Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
La Colmena no se hace responsable ni se solidariza con las opiniones o conceptos emitidos por los autores de los artículos.

20 de enero de 2023

Chad. Un Guantánamo del desierto

 By  on 19 enero, 2023

Guadi Calvo*, Resumen Medio Oriente, 19 de enero de 2023.
 
Mientras Francia insiste en salvaguardar los derechos humanos, en Ucrania, aparentemente
violados por Rusia, en la guerra, que Moscú, está manteniendo contra toda la estructura de
la OTAN, particularmente los Estados Unidos, que ve en este conflicto la oportunidad de
derrotar a su enemigo histórico. Y no se cansa de denunciar las atrocidades del Grupo
Wagner, la empresa de mercenarios rusa, que de alguna manera intenta enmendar, el
desastre de la patética Operación Barkhane, en Mali. Con las que las tropas francesas
intentaron, por una década, detener el crecimiento de las khatibas del Daesh y al-Qaeda.
Ejercicio, en el que no solo fracasó, de manera extraordinaria, ya que por acción o por
omisión, alentó el crecimiento de estas bandas wahabitas, instaladas, no solo en Mali, sino
que han desbordado a Níger, Chad y Burkina Faso. Filtrándose a varias naciones ribereñas
del Golfo de Guinea, la antigua Costa de los Esclavos, (Benín, Costa de Marfil, Togo,
Ghana y Guinea), desde donde los buques negreros partían a los mercados de América y
Europa.
Con una exactitud pasmosa, la que no tenían para ubicar las formaciones fundamentalistas
que recorrían a sus anchas el Sahel, ahora sí, los servicios franceses, la tienen para
descubrir las fosas comunes, en las que los mercenarios rusos, sepultan sus atrocidades
contra la población civil.
En el marco de estas operaciones de prensa, que buscar ocultar el desastre francés en África
Occidental, emergió del olvido de la Historia, el ex presidente François flanby Hollande,

(2012-2017) que en una recientes entrevista, a raíz de cumplirse diez años del inicio de la
Operación Serval, antecesora de la Barkhane, el ex mandatario, aseguró que la
intervención, había sido por pedido del pueblo malí, y que sus resultados habían sido
buenos. Además, de lamentarse de que el Grupo Wagner, convenciera a parte de la
población del país africano, de que ellos, los protegerían mejor, de los avances de los
rigoristas. Asegurando, que los rusos son los verdaderos neocolonialistas y por último
lamentó el “deterioro del vínculo de amistad que une a Francia con Malí”, olvidando que lo
mismo está sucediendo en varias de sus ex colonias, cómo Burkina Faso, Chad, Níger, y la
República Centroafricana, donde al tiempo que el espíritu anti francés se ha instalado como
nunca en la historia, Francia, debe clausurar sus operaciones militares, al tiempo que en
esas mismas naciones se abren las puertas para arribo de más contingentes de la empresa
rusa.
Esa miopía intermitente de París, le impide ahora, enterarse, que en el Chad, los herederos
de uno de los déspotas más longevos y brutales de África, el general Idriss Déby, fiel
servidor de Francia desde 1991 hasta que la muerte lo sorprendió en una operación militar
contra antiguos militares que, desde hacía décadas, intentaban relevarlo.
El joven general, Mahamat Déby Itno, tras decidir ilegítimamente, reemplazarlo y clausurar
el incipiente sistema democrático que había establecido en sus últimos años de gobierno su
padre.
Mahamat Déby, asumió la presidencia del país, apoyado por el Consejo Militar de
Transición (CMT) quince generales, cuya principal función era la de trazar el mapa de la

transición hacia una salida democrática. La que, con la anuencia del presidente francés,
Emmanuel Macron, fue postergada en varias oportunidades.
El golpe de Mahamat, y las idas y venidas, acerca de llamado a elecciones presidenciales,
provocó que muchos sectores organizados de la sociedad civil, comienzan una campaña de
protestas y manifestaciones, cuyo punto culminante se alcanzó, el veinte de octubre del año
pasado, cuando se vencía el primer plazo que había acordado el CMT, para la entrega del
poder a un gobierno civil, miles de manifestantes salieron a las calles de la capital y otras
ciudades importantes del país, para exigir el fin del mandato militar. Por lo que la represión
en N’Djamena, la capital chadiana, fue brutal, habiéndose producido entre sesenta y ciento
cincuenta muertos, centenares de heridos, un número de desaparecidos que podría llegar
cerca a los 200, y 1369 detenidos, además de infinidad de denuncias de torturas,
violaciones y robos por parte de las fuerzas de seguridad. (Ver: Chad, la masacre
anunciada)
De los detenidos, en lo que pasó a conocerse como el Jueves Negro, uno de los días más
mortíferos en la historia moderna de este país saheliano, casi setecientos de ellos, entre los
que se incluyen ochenta y tres menores, fueron trasladados a la prisión de alta seguridad de
Koro Toro, en el corazón del desierto de Djourab, a seiscientos kilómetros al noroeste de
N’Djamena. Donde, unos cuatrocientos de ellos, desde el veintinueve de noviembre al dos
de diciembre, fueron juzgados en audiencias masivas, a puertas cerradas, dentro del mismo
recinto de la prisión y sin la presencia de abogados defensores. Condiciones que violaron
de manera absoluta el derecho a un juicio justo. (Ver: Chad, cómo incendiar un en país en
llamas)

