Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
La Colmena no se hace responsable ni se solidariza con las opiniones o conceptos emitidos por los autores de los artículos.

7 de septiembre de 2018

Venezuela: El embajador Samuel Moncada quita la máscara a la OEA


Por Geraldina Colotti; Resumen Latinoamericano, 6 septiembre 2018
Ya son más de 1.700 los venezolanos que han regresado de los países limítrofes utilizando el Plan Vuelta a la Patria, con el cual el gobierno bolivariano ha establecido un corredor directo especial. Vuelven para aprovechar el plan de recuperación económica lanzado por Maduro, que está dando nueva vida al país. El “canal humanitario” que abrirían los países imperialistas al usar el tema de los migrantes venezolanos en las fronteras es bastante diferente.
Una ayuda de doble filo, que quiere abrir el camino para la intervención armada contra un “estado fallido” que tiene que ser puesto bajo protección. Por esta razón, Estados Unidos está activando los organismos internacionales que ellos controlan, comenzando con la OEA de Luis Almagro, que organizó una reunión específica del Consejo Permanente el 5 de septiembre.
En correlación, se celebraron otras dos reuniones: la del Consejo de Seguridad de la ONU, a la que EEUU, que presidió la sesión, pidió respaldo para proceder también a su manera contra el gobierno sandinista en Nicaragua, pero no lo logró.
La otra tuvo lugar en Quito luego del giro del actual presidente ecuatoriano, Lenin Moreno, quien optó por golpear la integración latinoamericana desde adentro y pasar al campo adverso. En la capital ecuatoriana se reunieron 11 países de América Latina, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay. Juntos firmaron un acuerdo para “la coordinación regional con respecto a la crisis migratoria de los ciudadanos venezolanos en la región”.
Un plan tan detallado y respetuoso de los derechos de estos “ciudadanos venezolanos en la region” que si se aplicaria internacionalmente, los migrantes que salgan de su país serían los más felices del mundo. Lástima que a lanzar el plan han sido especialmente gobiernos cuyos pueblos esos derechos no los ven ni siquiera en postal, gobiernos que no son para nada animados por un espíritu de hermandad, como quedó claro en sus discursos del 5 en la OEA.
Para aquellos que desean ir a la fuente, la reunión está disponible en youtube. Sin embargo, recomendamos comenzar desde el final: desde la grabación de una entrevista al embajador estadounidense Trujillo, que el representante de Venezuela, Samuel Moncada, logró hacer escuchar.
Una entrevista que ya ha circulado en las redes sociales en las que Estados Unidos han dicho claramente sus intenciones: construir una fuerza regional para intervenir militarmente en Venezuela bajo el pretexto de un incidente “entre las FARC y el ELN y el Ejército de Colombia” en el cual comprometer arbitrariamente a Venezuela.
Y más. Con declaraciones muy poco diplomáticas, el embajador de Estados Unidos habló explícitamente de la voluntad de expulsar por la fuerza el gobierno bolivariano, y amenazó directamente Maduro: “Si muestra la cara en los Estados Unidos – dijo – podrían pasarla muy mal”. El silencio que siguió a la entrevista fue tan intenso que hizo que las conclusiones del títere Almagro sobre la “dictadura bolivariana” fueran aún más grotescas.
Media hora antes, el representante de Uruguay, el país del que proviene Almagro, había denunciado las maniobras de “Estados Unidos y Colombia” para imponer decisiones al organismo fuera de las normas. Asi sucedió el 13 de abril de 2017 cuando se ha excluido al embajador boliviano, que no estuvo de acuerdo, para construir una sesión arbitraria de la OEA y aplicar la Carta Interamericana a Venezuela. Una decisión ilegal, pero que fue considerada válida por un grupo de países. Una violación que tuvo lugar después de un año y seis meses cuando se aprobó una nueva resolución contra Venezuela con solo 17 votos, violando nuevamente la institucionalidad, ya que hay 21 países y 4 de ellos dijeron que querían abstenerse.
El Salvador, uniéndose a las intervenciones de Bolivia y Nicaragua, a su vez solicitó que la misma diligencia expresada para atacar a Venezuela se usàra contra las numerosas violaciones de los derechos de los migrantes en las fronteras entre EE. UU. y México, y contra la separación de los niños de sus familias impuesta por Donald Trump.
Argumentos que Moncada, sobrio y preciso, ha retomado y desarrollado en 6 puntos, demostrando la naturaleza imperialista de las mentiras hasta ahora evocadas. Una imagen que daba la impresión de una Venezuela post-atómica, lugar de todos los horrores, como las fosas comunes de los inmigrantes, que por el contrario abundan en México y Colombia.
Moncada ha denunciado con razón el papel criminal de las sanciones impuestas contra el pueblo venezolano y también acreditados por una reciente declaración del representante brasileño: quien admitió que no podía pagar la deuda de 40 millones de dólares para la energía que Venezuela vende a su país porque las sanciones de los Estados Unidos lo impiden.
Entonces, Moncada intentó reavivar algunas migajas de orgullo nacional en los representantes de los países latinoamericanos presentes: “Estados Unidos – dijo – quieren que luchemos entre nosotros, quieren utilizarnos como carne de cañón”.
Y si personajes que representan el golpista Temer en Brasil o el prestanombre colombiano Duque, títere del paraco Uribe, sinvergüenza dispensando lecciones sobre derechos humanos a Venezuela continuarán haciendo oídos sordos, por cierto el silencio que siguió a la entrevista de Trujillo ha llegado a los oídos del pueblo venezolano: el primer destinatario a quien tuvo la intención de dirigirse el compañero Moncada.
Traducción Gabriela Pereira