dirigentes pueden
sacarnos de la crisis, constituye el súmmum del cinismo y de la mentira.
Explicaba la semana pasada cómo
de unas diferencias de remuneración en bancos y empresas de 25 a 1 en
1975 se ha pasado a diferencias de 300 a 1 a día de hoy.
Voy
a ser más concreto: tomen el ejemplo de los dos grandes bancos
nacionales, que es perfectamente extrapolable a la mayoría de las
empresas del IBEX.
Desde
que comenzó la crisis, no solo no han creado valor para el accionista,
es que le han hecho perder hasta la camisa y han despedido a miles de
empleados, mientras la cúpula directiva ha multiplicado sus
remuneraciones sin pausa.
De unas diferencias de remuneración en bancos y empresas de 25 a 1 en 1975 se ha pasado a diferencias de 300 a 1 a día de hoy
El Santander. En 2007 la cotización de sus acciones era de 13 euros, a día de hoy es de 6,4.
Es cierto que ha habido ampliaciones y se han repartido dividendos, pero la inflación ha crecido un 9,1% desde entonces.
Si
las remuneraciones de los directivos hubieran estado ligadas, como debe
ser, a la evolución de las cotizaciones, estas deberían ser la mitad o
menos, pero suponen casi el doble.
Si
las remuneraciones de los directivos hubieran estado ligadas, como debe
ser, a la evolución de las cotizaciones, estas deberían ser la mitad o
menos, pero suponen casi el doble.
Y sigo con el BBVA,
cuyo Servicio de Estudios siempre está al servicio del poder, como
Funcas: ambos negaron la existencia de la burbuja, afirmaron que
teníamos el sistema financiero más sólido de la galaxia y hoy mienten
con el crecimiento del PIB a precios constantes, ocultando que no mide
la riqueza creada, porque no resta la caída de precios.
En
2014 la creación de valor para el accionista fue cero, lo que no ha
impedido extender los bonus a 400 directivos frente a los 160
anteriores.
Otro ejemplo:
Iberia. Tras echar a 5.500 personas,
la cúpula directiva se ha subido el sueldo un 300%,
mientras recortaba los salarios de sus empleados un 35%.
Iberia. Tras echar a 5.500 personas,
la cúpula directiva se ha subido el sueldo un 300%,
mientras recortaba los salarios de sus empleados un 35%.
En 2014 y sin trampas han perdido 311 millones a pesar del desplome deljet fuel, que
representa el 50% del coste, y de que Montoro –que expolia sin piedad a
la clase media y los pequeños empresarios– haya conseguido un crédito
fiscal de 306 millones.
Y se remuneran como si fueran grandes gestores, como los de Apple o Google, y no cortadores de cabezas...
Y se remuneran como si fueran grandes gestores, como los de Apple o Google, y no cortadores de cabezas...
Se
trata de unas élites insaciables que, en connivencia con la corrupta
clase política, han impuesto un sistema de captura de rentas que
permite, sin crear riqueza nueva, detraer rentas de la mayoría de la
población en beneficio propio.
El conflicto entre el interés particular de la clase política y el interés general de España es ya insostenible;
votar PP o PSOE en las próximas consultas electorales
es votar contra el futuro de nuestros hijos,
es votar la ruina de España.
Hacia la bancarrota
Como señala César Vidal en su último libro, El traje del emperador, un brillante análisis de las razones del colapso del sistema,
“las comunidades han subido más de 120 veces los impuestos desde 2012, y tan solo en 2013 inventaron 42 nuevas clases de impuestos para seguir manteniendo sus gastos”.
“las comunidades han subido más de 120 veces los impuestos desde 2012, y tan solo en 2013 inventaron 42 nuevas clases de impuestos para seguir manteniendo sus gastos”.


.jpg)



