Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
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31 de agosto de 2026

Experto petrolero venezolano explica el idéntico entramado de contrato aplicado por EE UU a Irak… ! Pura OFAC!

 

José Sant Roz

Nos parece necesario y urgente que los venezolanos debatamos sobre el reciente acuerdo petrolero firmado entre Venezuela y EE UU. Es lo más sano para la patria. En este análisis que expondremos a continuación no nos anima otro propósito que el preparar a nuestro pueblo de la manera más pedagógica como cruda sobre la realidad que se nos avecina, a la luz de lo que le ha ocurrido a otros pueblos, como Irak, por ejemplo. Irak fue totalmente “liberado” hace 12 años por EE UU con el invento muy conocido de una monstruosa Guerra (que aniquiló a más de un millón de personas) cuyo fin último EVIDENTE! era robarse su petróleo. Hoy es más que trillado que Irak no tenía armas de destrucción masiva así como también hoy todo el mundo sabe que no existe en Venezuela el tal Cartel de Los Soles y que Nicolás Maduro para nada jamás fue un narcotraficante. Pero nada de eso le importa a Occidente porque toda Europa participa de la rebatiña a la hora de saquear pueblos, esquilmar, robar y asesinar a los pobres… Una aclaratoria inevitable, hermanos compatriotas.

Por tanto, lo que aquí presentaremos es un trabajo de investigación con una posición totalmente equilibrada, sin prejuzgar al actual gobierno que preside la doctora Delcy Rodríguez. Aquí nos centraremos en hechos reales e incontrovertibles que nada tienen que ver sobre la posición política de la Presidenta (E), ni a entrar a discutir si es cierto o no lo que ella sostiene de que con este acuerdo con EE UU defenderemos nuestra soberanía, le daremos uso a recursos que no podemos explotar y si con tales acciones estamos protegiendo o no los derechos de todos los venezolanos sobre nuestras riquezas petroleras. Profundizaremos sobre la realidad y experiencia de otros contratos muy similares a éste principalmente el acordado con Irak. No es que nosotros los latinos seamos más amigables para los estadounidenses que los árabes, si tomamos en cuenta lo que le hacen a nuestros migrantes y en virtud de los hechos del pasado reciente cuando aquel presidente Teodoro Roosevelt al referirse a los colombianos los definió como “abominables y despreciables criaturas” en el momento mismo en que decidió apoderarse de Panamá para así apropiarse del Canal. EE UU (! ¡OJO!) por tenernos en su patio trasero no va a ser más generoso ni condescendiente con nosotros, como piensan algunos. Todo lo contrario.

En tal sentido es necesario alertar de entrada al pueblo de Venezuela al entregarse a lo que evidentemente es una nefasta ilusión: lo que nos entrará se irá por donde llega, como siempre ha sido. Creer que con este contrato que se acaba de convenir con Estados Unidos para la explotación de nuestros recursos petroleros a través de concesiones por 25 años va ciertamente a traernos onerosos beneficios, es no conocer ni la naturaleza nuestra ni la de los yanquis. Lo vamos a demostrar con hechos. Esto hay que verlo así y lo explicaremos mediante varios puntos para que se entienda con claridad. Lo que se presentará a continuación con una breve explicación, insistimos lo hace un experto de la industria petrolera con más de 30 años de experiencia en dicha área, en diversos países del mundo, incluyendo el nuestro.

En primer lugar hay que entender la magnitud de la cantidad de petróleo de la que estamos hablando. 65 millardos de barriles (qué es el total de las reservas probadas de las concesiones otorgadas a empresas americanas), equivalente al total de las reservas de petróleo de varios países del Medio Oriente juntos. Para ponerlo en otra perspectiva significaría producir el equivalente a 7 millones de barriles diarios por 25 años o sea más de siete veces lo que produce Venezuela hoy día y más del doble del máximo que ha logrado producir el país en su historia. Y hay que entender que esa producción no es una cantidad estable y continua durante los años sino que normalmente se genera un pico de producción, lo que se llama un plateau, por múltiples años y después esa producción declina. Es decir, que tendríamos que producir un pico de alrededor de 8 o 9 millones de barriles al día por varios años.

