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- agosto 30º, 2017
Hace
aproximadamente un año, publicamos un artículo meramente especulativo,
en el que advertíamos de la posibilidad de un posible atentado
terrorista en Barcelona de carácter yihadista, que escondiera en
realidad una operación de falsa bandera.
Ese artículo se inscribía íntegramente dentro del campo de la ESPECULACIÓN.
Como decimos, en dicho escrito, se realizaba un ejercicio ESPECULATIVO, en el que se imaginaban o concebían posibles escenarios futuros HIPOTÉTICOS;
posteriormente, una vez concebidos, razonábamos sobre la posibilidad de
dichos escenarios hipotéticos y dirimíamos a quién o quiénes podrían
favorecer estos posibles escenarios y por qué, si llegaran a producirse.
Para
poner un ejemplo que nos sirva de paralelismo para comprender cómo
funcionan estos ejercicios especulativos: sería como conjeturar que la
llegada del hombre a la Luna fue impostada, e imaginar quién podría
haber falsificado tal llegada, cómo lo habría hecho, con qué fin y qué
posibles indicios de dicha conjetura podríamos encontrar en la realidad,
que apuntaran en esa dirección.
Pues
bien, en el artículo de septiembre de 2016, especulábamos sobre la
posibilidad de un atentado en Barcelona de corte yihadista, y sobre
quién o quiénes podrían estar interesados en que se produjera, cuándo,
cómo y con qué fin, pero bajo la premisa de que tras tal atentado, se
escondiera una OPERACIÓN DE FALSA BANDERA.
La
conclusión a la que llegábamos en nuestro ejercicio especulativo, era
que habría muchos beneficiarios posibles para un atentado de este tipo,
con intereses cruzados diversos y que las bases mediáticas para
justificar la posibilidad de dicho atentado, llevaban varios meses
siendo asentadas en el imaginario público, a través de los medios de
comunicación.
Y en el epicentro de todo el asunto, estaría el PROCESO INDEPENDENTISTA CATALÁN, y más concretamente, la necesidad de DETENERLO,
por parte de múltiples actores: el gobierno español, el Partido Popular
y el presidente Rajoy, algunas élites empresariales catalanas, Francia,
la Unión Europea, EEUU y la OTAN en su conjunto, Rusia e incluso las
élites globalistas, encarnadas en el Grupo Bilderberg.
Como razonábamos entonces, todos ellos, con sus diferentes intereses, saldrían beneficiados de una acción de este tipo.
Ahora
que el espantoso atentado desgraciadamente se ha producido, vamos a
continuar con el ejercicio de ESPECULACIÓN, con la misma base
HIPOTÉTICA, vamos a observar si los elementos que preveíamos en dicho
ejercicio de especulación encajan con la realidad de los hechos actuales
y vamos a aventurar cómo podrían desarrollarse los acontecimientos a
partir de ahora.
Repetimos: todo lo que van a leer a continuación, es un ejercicio especulativo, basado en suposiciones y conjeturas, pero en el que intentaremos aplicar principios lógicos y razonables.
Dejen
pues a un lado sus ideologías y sus filias o fobias políticas; cierren
en un cajón sus zarrapastrosas esteladas o sus mohosas rojigualdas y
aparten de su cerebro durante unos instantes el adoctrinamiento
nacionalista al que hayan sido sometidos por los respectivos sistemas
educativos o por los medios de comunicación.
Tengan la mente abierta.
EL GOBIERNO ESPAÑOL Y LOS MEDIOS ESPAÑOLES ACTÚAN EXACTAMENTE COMO PREDIJIMOS HACE UN AÑO
Como
decíamos, en nuestras conjeturas, el primer gran interesado en un
posible atentado yihadista en Barcelona, sería el gobierno español, que
podría usar el atentado para paralizar el proceso independentista
catalán, antes de que llegara a un punto de ruptura definitivo.
De
hecho, si obedecemos a la lógica de nuestras conjeturas, un atentado
yihadista sería en realidad, la última carta efectiva (a la desesperada)
que podría jugar el gobierno español para detener el proceso
independentista catalán y la realización de un referéndum, puesto que el
propio gobierno español ha confesado que ya no puede aplicar a tiempo
el artículo 155 de la Constitución para anular la autonomía catalana
(aunque al día siguiente de afirmarlo, aparecieran noticias afirmando
falsamente lo contrario).
Recordemos
que el gobierno autonómico catalán y el parlamento catalán de mayoría
independentista se han mostrado en clara rebeldía, y se han mostrado
dispuestos a realizar el referéndum de forma unilateral, desobedeciendo
cualquier ley española si es necesario y haciendo caso omiso a las
inhabilitaciones de políticos.
Como
ya indicábamos en el artículo de septiembre de 2016, el gobierno
central podría usar la consecución de un atentado de este tipo, para
mostrarle a la población catalana que “Cataluña es demasiado débil como para autoprotegerse” sin la cobertura de un estado“poderoso” como España.
Conjeturábamos
que la primera maniobra que realizaría el estado español en tal caso, a
través de sus poderosos altavoces mediáticos (todos al pleno servicio
del Estado Profundo Español), sería vender la imagen de que “el
gobierno catalán actuó con incompetencia y no supo proteger a su
población, al disponer en gran parte de las competencias de seguridad
traspasadas a su policía autonómica, los Mossos d’Esquadra”.
Tal y como avanzábamos en el artículo del año pasado: “Esos
mismos altavoces mediáticos serían usados para vender la idea de que la
policía autonómica catalana no colabora adecuadamente con los servicios
de seguridad españoles, aduciendo que oculta información debido a la
‘deriva separatista’ que vive Cataluña y sus intentos de desconexión de
España”.
Y
eso es EXACTAMENTE lo que ha sucedido desde el primer minuto, sucede y
seguirá sucediendo en las próximas semanas, cada vez con mayor
virulencia mediática.
Por lo tanto, nuestra especulación al respeto, se ha materializado.
De
hecho, podemos hablar de una inquietante maniobra de manipulación
mediática a gran escala de todos los medios de comunicación españoles,
con independencia de su adscripción ideológica, que debería hacer
temblar las piernas a cualquier ESPAÑOL con un mínimo sentido
democrático: todos ofrecen un mismo discurso, manipulando la información
de la misma manera y obedeciendo a unos mismos intereses, algo impropio
de una auténtica democracia.
El
primer ejemplo y uno de los más flagrantes de lo que estamos diciendo,
lo encontramos en El Periódico, un diario próximo a los postulados del
PSOE.
El
atropello masivo en las Ramblas, se produjo a las 16:57 y ya a las
17:51, menos de una hora después, cuando apenas se sabía con certeza si
era un atentado terrorista o no y cuando los cadáveres aún permanecían
sobre el pavimento de las Ramblas, Enric Hernández, el director de dicho
diario, publicaba un tweet en el que avanzaba una presunta “exclusiva”:
que “La
CIA había informado dos meses antes a los Mossos d’Esquadra (la policia
autonómica catalana) que la Rambla era objetivo del yihadismo”.
