El cultivo de coca y la producción de
cocaína en Colombia, en 2016, alcanzaron los niveles más altos de la
historia. El 92% del narcótico incautado en Estados Unidos es de origen
colombiano y todo apunta a que este año, el problema no disminuirá. Del
porcentaje restante, 6% llega de Perú y el otro 2% de diferentes
naciones.
Así se evidenció en el más reciente
informe de la Administración para el Control de Drogas (DEA), el cual
sostiene que este cultivo ilícito creció desde 2014 con las
negociaciones entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(Farc) y el gobierno de Juan Manuel Santos.
Según la DEA, el Proceso de Paz
“exacerbó el problema de la coca”, debido a que “algunos elementos de
las Farc alentaron a los cultivadores a plantar más coca,
ostensiblemente motivados por la creencia que la inversión y los
subsidios, después de la firma del Acuerdo de Paz, se centrarían en
áreas con mayor cantidad” de plantaciones.
En el documento divulgado por la
autoridad antinarcótica de ese país se muestra un mapa de Colombia, el
cual refleja la densidad de los cultivos de coca. Allí, Norte de
Santander aparece como una de las regiones que más siembras registra:
más de 8 hectáreas por kilómetro cuadrado.
Ese dato que concuerda con el informe
del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci) de las
Naciones Unidas, en donde se señala que este departamento pasó de 11.527
hectáreas con coca, en 2015, a 24.831 en el 2016.
De acuerdo con la DEA, la producción
aumentó además porque el Ejecutivo Nacional “alivió la erradicación en
áreas controladas por la desmovilizada guerrilla, para reducir el riesgo
de conflicto armado durante las negociaciones de paz”.
El documento precisa que la elaboración
de cocaína en el país incrementó 35% entre 2015 y 2016, pasando de 250
toneladas a 710 toneladas. “Los actuales niveles de producción son los
más altos reportados”. En ese período de tiempo, los cultivos de hoja de
coca crecieron 18%, de 159 mil hectáreas a 188 mil.
En su informe, la DEA recuerda que el
Acuerdo de Paz final incluyó algunas directrices en esta materia, como
por ejemplo, que las Farc pondrán fin a todas las operaciones de drogas
ilícitas y establecerán una alternativa al cultivo de coca.
“La implementación total del Acuerdo
llevará muchos años. Es probable que algunos excombatientes continúen
participando en el tráfico de drogas y otras actividades delictivas,
pero el grado en que esto ocurra puede depender sobre la efectividad de
la implementación del Acuerdo de Paz”, agrega.
La Administración para el Control de
Drogas aclara que la mayoría de la cocaína contrabandeada en la nación
norteamericana por carteles mexicanos es de origen colombiano, y que los
grupos mexicanos dominan la distribución de la cocaína colombiana en
EEUU. Además, los carteles de Colombia continúan controlando su
producción y suministro.
El Clan del Golfo es el mayor productor
de la droga, según la DEA, el cual también responsabiliza a las bandas
criminales (bacrim) y a las Farc, que sigue haciendo del narcotráfico,
su actividad económica principal. La organización criminal liderada por
‘Otoniel’, con fuerte presencia en la región del Urabá, le permite
“enviar grandes cantidades de cocaína por transporte marítimo a las
cercanías de Panamá y otros países de Centroamérica, de manera regular”.
Para la DEA, el panorama en la lucha
antidroga no es alentador, según el informe “es probable que en 2017
aumenten los cultivos de coca, en parte por el incremento en los
beneficios a los campesinos cocaleros”. Las ganancias crecieron más de
120% entre 2012 y 2016, generándole ingresos a estos labriegos de hasta
de 1.200 dólares, en el último año.
Tibú, Sardinata y El Tarra, entre los municipios con más coca
Según el Sistema Integrado de Monitoreo
de Cultivos Ilícitos (Simci), tres municipios de la zona del Catatumbo:
Tibú, Sardinata y El Tarra, están entre los diez de Colombia con la
mayor cantidad de coca sembrada durante el 2016.
Tibú y el Tarra repiten los primeros
lugares de la tabla, mientras que Sardinata entró a engrosar la lista
con el 3% del total sembrado a nivel nacional.
Tibú se mantiene como la jurisdicción
más afectada de Norte de Santander con los cultivos de coca, que pasó de
4.379 hectáreas sembradas en 2015, a 12.787 en 2016, lo que representa
el 52% del área sembrada en el Catatumbo.
(laopinion.com.co)