Resumen Latinoamericano / 25 de febrero de 2019
Durante la instalación de la XI reunión del denominado Grupo de Lima o de gobiernos subordinados a los intereses de la Casa Blanca, el canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo, y el vicecanciller peruano, Hugo de Zela, rechazaron el uso de la fuerza para resolver “la crisis en Venezuela” pero aseguraron que buscarán aumentar la presión diplomática contra el gobierno de Maduro. No se refirieron a las crisis sociales, políticas y económicas que sufren Colombia y Perú.
El llamado Grupo de Lima inició el lunes en Bogotá una reunión en la que también participarán Estados Unidos y el opositor Juan Guaidó, para definir los pasos a seguir en la que nombran “crisis venezolana”. El mensaje inicial fue claro: “En el Grupo de Lima luchamos para que esa solución se dé en forma pacífica”, dijo el vicecanciller de Perú, Hugo de Zela, en la apertura de las deliberaciones.
Además, aseguró: “El uso de la fuerza no es una solución para lo que ocurre en Venezuela. Venimos luchando para que se dé la solución de forma pacífica. No estamos apoyando el uso de la Fuerza. El Grupo de Lima ha venido apoyando una solución pacífica”.
“Hemos reafirmado una y otra vez y nuestro compromiso con la transición democrática y el restablecimiento del orden constitucional en Venezuela”, dijo por su parte Carlos Holmes Trujillo, canciller del gobierno de extrema derecha de Colombia y anfitrión del encuentro. Holmes llama “transición democrática” y “restablecimiento del orden constitucional” a la hoja de ruta dictada por el Pentágono con el objetivo de, mediante cualquier medio, hacerse de las riquezas petroleras de Venezuela y recobrar su situación geopolítica dominante en Latinoamérica.
Reconocido por medio centenar de gobiernos como “presidente encargado” de Venezuela (de casi 200 países de la ONU), Guaidó, que está en Colombia desde el viernes, pidió “dejar abiertas todas las opciones” contra Maduro luego de la frustrada operación del fin de semana que buscaba provocar un hecho político de fines golpistas de insospechadas consecuencias a través de la vieja estratagema estadounidense llamada “ayuda humanitaria”, de llevar paquetes con mercadería a los venezolanos de la zona, provocar incidentes graves en el lugar y justificar así una intromisión militar, como ha sido el programa utilizado por EEUU en varios países de Medio Oriente.
Fuente: El Espectador