Posted: 01 Sep 2017 12:01 PM PDT
En
tan solo una semana, más de 40 combatientes armados escaparon de la
base Al Tanf, en el sur de Siria, después de darse cuenta de que no iban
a luchar contra los terroristas como les habían asegurado.
Combatientes
armados entrenados por EE.UU. en la base de Al Tanf, en el sur de
Siria, han revelado que los oficiales estadounidenses vendían armas a
los terroristas del Estado Islámico, informa el canal ruso Rossía 24.
Según
el portal, tan solo durante la semana pasada más de 40 combatientes
armados escaparon de la base de Al Tanf y desertaron a las Fuerzas
Armadas Sirias. Entre estos militantes, que ahora se encuentran en un
campo de refugiados cerca de Damasco, está Asaad Assalem, quien fue el
jefe de seguridad de la sección siria en Al Tanf.
Assalem
afirma que él y sus compañeros querían luchar contra los terroristas
del Estado Islámico, pero finalmente se dieron cuenta de que los
militares de EE.UU. en el sur de Siria tenían otros objetivos.
Negocios con terroristas
Negocios con terroristas
Assalem
relata que cuando se enteraron de que el comandante de su destacamento
vendía armas a los terroristas del Estado Islámico, informaron de ello a
la dirección estadounidense de la base.
Sin
embargo, después de su informe no solo no se tomaron medidas, sino que
"los estadounidenses fortalecieron el apoyo al hombre que había sido
nombrado nuestro comandante y que tenía negocios con el EI", denuncia el
combatiente.
Assalem
precisa que el militar estadounidense vendía a los terroristas
diferentes tipos de armas que estaban a disposición del destacamento,
como "armas pequeñas de fabricación estadounidense, rifles M-16 y M-4,
lanzagranadas antitanque, diversas ametralladoras y municiones para
ellas".
Vehículos militares estadounidenses y combatientes kurdos de la Unidad de Protección del Pueblo (YPG por sus siglas en inglés) en la ciudad de Darbasiya junto a la frontera turca, Siria 28 de abril de 2017.
Vehículos militares estadounidenses y combatientes kurdos de la Unidad de Protección del Pueblo (YPG por sus siglas en inglés) en la ciudad de Darbasiya junto a la frontera turca, Siria 28 de abril de 2017.
Ni un ataque contra los terroristas pero tres contra las fuerzas progubernamentales
El
exjefe de seguridad señala también los insurgentes pasaban en la base
un curso de capacitación de diez días a cargo de instructores
estadounidenses y noruegos.
A
los militantes se les decía que iban a luchar contra los terroristas
del Estado Islámico, pero en realidad no dirigían operaciones contra los
yihadistas, sino que eran utilizados por los oficiales estadounidenses
para asegurar la presencia en el sur de Siria de las fuerzas terrestres
de la coalición occidental.
Las
fuerzas de EE.UU. tampoco prestan apoyo a la población local y "no
están interesadas en nada más que sus propios intereses", se lamenta
Assalem, añadiendo que "en general, les digo que se comportan como
invasores".
En
concreto, según los militantes que han escapado de Al Tanf, durante todo
el tiempo que estuvieron en la base no se realizó ni un solo ataque
contra los terroristas del EI. En cambio, los militares estadounidenses
atacaron al menos tres veces a las fuerzas progubernamentales sirias.- Las fuerzas especiales de EE.UU. han estado asentadas desde el año pasado en Al Tanf, un estratégico cruce fronterizo entre Siria e Irak, donde también se encuentran las fuerzas progubernamentales sirias que tratan de recuperar el territorio tomado por el Estado Islámico.
- De acuerdo con los combatientes consultados por Vesti, en la base se encuentran más de 300 soldados del Ejército estadounidense, 40 especialistas militares de Noruega, así como ciudadanos de Jordania, Marruecos y Arabia Saudita.