Es decir, El Periódico venía a dar el mensaje de que “las autoridades catalanas eran incompetentes e irresponsables”, al no haber sabido actuar a pesar de las advertencias.
Cabe
destacar que esta noticia, en sus inicios, fue reproducida rápidamente
por todos los medios de comunicación españoles, sin apenas dudarlo, a
pesar de que en ese momento, no había ninguna fuente que permitiera
contrastar su veracidad.
De hecho, el propio consejero del interior catalán, Joaquín Forn, ha negado que existiera tal comunicación con la CIA.
De
hecho, inicialmente, muchos de los medios extranjeros no la
compartieron ni le dieron credibilidad y solo The Economist (el medio de
los Rothschild), se refirió a ella, pero cuidándose de mencionar que “lo decía El Periódico”, para cubrirse las espaldas.
Como
pueden ver, la campaña mediática que conjeturamos hace un año, centrada
en desprestigiar al gobierno catalán y a sus autoridades policiales,
calificándolas de “irresponsables e incompetentes”, empezó tan solo 54 minutos después del atentado, cuando los cuerpos de los fallecidos “aun estaban calientes”.
Algo bastante sorprendente.
De
hecho, podría llegar a parecer que el director de El Periódico ya
supiera de antemano que el atentado iba a producirse y tuviera la pieza
informativa preparada para lanzarla lo más rápidamente posible.
Y es que esta “información” de El Periódico, arroja muchas preguntas que nadie en los medios de comunicación, ha querido hacerse.
Si
el Periódico sabía tan claramente que la CIA había realizado esta
advertencia dos meses antes a los Mossos, ¿por qué no lo denunció ANTES
de los atentados, de forma insistente, para presionar a las autoridades
policiales catalanas y ponerlas en evidencia, para que tomaran las
medidas pertinentes y “salvar vidas”?
¿O
es que acaso, los señores de El Periódico quieren hacernos creer que se
enteraron de ello durante los 54 minutos siguientes al atentado? En tal
caso, ¿cómo se enteraron? ¿Quién les pasó la información? ¿Por qué ese
“quién” les informó inmediatamente después del atentado?
¿Cómo
es posible que la CIA informe directamente a los Mossos, saltándose a
las autoridades policiales y de inteligencia españolas?
¿Y cómo tienen ellos (la gente de El Periódico) acceso a presuntos informes de la CIA?
No
hace falta decir, que al día siguiente, el Periódico inundó su portada
con una descarnada imagen sensacionalista y carroñera de los fallecidos
desparramados por Las Ramblas, muy conveniente para reforzar su discurso
y que recibió amplias críticas de otros medios periodísticos,
especialmente entre periodistas catalanes.
Al
respecto, cabe indicar que los medios norteamericanos no han tardado ni
un segundo en aprovechar la presunta descoordinación entre las policias
españolas para meter cizaña: “La descoordinación entre policías en Barcelona preocupa al Senado de los EE.UU.”.
The Washington Post recoge las declaraciones del senador demócrata Ben Cardin, en Fox News: “El
reciente atentado terrorista en Barcelona es “inaceptable” considerando
la información de inteligencia de que disponían los Estados Unidos”.
Cardin afirma que: “Lo
que pasó en España nos indica que necesitamos mejorar en el seguimiento
de la información y cómo la compartimos con nuestros aliados. Tenemos
que hacer el seguimiento de cómo nuestros aliados utilizan estas
informaciones”
Como
indicamos en el artículo del año pasado, también los EEUU estarían
interesados en la consecución de atentados como el de Barcelona, en este
caso, aprovechando la presunta brecha entre el gobierno central y el
autonómico, para vender el mensaje de que EEUU “tiene que hacer un seguimiento de la información que da a sus aliados”…es
decir, nos están vendiendo la necesidad de una injerencia
norteamericana más activa en los asuntos europeos y en este caso
españoles, para“protegernos”.
Como vemos, todos sacan tajada de este atentado, cada uno según sus propios intereses.
Pero sigamos con la campaña mediática de los medios españoles.
El
segundo capítulo de esta campaña, aprovechando la consecución del
atentado, que habíamos aventurado hace meses, la encontramos en las
Editoriales de los diarios “El País” y “El Mundo”, publicadas a la mañana siguiente al ataque.
En
concreto, el diario El País, propiedad del Grupo Prisa de Juan Luis
Cebrián (el hombre que nunca falla en las reuniones del Grupo
Bilderberg), aprovechó el atentado en Barcelona para soltar, sin venir a
cuento, que “Un
ataque de esta magnitud tiene que ser un golpe de atención que devuelva
a la realidad a las fuerzas políticas catalanas que, desde el Govern,
el Parlament o los movimientos por la independencia han hecho de la
quimera secesionista la sola y única actividad de la agenda política
catalana en los últimos años. Es hora de acabar con los sin sentido
democráticos, la violación flagrante de las leyes, los juegos de
engaños, los tacticismos y los oportunismos políticos”.
Es
decir, rápidamente, el principal diario portavoz de Bilderberg en
España, se apresuró a vincular el movimiento político independentista
(cuyo objetivo actual es celebrar un pseudo-referéndum) con un atentado
yihadista de Estado Islámico, como si una cosa y otra, tuvieran relación
directa.
Una manipulación, a través de las emociones del momento, que solo podemos calificar como flagrante.
Esta
editorial, tan poco sutil, confirma también lo que conjeturábamos en el
artículo del año pasado: que el Grupo Bilderberg y por lo tanto, las
élites que representa, también son contrarias al proceso independentista
catalán, en contra de lo que intentan vender los medios alternativos
vinculados con la extrema derecha. Y eso se confirma en el hecho de que,
si las élites representadas en Bilderberg estuvieran a favor de dicha
independencia, su diario portavoz en España, simplemente no habría
corrido tan precipitada y burdamente, a vincular ambos conceptos al día
siguiente.
Cabe
destacar que editoriales tan torpes y poco inteligentes como la de El
País, quizás consigan el efecto buscado entre las personas contrarias al
independentismo catalán que vivan en Ávila o en Matalascañas, pero por
lo visto, pueden llegar a tener un efecto contraproducente entre los
catalanes, incluídos los que son contrarios a la independencia.
Como
ejemplo puntual, aquí tienen la respuesta rabiosa de un activista de
Youtube, Jose Martinez Diaz, un catalán próximo a Podemos, claramente
CONTRARIO a la independencia de Cataluña (como él mismo ha manifestado
reiteradamente), pero partidario de celebrar un referéndum por la
independencia en el que poder votar que “No” y que ha interpretado las editoriales de El Pais como “una amenaza velada a los catalanes, si no renuncian al ‘prucés’ independentista”….como si alguna “fuerza oculta” amenazara con más atentados si los catalanes no vuelven al redil…
Estos
5 minutos de video no tienen desperdicio y hablan muy claramente del
efecto conseguido en mucha gente de Cataluña (según nos consta) por esta
campaña mediática…
Otro
ejemplo más de la campaña mediática de manipulación de la inmensa
mayoría de medios españoles, mezclando el atentado terrorista de Estado
Islámico con el proceso independentista catalán, lo tenemos en una
noticia aparecida otra vez en el “diario Bilderberg” El
País, donde en una manipulación en toda regla, se ponía el siguiente
titular: Puigdemont afirma que los atentados no modificarán su “hoja de ruta”.
