Por Carlos Aznárez y Roberto Perdía
Resumen Latinoamericano, 5 mayo 2018
Moira y María son referentas de la lucha de las mujeres originarias que dan batalla por tierra, identidad y memoria ancestral en suelo argentino. Ambas lideresas fueron parte del reciente Parlamento de Mujeres Originarias celebrado en Ensenada (Provincia de Buenos Aires).
Esta entrevista es parte del programa televisivo Resumen Latinoamericano TV.

¿Cuales son los temas concretos que se conversaron en el Parlamento de Mujeres Originarias?
Moira Millan- La razón principal del parlamento fue la necesidad de encontrarnos para diagnosticar como estamos a dos años de este nueva gestión; La políticas instrumentadas por el gobierno para poder frenar nuestra protesta, nuestra demanda de derechos que se nos está reprimiendo, básicamente.
Así que fue imprescindible poder generar este espacio de articulación y conversación.
El tema del parlamento es algo que para ustedes debe ser una etapa de constitución, pero vos que sos quechua, ¿Cuales temas destacas en el desarrollo del parlamento?
Maria Urquizo- Una de las cuestiones que me parece salió fuerte, fue el tema de la identidad. La necesidad de reconstruir la identidad y la espiritualidad de los pueblos originarios, tanto Quechua como todos los que asistieron (éramos más de 18 naciones). Otro punto también importante que como problemática atraviesa a las naciones, tiene que ver con que no tenemos acceso a una educación bilingüe con las características y las perspectivas de nuestras naciones, nuestras cosmovisiones, la necesidad del uso de nuestra lengua materna, de origen.
¿Se ha producido algún avance en el tema Quechua?
Maria Urquizo- Si, creo que hay avances, pero todavía hay gente adulta que no usan la lengua por distintos motivos pero las escuelas no apoyan, no hay una política educativa con una mirada de inclusión a los pueblos originarios de las distintas naciones, y eso es algo que atravesó.
La cuestión también de la comercialización en las comunidades, cómo podemos comercializar los productos artesanales que es nuestro sustento, que es un modo de no explotar la tierra ni a los vegetales. Un método más artesanal de equilibrio con la naturaleza.
Una cuestión que vimos en las resoluciones que trataron, es el tema crucial que atraviesa todo el continente: extractivismo, megaminería, agronegocio. ¿Como ves que se pueda avanzar propositivamente para enfrentar esta lacra?
Moira Millan- Lo único que nosotros entendemos como alternativa posible es generar primero la resistencia, para el ingreso de estas transnacionales que llevan la muerte como lema de progreso en territorios que todavía no han sido tocados. Por eso también se fijó una posición muy tajante con respecto a la reforma a la ley de parques nacionales. Poco de esto se sabe en Buenos Aires, es un tema que no incide de manera directa en la cotidianidad pero que nos afecta de manera lacerante a los pueblos originarios. Porque todas las áreas protegidas que están dentro del territorio indígena ahora pasarían a ser parte de parques nacionales.
¿Cual es el problema con que Parques Nacionales nos administre? Que quieren hacer una especie de tercerización, sobre todo en lo que significa los perímetros de los parques fronterizos. Esos que están en zona de frontera. Y habría muchas posibilidades que los soldados israelitas sean quienes custodien, esto es un modelo que ya se instrumentó en Chile. Cuando fue el incendio de las Torres de Paine, hubo un soldado israelita involucrado, bueno, ahi salto la olla de algo que había firmado Chile en un acuerdo bilateral con Israel porque aparentemente Israel tenía herramientas sofisticadas para combatir el fuego, para el control de incendios. Entonces toda esa tecnología y esa supuesta capacitación iba a venir a Chile para poder llevar adelante un programa de protección más moderno. Y resulta que esa iniciativa terminó quemando miles y miles de hectáreas, entonces, este modelito ahora lo quiere traer Macri para la Argentina.
Como hay un absoluto desconocimiento de estas políticas que se están llevando a cabo, estos acuerdos, la opinión pública no se mete no dice nada, sabe que los mapuches estamos peleando en los parques nacionales pero no entiende bien porque estamos peleando. Bueno, uno de los motivos de esta pelea es que nos oponemos de manera tajante a la reforma de esa ley, a que se privatice la seguridad de los parques.
También quedó muy claro este tema de que no solamente las empresas mineras se deben ir, y vamos a hacer un relevamiento, de nombres y apellidos de las empresas que están operando. saqueando y contaminando nuestro territorio, y le vamos a dar un ultimátum al gobierno. Pero además creemos que la única forma es resistir dentro de los territorios.

Y finalmente otro de los puntos interesantes que se acordó, es tratar de derogar políticas que nos afecten, como la ley antiterrorista. También hay muchos mecanismos entrando en la economía, porque para que venga el fracking, para que el extractivismo y las mineras encuentren escenarios de consenso social se necesitan niveles de empobrecimiento tan terrible que la gente desesperada de hambre diga bueno, que vengan las mineras.
Para que suceda eso se tiene que construir un escenario de despojo paulatino, entonces se utilizan herramientas legales. En nuestro Encuentro ubo una muy fuerte critica al aparato legal y esas herramientas. Una de las cosas que se plantea es, por ejemplo SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) y otros organismos, tiene control o monopolios sobre las pequeñas economías, esas pequeñas economías que son de subsistencia pero también tienen un poco que ver con la mirada nuestra, que no es capitalista entonces producimos en función de garantizar un desenvolvimiento económico que sea sustentable, tradicional y basto para el modelo de consumo. El modelo de consumo de las comunidades, no es el de las grandes ciudades.

