José Sant Roz
- Irán prácticamente sola contra el mundo, sin quejarse, sin pedir ayuda, sufriendo los más monstruosos ataques contra sus escuelas y hospitales, con cientos de niños y niñas asesinas adrede por los gringos y sionistas. Irán, rodeada por centenares de bases estadounidenses, por un cordón de cobardes países árabes, y para completar siendo dejada de lado por países que tanto le deben por su desprendimiento su generosidad en tiempos difíciles.
- Cuánto riesgo asumió Irán con nosotros, por ejemplo, cuando a partir de 2018, Estados Unidos consideró a ese país persa como patrocinador del terrorismo y a nuestro presidente Nicolás Maduro un gobernante ilegítimo, por lo que nos impuso sanciones a ambos gobiernos. Y así y todo Irán envió barcos con gasolina. Se nos veía como socios estratégicos en un mundo multipolar al tiempo que para EE UU tanto Venezuela como Irán, éramos estados forajidos. Los gringos pegaban el grito en el cielo, mintiendo como siempre lo hacen: “Venezuela está pagando en oro, y entonces tiene sentido que Irán arriesgue varios buques y su carga, ya que está desesperadamente necesitada de ingresos debido a las sanciones».
- Entonces pasábamos por una de las peores crisis económicas de nuestra historia. Resistíamos gracias a la valentía del presidente Maduro, quien siempre se arriesgó por sostener nuestra soberanía y nuestro derecho a existir. Cuando los rusos se quebraron en 2020, luego que Washington sancionara a la multinacional rusa Rosneft, que entregaba gasolina a Venezuela a cambio de crudo, Irán nunca se arredró, Irán jamás dejó de arriesgarse, mandándonos gasolina, y no sólo eso, sino que se dedicó a reparar y a poner en funcionamiento nuestras refinerías. El Fortune, fue el primero de los cinco tanqueros iraníes enviados con gasolina para Venezuela, desafiando a todas las amenazas gringas.
- En relación a aquellas amenazas gringas contra Venezuela, Teherán advirtió que cualquier maniobra hostil de Washington tendría consecuencias y el presidente iraní, Hassan Rohani, expresó: «Esperamos que Estados Unidos no cometa ningún error». Esa flotilla de buques transportabaun millón y medio de barriles de gasolina. “Irán fue nuestro aliado clave en el suministro de gasolina y aditivos a Venezuela, enviando múltiples buques tanque para mitigar la severa escasez causada por la crisis de refinación interna y las sanciones de EE. UU. Esta cooperación, consolidada entre gobiernos, incluía la ayuda en la reparación de refinerías venezolanas”.
- Ante este panorama y la indignación que nos estremece por los ataques contra Irán, concluiré, colocando la descripción que hace Oliver Kornetzke de ese miserable cerdo naranja de Trump: “Miren. El cadáver purulento de la podredumbre estadounidense embutido en un traje que no le queda bien: la sordidez de un estafador, la cobardía de un evasor del servicio militar, la glotonería de un parásito, el racismo de un miembro del Ku Klux Klan, el sexismo de un canalla de barrio, la ignorancia de un borracho de bar y la avaricia de un depredador de fondos de cobertura; todo pintado de naranja con aerosol y exhibido como un cerdo premiado en una feria del condado”, escribe Kornetzke. Ni un presidente. Ni siquiera un hombre. Solo la destilación enfermiza de todo lo que este país jura no ser, pero siempre ha sido: arrogancia disfrazada de excepcionalismo, estupidez presentada como sentido común, crueldad vendida como dureza, avaricia exaltada como ambición y corrupción venerada como evangelio. Es la sombra de Estados Unidos hecha carne, un ídolo de calabaza podrida que demuestra que cuando una nación se arrodilla ante el dinero, el poder y el rencor, no solo pierde su alma, sino que defeca esta obscenidad inflada y la llama líder.”