Es
decir, según el País, el presidente catalán habría manifestado durante
una entrevista en la cadena de radio Onda Cero, al día siguiente de los
atentados, que a pesar de los atentados terroristas, el proceso
independentista seguía adelante.
Pero esta noticia ES FALSA.
El presidente de la Generalitat, nunca dijo eso.
No obstante, gran cantidad de medios españoles lo publicaron así, con el objetivo de dar la impresión de que al “maligno
y fanático presidente catalán solo le importa obsesivamente la
independencia, incluso en momentos de dolor y terrorismo”.
Y
es que en el colmo de la manipulación y la mala praxis periodística,
las falsas declaraciones de Puigdemont aparecieron entrecomilladas, como
se puede ver en medios como OKdiario, con este titular engañoso: “Puigemont ‘erre que erre’ horas después del atentado: “no cambiaré la hoja de ruta del procés”
O medios como el Mundo que titulan: “Puigdemont: ‘Los atentados no van a cambiar la hoja de ruta sobre el ‘procés”.
Todo
ello confirma que realmente existe una campaña orquestada aprovechando
el atentado, como ya advertimos hace meses que sucedería si se produjera
un suceso de esta índole.
¿Quieren saber lo que dijo realmente el Presidente de la Generalitat en sus declaraciones de Onda Cero?
Aquí lo tienen, pues en el colmo del cinismo, lo publican los mismos medios que manipulan…
Una
manipulación vergonzosa e injustificable, auténticamente degradante,
que ningún ciudadano ESPAÑOL demócrata y de bien, debería consentir en
su país.
Y que encaja al dedillo con lo que advertíamos en este otro artículo LAS CLOACAS DE INTERIOR: EL DOCUMENTAL SILENCIADO QUE MUESTRA QUE ESPAÑA ES UNA DICTADURA
Bien, llegados aquí, hagamos una breve recapitulación.
Como
decimos ahora y como predijimos ya el año pasado, la campaña mediática
de la gran mayoría de medios españoles, tras los atentados que
preveíamos en nuestra hipótesis, estaría centrada en vender dos ideas:
laprimera es que la policía autonómica catalana no es suficientementecompetente como
para proteger a la población catalana (vendiendo así la idea de que una
Cataluña independiente sería un lugar profundamente inseguro) y
sobretodo, la segunda, la idea de que las autoridades catalanas, llevadas por su “locura independentista”,
no han colaborado adecuadamente con las autoridades españolas, lo que
habría contribuido decisivamente a que se produjeran los atentados.
Como
conjeturamos en nuestra HIPÓTESIS, esta campaña habría sido
pre-diseñada con anterioridad a los atentados, con el fin de obtener
unos réditos concretos cuando se materializara el ataque terrorista.
Uno
de los resortes básicos para iniciar esta campaña mediática, se centra
en la más que sospechosa falta de bolardos, jardineras o barreras que
impidieran el acceso a la zona de paseo peatonal de las Ramblas a
cualquier vehículo que irrumpiera para realizar una matanza como la
acaecida.
El argumento rápidamente esgrimido por la inmensa mayoría de medios españoles, es que “El
Ministerio de Interior y la dirección general de la Policía
recomendaron las pasadas Navidades a raíz del atropello masivo en una
feria navideña de Berlín y en Niza en julio del 2016 instalar medidas de
protección física que impidieran ataques similares”.
Según
los medios, las autoridades catalanas habrían ignorado flagrantemente
tales consejos, debido a su enfrentamiento con las autoridades españolas
por el proceso independentista catalán, un argumento que no es
descartable en absoluto y que sería una muestra de irresponsabilidad.
De
la misma manera, se acusaría a la policia autonómica catalana, de falta
de colaboración con las autoridades policiales españolas.
Y
es innegable que la falta de esas barreras en la entrada de las
Ramblas, no es solo muy criticable e injustificable, sino sobretodo,
altamente sospechosa.
Sin
embargo, estos mismos medios que tanto están incidiendo en esta
irresponsabilidad de la policía y las autoridades catalanas, han
decidido ignorar de forma conveniente, cómo el propio gobierno español
lleva meses BOICOTEANDO de
forma activa, la labor de la policia autonómica catalana y poniendo en
peligro con ello, su labor de lucha contra el terrorismo.
Una campaña de boicot que se ha agudizado justamente (y sospechosamente) en los meses previos al atentado.
Ya a principios de junio, el diario Público, publicaba que:
“…el
conseller de Interior de la Generalitat, Jordi Jané, cenó con un alto
cargo del equipo de Mariano Rajoy para trasladarle la preocupación y
desconcierto de la Generalitat por el bloqueo que, consideran, están
recibiendo por parte del Ministerio del Interior en planificación
antiterrorista”
“El
bloqueo al que se refieren las autoridades catalanas (…) está
relacionado con el veto del Gobierno central al trasvase de información
entre la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) y la
policía catalana. Dirigentes del cuerpo consideran vital acceder a esos
datos para minimizar lo máximo posible el riesgo de ataques yihadistas”.
“Los
Mossos creen que se les está ‘usando como arma política’ (…) Añaden que
esta falta de efectivos hace que los Mossos no puedan cumplir con el
número de horas de servicio que se requieren en materia de lucha
antiterrorista. ‘No podemos garantizar la seguridad'”.
“Desde
la Generalitat se ha criticado que Rajoy haya dado orden de permitir
que la Ertzaintza, la policía autonómica vasca, tenga acceso a los
archivos policiales estatales y las bases de datos de la Interpol,
mientras sigue dejando al margen a los Mossos. Lo consideran una prueba
más de que el Gobierno usa la seguridad de los catalanes como arma
política”
Así
pues, lo que tenemos aquí, es que el gobierno español ha estado
boicoteando sistemáticamente la labor de la policia catalana (los Mossos
d’Esquadra) durante los últimos meses, mientras no tenía problemas en
apoyar a otras policías autonómicas.
En
pleno nivel 4 sobre 5 de alerta antiterrorista, el Gobierno del PP ha
impedido durante años que los Mossos d’Esquadra tuvieran acceso a los
datos y recursos del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el
Crimen Organizado (CITCO), a la par, que el Ministerio del Interior,
también les impedía integrarse en el sistema Europol.
