Posted: 28 Sep 2019 12:59 PM PDT
Cuba
es, desde hace muchos años, un tema recurrente en la agenda de todo
aquel que ha pasado por el más alto cargo político de Estados Unidos,
las palabras se repiten y la retórica es siempre la misma, y si en
determinado momento se logró una mejoría en las relaciones bilaterales,
la administración de Donald Trump lo ha echado (casi) todo por tierra. Uno
de los últimos hechos ocurrió cuando el mundo celebraba el Día de los
Derechos Humanos, y para «festejarlo», el secretario de Estado
norteamericano, Mike Pompeo, envió supuestamente una misiva –que llegó
primero a los medios que a su destinatario– al canciller cubano Bruno
Rodríguez, en la cual plantea su «preocupación» por los derechos humanos
en la Isla. A
pesar de que se ha demostrado una y otra vez el compromiso de Cuba en
este tema, avalado además por representantes de organismos
multilaterales que han visitado la Mayor de las Antillas, los ataques
por la parte estadounidense no cesan.Inmediatamente después de publicada
la carta de Pompeo, numerosas personalidades y dirigentes cubanos
respondieron a través de diversas plataformas: «EE.
UU. no tiene moral para hablar de Derechos Humanos, su discurso es
hipócrita, deshonesto, de doble rasero. ¿Alguien conoce una violación
más cruel, prolongada y masiva de los Derechos Humanos, que el bloqueo
económico, financiero y comercial a Cuba?», así expresó a través de su
cuenta en Twitter, el Presidente de los Consejos de Estado y de
Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Desde
la cuenta de la Cancillería de la Isla en esa misma red social, el
ministro Bruno Rodríguez reclamó a Pompeo: «Levante el bloqueo.
Restablezca visados para cubanos. Cese represión de migrantes, minorías y
pobres». Mientras, un
comunicado del director general de EE. UU. del Minrex, Carlos Fernández
de Cossío, expresó: «Si a Estados Unidos verdaderamente le interesaran
los derechos humanos de los cubanos, no impondría un bloqueo económico
criminal que castiga a toda la nación, ni pondría obstáculos crecientes a
la emigración ordenada, ni a los servicios consulares de los que
dependen decenas de miles de cubanos». Fernández
de Cossío hacía referencia en sus declaraciones a la decisión de la
administración de Trump de cerrar, desde el pasado lunes, el Servicio de
Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis, por sus siglas en
inglés, y perteneciente al Departamento de Seguridad Nacional). De
acuerdo con ese mismo documento será ahora la oficina del Uscis en
Ciudad México la que asuma la jurisdicción sobre los asuntos de
inmigración hacia EE. UU., que eran atendidos antes en La Habana. Es
necesario recordar que desde noviembre del pasado año, la mayoría de
los servicios del Uscis en la Isla se habían trasladado a otros
consulados estadounidenses alrededor del mundo, pero ahora, con el
cierre de la oficina en La Habana se verán afectados los residentes
permanentes que hayan extraviado su llamada «green card» o su permiso de
reingreso a EE. UU. en Cuba, quienes deberán gestionar sus papeles
fuera de la Isla. La decisión también afectará al Programa de Reunificación Familiar. BREVE CRONOLOGÍA DE UNA ESCALADA:
2017 - A inicios de año, la parte estadounidense informa a Cuba de supuestos ataques acústicos contra el personal de su embajada. -
A pesar de que al día de hoy no hay pruebas de dichos ataques, en
septiembre se anuncia la retirada del 60 % del personal diplomático
norteamericano en La Habana, mientras que el Departamento de Estado
recomienda a sus ciudadanos no viajar a la Isla. En octubre, el
Departamento de Estado ordena la salida de 15 diplomáticos cubanos de
Washington.
2018 -
A partir del 5 de marzo, la sede diplomática de EE. UU. en Cuba comenzó
a funcionar como un «puesto diplomático sin acompañante». - Debido a todas estas medidas unilaterales, la sección consular de Washington en La Habana estaba prácticamente paralizada. -
El pasado lunes 10, mediante un comunicado donde se continúa usando el
término «ataque», se anunció el cierre del Servicio de Ciudadanía e
Inmigración de Estados Unidos en la Isla.
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