Cervantes

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobretodo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia dondequiera que esté.

MIGUEL DE CERVANTES
Don Quijote de la Mancha.
La Colmena no se hace responsable ni se solidariza con las opiniones o conceptos emitidos por los autores de los artículos.

21 de agosto de 2026

La Dolarización en Venezuela: Entre el Fin de la Hiperinflación y la Pérdida de Soberanía Económica


La Dolarización en Venezuela: Entre el Fin de la Hiperinflación y la Pérdida de Soberanía Económica

El panorama económico venezolano se encuentra en una encrucijada histórica. Mientras el mundo observa cómo Rusia acelera su desdolarización, virando hacia el yuan chino para mitigar el impacto de las sanciones, en Venezuela el debate apunta en dirección opuesta: la adopción formal del dólar estadounidense como moneda de curso legal. La dolarización "de facto" que ya domina las calles y transacciones del país ha pasado de ser una "válvula de escape" a una realidad ineludible. Sin embargo, dar el paso hacia una dolarización "de derecho" supone un conjunto de consecuencias económicas y sociales que van mucho más allá de la simple estabilización de precios, planteando un dilema entre la necesidad inmediata de controlar la hiperinflación y la pérdida irreversible de la soberanía monetaria.

 

I. El Canto de Sirena de la Estabilidad o las Ventajas de la Dolarización

El principal atractivo de una dolarización formal radica en su capacidad para poner fin de manera abrupta y creíble al flagelo de la hiperinflación, que ha erosionado el salario y el ahorro de los venezolanos. Al adoptar el dólar, el Banco Central de Venezuela (BCV) perdería la facultad de emitir dinero sin respaldo para financiar el déficit fiscal, eliminando así la principal causa de la espiral inflacionaria que ha asolado al país durante años. Esta medida generaría una inmediata estabilidad de precios y certidumbre cambiaria, devolviendo al dólar su función como unidad de cuenta y reserva de valor, que ya ejerce en la práctica.

 

Además, una dolarización formal podría ser el primer paso para recuperar la confianza de los agentes económicos, tanto nacionales como internacionales. Como señala el análisis económico, la dolarización formal, al ser una política "imposible de fracasar" como mecanismo de estabilización, podría ser percibida por los mercados como un compromiso irreversible con la disciplina fiscal. Esto abriría la puerta a una mayor inversión extranjera, reduciría la prima de riesgo país y podría facilitar el acceso a créditos internacionales, elementos cruciales para reactivar una economía profundamente contraída. La experiencia de Ecuador, que tras dolarizarse logró estabilizar su economía y crecer durante un período, se presenta a menudo como un espejo en el que mirarse.

 

II. El Precio de la Estabilidad o las Desventajas y Pérdida de Herramientas

Sin embargo, la dolarización no es una panacea y conlleva costos significativos que la convierten en una "solución extrema" . La consecuencia más evidente es la pérdida de la política monetaria y cambiaria como herramientas para enfrentar crisis. Venezuela, siendo una economía altamente dependiente de la volatilidad del precio del petróleo, quedaría desprotegida ante choques externos. Sin la capacidad de devaluar su moneda para abaratar sus exportaciones o encarecer las importaciones, el ajuste ante una caída de los términos de intercambio se realizaría a través de la contracción de la actividad económica y el desempleo, tal como lo predice el mecanismo de ajuste de Hume.

 

Esta pérdida de soberanía económica se traduce en la renuncia a un "prestamista de última instancia" efectivo . El BCV, al no controlar la oferta monetaria, tendría una capacidad limitada para inyectar liquidez al sistema financiero en caso de una corrida bancaria o una crisis de confianza. Como se ha visto en otros países dolarizados, esto puede volver al sector financiero extremadamente vulnerable y llevar a que los ajustes sean más profundos y prolongados. Además, el Estado venezolano perdería los ingresos por señoreaje, una fuente de financiamiento que, aunque mal utilizada, seguía siendo un recurso fiscal. La pregunta central, entonces, es si la disciplina fiscal que impone la dolarización sería suficiente para corregir los vicios estructurales del gasto público o si, como en Ecuador, se podría incurrir en un endeudamiento excesivo que, a la larga, también genere una crisis.

 

III. La Paradoja Venezolana: Entre la Necesidad y la Soberanía

La desdolarización no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para evitar la subordinación a la política exterior de Estados Unidos. En contraste, la dolarización en Venezuela implicaría una cesión de soberanía completamente opuesta, anclando su destino económico a la política monetaria de la Reserva Federal. Esta dependencia, que en un contexto de relaciones tensas con Washington adquiere un matiz político, es vista por muchos como una pérdida de la independencia nacional.

 

Sin embargo, el avance de la dolarización de facto ha sido tan profundo que revertirlo sin un programa de reformas estructurales exitoso y creíble parece casi imposible. La población ha optado racionalmente por el dólar como refugio de valor ante el caos del bolívar. En este escenario, la discusión podría no ser ya entre dolarizar o no, sino entre formalizar una realidad existente o intentar mantener la ficción de una moneda nacional en una espiral devaluatoria que solo profundiza la pobreza.