Posted: 23 Feb 2019 07:30 PM PST
En
estos días cuando por América Latina resuenan las campanas de la
guerra, en virtud de los apetitos hegemónicos del imperialismo yanqui
junto a lo más rancio y asqueroso de la derecha en esta región, he visto
en algunos perfiles de la prensa de la desinformación textos que
refieren presencia de tropas militares cubanas en Venezuela.
Con
este mismo tema hace solo unas horas abrió su boca llena se serpientes y
reptiles, el anticubano Marco Rubio, que no cesa de vilipendiar a la
mayor de Las Antillas, en sus afanes de promover el recrudecimiento de
la hostil política de bloqueo económico, comercial y financiero contra
la isla.
Cuba
tiene una invencible tropa en Venezuela, una tropa conformada por miles
de artilleros que alimentan el alma y el cuerpo, porqué allí está la
medicina, la cultura, el deporte, así como en otros flancos que no dejan
escapar la metralla de una bondad que suma más de 20 años apegadas a los más humildes.
El improvisado presidente de Estados Unidos y toda su pandilla de malhechores, quienes ponen en peligro, no
solo la paz en la región de América Latina y el Caribe, si no en una
buena parte de este planeta, deben saber que Cuba ha invadido no solo a
Venezuela con misiles, bombas y fuego de artillería, cuyos efectos le han
devuelto la visión a millones de pobres, se ha alfabetizado a otra
cifra similar, por solo citar algunos ejemplos, en los más de 160 países
del mundo donde esta isla tiene colaboración.
Los medios de desinformación, cantinfleros de la guerra en América Latina, debían, si
es que les queda un ápice de vergüenza reflejar en sus páginas por lo
menos unas cuartillas a destacar la labor de estos hombres y mujeres
cubanos que, dejan atrás las cosas más queridas, para
con el apego a su profesión alentar una vida, poner sonrisas en labios
deshecho de tristeza, y luz en una mirada que había perdido los colores.
En
medio de esta avalancha de amenazas, sanciones y dedo acusador del
imperio revuelto y brutal que nos ha despreciado siempre, Cuba No
renuncia, ni renunciará a movilizar las tropas de las batas blancas, las
tropas del arte, la cultura, las tropas para sacar de la ignorancia a
seres humanos, y las tropas, en fin para enaltecer el alma y el cuerpo.
Con amenazas o sin amenazas, con inhumano bloqueo y sin bloqueo, seguiremos apegados a los ideales más sublimes del pensamiento martiano cuando expresó: Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad
