Si la
palabra nada platónica del diputado Jorge Rodríguez, Jefe de la
Delegación del Gobierno venezolano ante lo que se ha llamado el
"Diálogo" o la "negociación" con un sector de la oposición,
eufemística y "diplomáticamente" autoproclamada y consensuada como si
fuera una cohorte celestial, bautizada técnica e hipócritamente como
"plataforma unitaria'', calificativo muy curioso, pues esa PU no es sino
una -ya no tan graciosa- mascarada de truhanes almidonada que recorrió el mundo
sin Código Rojo en el ámbito de la mediática y policial del globo terráqueo,
industrializada por los laboratorios del imperio que se ha esforzado en
acicalar su naturaleza delictiva, siendo en sus entrañas una caterva de
ladrones "sofisticados" comandada por más de cuarenta ladrones que
hasta políglotas han resultado ser, llevados de la mano por por las
élites del bandidaje colombiano de Duque y la representación de la UE con
el virrey Morrel y el súbdito de Pedro Sánchez, haciendo gala de sus
modalidades monárquicas para llevar las riendas del carruaje a Juan
Guaido y a Leopoldo y presentarlos ante los centro de poder económico con el
cuento de resguardar y vivir la pepa del dinero robado a Venezuela,
chantajistas de baja ralea, que apartaron de su vía a esa otra oposición que
Rodríguez puso en cintura en la nueva Asamblea Nacional; si su palabra es pasto
de la guerra que no cesa, sea fría o de otras temperaturas, manipulada,
descalificándola con adjetivaciones propias de la guerra asimétrica por
los medios privados de comunicación, llegaremos a un momento de caernos a
coñazo limpio, pues guerra es guerra y ésta tiene límites como el boxeo.
Ninguno
de los contrincantes puede permanecer en la esquina de un ring cuyo arbitraje
se conmueve por todo menos por las consecuencias del atraco, pero sí y quizás
más por quien estaba previsto que no perdiera, al fin y al cabo donde comen dos
come una legión, siempre y cuando no dejen achicharrar las chistorras del
acuerdo previo.
Este
miércoles Jorge dijo ante la prensa internacional que la administración de esos
fondos rescatados a un sector de la oposición, que no fue un juego de
carritos, "serán basados en las leyes de República Bolivariana de
Venezuela, la Constitución y los órganos rectores del país".
“Se
ha dicho mucho que son fondos administrados por la Organización de Naciones
Unidas (ONU), porque fue el mecanismo financiero que se ideó para atender esta
situación, pero lo cierto es que toda la administración de estos fondos serán
basados en las leyes de República Bolivariana de Venezuela, en la Constitución.
Los órganos rectores serán el Ministerio del Poder Popular para la Salud, el
Ministerio del Poder Popular para la Electricidad, el Ministerio del
Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia, que son quienes
han diseñados con sus técnicos y han acordado en efecto con los técnicos de la
llamada Plataforma Unitaria, todos estos proyectos”.
Vaya
suerte la de este ladronaje.
Ahora
bien, yo no tengo por qué dudar de lo dicho por Rodríguez, pero cuando destacó
que con la firma de este acuerdo social queda completamente enterrada la llamada
“aventura guaidosista”, aunque parece obvio que Guaido no tiene ya la doble
sena ni piedra alguna en el dominó, esa plata debe entenderse que es del
pueblo que hoy está ahogado en un vaso sin agua y como gallina mascando chicle:
jodido y desesperado.
“Este
es el certificado de defunción de la llamada “aventura guaidosista”, proclamó
cómo epitafio Jorge Rodríguez, porque cuando algunos países de Europa y de los
EE.UU celebran la firma del acuerdo social para recuperar dinero que le
bloquearon, robaron y congelaron a Venezuela, están de algún modo
reconociendo que ese expediente de golpe de Estado, de intentos de asesinato al
presidente de la República, intentos de invasión, montar un gobierno títere
paralelo, pues sencillamente fracasó rotundamente por la resistencia del pueblo
de Venezuela y de su gobierno”, expresó.
Por
otra parte, señaló que con la firma de este acuerdo se expresa un
reconocimiento por parte de este sector de la oposición, de que en Venezuela
hay un solo gobierno, “el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela que
preside Nicolás Maduro”. Uff, ya era hora.
Asimismo,
dejó claro que este sector extremista de la política venezolana, reconoce la
existencia de las sanciones y la existencia del dinero congelado que le
pertenece al país.
“El
acuerdo señala claramente que se trata de Fondos Congelados a la República
Bolivariana de Venezuela y se conforma con representación de la delegación del
Gobierno Bolivariano y de la delegación de la Plataforma Unitaria, un grupo
para atender el sobrecumplimiento; es decir, todas las acciones agresivas
derivadas de las sanciones. Por primera vez, en escrito y firmado por la
delegación de este sector de la oposición, reconocen los efectos nocivos graves
de las sanciones y el sobrecumplimiento de la economía y vida social de
Venezuela”, detalló.
Ojalá
ningún venezolano caiga por inocente.
El
diputado Jorge Rodríguez, explicó a los medios de comunicación, que se trata de
un acuerdo social completamente diseñado por los técnicos del Gobierno Bolivariano
en el área de salud, electricidad, agua, educación, en tratamiento y mitigación
de riesgos.
“Es
un acuerdo que se definió acerca de cuáles eran las necesidades más sentidas de
la población de Venezuela. La plataforma unitaria desde el primer día señalaba
que ellos preferían discutir temas políticos y electorales, por cuanto nosotros
fuimos muy enfáticos en razón de la orientación que recibimos del presidente
Maduro, de que el primer acuerdo que saliera de esta mesa de diálogo, tenía que
ser para la atención directa del pueblo”.
Qué
riñones. La política es eso, muchachos de Guaido.
Este
acuerdo firmado en México, con el cual se espera la liberación de más de 3.000
millones de dólares retenido por bancos extranjeros, destinados para financiar
proyectos de atención social es el meollo político, no hay otro por ahora.
El
presidente Maduro calificó el diálogo cómo una fórmula
"virtuosa",que pueda servir para nuevos acuerdos, la liberación
definitiva de los recursos ''y los pasos necesarios para que Venezuela sea
liberada de estas sanciones crueles”.