La
canción Resistiré que se ha popularizado en España, a raíz de la
pandemia del Coronavirus y que frecuente difunde la televisión cubana
tiene una historia que no se ha difundido junto a ella. Este texto de
Julián Vallido cuenta cómo esa composición musical fue dedicada por el
autor a su padre, un militante comunista represaliado por el franquismo.
Canción de una pandemia. Por Julián Vallido
“Resistiré”,
la canción popularizada por el grupo Dúo Dinámico con letra de Carlos
Toro Montoro y elementos tomados de la canción de Gloria Gaynor “I will
survive”, esconde una historia que conviene recuperar: la de Carlos Toro
Gallego, padre del autor de la letra. Él resistió.
Cuando
en 1918 Europa estaba devastada por la Primera Guerra Mundial y el
conflicto llegaba a su fin, un nuevo elemento distorsionador vino a
empeorar la situación. A partir de marzo de 1918 comenzó a extenderse
una epidemia de gripe, minusvalorada al principio por todos los países,
pero que, con el paso de los meses, hizo estragos. Mal conocida como la
gripe española, sus acciones se extendieron por una Europa destruida
entre 1918 y 1920, aunque su extensión fue mundial y provocó millones de
muertos.
El año de esa pandemia, en España se estrenó una zarzuela en Madrid con el nombre La canción del olvido,
de Federico Romero Sarachaga y Guillermo Fernández-Shaw Iturralde, con
música de José Serrano. En esa zarzuela se hizo muy famosa la canción
“Soldado de Nápoles”, que se extendía por España al ritmo que la
pandemia de gripe. Por eso a la propia pandemia se la conoció con el
nombre de la canción, y en España recordar la música es acordarse de la
gripe española. Un himno para una pandemia hace más de cien años.
Más
de cien años después de aquella pandemia de gripe, un nuevo virus asola
numerosos países y provoca miles de muertos. No es una gripe, sino el
coronavirus. Y en medio de un confinamiento, muchas personas han dejado
volar su imaginación para hacer más llevaderos estos duros momentos.
La
música siempre es buena compañera en estos momentos y en diversos
lugares de prensa, radio, televisión, balcones, patios, etc., resuena
una canción: “Resistiré”. Una canción popularizada por el grupo Dúo
Dinámico, cuya letra compuso Carlos Toro Montoro y cuya música tiene
elementos tomados de la canción de Gloria Gaynor “I will survive”. Estos
días hemos visto cómo diversos artistas han versionado la canción, la
han puesto de actualidad y aparece en numerosos lugares.
Pero
no, no voy a hacer un artículo sobre la canción, sino más bien sobre
algo que puede esconder la canción y que, en estos días que tanto se oye
y se canta, es conveniente tener en cuenta. Al menos como justicia
histórica, que con los tiempos que corren es más que necesaria.
Carlos Toro
Carlos
Toro Montoro a lo mejor no era tan conocido hasta estos días.
Compositor de numerosas canciones y periodista, sus letras se conocen no
tanto por él, sino por los intérpretes que las cantan, como es el caso
del Dúo Dinámico.
Sin
embargo, detrás de la historia de Carlos Toro nos encontramos un
periplo de lucha, de resistencia, que hace de esta canción algo
especial. Sobre todo por quien fue el padre de Carlos Toro Montoro:
Carlos Toro Gallego.
Hace
muchos años, en el curso de una investigación histórica sobre represión
franquista, di con el nombre de Carlos Toro Gallego. La explosión
fortuita de un polvorín militar en Alcalá de Henares en septiembre de
1947 sirvió de pretexto a las autoridades franquistas para acometer
detenciones contra las estructuras comunistas clandestinas del Partido
Comunista de España (PCE) y de las Juventudes Socialistas Unificadas
(JSU). Casi todos los comités de Alcalá de Henares y Madrid cayeron en
aquellas fechas por un acto que era imposible que hubiese cometido la
organización clandestina de los comunistas.