Un segundo importante punto por aclarar es que no existe una infraestructura en el país para manejar semejante cantidad de producción. Sin contar toda la infraestructura aguas arriba, o sea todas las plantas, pozos de producción, redes de tuberías de producción, etcétera (de lo que hablaremos más adelante), sino simplemente el almacenaje y los puertos para la carga de naves petroleras que tendría que transportar ese crudo hacia los Estados Unidos (asumimos que será el destino principal de la producción). Haría falta construir una importante red de tuberías de transporte de crudo desde la zona de producción, que se encuentran principalmente al sur del país en su mayoría en la faja del Orinoco en la ladera norte del río, cubriendo el sur de los estados Anzoátegui y Monagas y parte de los estados llaneros. No consiste simplemente en construir tuberías sino también estaciones de bombeo, generación de electricidad para alimentar los inmensos motores que mueven esas estaciones de bombeo, sin hablar de toda la infraestructura portuaria.

Por otra parte, hay que tomar en consideración toda la infraestructura para producir ese petróleo en los campos petroleros (área de las concesiones). Se empieza por la perforación de miles de pozos, instalación de sistemas y redes de tuberías que llevan el crudo sin tratar hasta estaciones de producción, donde ese crudo después viene tratado: se eliminan impurezas, se separa el agua y el gas que sale de los pozos junto con el petróleo, y se bombea hacia la infraestructura que muy probablemente se instalará en el norte del país tal como se hizo con el complejo petrolero de Jose en el estado Anzoátegui. No nos olvidemos de la electricidad necesaria para mantener operativas todas estas plantas y sistemas; se tendrán que instalar sistemas autónomos de generación (alimentados con gas generado en las concesiones) ya que no se puede contar con el mermado sistema eléctrico nacional, Esta no es una simple infraestructura sino inmensas plantas de producción que requiere considerable inversión y planificación. Sin dejar de mencionar toda la infraestructura de procesamiento secundario del crudo, ya que en el petróleo crudo que se extrae de la faja del Orinoco por lo general viene tratado para convertirlo en lo que se llama “crudo sintético”, que consiste en convertir crudos pesados en crudos más ligeros a través de tratamientos parciales en refinerías más especializadas (estás plantas se les llama “Mejoradoras” de crudo). Hay que hacer énfasis en que este modo de producción de crudo sintéticos es totalmente inconveniente para el país. Para tratar ese crudo y convertirlo en crudo sintético hay que construir refinerías (mejoradoras), que no convierten el petróleo en productos terminados (como gasóleo, gasolina lubricantes, asfaltos, etcétera), sino que los trata parcialmente para producir una especie de crudo intermedio que luego viene transportado para hacer refinado y tratado en refinerías estadounidenses (algunas de esas refinerías nos las robaron cuando nos decomisaron a la empresa Citgo gracias al gobierno paralelo ilegítimo de Guaidó).

El valor agregado que generarían al procesarlo por las refinerías estadounidenses es mucho más alto que las ganancias que se generan con las mejoradoras. Si ese crudo se tratará por completo en Venezuela se generarían productos terminados de mucho más valor. Esto ha sido una práctica nefasta en el pasado eso de hacer crudo sintético. Es una barbaridad porque ya la refinerías que se construyen para ese propósito en Venezuela (mejoradoras), podrían expandirse un poco más para generar esos productos terminados con un valor agregado mucho más alto. Pero por supuesto lo que se quiere desarrollar no se hace en el interés del país sino en el interés de los financiadores de la campaña de Donald Trump. Por cierto, no existe en EEUU capacidad suficiente de refinación de crudos sintéticos para 7 millones de barriles diarios, habría que expandir también la capacidad de refinación (o adaptar más refinerías existentes) para generar crudo sintético.

Ya que hablamos de la magnitud de la infraestructura necesaria podemos ahora hablar de los tiempos efectivos en los que se pueda producir los primeros barriles de petróleo desde estas concesiones. No es cuestión de meses ni de un año sino de varios años antes de que esos campos puedan estar activos. Para ponerlo en perspectiva, un proyecto clásico requiere de un mínimo de 6 años desde que se hace el descubrimiento de un yacimiento de petróleo hasta su explotación efectiva o lo que llamamos producción inicial (first oil). Este tiempo requerido de 6 años es para proyectos estándares de producción de crudo convencional, no para producción de crudo extrapesado como es el caso venezolano. Como hemos explicado, antes la producción de petróleo en la zona de la Faja requiere de una infraestructura más compleja porque hay que agregar los complejos “mejoradores” para la producción del crudo sintético, que son plantas industriales mucho más complejas que las instalaciones ubicadas en las zonas de producción de donde se saca el petróleo y se le hace el tratamiento inicial. Este tipo de proyectos requiere por lo general un periodo de 7 a 8 años. Recordemos que además de esto, habría que desarrollar en paralelo toda la infraestructura de transporte tuberías, estaciones de bombeo, puertos, logística, etcétera. Estamos hablando de un período mínimo y muy optimista de 8 años antes de ver los frutos de esta explotación petrolera.

