Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
La Colmena no se hace responsable ni se solidariza con las opiniones o conceptos emitidos por los autores de los artículos.

25 de agosto de 2018

Trump, días contados

Posted: 24 Aug 2018 08:30 AM PDT

reporteindigo.comAntonio Navalón

Sólo un milagro salvaría a Donald Trump de no enfrentar en los próximos meses un juicio que lo expulse de la Casa Blanca. Las esquelas se están imprimiendo y sólo falta definir el día del funeral.
La confesión de su abogado Michael Cohen de que el presidente norteamericano autorizó los “sexy-sobornos” para comprar el silencio de su affair con dos modelos de Playboy es el primer paso firme para promover el llamado “impeachment” o juicio político.
El presunto delito se resume en que al ordenar el pago en plena campaña presidencial, Trump buscó que un hecho alterara el resultado de la elección a su favor. En consecuencia, ese dinero tipifica como “gasto de campaña”. Y no fue reportado.
En sus declaraciones originales, Cohen decía que los pagos a las modelos de Playboy habían sido hechos por él, con su dinero, sin que su cliente, el presidente, conociera del asunto. Y eso en principio –al menos legalmente- le lavó la cara a Trump.
Pero al enfrentar a la justicia, el abogado presidencial decidió cooperar buscando una reducción de su sentencia y acabó exhibiendo grabaciones de lo que ya se sospechaba. Que su cliente le dijo: Págales para que se callen y no me arruinen la elección.
De no existir algo que cambie el curso de la porno-historia presidencial, será sorprendente que sea un escándalo sexual –y no el Rusiagatelo que termine por expulsar al ególatra, mitómano, misógino, racista, sabelotodo y caeme-bien mandatario de la Casa Blanca.
Ahora la pregunta de fondo es si los adversarios de Trump, en particular los congresistas demócratas que son quienes votarían su salida, acelerarán la petición del impeachment.
Existe consenso de que lo mejor sería aplazar el proceso hasta que pasen las elecciones de noviembre, esperando que los demócratas le arrebaten el control legislativo a los republicanos. Con ello el éxito del juicio contra Trump estaría garantizado.
Pero existe un ingrediente más. De votarse el juicio político, el sucesor sería el vicepresidente Michael Pence. Y esa no es una buena señal para la clase política estadounidense.
El ex gobernador de Indiana y conductor de un talk show de televisión y radio, se define a si mismo como “un Católico, conservador y Republicano, en ese orden”.
Directo integrante del ala mas conservadora de los republicanos, conocida como The Tea Party, Pence no es visto como la opción abierta y moderna que demandan los norteamericanos.
Uno de los debates más agrios en las mesas políticas de Washington es si una presidencia de Pence no sería todavía peor que la de Trump. El remedio peor que la enfermedad.
Por ahora ni Stormy Daniels ni Karen McDougal son las únicas pesadillas que vive el inquilino de la Casa Blanca. Las investigaciones del fiscal especial Robert S. Muller sobre el Rusiagate avanzan aceleradamente.
Y hasta ahora 32 personas y tres empresas están ya sentenciadas por su involucramiento en actividades criminales que dañan directamente el quehacer del gobierno y a Trump.
Las historias de los confesos Paul Manafort, el jefe de campaña; Rick Gates y George Papadopoulos, los asesores de campaña; Michael Flynn, el ex jefe de seguridad nacional; Alex van Der Zwan, el abogado de Manafort y Gates, 23 espías y tres empresas rusas, darán todavía mucho de que hablar.
Hoy lo más sólido para lanzar a Trump de la Casa Blanca son los “sexy-sobornos” a las modelos de Playboy.
¿Alguien imaginó algún día que del imperio de Hugh Hefner saldría la receta para acabar con esa pesadilla mundial llamada Donald Trump?