Marineros enfermos estadounidenses han presentado una demanda contra la
empresa Tokyo Electric Power (TEPCO), alegando que la compañía eléctrica
ocultó información de radiación a la Marina de EE.UU.
Un oficial administrativo naval
estadounidense gravemente afectado por la radiación de Fukushima cuenta
su historia, demostrando aún más por qué no se puede confiar en el
gobierno de Estados Unidos para informar al público sobre el peligro de
Fukushima.
Involucrado en las tareas de rescate del USS, Ronald Reagan luego del colapso de la planta nuclear de Fukushima en 2011, Steve Simmons, comenzó a experimentar síntomas devastadores varios meses después de regresar a casa.
“Usted comienza a tener fiebres, sus ganglios linfáticos empiezan a hincharse, teniendo sudores nocturnos, espasmos y perdiendo la sensación en sus piernas cuando usted está teniendo quemaduras de segundo grado en ellas, y ¿cómo usted explica esas cosas?”, dijo Simmons a WUSA 9 News.
A Simmons se le unieron otros 70 marineros estadounidenses con enfermedades similares, incluyendo cáncer de tiroides, tumores cerebrales y leucemia. A pesar del descubrimiento del oficial de descontaminación de radiación Michael Sebourn de niveles de radiación “increíblemente peligrosos” mientras estuvo en el USS Reagan, el Departamento de Defensa ha continuado afirmando que los niveles eran seguros.
“¿Cómo se toma un barco y lo coloca en una nube nuclear por más de cinco horas?, ¿cómo usted absorbe residuos contaminados nucleares en el sistema de filtración de agua y piensa por un minuto que no hay riesgo para la salud para cualquier persona a bordo?”, señaló Simmons.
Marineros enfermos estadounidenses han presentado una demanda contra la empresa Tokyo Electric Power (TEPCO), alegando que la compañía eléctrica ocultó información de radiación a la Marina de EE.UU. después del colapso inicial de Fukushima.
“TEPCO siguió una política que causó que rescatistas, incluyendo a los demandantes, se apresuraran en una zona insegura que estaba demasiado cerca de la planta de energía nuclear de Fukushima que había sido dañada”, indica la demanda.
Aunque negó cualquier peligro para el público, el gobierno federal ha almacenado silenciosamente millones de dosis de yoduro de potasio debido a las preocupaciones sobre Fukushima.
Recientes comentarios hechos por el ex presentador de la cadena MSNBC, Chenk Uygur, también han revelado los intentos del gobierno para restar importancia a la gravedad de Fukushima. Tratando de informar a sus espectadores en 2011, se le dijo a Uygur no advertir sobre el peligro de la radiación “porque la posición oficial del gobierno es que es seguro”.
A pesar del engaño evidente y continuado del gobierno, pocos medios de comunicación han desafiado los puntos claves oficiales. Luego del reciente descubrimiento de un aumento de radiación del 500 % en una playa de California, periodistas viajaron a la zona para investigar el suceso alarmante, encontrando niveles cercanos a 1.000 % más alto de lo normal.
Descubrimientos extraños y perturbadores en la vida marina de la costa oeste, incluyendo “el derretimiento de las estrellas de mar,” mortandades masivas y ballenatos grises siameses “nunca antes visto”, sólo se han sumado a la preocupación de la opinión pública.
Con una gran nube de radiación de Fukushima ahora alcanzando la costa oeste de Estados Unidos según expertos en física, se espera el continuo silencio del gobierno.
(Correo del Orinoco)
Involucrado en las tareas de rescate del USS, Ronald Reagan luego del colapso de la planta nuclear de Fukushima en 2011, Steve Simmons, comenzó a experimentar síntomas devastadores varios meses después de regresar a casa.
“Usted comienza a tener fiebres, sus ganglios linfáticos empiezan a hincharse, teniendo sudores nocturnos, espasmos y perdiendo la sensación en sus piernas cuando usted está teniendo quemaduras de segundo grado en ellas, y ¿cómo usted explica esas cosas?”, dijo Simmons a WUSA 9 News.
A Simmons se le unieron otros 70 marineros estadounidenses con enfermedades similares, incluyendo cáncer de tiroides, tumores cerebrales y leucemia. A pesar del descubrimiento del oficial de descontaminación de radiación Michael Sebourn de niveles de radiación “increíblemente peligrosos” mientras estuvo en el USS Reagan, el Departamento de Defensa ha continuado afirmando que los niveles eran seguros.
“¿Cómo se toma un barco y lo coloca en una nube nuclear por más de cinco horas?, ¿cómo usted absorbe residuos contaminados nucleares en el sistema de filtración de agua y piensa por un minuto que no hay riesgo para la salud para cualquier persona a bordo?”, señaló Simmons.
Marineros enfermos estadounidenses han presentado una demanda contra la empresa Tokyo Electric Power (TEPCO), alegando que la compañía eléctrica ocultó información de radiación a la Marina de EE.UU. después del colapso inicial de Fukushima.
“TEPCO siguió una política que causó que rescatistas, incluyendo a los demandantes, se apresuraran en una zona insegura que estaba demasiado cerca de la planta de energía nuclear de Fukushima que había sido dañada”, indica la demanda.
Aunque negó cualquier peligro para el público, el gobierno federal ha almacenado silenciosamente millones de dosis de yoduro de potasio debido a las preocupaciones sobre Fukushima.
Recientes comentarios hechos por el ex presentador de la cadena MSNBC, Chenk Uygur, también han revelado los intentos del gobierno para restar importancia a la gravedad de Fukushima. Tratando de informar a sus espectadores en 2011, se le dijo a Uygur no advertir sobre el peligro de la radiación “porque la posición oficial del gobierno es que es seguro”.
A pesar del engaño evidente y continuado del gobierno, pocos medios de comunicación han desafiado los puntos claves oficiales. Luego del reciente descubrimiento de un aumento de radiación del 500 % en una playa de California, periodistas viajaron a la zona para investigar el suceso alarmante, encontrando niveles cercanos a 1.000 % más alto de lo normal.
Descubrimientos extraños y perturbadores en la vida marina de la costa oeste, incluyendo “el derretimiento de las estrellas de mar,” mortandades masivas y ballenatos grises siameses “nunca antes visto”, sólo se han sumado a la preocupación de la opinión pública.
Con una gran nube de radiación de Fukushima ahora alcanzando la costa oeste de Estados Unidos según expertos en física, se espera el continuo silencio del gobierno.