Resumen Latinoamericano, 16 marzo 2018
El texto denuncia las sanciones unilaterales, el bloqueo y las
amenazas de invasión de que es víctima Venezuela, en un intento por
frustrar la soberanía e interrumpir el proceso democrático y las
conquistas alcanzadas allí por la Revolución bolivariana.
Semanas atrás, en su declaración final, la XV Cumbre ALBA-TCP exhortó a la comunidad internacional a abstenerse de ejercer coerción de cualquier tipo en contra de la independencia política y la integridad territorial de Venezuela.
Tal práctica, subrayó, es incompatible con los principios del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, y contraria a la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
También rechazó las medidas coercitivas unilaterales y las sanciones impuestas contra Venezuela, que afectan la vida y el desarrollo de sus ciudadanos y el goce de sus derechos, y avaló los esfuerzos de las autoridades y del pueblo venezolano por encontrar por sí mismos las respuestas a sus desafíos políticos y económicos.
El respaldo a Venezuela en la Asamblea Mundial se hizo patente además en las palabras de la Alicia Campos, de la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM), quien llamó además a unirse y resistir con mucha fuerza.
Campos resaltó el ejemplo de Cuba, que durante casi 60 años resiste
el férreo bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos
sin que esto haya podido detener los avances de una Revolución hecha con
todos y para el bien de todos, enfatizó.
En el multitudinario encuentro, realizado en el contexto del Foro Social Mundial, intervino también la cofundadora de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Nora Cortiñas, quien proclamó que ‘basta de silencio, de ser invisibles; queremos que se respeten todos nuestros derechos’.
Cortiñas, quien además leyó para todas las asistentes un poema dedicado a las mujeres kurdas, fue despedida cálidamente con gritos de ‘Madres de la Plaza, el pueblo las abraza’.
Entre las oradoras del foro estuvo también la precandidata presidencial por el Partido Comunista de Brasil Manuela d´Avila, quien recordó que desde su primera edición el Foro Social Mundial fue siempre un espacio de unidad para resistir al neoliberalismo.
Esta es una oportunidad para avanzar en nuestros propósitos, enfatizó la exdiputada federal e instó a convertir en lucha las lágrimas derramadas por la activista por los derechos humanos y concejala Marielle Franco, brutalmente asesinada este miércoles en Río de Janeiro.
Semanas atrás, en su declaración final, la XV Cumbre ALBA-TCP exhortó a la comunidad internacional a abstenerse de ejercer coerción de cualquier tipo en contra de la independencia política y la integridad territorial de Venezuela.
Tal práctica, subrayó, es incompatible con los principios del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, y contraria a la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
También rechazó las medidas coercitivas unilaterales y las sanciones impuestas contra Venezuela, que afectan la vida y el desarrollo de sus ciudadanos y el goce de sus derechos, y avaló los esfuerzos de las autoridades y del pueblo venezolano por encontrar por sí mismos las respuestas a sus desafíos políticos y económicos.
El respaldo a Venezuela en la Asamblea Mundial se hizo patente además en las palabras de la Alicia Campos, de la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM), quien llamó además a unirse y resistir con mucha fuerza.
En el multitudinario encuentro, realizado en el contexto del Foro Social Mundial, intervino también la cofundadora de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Nora Cortiñas, quien proclamó que ‘basta de silencio, de ser invisibles; queremos que se respeten todos nuestros derechos’.
Cortiñas, quien además leyó para todas las asistentes un poema dedicado a las mujeres kurdas, fue despedida cálidamente con gritos de ‘Madres de la Plaza, el pueblo las abraza’.
Entre las oradoras del foro estuvo también la precandidata presidencial por el Partido Comunista de Brasil Manuela d´Avila, quien recordó que desde su primera edición el Foro Social Mundial fue siempre un espacio de unidad para resistir al neoliberalismo.
Esta es una oportunidad para avanzar en nuestros propósitos, enfatizó la exdiputada federal e instó a convertir en lucha las lágrimas derramadas por la activista por los derechos humanos y concejala Marielle Franco, brutalmente asesinada este miércoles en Río de Janeiro.
