
Resumen Latinoamericano en Catalunya, 11 septiembre 2019
La Diada (Día de Catalunya) del 2019 llegó por fin, marcada por la proximidad de la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes políticos y activistas procesados por la organización del referéndum del 1 de octubre de 2017. La manifestación de aproximadamente 750 mil personas fue convocada este miércoles en Barcelona por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y se transformó en un buen termómetro para comprobar que a pesar de las grandes diferencias que siguen existiendo por arriba (en el plano dirigencial independentista) las bases respondes y como suele darse en otros casos, está por encima de las mezquindades de las cúpulas. Por eso, los cientos de miles de catalanes y catalanas que desbordaron la plaza que sirvió de eje central a la concentración volvieron a exigir República Catalana e insistieron que hay que avanzar con todo hacia la independencia.
“La gente nunca falla”. Ha sido una de las proclamas más escuchadas en la manifestación independentista de laDiada. Una arenga compartida por los miles de manifestantes y que esconde al mismo tiempo una reprobación a los partidos políticos independentistas por su escalada de choques ya nada disimulados.
De hecho, el leitmotiv de la octava gran movilización independentista dimpulsada por la ANC –con el apoyo de Òmnium Cultural y la Associació de Municipis per la Independència– apuntaba precisamente a ello: un punto central, la plaza Espanya, que representa el ‘Objetivo: independencia’, lema de la manifestación, y al que se llegaba desde seis calles diferentes para representar las distintas sensibilidades del soberanismo. Unidad estratégica, en resumidas cuentas, que ha sido reclamada en todos los discursos.
“No queremos cualquier unidad, la unidad por el objetivo común de la independencia”, ha proclamado la presidenta de la Assemblea, Elisenda Paluzie. Y es que la líder de la ANC ha admitido que la de este 11 de septiembre es su manifestación “más difícil” dado que, dos años después del 1-O, “no sólo no se ha avanzado, sino que se dan pasos atrás y se deslegitima el referéndum”. “Se deslegitima cada día más la unilateralidad, la única vía con la que hemos avanzado”, ha seguido Paluzie tras criticar “la perspectiva de un diálogo (con el Estado) que es un engaño”.
“No nos desarméis”, ha rogado Paluzie a los partidos independentistas. “Somos conscientes de los sacrificios y de las dificultades, hemos aprendido de los errores y ya no ponemos plazos, sabemos que debemos fortalecernos, pero hacedlo vosotros también”, ha continuado desde el escenario principal ubicado en la avenida Maria Cristina y ante el cual, esta vez, no había una zona preferente para los partidos políticos y los representantes de Govern y Parlament.
En su turno de intervención, el vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri ha definido la movilización como “un grito de autoestima colectiva”. La entidad, que este año ha organizado un acto por su lado horas antes de la manifestación , ha apelado a “la fuerza del 80%” que “empuja hacia la autodeterminación”.
“Cuando la injusticia es la ley, la desobediencia civil es un derecho”, ha seguido, citando al preso político Jordi Cuixart de cara a una sentencia del Supremo “que buscará humillación y venganza”. Ante ello, ha terminando con el lema de Cuixart que ya ha hecho fortuna entre el independentismo: “Lo volveremos a hacer, si nos condenan por ejercer los derechos fundamentales y defender la democracia, que nadie lo dude, lo volveremos a hacer”.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Municipios, Josep Maria Cervera, ha garantizado que “el mundo local estará” cuando toque responder a una sentencia ante la que también ha señalado la “necesidad” de tejer una estrategia unitaria.
El acto se cerró con el himno «Els Segadors», coreado por cientos de miles de voces, poniendo bien alto el grado de emotividad que circunvaló todo el tiempo a la concentración. Luego se ha producido una acción que no estaba prevista en el programa oficial: desde las torres venecianas de la avenida de María Cristina se han desplegado dos grandes pancartas verticales en apoyo a la campaña Tsunami Democrático, presentada hace dos semanas para aglutinar una respuesta a la sentencia del juicio por la organización del 1-O. Uno de los carteles llevaba la etiqueta de la campaña y la otra la consigna «organizamos la respuesta a la sentencia».
La manifestación independentista de la Diada ha ayudado a escenificar unidad. Era una gran necesidad, reclamada por las bases, para encararla sentencia del juicio a los dirigentes y militantes presos, fallo que el Tribunal Supremo dará a conocer antes del 16 de octubre.
A ello se ha referido el presidente de la Generalitat, Quim Torra, minutos antes del inicio de la movilización. “Hoy se cierra una etapa y se empieza a responder ya a las sentencias poniendo el objetivo independencia en el centro de la acción política”, ha subrayado. Y es que, a diferencia del año pasado, el foco central no ha estado en los entonces reivindicados “presos políticos y exiliados”, sino en el derecho de autodeterminación, que ha llamado no sólo a defender, sino a volver a ejercer.

