Este
problema de integración en el CITCO, pareció solucionarse el 10 de
julio, pero por lo visto, solo en apariencia, ante los medios y tras
intensas presiones, según advierte el diario Público…
Tras las intensas presiones del Govern, finalmente Zoido acudió a la Junta de Seguridad de Catalunya, el pasado 10 de julio, y accedió a integrar los Mossos d’Esquadra en el CITCO –dirigido por José Luis Olivera, exjefe de la UDEF– y en la Mesa de Evaluación del riesgo terrorista. Sin embargo, quedó pendiente la integración de los Mossos en el sistema Siena de Europol de intercambios de información policial europea que también reclama la Generalitat.Zoido se limitó a anunciar la creación de un grupo de trabajo para explorar la posibilidad de que los Mossos participen en el sistema de intercambios de información policial de Europol.En la práctica, la integración de los Mossos en el sistema antiterrorista sólo es un “compromiso”Como ha transcurrido poco más de un mes, de pleno verano, desde ese acuerdo, en la práctica poco se ha avanzado en esa integración de los Mossos con la estructura y los recursos antiterroristas de Interior, según diversos testimonios recogidos por Público.Según denuncia el diputado de ERC, Gabriel Rufián, el acuerdo del 10 de julio no es por el momento más que un “compromiso” sin materializar, y otros portavoces de partidos políticos catalanes admiten no saber si se ha hecho efectivo.Según el portavoz del PDeCAT en la Comisión de Interior del Congreso, Sergi Miquel, “los Mossos no están aún dentro del sistema antiterrorista de Interior. Se les invita a algunas reuniones para evaluar el nivel de alerta antiterrorista y el día que se reunió la Junta de Seguridad se pactó algo parecido a un grupo de trabajo de en el marco de la Junta”,De hecho, Rajoy no convocó a los Mossos al gabinete de crisis gubernamental creado tras el atentado de las Ramblas, según fuentes de la Generalitat, mientras que en la reunión de coordinación de los Mossos sí estaban presentes representantes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.
El
gobierno español ha estado durante meses y años, no aceptando la
petición del Parlamento Catalán, que lleva años reclamando la
integración, no solo en el CITCO, sino en el sistema de alerta avanzada e
información policial europea, (EUROPOL, SIENA, SIRENE), poniendo con
ello en peligro la vida de los ciudadanos catalanes (incluídos los no
independentistas, para que quede claro) y de cualquier persona no
catalana, que visitara la región por cualquier motivo.
Es
más, el presidente español Mariano Rajoy, tras los atentados, no
convocó a los Mossos d’Esquadra al gabinete de crisis gubernamental
creado tras el ataque a las Ramblas. Sin embargo, en la reunión de
coordinación de los Mossos sí estuvieron presentes desde el inicio, los
representes del Cuerpo Nacional de Policia y la Guardia Civil.
Algo
absolutamente inexplicable, si se tiene en cuenta que en Cataluña se ha
detenido a 1 de cada 3 sospechosos yihadistas en España.
Otro
ejemplo más del intencionado (y sospechoso boicot informativo), lo
encontramos en esta noticia de un medio nada sospechoso de ser indepe,
la Vanguardia:
El
alcalde de Ripoll, Jordi Munell, ha mostrado su indignación ante el
hecho de que el Estado y los servicios de inteligencia estuvieran al
caso de los antecedentes del imán y no comunicaran esa información a los
Mossos d’Esquadra ni a Afers Religiosos. “Es gravísimo, gravísimo”, ha
enfatizado el alcalde, que ha mostrado su coincidencia con el presidente
de la comunidad islámica Annour, donde ejercía el clérigo, quien cargó
contra el Estado al enterarse del pasado radical del iman.
Sin embargo, hay casos incluso más alarmantes, auténticosESCÁNDALOS que dan credibilidad a todas estas increíbles hipótesis y que obviamente han sido ignorados por los grandes medios.
Y es que los casos extremadamente sospechosos en
lo referente a las células yihadistas en Cataluña y las vergonzosas
maniobras del gobierno español del PP, se remontan a años atrás.
Quizás
el caso más alucinante fue la Operación Caronte, en la que los Mossos
d’Esquadra consiguieron infiltrarse en una célula yihadista y
desactivarla, a pesar de las constantes “trabas” (por decirlo finamente) de las autoridades centrales.
“Trabas” tan extremadamente graves, como el hecho de que la Policia Nacional llegara a alertar a la célula yihadista de que estaba siendo vigilada por los Mossos d’Esquadra (¿¿por qué??)
Y atención: una célula yihadista conformada por varios españoles“convertidos al islam” y algunos de ellos con vínculos de extrema derecha.
Sospechoso, ¿no?
Ahí van algunos extractos de la noticia en “20 Minutos”…
Los Mossos d’Esquadra han denunciado ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que la Policía Nacional presuntamente alertó a los integrantes de la célula yihadista, desarticulada en abril, de que estaban siendo investigados.Es la primera denuncia entre cuerpos policiales relacionada con la lucha antiterrorista y supone un capítulo más en las desavenencias entre Mossos y CNP.“Llevábamos a cabo un seguimiento nada invasivo de la célula pero sabían que los investigábamos. Sabemos que fue la Policía Nacional”, ha confirmado a 20minutos un portavoz de los Mossos, aunque ha declinado ofrecer más detalles.A raíz del supuesto chivatazo “puso en riesgo” la operación, pues la célula paró su actividad durante un tiempo, “realizó contravigilancia” y después la retomó.(…) cinco de los once detenidos eran españoles, de los que cuatro se habían convertido al Islam —igual que otro de los detenidos, de nacionalidad paraguaya—. El quinto español, quien presuntamente les facilitaba las armas, está vinculado a la ultraderecha. Tanto él como el líder de la célula, un converso español, querían atentar contra una librería judía de Barcelona.
¿Y cuál ha sido el resultado final de este boicot reiterado hacia la policía catalana, tan sospechoso e injustificable?
Pues
que transcurridos estos meses en los que la policia catalana no ha
tenido acceso a toda esta información internacional crucial para
detectar células terroristas yihadistas en Cataluña, se produce el
ataque terrorista, e inmediatamente, se inicia una campaña mediática a
gran escala en los medios españoles, para culpabilizar a las autoridades
catalanas de lo sucedido.
Todo ello, contribuye a disparar aún más las sospechas que mostrábamos desde el inicio en este ejercicio especulativo.
Si
lo de la falta de bolardos en la entrada de las Ramblas puede
parecernos bochornoso, ya no sabemos cómo podríamos llegar a calificar
este bloqueo a los Mossos d’Esquadra por parte del gobierno Español.
De
hecho, el gobierno Español se ha negado durante 8 años (desde antes de
la creación de Estado Islámico), a aceptar la convocatoria de la
conocida como Junta de Seguridad de Cataluña.
“La
denegación de acceso a los datos de Interpol no es el único veto
informativo que sufren los Mossos. Los dirigentes del cuerpo también
reprochan que hayan pasado ocho años desde la última celebración de la
Junta de Seguridad de Catalunya, en la que participan el ministro de
Interior y el conseller del ramo de la Generalitat y que sirve para
coordinar la acción de la Policía Nacional y la Guardia Civil con los
Mossos d’Esquadra. Es en este organismo donde se organiza también el
intercambio de información con los cuerpos policiales de otros países”.
