Resumen Latinoamericano / 2 de febrero de 2018 / El Libertador
El diputado hondureño del gobernante Partido Nacional, Marcos Bertilio Paz, presentó en el Congreso Nacional un proyecto de ley que busca regular, según sus argumentos, “los actos de odio y discriminación en las redes sociales y la Internet”.
El diputado hondureño del gobernante Partido Nacional, Marcos Bertilio Paz, presentó en el Congreso Nacional un proyecto de ley que busca regular, según sus argumentos, “los actos de odio y discriminación en las redes sociales y la Internet”.
Ante el cerco mediático de la prensa tradicional a
favor del régimen y de la represión militar, desde 2009 la mayoría del
pueblo hondureño se informa a través de medios alternativos y ha hecho
de las redes sociales una herramienta poderosa de autoinformación,
comunicación y denuncia nacional e internacional en la constante crisis
multidimensional que afronta el país.
Tegucigalpa. A través del diputado
nacionalista Marcos Bertilio Paz, el gobernante Partido Nacional
presentó este día ante el Congreso de Honduras un proyecto de ley que
busca regular “los actos de odio y discriminación en las redes sociales e
Internet”.
El parlamentario del departamento de Santa Bárbara
argumentó que la presentación de esa iniciativa responde a que “el uso
de la tecnología por gran parte de la población provoca el intercambio
de opiniones de la cual se forman de manera especial en redes sociales
que ha desarrollado un creciente ánimo de confrontación”.
Luego de la noticia, los internautas y la oposición
política han interpretado ese proyecto “cachureco” como una “ley mordaza
cibernética”, con la que el actual gobierno pretende callar el disenso
de miles y hasta millones de usuarios en el país y en el extranjero que
contrarrestan el multimillonario pacto mediático entre la prensa
tradicional hondureña y la versión oficial del autócrata Hernández,
discursos alineados desde hace años, todos los días, en perjuicio de la
sociedad que permanentemente es bombardeada por desinformación de los
medios tradicionales y sus comunicadores al servicio del poder político y
económico.
“Tenemos libre expresión y cada quien es dueño de lo
que publica”, posteó una usuaria identificada como Rebeca Castro, al
tiempo que criticó al funcionario por no comprender “las redes
sociales”.
Luego de las pasadas elecciones generales de 2017 y
ante el fracasado cerco mediático de la prensa tradicional, los
hondureños se informan a través de la prensa alternativa y han hecho de
las redes sociales una herramienta poderosa de autoinformación,
comunicación y denuncia de contenidos contra el fraude y la represión
derivada de la inconstitucional reelección presidencial de Juan
Hernández.