El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Foto: Tomada de Google
Netanyahu considera que esa “agresión” pone en peligro no solo a Israel, sino a todo el Medio Oriente. Y por ello, ve a Irán como “una amenaza existencial” y pide a la comunidad internacional que se una y evite este supuesto ataque.Estas declaraciones se produjeron a pocas horas de que Hariri anunciara la renuncia a su cargo mientras se encontraba de visita en Arabia Saudita, una circunstancia que -a juicio de especialista- motiva a creer que Riad tuvo algo que ver con esta decisión anunciada.
El pronunciamiento de Netanyahu va en la misma línea marcada por el eje saudita-israelí-estadounidense de desestabilización regional emprendidas desde hace un tiempo atrás.
Por su parte, Avigdor Lieberman, ministro israelí de Asuntos Militares, dijo que Tel Aviv no permitirá que Irán se fortalezca en El Líbano, y, más concretamente, en el sur del país árabe cerca de la frontera con las tierras ocupadas palestinas.
Lieberman: El Ejército israelí está preparado para enfrentarse a los aliados de Irán, en aparente alusión a Hizbulah.
Hoteith: Hariri fue amenazado de muerte por los sauditas. Foto: Tomada de Google
La renuncia de Hariri continúa generando los más diversos comentarios.Para el analista libanés Amin Hoteith, Hariri fue acosado por las autoridades sauditas y objeto de una “campaña violenta de medios” en Arabia Saudita que lo acusó de “complicidad con la Resistencia”.
Según Hoteith, entrevistado por Al Alam, Hariri fue amenazado de muerte por los sauditas”, quienes no dudaron durante su reunión cara a cara en “insultarlo” y “humillarlo”. Hijo de Rafiq Hariri, a Saad incluso se le “negó el derecho de irse a su casa (en El Líbano) para presentar, tal como lo exige la Constitución libanesa, su renuncia”.
En su anuncio, Hariri dijo claramente que estaba “en una situación idéntica a la que precedió a la muerte de su padre”.
De acuerdo con Hoteith, los sauditas decidieron aplastar bajo sus pies “un peón” que no les sirvió a sus intereses adecuadamente. Para permitirle permanecer en Arabia Saudita, Riad incluso le habría pedido a Hariri que “atacara violentamente a Irán y Hizbulah” en su discurso de renuncia.