Ocho años sin que el gobierno español se haya querido reunir con las autoridades catalanas para coordinarse.
¿Hablan de ello los principales medios de comunicación españoles?CLARO QUE NO.
Pregúntense ustedes por qué.
A
ello debemos añadir que en junio, la Generalitat Catalana, ante la
creciente amenaza terrorista y el déficit de efectivos en la policia
autonómica catalana, decidió realizar una convocatoria para 500 nuevas
plazas de Mossos d’Equadra.
¿Cuál fue la respuesta del gobierno español?
Negarse
a que las autoridades catalanas pudieran disponer de más agentes
policiales e incluso usar al Ministerio de Hacienda para bloquearlo.
Por
lo tanto, y a la luz DE LOS HECHOS, si hiciéramos caso a la hipótesis
del artículo del año pasado, centrada en un presunto atentado de falsa
bandera en Barcelona con implicación parcial del gobierno español, todo
parecería encajar con dicha premisa, por más fantasiosa y enfermiza que
pudiera parecer.
Si
alguien quisiera interpretarlo de esta manera, sería muy difícil negar
que se ha producido un intento premeditado de cegar y bloquear el
trabajo de la policía autonómica catalana, con el fin de que no pudiera
detectar e impedir un atentado terrorista…y poder culparla después de lo
sucedido, a través de todo el aparataje político-mediático del Régimen.
Pero ya saben que todo esto no son más que conjeturas e hipótesis sin sentido…
Al
respecto, cabe destacar una cronología que ha compartido en el espacio
de comentarios uno de nuestros comentaristas habituales y que circula
por Facebook, obra de un usuario llamado Pere Sánchez:
“Cronología de los eventos:1-La Europol advirtió a España de que existía un peligro real y un ataque inminente en Barcelona.2-España incluye dentro de Europol a la Ertzaintza (policía autonómica vasca), para trabajar en la estrategia contra el terrorismo, pero no incluye a los Mossos d’Esquadra (la policia autonómica catalana).3-España no advirtió a los Mossos d’Esquadra de un ataque inminente.4-Europol decide alertar hace dos meses a los Mossos d’Esquadra dada la gravedad de la situación.5-El gobierno de Cataluña decide convocar 500 plazas para los Mossos D’Esquadra.6-El gobierno español, a través de los ministerios de hacienda e interior, lo paraliza.7-El 17 de agosto de 2017, hay un ataque que ISIS reivindica, con 13 muertos y más de 100 heridos.8-El día 18 de agosto, a primera hora de la mañana, ABC, el Mundo y El País, relacionan los ataques con el actual proceso soberanista catalán, algo que no hicieron los medios internacionales.Que cada uno saque sus conclusiones”.
Evidentemente,
podemos hacer un caso muy relativo a las cosas que circulan por
Facebook y menos cuando es material tendencioso…pero puesto que ustedes
pueden comprobar la cronología de los hechos por sí mismos, este
comentario en concreto, resulta útil.
Añadamos a ello, un elemento adyacente, pero no por ello, menos significativo.
¿Alguien
recuerda que en febrero de este mismo año, Barcelona acogió una
impresionante manifestación en favor de la acogida de refugiados?
La
multitudinaria marcha acogió a más de 160.000 personas, convirtiéndola
por mucho, en la mayor manifestación de la historia en favor de la
acogida de refugiados (y por lo tanto, inmigrantes) en Europa.
Una
manifestación de acogida masiva, que por lo tanto, saltaba cualquier
barrera ideológica, racial o religiosa y ofrecía la imagen de una
Barcelona abierta a los inmigrantes, especialmente a los refugiados
procedentes de países musulmanes azotados por la guerra. Y todo ello,
justo en un momento en que la llegada de Trump a la Casa Blanca,
contrario a la inmigración musulmana (y de todo tipo) representaba una
postura totalmente opuesta.
Pues bien, meses después, “Estado Islámico” elige, precisamente, esa misma ciudad caracterizada por su deseo “de acogida intercultural”para atentar.
Y eso nos lleva a preguntarnos: ¿A QUIÉN BENEFICIA ESPECÍFICAMENTE ESTE ACTO?
No hace falta decir nada más…
RESUMIENDO HASTA AQUÍ: el
año pasado escribimos un artículo hipotético en el que advertíamos de
un posible atentado de falsa bandera, aparentemente yihadista, que se
produciría concretamente en Barcelona.
Especulamos
con la posibilidad de que el propio gobierno español estaría interesado
en ello, junto con otras entidades internacionales, así como
determinadas élites políticas globalistas, entre ellas el Grupo
Bilderberg, al cual mencionábamos explícitamente en dicho artículo.
También
especulamos sobre cómo sería la campaña mediática que, de producirse
tal atentado, impulsarían los medios españoles al servicio del Estado
Profundo (el régimen neo-franquista del 78, impuesto por la OTAN y
falsamente presentado como democrático).
Pues bien, un año después, todo encaja:
-El
gobierno español ha actuado de la forma esperable en alguien que quiere
realizar (o facilitar) un ataque de falsa bandera, tras bloquear
durante meses las actividades de rastreo de las autoridades policiales
catalanas
-Los
medios de comunicación españoles de ámbito nacional, han respondido
exactamente como preveíamos hace un año y entre ellos, los voceros del
Grupo Bilderberg, han atacado sin piedad como también habíamos previsto.
A pesar de ser solo un puñado de conjeturas, todas siguen encajando, cada vez de forma más ajustada.
Pues
bien, llegados aquí, si continuamos con nuestro JUEGO DE CONJETURAS,
debemos preguntarnos, ¿qué va a suceder a partir de ahora?
POSIBLE ATENTADO YIHADISTA INMINENTE EN CATALUÑA
Para
empezar, deberíamos determinar si los diferentes actores implicados en
nuestra hipótesis, entre ellos el propio gobierno español, habrían
conseguido sus objetivos tras el hipotético atentado de falsa bandera.
Y
la conclusión a la que podemos llegar, es que a estas alturas de los
hechos, el gobierno español, habría salido claramente perjudicado en la
gestión de este atentado.
¿Por qué?
Recordemos
que el hipotético objetivo que buscaría alcanzar el gobierno español en
este conflicto, sería la desactivación total del proceso
independentista en Cataluña, a través de dos vías:
1-Mostrar la IMPOTENCIA del
gobierno catalán y de sus fuerzas de seguridad ante una crisis de
envergadura, evidenciando su dependencia total del gobierno central
español para garantizar la seguridad de los ciudadanos catalanes; ello
sería una muestra evidente y palmaria de que la independencia catalana,
no es factible.
2-Mostrar la total INCOMPETENCIA del gobierno catalán y de sus fuerzas de seguridad, incapaces de proteger a sus ciudadanos de forma adecuada.