Existen métodos para generar ganancias en periodos breves mientras se hace el desarrollo total de la infraestructura final para cada proyecto y concesión. Este método de “producción temprana”, consiste en perforar los pozos y producir el crudo y exportarlo sin convertirlo en “crudo sintético”. Para ello hay que diluir este crudo extrapesado con crudo ligero, y este crudo ligero o “diluyente” habría que producirlo en el país o importarlo (nuestros camaradas y hermanos iraníes nos aportaban mucho de ese petróleo ligero que usamos para la dilución de los crudos extrapesados y la venta en el exterior… todo antes de la agresión del 3-E). Mientras esto es factible lograrlo en un periodo de 3 a 4 años, es solo una pequeñísima porción de la producción total que se esperaría de cada concesión, además de que se depende de la disponibilidad de crudo ligero para diluir el petróleo y las ganancias son minimizadas por el hecho de tener que comprar diluyente.

Como siempre, desde hace años el gobierno es hermético cuando se trata de dar información y claridad al país sobre las cosas que hace y los acuerdos que se firman y ahora por supuesto que habrá mucho menos transparencia bajo un Sistema que se percibe a la luz de todos los hechos recientes como seriamente tutelado desde el Norte. Pero por motivos prácticos vamos a asumir que estas concesiones se rigen bajo el sistema clásico internacional de licitación. Normalmente las empresas a las que se les otorga la concesión, lo cual debería ser fruto de un proceso de licitación y competencia y que por supuesto no se hizo sino que fue asignado a dedo, las empresas pagan un derecho por la concesión que debería estar en el orden de cientos de millones tratándose de reservas de la magnitud de las que hablamos. Esto sería la única entrada rápida de divisas en el país… lo demás llegaría muchos, pero muchos años después. Pero como reiteramos, no se conoce en lo absoluto los detalles de estas concesiones y no sabemos sí de hecho estas empresas están pagando derechos para acceder a las concesiones. Esto es solo una suposición.

Otro punto importante es el supuesto beneficio de la inversión extranjera en el país. Se habla de una inversión de más de 100 mil millones de dólares. Esta inversión se irá en un alto porcentaje solamente hacia empresas estadounidenses o sus aliados internacionales. Incluso, en la Cuarta República los contratos de concesiones se hacían bajo sistema donde se obligaba a un «contenido nacional mínimo», es decir cualquier adquisición o servicio que se contrate para la explotación de crudo en esas concesiones, un porcentaje definido que tiene que ser dedicado a empresas y a instituciones nacionales. No tengo la más mínima duda de que ninguna cláusula semejante está presente en los recientes contratos de explotación. Quedan pocas dudas que toda la inversión, incluyendo la compra de equipos, maquinarias, material de suministro necesario para la producción, taladros de producción, materiales de construcción, etcétera, vendrá principalmente desde el imperio y/o de sus socios y aliados imperiales. Queda fuera de lugar que se vayan a utilizar las mermadas capacidades de ingeniería que existen en el país y toda la ingeniería y planificación para la ejecución de dichos proyectos; éstos se harán sin duda a través de empresas y consorcios en Estados Unidos o Europa en donde éstas empresas internacionales se encargan de manejar estos proyectos. Por supuesto, que habrá unos pocos beneficiados que son los privilegiados de siempre, personas en el gobierno y en PDVSA y/o personas asignadas a las empresas mixtas que se crearán, que irán a supervisar la ingeniería y las obras de proyecto en el exterior con buenos y jugosos viáticos. Un porcentaje menor se dedicará al salario de los pobres obreros que tendrán que hacer la construcción de la infraestructura y finalmente el personal obrero y operario de las plantas construidas. Podemos contar que los supervisores de las obras serán en su mayoría personal expatriado que vendrán de afuera y que vivirán con sueldos altísimos y en condiciones de lujo como siempre sucede en los países explotados y colonizados.

