Posted: 01 Sep 2017 07:13 AM PDT
Debe valorarse el momento político actual sin hegemonismo, sectarismo ni prepotencia
Tribuna Popular.- La
realización exitosa de las elecciones de las y los integrantes de la
Asamblea Nacional Constituyente (ANC), el pasado 30 de julio, así como
la posterior instalación de la misma, el 4 de agosto, y el inicio de su
funcionamiento, constituyen una contundente derrota a las pretensiones
del imperialismo de caotizar el país y resquebrajar la institucionalidad
venezolana.
Esta
fue una de las conclusiones del 4º Pleno del Comité Central del Partido
Comunista de Venezuela (PCV), que se llevó a cabo el pasado 6 de
agosto, y en el que, según informó Oscar Figuera, secretario general del
PCV, se analizaron los nuevos escenarios que se desprenden del
desarrollo del proceso constituyente.
Figuera,
señaló que «esta es una victoria antiimperialista de todo el pueblo, no
sólo del chavismo, pero puede ser efímera si la ANC sólo se queda en
cambios de la superestructura política del país y si no es capaz de
generar en lo inmediato un conjunto de medidas y actos constituyentes
que ataquen problemas esenciales de nuestro pueblo».
Ante
la política imperialista, que trazó la línea de que la violencia
terrorista impidiera la elección de la ANC, el PCV valoró como positiva
la celeridad con la que empezó a funcionar esta instancia
constitucional, así como la conformación de la directiva de la ANC y la
decisión de reestructurar el Ministerio Público.
En
esos planes imperialistas para intentar deslegitimar de origen a la
ANC, el PCV denunció que cumple un papel la postura asumida por los
propietarios de la empresa Smartmatic.
Protagonismo obrero-popular
«El
Comité Central acordó alertar a la ANC y a los constituyentes, para que
mantengan ligazón con las masas, con el pueblo, y a asumir las
propuestas genuinamente revolucionarias que emanan del movimiento obrero
y sindical clasista y de las organizaciones populares», dio a conocer
Figuera.
El máximo organismo de dirección colectiva del PCV –entre un Congreso y
otro–, orientó las tareas inmediatas que desarrollará el activo
militante comunista a través de todas sus estructuras, especialmente
enfocadas a «profundizar los esfuerzos con las diversas expresiones del
movimiento revolucionario, para impulsar la realización de asambleas
populares constituyentes, a nivel territorial y sectorial».
Figuera
explicó que la proyección es, desde el movimiento de masas, alimentar y
ampliar las propuestas programáticas que se presentaron durante la
campaña electoral, a fin de «llevarlas a la ANC para ser incorporadas en
su agenda, pero, también, ejercer ante la ANC la presión de masas
necesaria para lograr que en lo inmediato se apliquen esas propuestas
como medidas y actos constituyentes».
«En
el contexto de avanzar en la alianza obrero-campesina y popular, para
la defensa irrestricta de los derechos del pueblo y con el objetivo de
la profundización revolucionaria del proceso bolivariano, el PCV y otras
organizaciones patrióticas lucharemos para que la ANC asuma e impulse
políticas que trasciendan la institucionalidad administrativa del Estado
y el gobierno, y tenga como eje central el protagonismo del control
obrero-popular», enfatizó Figuera.
El
dirigente comunista manifestó que «de manera urgente se precisa golpear
el alto costo de la vida, la especulación, la corrupción y la
inseguridad; rescatar los derechos de los trabajadores que han venido
siendo conculcados, como es el caso de la estabilidad laboral, en que la
ANC debe aprobar que se ejecuten todos los reenganches ordenados por
Inspectorías del Trabajo y que no han sido acatados por la patronal
pública y privada».
Paz con justicia social
«La
ANC tiene la responsabilidad histórica de no decepcionar el mensaje que
se expresó el 30 de julio, de condena generalizada a la intervención
extranjera y a la violencia de la ultraderecha fascista al servicio del
capital imperialista», reflexionó Figuera.
En
criterio del PCV, hubo una amplia participación de los sectores
populares y de las capas medias que se identifican con el proceso
bolivariano, pero también participaron importantes sectores que no
respaldan los planteamientos ni las políticas del proceso, incluso
abiertamente de oposición; pero todos se expresaron en rechazo ante la
violencia fascista y terrorista y frente a la amenaza de la intervención
extranjera.
«Para esta
reacción de unidad del pueblo venezolano, se contó con un importante
papel del movimiento popular y las fuerzas revolucionarias; por lo que
estamos convencidos de que la política de agresión del imperialismo,
acompañada por la agresión de gobiernos oligárquicos y de derecha de
América Latina, levantará y movilizará cada día con mayor fuerza al
pueblo venezolano», puntualizó Figuera.
El
planteamiento genérico de construir una sociedad de paz –aclaró el
dirigente–, sólo podrá materializarse y ser duradera si es producto de
la justicia social, «porque no es posible la verdadera paz en una
sociedad controlada por los explotadores, porque la explotación es
violencia de clase, violencia de una minoría contra las mayorías del
pueblo, porque la pobreza es violencia de la sociedad capitalista contra
amplias franjas del pueblo».
Presencia activa del pueblo
El
PCV resaltó que la lectura de los resultados en la elección de la ANC,
no debe ser de hegemonismo, de sectarismo, de prepotencia, sino de
análisis crítico y autocrítico que valore correctamente el momento
político actual y que lleve al conjunto de las fuerzas revolucionarias,
populares, democráticas y progresistas, a construir de manera colectiva
una propuesta de país que sirva para transformar profundamente la
sociedad capitalista dependiente.
«La
ANC es una oportunidad para profundizar el debate sobre lo que debe ser
la nueva sociedad, una sociedad que no esté regida por los principios
de la dominación y la explotación capitalista. Por eso, es necesario que
la clase obrera y el pueblo trabajador eleven sus niveles de
organización, de conciencia, de participación y protagonismo, para que
puedan cumplir el papel de vanguardia que históricamente les corresponde
en el proceso de cambios, a fin de darle a este nuevo ciclo de ofensiva
popular un contenido de clase más definido y preciso, y un nuevo nivel
de combatividad», amplió Figuera.
Para
los comunistas, en palabras de Figuera, «la ANC tiene que contar con la
presencia activa del pueblo, debatiendo y defendiendo sus propias
propuestas. La ANC es un espacio en el que debe hacerse presente la
presión de las masas, porque las masas deben movilizarse, deben hacer
sentir sus reclamos, deben levantar sus banderas, deben llevar a la ANC
sus propias propuestas, no sólo en cuanto a cambios a la Constitución,
sino también en cuanto a actos constituyentes que signifiquen la defensa
inmediata de los intereses y derechos del pueblo, de la clase obrera,
del campesinado, de la intelectualidad, de la juventud, de los
estudiantes y de las mujeres».