Pues
bien, atendiendo a la imagen ofrecida por unos y otros, llegamos a la
conclusión de que a estas alturas, el gobierno de Rajoy estaría
fracasando estrepitosamente a la hora de alcanzar ambos objetivos.
Para empezar, cabe destacar que, desde el primer segundo de la “crisis de seguridad”, los Mossos d’Esquadra se han puesto al frente del operativo anti-terrorista, con pulso firme.
Los
primeros en tomar la palabra y salir ante la prensa, han sido el
Consejero de Interior de la Generalitat y el Mayor de los Mossos,
informando oficialmente del desarrollo de las investigaciones y los
operativos de forma constante.
Además,
tengamos en cuenta que el foco mediático mundial estaba sobre
Barcelona: todas las televisiones, radios, agencias y diarios, estaban
pendientes de la Ciudad Condal.
Y
ante esa enorme expectación mediática, resulta que el primer mandatario
en salir a la palestra ante el mundo, como si fuera un jefe de Estado y
no un vulgar mandatario autonómico, fue el Presidente de la
Generalitat, Carlos Puigdemont, junto con la alcaldesa de Barcelona,
apenas 3 horas tras los atentados de Barcelona, mostrándose ante todos
los medios del mundo, que cubrían con atención los acontecimientos,
como “el que manda aquí”.
El
protagonismo de Puigdemont y la no presencia de Rajoy, llevó incluso a
que algunos medios norteamericanos hablaran de su parlamento tras los
atentados, algo que debería corresponder al presidente español…si
hubiera estado haciendo su trabajo y no leyendo el Marca.
Y
es que mientras Puigemont se presentaba al mundo como un jefe de
estado, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, permaneció
desaparecido durante 7 horas (¡7 horas!), incapaz, ni tan solo, de dar
una miserable rueda de prensa improvisada allí donde estuviera, que le
permitiera tomar con ello la iniciativa mediática, como correspondería a
un presidente de verdad. Su primera aparición pública, se produjo a las
12.30 de la noche, cuando nadie le veía, 4 horas después de que
apareciera el presidente catalán. Simplemente patético y un ridículo a
nivel internacional de primer orden, que dejó al presidente del gobierno
español, como un vulgar títere.
Si
alguna vez crean una mascota que simbolice a los inútiles totales,
debería tener la cara de Mariano Rajoy. Es imposible ser más inepto.
Por
su lado, su majestad el Rey de España Felipe VI, cuya función básica es
la de representar a todos los españoles, a esas alturas tampoco había
aparecido, posiblemente debido a lo tremendamente ocupado que está en su
quehacer diario (ya saben cuánto trabaja un Rey en el siglo XXI);
cuando apareció Rajoy a destiempo y de madrugada, la participación
mediática del Jefe del Estado, se había limitado a un patético tweet.
Algo lamentable e injustificable.
Por
lo tanto, debido a la inacción tanto del presidente del gobierno, como
del Rey de España, el primer objetivo de mostrar a una Generalitat
Impotente ante la crisis, fracasó estrepitosamente desde el primer
instante.
Los
patriotas españoles que quieren mantener la unidad de España, pueden
darle las gracias a Rajoy y Felipe VI por este desaguisado mediático
injustificable.
Por
otro lado, el segundo objetivo de presentar al gobierno catalán y a los
Mossos d’Esquadra como unos incompetentes y cuya base sólida era el
propio atentado en sí, (debido a la inexplicable e injustificable
ausencia de Bolardos en la entrada de las Ramblas), también fracasó en
gran parte, gracias (o por culpa), de la acción altamente efectiva de
los Mossos d’Esquadra en Cambrils, donde consiguieron abatir a 5
terroristas en pocos minutos, reduciendo en gran medida el daño que los
atacantes podrían haber acabado provocando en el paseo marítimo.
Por
más que se insista mediáticamente en la ausencia de bolardos en las
Ramblas y por más que se incida en el escape del terrorista de la
furgoneta de Barcelona, en la retina de gran parte de la población, ha
quedado marcada con fuego la “imagen” (que no hemos visto) de los Mossos
abatiendo a 5 terroristas en un plis plas.
Y ante esa imagen tan potente y peliculera, es muy difícil imponer la idea de que los Mossos son unos “incompetentes”.
Y
mucho menos cuando además, son capaces de detener a casi toda la célula
terrorista de 12 personas en apenas 48 horas, siendo ellos los que
dirigen las operaciones. Y encima, son capaces de abatir al presunto
último terrorista de la célula, sin que cause más daños, a los 4 días,
cuando todo el mundo estaba pendiente de ello.
Así
pues, si según nuestra hipótesis el gobierno español hubiera buscado
presentar al gobierno de la Generalitat y a los Mossos d’Esquadra como“impotentes” e “incompetentes”,
el efecto conseguido, habría sido precisamente el opuesto. Al menos de
cara a la población catalana y buena parte del extranjero.
A
la luz de los acontecimientos, en estos momentos sería difícil vender
la idea de que el proceso independentista ha quedado “tocado de muerte”
con el atentado.
UNA CUESTIÓN DE “MOMENTO” Y DE “MAGNITUD”
Ahora, deberíamos hacer un análisis de CUÁNDO Y CÓMO,
un atentado como éste podría haber descarrilado, no solo el referéndum
por la independencia, sino el “prucés” independentista en su totalidad.
Y
si lo analizamos con detalle, nos percataremos que ni el cuándo, ni el
cómo de este atentado, parecen ajustarse a los parámetros necesarios
para dañar irreversiblemente el proceso independentista catalán.
De
hecho, la conclusión a la que podemos llegar fácilmente, es que, para
dañar irreversiblemente tanto el proceso independentista en sí, como la
celebración del referéndum, hacia falta un atentado mucho más grande y
sangriento y hacía falta que se produjera bastantes días después de
cuando se ha producido.
Y
este desajuste decisivo de los acontecimientos, lo habría provocado la
(extraña) explosión en el chalet de Alcanar, donde presuntamente, los
terroristas estaban preparando los explosivos.
EL DESAJUSTE EN EL “MOMENTO”
Para
empezar, tengamos en cuenta las dos fechas clave que determinan la
culminación del conocido como “prucés” por la independencia: el 11 de
septiembre y el 1 de octubre.
A
estas alturas, todo el mundo deducirá fácilmente, que para paralizar el
proceso independentista, era necesario paralizar la manifestación
prevista para el 11 de septiembre, la “diada nacional de Cataluña”.
Los
11 de septiembre de los últimos años, se han convertido en la gran
demostración de fuerza del independentismo catalán, con sus
multitudinarias y coloridas manifestaciones, usadas como gran vehículo
propagandístico del independentismo. Y en el caso de este año, dicha
manifestación tendría el objetivo de servir como muestra de fuerza
previa, casi como lanzadera, del posterior referéndum (o lo que sea) del
1 de octubre, donde según los indepes, se decidiría la independencia o
no de Cataluña.