Moira Millán
Con un desenvolvimiento de producción pequeña pero que esté garantizado por el estado la posibilidad del intercambio, de la comercialización estaríamos bien. No tendríamos hambre podríamos mitigar muchas de las necesidades que hoy tenemos, pero resulta que no es solamente el extractivismo sino que se complementa con políticas de despojo de derechos que son paulatinas, por ejemplo una hermana que vino de Jujuy mencionaba que su comunidad tiene 2000 llamas, pero no puede carnear ni comercializar ninguno de los productos que extraen de la cría de llamas, por que ese monopolio lo tiene el INTA. Es decir, hay organismos que nos van cercenando, porque piden un nivel de exigencia para poder comercializarlo que las comunidades no tienen.
El estado exige ciertas condiciones para la sanidad para mantener pautas, o estándares de importación y de comercialización (ya sea la lana, la carne) pero no le da a las comunidades las herramientas para poder cumplir con esas exigencias. ¿Qué hace esa gente? termina siendo criminalizada, y ahí aparece lo que se conoce como tráfico de productos etc, ahí aparece entonces vamos cayendo de un modo u otro en el foco de la criminalización.
Vos sos parte de la marcha de Mujeres Originarias, la pregunta es ¿Otra vez las mujeres al frente? ¿Como juega el rol de la mujer en la lucha de los pueblos?
Maria Urquizo- Somos el sostén de toda la resistencia, muchas veces a nuestros hombres los embriagan con el alcohol, con las drogas y terminamos perdiéndolos en muchos casos, a nuestros jóvenes también. Sin embargo las mujeres tenemos esa fuerza, sobre todo nosotras las mujeres originarias, esa fuerza ancestral que nace de no sabemos dónde, que surge con una voluntad infinita, sin tener descanso seguimos y seguimos por nuestros hijos, por la vida, por la naturaleza por que la sentimos parte de nuestros cuerpos. Nosotros somos cuerpos territoriales, somos extensión. Y eso es algo que venimos aprendiendo de las hermanas que vienen y nos cuentan sus situaciones.
En este parlamento de mujeres originarias con fuerte contenido político, ustedes se están manifestando de una manera en que todos los pasos que dan son de autodefensa. Van contra todo el pueblo, pero especialmente por ustedes, incluso dicho expresamente por la ministra de seguridad, y por el propio presidente Macri. En este marco, ¿que se habló y qué conclusiones sacaron?
Moira Millan- Hubo un analisis de como se están instrumentalizando ciertas leyes, que venían del gobierno anterior y ahora se están aplicando. Fundamentalmente la ley antiterrorista que es la que más nos preocupa. Tenemos más de cien imputados y vemos también las fuerzas de seguridad operando en casi todos los territorios en conflicto.
Hacíamos una prognosis por que somos por supuesto muy pesimistas, creemos que no hay posibilidad de diálogo con el gobierno y que esto va a recrudecer. Entonces nos preguntamos a qué nivel de confiabilidad nos encontramos, para realmente prestarnos a que la justicia dirima los delirios acusatorios del estado o de los gobiernos de turno y plantarnos realmente de repente pasaremos a situaciones de clandestinidad por que no confiamos en la justicia.
Creemos que nuestra vida corre riesgo en manos de los distintos estamentos represivos que está usando el estado. Veíamos como en las causas en las que nosotros somos demandantes contra el estado se cajonean, no hay confianza en peritajes serios o respetuosos (en Caso Rafael Nahuel) creemos que hay mucho intervencionismo del poder dentro de los estamentos judiciales. Entonces estamos pensando cómo empezamos a organizar la autodefensa de nuestro territorio desde la perspectiva de las mujeres. Por que como mencionaba Maria, hay diferentes situaciones que han sido construidas en los últimos tiempos, por un lado la penetración de la droga y el alcohol en las comunidades que ha sido histórica y que ha neutralizado la fuerza juvenil; por otro lado la cooptación por migajas digamos, ya que mientras se organizaba en Ensenada este primer Parlamento de Mujeres Originarias, el gobierno macrista desarrollaba otro con varones y otra mujeres en Salta.
Lo curioso, y tragicómico fue que llevaron a todos los hermanos hasta Salta, porque el señor Franco Macri necesita avanzar sobre 60.000 hectáreas sobre el monte que están siendo reconocidas como área protegida del pueblo Wichi. Que como legalmente no se podría privatizar, ni la comunidad podría renunciar -por que hay un reconocimiento-. Le dijeron a la gente ustedes no tienen titularidad sobre la tierra que ocupan, la tierra que ocupan son media hectárea o una, no más. No tienen agua, está todo desértico, conviven como si fuesen barrios.
Y la otra tierra de la que sí tienen cierto reconocimiento de posesión es la tierra donde van a recolectar, pescar, cazar, que es abierta y es la que quiere Franco Macri. ¿Saben quienes fueron las únicas que se opusieron? