Un fallido operativo en la era de Barack Obama es la clave
Desde EEUU, armas del operativo "Rápido y Furioso" llegaron a manos de "El Chapo".
FOTO: EFE / EDITORIAL
En 2012, un ambicioso operativo con más de 2.000 armas del Gobierno de Estados Unidos en México, durante la administración de Barack Obama, "se salió de control" (complicidad descarada).
L¿Cómo es que si la autoridad buscaba seguir la ruta del armamento, lo perdió? Si
su intención era rastrear el tráfico de armas en el vecino del sur,
¡cómo es que los equipos -armas- terminaron en manos del crimen
organizado?
Lo irregular de este operativo conocido como “Rápido y Furioso” abrió
una batalla entre el Congreso y el Gobierno federal, hasta el punto de
que, seis años después, el entonces fiscal general Jeff Sessions acordara "liberar información" sobre los hechos alrededor del sospechoso operativo.
Los fiscales que hoy lideran las acusaciones contra “El Chapo” Guzmán buscan
evitar que el tema de las armas salga a la luz en el juicio que
actualmente se realiza en Brooklyn, ya que podría ser benéfico para el
narcotraficante, reportó VICE News.
El
grave y complicado problema es que, por razones aún desconocidas, el
Buró de Alcohol, Tabaco y Armas (ATF, en inglés) envió el armamento a
cárteles mexicanos, incluido el de Sinaloa liderado entonces por el hoy
enjuiciado "Chapo" Guzmán.
Un
hecho evidente que vincula esas armas con “El Chapo” es que cuando éste
fue capturado (luego de un intenso tiroteo en la ciudad de Los Mochis
en 2016), se encontró un rifle Barrett calibre.50 vinculado al operativo
“Rápido y Furioso” en el escondite del narcotraficante, lo cual deja muy mal parado al gobierno estadounidense.
Un agente de ATF dijo a VICE News en
2016 que la agencia sabía “cuándo y dónde, además de quién compró el
rifle Barrett", un arma tan poderosa que puede “derribar helicópteros,
destruir aviones comerciales y atravesar vagones de ferrocarril”.
Los fiscales federales en el juicio de “El Chapo” presentaron una moción en la que le piden al juez Brian Cogan que
impida “preguntas o evidencias” de la defensa sobre “Rápida y Furioso”,
debido a los reportes negativos de ese operativo, lo cual, “distraería y
confundiría al jurado”.
Sin
embargo, el juez ya había negado una petición similar al gobierno, al
señalar que permitiría el tema cuando surgiera durante el juicio, por lo
que los defensores de "El Chapo" han presentado testigos que reportan cómo el plan “Rápido y Furioso” contribuyó a fortalecer a la delincuencia.