Por
lo tanto, un atentado terrorista acaecido en el momento adecuado,
debería haber tenido como uno de sus principales objetivos,
imposibilitar esta manifestación, o como mínimo, hacerla indeseable.
Y esto se puede conseguir si el atentado se produce en el momento idóneo.
¿Cómo calcular ese momento idóneo?
Bien,
tomemos un ejemplo de referencia: la manifestación de rechazo al
atentado que se producirá el 26 de agosto bajo el lema de “No Tinc Por”(“no tengo miedo”, un lema tan perfecto, que parece creado por un think tank y que nos remite al clásico “yes we can”).
El atentado se produjo el 17 de agosto y 9 días después, el día 26, se produce la gran manifestación de repulsa.
La
razón es simple: 9 días después, se ha pasado la fase inicial de alarma
mediática (de 2 o 3 días) la fase inicial de duelo por lo acontecido (2
o 3 días más) y se entra en una fase de estabilidad emocional a nivel
social, en la que los hechos aún están frescos en la memoria, las
emociones siguen ahí (pero no a flor de piel) y se ha restablecido una
cierta normalidad, que permite manifestarse sin tener una sensación de
paranoia excesiva.
Podemos
calcular, a ojo de buen cubero, que si esta manifestación indispensable
de rechazo al acto terrorista, se produce antes de una semana de
transcurridos los hechos, es demasiado pronto y si se produce más allá
de dos semanas de transcurridos los hechos, es demasiado tarde.
Por
lo tanto, lo ideal, sería realizar una manifestación contra el acto
terrorista, entre 9 y 12 días después de acaecido el ataque.
Y
este hecho, es el que nos fija la ventana de tiempo en la que el
atentado terrorista inicial (con sus 3 furgonetas cargadas de
explosivos), debía haberse producido según nuestras conjeturas, para
alcanzar su máximo efecto: entre la última semana de agosto, y la
primera de septiembre.
Con
ello, la manifestación de repulsa contra el acto terrorista, o bien
coincidiría con la manifestación independentista del 11 de septiembre,
anulándola o imposibilitándola, o bien se produciría pocos días antes,
con lo que sería imposible justificar que, tras una muestra de dolor
masivo y repulsa al terrorismo, se produjera una en favor de la
independencia de tono festivo y reivindicativo, al cabo de sólo 3 o 4
días.
Y
una vez anulada esa manifestación, sería casi imposible realizar el
referéndum, aplazándolo indefinidamente, enmedio de un clima de
inseguridad generalizada en la región catalana. Jaque Mate al “desafío independentista”.
Estas
son nuestras elucubraciones sobre el momento en el que un atentado de
falsa bandera, haría más daño al “prucés” independentista.
Ahora debemos preguntarnos: ¿nuestras elucubraciones encajan con la realidad?
Pues parece que sí.
Sabemos
que, tras meses de preparativos (según los Mossos, si es que tenemos
que hacer caso de ellos) los terroristas disponían ya de gran parte del
material base necesario en el chalet de Alcanar, para realizar el
atentado con bomba contra la Sagrada Familia, las Ramblas y quizás el
puerto.
Solo
les faltaba montar los explosivos y emplazarlos en las furgonetas. Y no
es difícil deducir, que aún faltaban unos días para que montaran tales
dispositivos de destrucción y emprendieran la acción terrorista
inicialmente prevista…lo sabemos, porque no había ninguna furgoneta
preparada en ninguna parte.
Además,
hay otro elemento adicional que nos indica que faltaban unos días: y es
que los terroristas, no disponían de armas de fuego, ni de chalecos
explosivos.
Los
chalecos explosivos no estaban ensamblados y los yihadistas, no tenían
ni tan solo una mísera pistola. Eso se puede deber, a que aún no se las
habían suministrado. Y es que un tráfico de armas (especialmente fusiles
de asalto), puede ser detectado cuando se trapichea en el siempre
vigilado mercado negro de armas.
Por
lo tanto, es fácil deducir, que las armas de fuego, será lo último en
llegar a las manos de los terroristas, pocas horas antes de su ataque,
con el fin de reducir el tiempo de rastreo de las fuerzas policiales.
Todo
ello, nos lleva a deducir que el atentado iba a producirse,
posiblemente, entre finales de agosto y principios de septiembre…
¡Y fíjense ustedes, qué casualidad!
Justamente,
eso se sitúa dentro de la ventana temporal que nosotros hemos calculado
como la más idónea para dañar el proceso independentista catalán.
¿Quién les dijo a esos locos yihadistas que lo montaran precisamente para ese momento?
Nuestras
conjeturas, que creíamos tan disparatadas, siguen amoldándose a los
hechos que vemos en la realidad…algo muy, pero que muy inquietante…
Ahora,
sin embargo y tras todo lo acontecido, los independentistas tienen
incluso tiempo de convertir la manifestación del 11 de septiembre, no
solo en una muestra de sus (para muchos, patéticos) deseos de
independencia, sino en una muestra de “su voluntad de inclusión social y tolerancia religiosa y cultural”; es decir, si son hábiles, pueden convertir su dichosa “diada indepe”, en una maniobra de propaganda masiva, presuntamente basada en “la tolerancia y la interculturalidad”, a ojos de todo el mundo.
¡Es decir, en el colmo del retruécano, pueden salir incluso beneficiados con ello con una gran maniobra de propaganda!
EL DESAJUSTE EN LA “MAGNITUD”
Aquí,
de nuevo nos encontramos con que la “inoportuna” explosión en el chalet
terrorista de Alcanar, habría destruido por completo el efecto buscado
con el hipotético atentado de falsa bandera.
Según
las autoridades, los terroristas estaban preparando un atentado de
destrucción masiva, con 3 furgonetas cargadas de explosivos y bombonas
de butano.
Y
ante unos acontecimientos de esta magnitud, ¿quién podría haber
discutido entonces, la necesidad urgente de declarar el máximo estado de
alerta terrorista y sacar el ejército a las calles, especialmente en
Cataluña?
¿Quién
podría discutir que los Mossos d’Esquadra “son unos inútiles” y que
solo las fuerzas del orden españolas pueden garantizar la seguridad de
los súbditos catalanes?
¿Quién
podria discutir que el gobierno central de la nación tomara de facto el
control del incompetente gobierno autonómico catalán?
Pero
el atentado, a pesar de ser una tragedia enorme, no deja de ser un
atropello con una furgoneta a ojos del imaginario colectivo. No ha
habido armas de fuego, no ha habido explosiones y por lo tanto, no se ha
encendido ese piloto en el inconsciente colectivo que nos trae a la
cabeza la palabra “guerra” y con ella, la palabra “ejército”.
Por
lo tanto, la magnitud del atentado, el “cómo”, tampoco encajaría con
los presumibles planes iniciales que establecemos en nuestra hipótesis.
Tras
la explosión presuntamente fortuita de Alcanar, todo el hipotético plan
inicial del atentado de falsa bandera, se habría ido al traste.
