25 Ago. 2017
Mientras
tanto, en Brasil, el presidente Michel Temer quitó su condición de
reserva a una amplia zona de bosques tropicales, una medida a la que los
conservacionistas calificaron del “mayor ataque contra la Amazonia de
los últimos 50 años”. La decisión elimina las medidas de protección de
la reserva Renca, una franja de bosques tropicales del tamaño de
Dinamarca, y abre la puerta a la construcción de carreteras, así como a
la minería y la tala de árboles.