En
octubre de 1947 fue detenido en Madrid Carlos Toro Gallego. Natural de
Jaraicejo, un pequeño pueblo en la provincia de Cáceres, Toro Gallego
había nacido en 1907. Antes del golpe de Estado de julio de 1936, era un
activo afiliado a la UGT y a las JSU, pasando posteriormente al PCE,
según su ficha policial.
Cuando
se produjo el golpe de Estado contra la República, Carlos Toro fue
voluntario en el Ejército republicano, alcanzado importancia una vez que
se constituyó el Ejército Popular y llegando a ser Comisario Político
de la 50 División, que intervino primero dentro del XX Cuerpo de
Ejército que actuó en Levante y posteriormente pasó al XXI.
Al
finalizar la Guerra Civil, Carlos Toro Gallego fue detenido y condenado
por un Tribunal Militar a la pena de muerte por delito de rebelión,
aunque su pena fue conmutada por 30 años de cárcel y posteriormente por
una inferior de 20 años y un mes. En el año 1944 consiguió la libertad
condicional y en marzo de 1947 se hizo con la libertad definitiva al
beneficiarse de un indulto.
Sin
embargo, en una España donde no había rincón que no fuese una cárcel,
Carlos Toro Gallego no tardó a en volver a las ergástulas del
franquismo. Nunca dejó de tener contacto con el clandestino Partido
Comunista, y mantuvo relaciones con antiguos camaradas suyos y con las
actividades de la guerrilla.
En
octubre de 1947 volvió a ser detenido cuando formaba parte de una
estructura clandestina del PCE, siendo interrogado y torturado en la
prisión de Alcalá de Henares, donde se los vinculó a las estructuras que
el PCE y las JSU tenían en la ciudad de Cervantes y a las que se
acusaba de haber llevado a cabo un atentado contra el polvorín militar
que explotó en septiembre de 1947.
La
detención de Carlos Toro Gallego no fue casual. Su compromiso con el
PCE era evidente, a lo que se unía que en ese momento la estructura
interior del Partido Comunista en Madrid tiene un infiltrado que hizo
estragos en la organización: José Tomás Planas, alias “El Peque”, un
hombre infiltrado por el comisario Roberto Conesa en las estructuras
clandestinas del PCE. Carlos Toro Gallego tuvo la mala suerte de conocer
a José Planas y fue incluido en la causa que instruyó la explosión del
polvorín de Alcalá.
La
macrocausa del franquismo contra las estructuras del PCE y de las JSU
fue dividida por el juez especial Enrique Eymar. En la causa 142.010
fueron incluidos los más activos militantes y considerados más
peligrosos. Su sentencia, efectuada el 9 de julio de 1948, conllevó ocho
penas de muerte que fueron ejecutadas en Ocaña en agosto de ese mismo
año.
Carlos
Toro Gallego fue encuadrado en la causa 239/48, junto a Fernando
Nacarino Moreno, Ricardo Lidó Expósito o Alejandro Heredero del
Castillo, a los que se les pidió la pena de muerte. El tribunal dictó
contra ellos 30 años de prisión. La siguiente condena más fuerte fue la
de Carlos Toro Gallego, condenado a catorce años de reclusión.
Carlos Toro Gallego resistió.
Viendo
su trayectoria, Carlos Toro Gallego resistió. Y cada una de las
estrofas de la canción que su hijo compuso recuerda sobremanera a la
capacidad de resistencia de un hombre que vivió bajo una pandemia que
asoló España durante casi cuarenta años y que le recluyó una parte
importante de su vida por pensar distinto. Aunque no fuera la
intencionalidad de su hijo, en alguna entrevista ha reconocido que es
concebido como un himno de resistencia y de su propia vida, por lo que
la historia de su padre estaría presente.Podemos
tararear “Resistiré”, se puede convertir en un himno contra la pandemia
del covid19, pero conviene recordar lo que trasciende bajo una letra de
resistencia y lucha.
(El Salto)