UN POSIBLE SEGUNDO ATENTADO INMINENTE
UN POSIBLE SEGUNDO ATENTADO INMINENTE
Y todo esto nos lleva a realizar más conjeturas, aún más salvajes y arriesgadas que las que ya hemos hecho.
Hagamos un breve repaso de las conjeturas previas:
-En nuestra hipótesis hemos establecido que el atentado de falsa bandera en Barcelona sería la “última carta” que podría jugar el estado español para paralizar de forma efectiva el proceso independentista e incluso destruirlo.
-Hemos
establecido que el momento para conseguir el efecto deseado, sería
entre finales de agosto y principios de septiembre, por su efecto sobre
las fechas claves del proceso soberanista (11 de septiembre y 1 de
octubre)
-Hemos
establecido, que los implicados (y beneficiarios) en esta operación de
falsa bandera, no solo serían el estado español, sinó la Unión Europea
(básicamente Francia) y las élites representadas en el Grupo Bilderberg,
con todos sus amplios recursos y su apoyo en caso necesario.
-Y
hemos deducido que, con la explosión fortuita de Alcanar, todos esos
planes se habrían ido al traste, y de hecho, estarían causando en parte,
un efecto contrario al deseado.
La combinación de todos estos elementos, nos llevan a levantar una nueva sospecha: LA POSIBILIDAD DE QUE SE PRODUZCA UN NUEVO ATENTADO YIHADISTA EN CATALUÑA (O ojo, en otro lugar de España), EN BREVE.
El objetivo de este atentado hipotético, sería doble:
-Recuperar el “Momento de impacto”, que permitiera imposibilitar la manifestación del 11 de septiembre y el referéndum del 2 de octubre.
-Voltear
de nuevo la imagen del gobierno de la Generalitat y de los Mossos
d’Esquadra, (que en la actualidad, tras su actuación tras los atentados,
se muestran como competentes y fiables ante los catalanes y gran parte
del mundo) y evidenciar, como se buscaba en un principio, todas sus
carencias y su total dependencia del gobierno Español.
Para
alcanzar este hipotético doble objetivo que arrojamos como nuevo juego
de conjeturas, el aparataje mediático-político español, necesitaría al
menos dos semanas de intenso bombardeo mediático, resaltando las
presuntas carencias y errores que hayan podido cometer las autoridades
políticas y policiales catalanas.
No debería descartarse que las “cloacas del estado”,
en la que incluímos a la mayoría de medios de comunicación al servicio
del Régimen, lleguen a fabricar, como ya han hecho con anterioridad,
todo tipo de infundios, bulos y noticias falsas, con las que emponzoñar
al máximo el ambiente, sin importar el límite de dicha intoxicación, ni
su posible desmentimiento posterior en un futuro.
Sería
algo parecido a una Blitzkrieg de la intoxicación informativa, cuyo
objetivo sería preparar el terreno para un segundo atentado de falsa
bandera en territorio catalán, que finalmente confirmaría el discurso
vertido durante estos días, revertiría el fracaso de la primera
operación de falsa bandera y permitiría alcanzar el objetivo que se
buscaba con ella.
Este
hipotético segundo atentado, ni tan solo debería ser demasiado grande,
pues se jugaría con la sensación de reiteración, amplificada a través de
los medios: otro atropello masivo, acuchillamientos por las calles o un
tiroteo en algún lugar público, que combinados con toda la intoxicación
previa, permitieran volver a presentar a las autoridades policiales y
políticas catalanas como incompetentes e irresponsables.
(esta
vez y dada la urgencia, quizás las acciones deberían ser perpetradas
por mercenarios profesionales y no por cuatro frikis magrebíes a los que
se les comió el coco durante meses, con la inversión que ello
conllevaría)
Pero
evidentemente, esta jugada podría resultar muy arriesgada y provocar
una multiplicación aún más descontrolada del efecto contrario sobre la
población catalana, ahora que tantos catalanes tienen la mosca tras la
oreja.
Por lo tanto, no sería descartable un inquietante plan B, que “atacara a Cataluña” indirectamente, golpeando en otro lugar.
Por
ejemplo, podría llegar a pensarse en la posibilidad de un atentado de
falsa bandera en otra región de España que no fuera Cataluña, que
permitiera elevar el estado de alerta terrorista a nivel 5 y sacar al
ejército a la calle en toda España, incluídas las zonas públicas de
Cataluña, bajo el pretexto de que “la región ya ha sido azotada por el terrorismo hace poco tiempo”.
Con
ello, se buscaría provocar un conflicto político del que sacar rédito;
en tal caso, ante las protestas y la negativa de los partidos
independentistas catalanes por tener al ejército español patrullando sus
calles, la estrategia del aparataje político-mediático del régimen,
consistiría en presentar a la clase política catalana y a los catalanes
independentistas en general, como unos “fanáticos” e “insolidarios”, que llevados por lo que se calificaría como “sectarismo nacionalista”, preferirían que todos los españoles “permanecieran inseguros ante el terrorismo”, antes que “renunciar a sus irresponsables delirios independentistas”.
Con
ello, el conflicto entre las partes y a nivel social (entre catalanes y
no catalanes) se recrudecería, pero el Estado ganaría tiempo para
configurar futuras maniobras, a la vez que paralizaría momentáneamente
el proyecto independentista.
(¿Quizás
el ataque se produciría en la Comunidad Valenciana o las Baleares,
ahora que han dejado de ser controladas por el PP, abandonan la
“obediencia debida” y se han empezado a volver un pelín díscolas?
Recordemos que ahí también “hablan raro”)
La
cuestión, es que si tomáramos como base las conjeturas e hipótesis con
las que construimos este ejercicio de simulación especulativa hace un
año, podríamos predecir que durante las próximas semanas, VALDRÁ TODO:
cualquier tipo de mentira, manipulación, intoxicación o juego
sucio…incluída la posibilidad de asesinar a conciudadanos o personas
inocentes para salvaguardar con ello la sacrosanta Unidad de España, que
está por encima de todo…ya saben, las bajas serían “daños colaterales
necesarios” y el dolor del alma se puede curar con un par de avemarías
para purgar las culpas.
Pero tranquilos, respiren, sonrían: ¡nada de lo que hemos dicho, deben tomarlo al pie de la letra!
Como
les venimos diciendo desde el principio del artículo, todo lo que
hacemos aquí, solo es un burdo juego mental de simulación especulativa,
un conjunto de infundios imaginativos que nada tienen que ver con la
realidad que nos rodea.
Ni por asomo.
Como
dijimos al principio de este escrito meramente especulativo, estos
ejercicios consisten en concebir situaciones hipotéticas descabelladas y
después tratar de deducir, mediante una combinación de lógica e
imaginación, qué podría suceder, cómo, cuándo y a quién podría implicar.
Es solo un juego mental sin ningún sentido.
Como lo era hace un año…













































