
Resumen Latinoamericano*, 11 de septiembre de 2019.
El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, denunció este miércoles la decisión de un pírrico grupo de Gobiernos que pretenden activar el ratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) en la Organización de Estados Aéricanos (OEA).
«Resulta doloroso que países que fueron invadidos por tropas estadounidenses y cuyos pueblos fueron masacrados en aplicación del TIAR, hoy avalen un crimen semejante contra un país hermano, en una sesión permanente de la OEA a todas luces irrita y nula», sostiene el comunicado de Cancillería.
En la asamblea de la OEA, 12 países votaron a favor para la aplicación de la iniciativa contra Venezuela, aludiendo que representa «una amenaza a la seguridad de la región» tras acusaciones de Colombia del resguardo de grupos armados en el territorio, una acusación que Venezuela rechaza al señalar la falta de pruebas y afirma que se trata de una excusa para una intervención militar.
Además, desde el año 2012 y ejerciendo su soberanía, el país suramericano se retiró del TIAR junto a naciones adscritas en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
El mecanismo del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) es un acuerdo firmado en Río de Janeiro (Brasil), en septiembre de 1947, para la defensa mutua entre los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA).
«La República Bolivariana de Venezuela hace un llamado a los países y pueblos de la región, a rechazar firmemente las pretensiones de este pequeño grupo que desde el seno de la OEA amenazan la paz e integridad del país y de todo el continente», sostiene el comunicado.
Aunque se insista en la aplicación del TIAR, esta iniciativa viola flagrantemente la soberanía del país, debido que en el artículo 236 de la Constitución en su cardial 4 expresa que son atribuciones y obligaciones del presidente «dirigir las relaciones exteriores de la República y celebrar y ratificar los tratados, convenidos o acuerdos internacionales».
«Venezuela seguirá apegada a la carta de las Naciones Unidas, el respeto al Derecho Internacional, la practica del multilateralismo y la diplomacia de paz y en la búsqueda del diálogo en medio de la diversidad, convivencia y el bienestar de nuestros pueblos», concluye Cancillería.
*telesur


¿Cómo llega el TIAR a la trama de Venezuela?
En 2019 la oposición nacional e internacional han sumado esfuerzos de distintos tipos contra el gobierno de Nicolás Maduro, haciendo honor a las palabras —o promesa— de Donald Trump: «Todas las opciones están sobre la mesa».
Sanciones económicas, violación a la soberanía, promoción del paramilitarismo, un bloqueo total y amenazas por montón han sido parte de los constantes ataques contra Venezuela este año. El TIAR es el nuevo capítulo.
En julio, el diputado opositor Juan Guaidó, autoproclamado presidente interino y ejecutor de Washington, anunció que se buscaría la intervención mediante el TIAR. En septiembre fue aprobado en la Organización de Estados Americanos (OEA), un ente al que Venezuela no pertenece, la aplicación del TIAR, un tratado que Venezuela abandonó en 2013.
Venezuela aparece como firmante de esta petición con la representación de Guaidó, presidente de una Asamblea Nacional en desacato, cuyas decisiones carecen de validez desde 2016.
Guaidó es reconocido como presidente interino por Estados Unidos, lo que le ha permitido no solo firmar tratados para una intervención militar, sino también ceder los recursos de Venezuela, como en el caso PDVSA y Citgo.
¿En qué casos ha sido aplicado el TIAR?
Los medios internacionales de derecha citan con regularidad solo dos ejemplos del uso del TIAR: Las Malvinas y el ataque a las Torres Gemelas. Sin embargo, en la guerra de Las Malvinas se votó por apoyar a Argentina, pero Estados Unidos se negó y apoyó a Reino Unido.
El TIAR se ha usado históricamente para legitimar las intervenciones militares a la medida de Estados Unidos y, en teoría, supone el compromiso de defensa colectiva a favor de uno de los países firmantes, si otro lo atacara de forma armada.
La aplicación del TIAR rememora invasiones militares y masacres contra los pueblos de países que, paradójicamente, algunos ahora apoyan que se use ese mecanismo contra Venezuela:
Guatemala 1954
Cuba 1961
República Doinicana 1965
Granada 1983
Panamá 1989
Cuba 1961
República Doinicana 1965
Granada 1983
Panamá 1989
¿Qué contempla la aplicación del TIAR?
La aplicación del TIAR no lleva directamente a la intervención militar, sino a una serie de medidas progresivas de asfixia contra el Estado. Por ejemplo: la ruptura de relaciones diplomáticas y consulares, la ruptura o interrupción de las relaciones económicas, la interrrupción total o parcial de las telecomunicaciones y, finalmente, la fuerza armada.
Algunas de esas medidas están relacionadas directamente con el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, organismo que reconoce a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela.
¿Quiénes están de acuerdo y quiénes no?
En la votación en la OEA hubo 12 votos a favor, mientras que otros cinco países se abstuvieron: Perú, Panamá, Trinidad y Tobago, Costa Rica y Uruguay.
Países como México y Cuba, aunque no forman parte del TIAR han expresado preocupación de que se use este mecanismo de intervención en los países contra Venezuela.
Chile y República Dominicana han adoptado una posición más contradictoria; aunque votaron a favor, los cancilleres han dicho que se oponen a una intervención militar en Venezuela.
El senador estadounidense Marco Rubio publicó un video en el que celebra la aprobación del TIAR, un mecanismo para la intervención extranjera, porque considera que Venezuela es objeto de la intervención extranjera de China y Rusia.
¿Está incorporada Venezuela al TIAR?
No. Según el artículo 236 de la Constitución solo el presidente puede dirigir ese tipo de relaciones exteriores y ratificar los tratados. Por otra parte, la Asamblea Nacional se encuentra en desacato desde 2016 y sus decisiones no tienen validez.
El tratado está firmado por los países de la OEA y Venezuela, no está en la OEA ni adherida al tratado.