Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
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16 de agosto de 2026

Cien años de multitudes por Pedro Téllez

Así describe el héroe de Cuba José Martí al venezolano Miguel Peña: «Era de cara enjuta, aunque maciza; de ojos claros y vivos, llenos de empuje y de poder de examen… limpio de barba llevaba el rostro», y sigue el retrato interior o su dificultad: «ni dejó nunca de adivinar el pensamiento de los otros, ni fue nunca posible adivinar enteramente el suyo. Vestidos de cristal estaban los demás para él; y él para ellos de sombra».

El apóstol cubano visitó brevemente Venezuela y aquí escribió concisas biografías de Cecilio Acosta y Miguel Peña, como él, abogados. La del valenciano fue leída con motivo de la develación del busto que todavía está en la plaza de La Candelaria.

El de Martí sobre Peña es un texto maravilloso, conocido por pocos, donde expone sus dones como político: «Él hace de los rivales, apretados amigos; y de las guerrillas un ejército. Reúne un haz de rayos, y pónelo en las manos de Monagas. Aquella obra está hecha, juntos aquellos miembros de gigante: Creada en la  República del bosque".

Esta última frase que subrayamos, polisémica, misteriosa, de resonancia ecológica, la volveremos a encontrar citada en praxis por los hombres de la Generación del Centenario (centenario de Martí, 1953). Un 26 de julio de ese año toman el cuartel Moncada, y en el juicio que se siguió a los atacantes, responde limpio de barba el rostro, el hoy centenario Fidel Castro. El autor intelectual fue José Martí.

La historia lo absolverá… y en la práctica política de los guerrilleros de la Sierra Maestra, en sus bosques inician programas de alfabetización, repartición de tierras a campesinos, expropiación de latifundios en manos extranjeras, atención sanitaria a las poblaciones rurales. Todas  políticas públicas que luego caracterizarían a la revolución triunfante: «Creada la República en el bosque».

Podrán escribirse no uno, sino varios libros sobre la relación de Fidel Castro con Venezuela y sus políticos. El día del asesinato de Gaitán, que inició “el Bogotazo” que todavía hace temblar a Colombia, caminaban a unas cuadras del suceso dos jóvenes estudiantes exilados: Fidel y Rómulo Betancourt. La historia los colocaría años después como representantes de dos modelos para la América Latina: el comunismo y la socialdemocracia, la reforma y la revolución. Los jóvenes en Venezuela tomaron partido impulsivamente por uno o por otro.

Políticos más maduros latinoamericanos, amigos de Betancourt como Salvador Allende o Juan Bosch, optaron por un camino intermedio y fueron recibidos por un golpe de Estado o una invasión. Aun así, las nacionalizaciones como la del petróleo en Venezuela o su reforma agraria, permisada por USA, solo se entienden en el nuevo contexto provocado por la Revolución Cubana.

Decía Lichtenberg que también imitaba el que imita todo lo contrario. Y son rutas paralelas, pero en sentido inverso: los cambios entre el Rómulo de la Revolución de Octubre, y luego «padre» de la democracia, y el Fidel entre la Primera y Segunda Declaración de la Habana.

Fidel adquirió luego dimensión global, no solo por la crisis de los misiles, sino más bien por la geopolítica de la tri-continental. Influencia de Castro podemos encontrar indirectamente en el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez y su tercermundismo. Y más recientemente en Hugo Chávez y sus misiones sociales. La amistad entre Castro y Chávez ambos gobernantes fue ejemplar, admiradores de Bolívar y su anticolonialismo.

Hay hombres absolutamente oscuros como Boves o Pedro Estrada. Hombres absolutamente luminosos como Bolívar o el mismo José Martí. Y hombres claroscuros, con esa dialéctica entre luz y sombra como Betancourt, Miguel Peña, o como nosotros mismos. Fidel es de los luminosos, y esto se ve más claro en su centenario.

Hablamos de la amistad entre Fidel y Chávez, lo podríamos hacer también sobre la amistad con Gabriel García Márquez. Hay críticos que relacionan los orígenes del Boom de la literatura latinoamericana (García Márquez, el primer Vargas Llosa, Fuentes, Cortázar…) con la Revolución cubana.

En verdad se conmemoraron este 13 de agosto cien años de multitudes, pues Fidel fue fundamentalmente un líder de masas. Hoy la isla de Cuba lleva ocho meses sin luz eléctrica, como continuación de un bloqueo de años que no la deja ser (let it be); y mientras Venezuela con sanciones, con un Jefe de Estado secuestrado y una guerra cognitiva que no para.

Pero la República sigue en pie y tenemos a la presidenta Delcy Rodríguez. Los expertos militares se preguntan: ¿Cómo pueden resistir esas Repúblicas tanto asedio, de dónde sale su resiliencia? Y la respuesta está en el texto de Martí sobre Miguel Peña: fueron creadas esas Republicas en el bosque…

*Pedro Téllez-psiquiatra-escritor