Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
La Colmena no se hace responsable ni se solidariza con las opiniones o conceptos emitidos por los autores de los artículos.

1 de noviembre de 2016

Incendio criminal en Laboratorios de Medicina (ULA)

En la madrugada del 25 de octubre (el martes de la semana pasada) fue
provocado un  incendio en el Laboratorio de Fisiología.
Según lo que se puede observar en el lugar, rompieron una ventana y
lanzaron algo que provocó el incendio. La experticia de los Bomberos
evidenció que el incendio fue provocado. Por supuesto que esa no será la
versión oficial de las “autoridades”: seguro inventarán “cortos circuitos”
y fulguraciones por tormenta eléctrica, combustiones espontáneas o alguna
pendejada esotérica.
Pero bueno, no es primera vez que incendian nuestro Laboratorio y muy
probablemente no será la última.
Lo interesante de este hecho es que da cuenta del estado en que se
encuentra la Universidad:
El hecho ocurrió alrededor de la 1 y media de la madrugada. Un estudiante
de postgrado quien se encontraba trabajando en el laboratorio a esa hora
escuchó el ruido del fuego al otro lado del edificio y al ver el fuego
saliendo por la ventana, salió a buscar a los vigilantes quienes no
estaban por ningún lado. Como pudo (por tener el teléfono descargado) este
estudiante, llamó al  171 y estos a los Bomberos de la ULA (quienes
llegaron 20 minutos después).
El incendio afectó el sitio donde fue provocado (perteneciente al
Laboratorio de Fisiología) causando daños que aun no han sido
establecidos. Pero el humo se concentró en el Laboratorio de Biología
Molecular y Experimental que funciona al lado (Del Dr. Juan Puig)
afectando severamente equipos que aun no han podido ser evaluados porque
deben ser revisado por los especialistas de las casas comerciales que los
instalaron. Estos equipos se usan en el diagnóstico molecular de diversas
enfermedades y en las investigaciones de un importante número de
estudiantes de pregrado y postgrado.
El Decano de Medicina aún no ha acudido a verificar los daños en SU
Facultad. La única “autoridad” de la Universidad que se presentó, fue el
Profesor Manuel Aranguren.
También se presentó el Profesor que dirige la oficina de ORE-Medicina,
quien permaneció muy atento  y sinceramente preocupado por el incidente
(sobre todo porque era evidente que había sido un ataque). Ahí estuvo un
buen rato, esperando al Decano (quién al parecer juraba por su madre que
acudiría, pero nunca fue).
Lo cierto es:
1.        que la ULA todos los años incorpora “vigilantes” que son absolutamente
inútiles. No vigilan de día y no existen de noche.
2.        El Decano tampoco existe. Y al parecer considera su “consulta privada”
más importante que la Facultad que “dirige” y donde le pagan por su 
“dedicación exclusiva”.
3.        El Decano no acudió a atender sus obligaciones pero si lo llaman para
que venga a firmar alguna acta espuria que avale alguna elección ilegal de
Jefe de Departamento, llega enseguida. O si tiene que “cuidar” algún
examen de reparación ilegal.
4.        El Vicerrector fue a mostrar su indiferencia ante el grave hecho y su
displicencia a los afectados. Entre las cosas más inteligentes que dijo:
“tienen que tener el número de los bomberos”. Era preferible que dijera:
“van a tener que dormir en el Laboratorio”. Estuvo sólo un instante y se
fue sin aportar ninguna solución.
5.        Prensa ULA que informa hasta las flatulencias de Bonucci, no ha hecho
la menor mención a este grave incidente.
6.        Esa es la ULA que tenemos: con ataques a la gente que está trabajando.
Con Decanos indolentes y desconectados de sus funciones. Con autoridades
que defienden cualquier vaina excepto la investigación. Con una vigilancia
inútil. Y con unos “muchachos” protegidos por la impunidad y convencidos
de que su malcriadez sólo puede ser satisfecha destruyendo los bienes de
la Universidad y de la Nación.
Así estamos.