Asamblea Mundial de Mujeres aprueba decálogo no negociable
Salvador de Bahía, Brasil, 16 mar (PL) La
Asamblea Mundial de Mujeres aprobó hoy por aclamación 10 puntos no
negociables, en su empeño de unir todas las luchas por la emancipación
social, económica y cultural y construir una agenda internacionalista
impostergable.
En una sesión fuertemente marcada por la presencia de la activista
por los derechos humanos Marielle Franco, asesinada este miércoles en
Río de Janeiro, las miles de mujeres congregadas en el Terreiro de
Jesús, una de las plazas más antiguas de esta urbe, reconocieron ser
víctimas de un sistema capitalista, misógino, patriarcal y racista.
El primero de los 10 puntos aprobados fue luchar por el pleno derecho
productivo y reproductivo; por la igualdad de oportunidades y salarial,
la eliminación del acoso sexual y moral en el ámbito laboral, y porque
se establezcan políticas publicas que lo garanticen.
Se pronunciaron también por el fin del feminicidio y todas las formas de violencia; por el derecho a decidir con autonomía sobre sus cuerpos, sentimientos y pensamientos, sin interferencia del Estado, los fundamentalismos religiosos y el poder corporativo.
El cuarto punto no negociable clama por la ‘emancipacion real y
sustantiva’ y por el acceso al poder político, y el quinto por el fin de
la utilización de nuestros cuerpos como arma de guerra, así como de los
asesinatos y persecuciones de quienes luchan en defensa de los derechos
humanos.
Por el acceso a una educación universal, emancipadora, transformadora y no racista ni sexista aboga también el decálogo, que se pronuncia del mismo modo contra el racismo, la xenofobia, el genocidio y el encarcelamiento de los negros, indígenas, migrantes y pobres.
Se manifiesta igualmente por el reconocimiento de la identidad y expresión de género autopercibida, y por el desmantelamiento de las estructuras patriarcales de los medios de comunicación, pues ‘la invisibilidad en los mismos contribuye para que se silencien nuestras luchas’.
Por último, el décalogo de la Asamblea Mundial de Mujeres se expresa
contra la guerra, a favor de la justicia climática y conttra el
capitalismo, el neoliberalismo, el colonialismo y el imperialismo que
nos explotan alrededor del planeta.
El multitudinario encuentro femenino de hoy, celebrado en el contexto del Foro Social Mundial, reconoció en las mujeres una fuerza de resistencia a todas las formas de opresión, discriminación y desigualdades, y reiteró la disposición a emprender acciones colectivas ‘para terminar con el proceso histórico de dominación que nos subyuga’.
Exigimos -concluyeron- que se levanten todas las voces para poner fin
a la realidad de violencia e invisibilidad que se nos impone.
Se pronunciaron también por el fin del feminicidio y todas las formas de violencia; por el derecho a decidir con autonomía sobre sus cuerpos, sentimientos y pensamientos, sin interferencia del Estado, los fundamentalismos religiosos y el poder corporativo.
Por el acceso a una educación universal, emancipadora, transformadora y no racista ni sexista aboga también el decálogo, que se pronuncia del mismo modo contra el racismo, la xenofobia, el genocidio y el encarcelamiento de los negros, indígenas, migrantes y pobres.
Se manifiesta igualmente por el reconocimiento de la identidad y expresión de género autopercibida, y por el desmantelamiento de las estructuras patriarcales de los medios de comunicación, pues ‘la invisibilidad en los mismos contribuye para que se silencien nuestras luchas’.
El multitudinario encuentro femenino de hoy, celebrado en el contexto del Foro Social Mundial, reconoció en las mujeres una fuerza de resistencia a todas las formas de opresión, discriminación y desigualdades, y reiteró la disposición a emprender acciones colectivas ‘para terminar con el proceso histórico de dominación que nos subyuga’.