Tras las irregularidades judiciales, a los que han sido sometidos los procesados, resultaron
262 personas condenadas entre dos y tres años de prisión, por participar de reuniones no
autorizadas y alterar el orden público; otras ochenta personas, han recibido sentencias
condicionales y cincuenta y nueve fueron absueltas. Por los que doscientos detenidos,
esperan todavía prisioneros en Koro Toro, el proceso que dictamine sobre ellos. Los
menores ya han sido devueltos a N’Djamena, e ingresados al centro de detención preventiva
de Klessoum, donde esperan un juez de menores.
La Organización Mundial contra la Tortura dijo que más de dos mil personas, fueron
detenidas días antes e incluso después de las protestas. De las que el gobierno reconoció
sólo 621.
 
Welcome to Guantánamo.

Recientemente, algunos de los liberados de Koro Toro, ocultando su identidad, pudieron
relatar los padecimientos vividos, en una de las cárceles más terribles de África.
Cuyo calvario comenzó durante la travesía desde N’Djamena hasta la prisión, un recorrido
de seiscientos kilómetros, por un desierto, donde las temperaturas varían entre los 37 y 41
grados. Hecha en camiones abarrotados de prisioneros, donde debieron viajar, uno encima
del otro. Zamarreados por la irregularidad del desierto de Djourab, soportando ráfagas de
vientos candentes y sin agua, por los que muchos, para sobrevivir, debieron tomar orina.

El trayecto se cubrió en dos días, en los que se produjeron, según los testimonios, varias
muertes por deshidratación, además de que frente a cualquier queja le fue aplicada la ley de
fuga. Esos cuerpos fueron abandonados en el desierto, sin que se registren sus nombres.
La prisión de Koro Toro, según muestran imágenes satelitales, aparece como una mancha
ocre, rodeada de arenales en el centro del país. Construida en una zona deshabitada y de
difícil acceso en 1996. Tiene capacidad para 500 o 600 detenidos con celdas que dada la
superpoblación con capacidad para veinte personas alberga hasta cincuenta detenidos. En
estos últimos años, Koro Toro ha sido destinada para convictos que cumplen largas
condenas, principalmente por terrorismo.
Allí se encuentran retenidos, muyahidines de, Boko Haram y el Daesh, por lo que se la ha
empezado a conocer cómo Chadian Guantanemo, por la prisión militar estadounidense, que
mantiene en Cuba. Muchos de esos prisioneros, particularmente los de Boko Haram, fueron
utilizados por las autoridades de la prisión para tortura a los recién llegados desde
N’Djamena.
En el marco de la inestabilidad que vive el país desde la instauración de la nueva dictadura,
aupada por occidente y particularmente Francia. Jaqueado en la región del lago de Chad por
la insurgencia wahabita de Boko Haram y en el noreste por los grupos de militares rebeldes
del Frente para el Cambio y la Concordia en Chad (FACT), una fuerza de casi tres mil
hombres, con una gran experiencia de combate, por haber participado en la guerra civil
libia, y la cucarda de haber asesinado al presidente Idriss Déby, en combate.
Las fuerzas de seguridad del gobierno chadiano, dieron a conocer el jueves cinco de enero
último, haber abortado un movimiento sedicioso compuesto por once oficiales del ejército y

liderado por el presidente de la Organización Chadiana de Derechos Humanos (OTDH)
Baradine Berdei Targuio. Todos los implicados fueron detenidos, el día ocho de diciembre
del 2022, y acusados por “el intento de socavar el orden constitucional y las instituciones de
la República”.
Una república, que ha sido históricamente el espolón proa de Francia, para controlar e
intervenir en África Occidental y que hoy está necesitando más que nunca, frente a la
resistencia que se va conformado contra ella en sus antiguos territorios.

*Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en
África, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook:
https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.