El plan chino de lanzar un contrato
petrolero denominado en yuanes antes de fin de año está acompañado de
rumores de que el gigante asiático será un gran comprador de las
acciones de la petrolera estatal saudí Aramco.
"Todo esto empieza a cobrar sentido,
desde un punto de vista geopolítico, en el sentido que China, Rusia y
los saudíes están buscando escapar del dólar estadounidense, de su
hegemonía", ha declarado el analista financiero Max Keiser en una
entrevista concedida a la redacción de RT en inglés.
No obstante, Keiser recuerda que los
países que "intentaron salir de la matriz del petrodólar han acabado
terriblemente mal". "Saddam Hussein quería intercambiar petróleo por
euros y lo mataron, Muammar Gaddafi quería intercambiar su energía por
algo distinto al dólar estadounidense: lo mataron", añade el analista.
Al mismo tiempo, China tiene la
determinación y los recursos para llevar a cabo la desdolarización y,
además, cuenta con el respaldo de varios países importantes que son
"resistentes al cártel financiero de EE.UU.", concretamente Rusia e
Irán, ha destacado el anfitrión del programa financiero de RT 'Keiser
Report'.
Es más, países de todo el mundo están
cansados de financiar el "aventurismo militar" de EE.UU. al ser parte
del "Imperio de la deuda" y por lo tanto es probable que se unan al
movimiento de desdolarización, cree el analista.
La guerra como medio para mantener la hegemonía de dólar
Es poco probable que el sector
financiero estadounidense y su complejo industrial militar abandonen la
hegemonía del dólar sin luchar, ya que el dólar es a la vez la base y el
producto principal de EE.UU. Y Washington, opina Keiser, utilizará su
otra herramienta favorita para lograrlo: la guerra.
"Tal vez inicien una guerra entre Japón y
China, y quizás inicien una guerra con Corea del Norte". EE.UU. hará lo
que sea para mantener el dólar estadounidense como la moneda de reserva
mundial", opina el analista.
EE.UU. "invadirá países como Afganistán,
no se detendrá ante nada. Porque esta es la base del imperio de EE.UU.
No se basa en la tierra, no se basa en bienes materiales, se basa en la
búsqueda de rentas. Se basa en desembolsar dólares, obtener ingresos y,
cuando los países no pueden pagar, desmantelar los activos y apoderarse
de ellos. Lo vimos en América Latina, América del Sur, así es como
EE.UU. construyó su imperio", concluye Keiser.
(RT)