Posted: 03 Oct 2019 11:50 AM PDT
El
actual inquilino de la Casa Blanca Donald Trump dijo hace poco tiempo
que su propósito es acabar con el Socialismo, sin embargo, analistas
coinciden en que el terrorista económico, como lo han bautizado, está
hundiendo a Estados Unidos con sus guerras comerciales contra todos, e
incluso al capitalismo mundial.
No
le ha bastado solo con sus graves enfrentamientos con Rusia y China,
sus principales grandes potencias competidoras, ni con otras emergentes y
numerosas naciones, sino también la ha emprendido más recientemente con
los viejos “aliados” de Washington: la Unión Europea (UE).
En
medio de un posible juicio político que le preparan en su país por un
supuesto escándalo con Ucrania, Trump anunció la subida de aranceles a
numerosos productos europeos, lo cual ha encendido las alarmas en el
llamado viejo continente.
El
terrorista económico se busca cada día más contendientes porque tiene
sancionada o bloqueada a media humanidad, mientras amenaza con
intervenciones militares o conflictos bélicos, y le importa un bledo las
afectaciones del cambio climático al planeta tierra.
Entre
sus compatriotas al “emperador” de turno tampoco le va bien. Ha perdido
popularidad y credibilidad, y según una encuesta de la agencia de
noticias Reuters, el 45 por ciento de los estadounidenses aprueba que le
inicien el proceso político para destronarlo de su reinado.
Trump
está muy furioso, casi fuera de sus cabales, porque al mismo tiempo de
ser denunciado por sus conductas fascistas, violentas e incoherentes, es
el hazme reír de los medios de comunicación internacionales, de las
redes sociales y de no pocos dignatarios y personalidades del mundo.
Uno
de sus recientes aportes a la burla, fue declarar que le querían dar un
golpe de Estado con el “Impeachment” al que pretenden someterlo, lo
cual fue respondido en las redes sociales con un conocido refrán
popular: “Quien a hierro mata, a hierro muere”.
Vale
recordar la frase reiterada del presidente de Bolivia, Evo Morales, de
que en Estados Unidos no se dan golpes de Estado porque, claro, no hay
embajada de Washington.
Y
tiene mucha razón Evo. La Casa Blanca y el Pentágono, a través de sus
legaciones diplomáticas, han orquestado y patrocinado todos los golpes,
tanto los denominados suaves como los castrenses, que se han
escenificado para destronar a gobiernos considerados “adversarios” en la
mayoría de las naciones de nuestro planeta.
Pero
Trump podría ser el primero quien a hierro muera dado que está poniendo
en peligro demasiados intereses, además del cada vez menor hegemonismo
de Washington, e incluso del capitalismo como sistema.
El
terrorista económico camina sin duda alguna por un escabroso y oscuro
camino, cuyas únicas salidas quizás sean su expulsión de la Casa Blanca,
o su no reelección en las cercanas elecciones de Estados Unidos.
Guajirita Soy |