Y todo esto sin contar por supuesto en el peor de todas las circunstancias en las que nos encontramos que es bajo la tutela de los Estados Unidos a través de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros por sus siglas en inglés), institución adjunta al departamento de estado americano que se encarga de manejar todos nuestros activos por la venta de petróleo en el sistema de tutelaje y colonización en las que nos encontramos. Podemos solo esperar que los Estados Unidos nunca elimine por completo las sanciones ya que estando sancionados, la OFAC puede seguir encargándose de manejar todos los activos por la venta de petróleo (y otras materias prima que seguramente entrará bajo el mismo esquema como minerales preciosos). Recordemos que la OFAC se encarga de administrar, negociar, fijar precio de venta y decidir a quién se le vende el petróleo que se produce en el país. No solo eso, sino que además decide en qué puede el país gastar el dinero que se genere por la venta que de paso se ha dicho el país está recibiendo solo un mísero porcentaje (nadie sabe hasta ahora en el país que se está haciendo con el mayor porcentaje de la venta del petróleo que está administrando la OFAC).

Conclusión, míseros beneficios para el país para algunos pocos privilegiados y un beneficio temporal de empleo para obreros durante la construcción de las instalaciones de infraestructura y los empleos para el personal operativo de las empresas mixtas. Por supuesto como siempre se beneficiarán unos pocos privilegiados que podríamos considerar la aristocracia obrera, recalcamos. No hay que olvidar que la nueva ley petrolera reduce las regalías por la producción del petróleo a un mísero 3,6%, es decir un porcentaje mínimo de ganancias por cada barril producido que como ya dijimos además será controlada por la OFAC. Algo muy lamentable y terrible.

Para terminar, resulta importante hacer una analogía de lo que está sucediendo en el país con la realidad de Irak. Después de la segunda guerra de los Estados Unidos contra ese país y la detención y asesinato de Sadam Hussein, Estados Unidos NUNCA ELIMINÓ LAS SANCIONES que le habían impuesto a Irak desde hace años, incluso después de llevar al país a un manipulado proceso electoral en donde siempre se han instalado gobiernos títeres. La Ofac desde hace más de 25 años se encarga de la administración de la venta de crudo en los mismos términos en que se hace con Venezuela, es decir se encarga de la administración, venta, fijación de precios, decidir a quién se le vende el petróleo de Irak. Igualmente decide en qué se gastan esos recursos. No ha eliminado las sanciones y no lo harán porque les conviene este esquema de tutelaje. El resultado de este sometimiento jamás se ha traducido en desarrollo y beneficio para la población iraquí por la venta del petróleo sino todo lo contrario, un estado de infraestructura nacional miserable, sistemas deteriorados, servicios públicos ineficientes, sistema de salud y educación marginados, destrucción ambiental por manejo irresponsable de las empresas de producción de petróleo y el país se encuentra totalmente subdesarrollado después de m{as de una década de control de estos recursos y las condiciones prácticamente son las mismas desde la invasión. Eso es lo que nos espera a nosotros bajo el tutelaje Americano que se está implementado hoy. Así como nunca vimos real desarrollo desde que se apoderaron de nuestro petróleo desde la época del tirano Juan Vicente Gómez, tampoco veremos el RENACER de nada con este nuevo convenio. Lo cierto es que históricamente EE UU jamás ha ayudado ningún país subdesarrollado, todo lo contrario, lo que hace es hundirlo más para que siempre sea dependiente de su economía y de sus proyectos hegemónicos. Pobre de aquel país que un día intente salirse de sus mafias: lo bloqueará, lo invadirá y lo condenará a la muerte por los siglos de los siglos…, porque esa es la única manera de que ellos puedan mantenerse como un imperio controlando a más de medio mundo.

Lo que sucede actualmente en Irak se mantiene a pesar de que la mayoría de la población está en casi su totalidad en contra del fulano tutelaje y de la intromisión americana. Actualmente hay movimientos de resistencia que se han manifestado en la dinámica de la guerra contra Irán y debemos esperar a ver cómo se desarrolla. Deberíamos prepararnos para una larga y difícil resistencia. Esa es la conclusión final de todo esto…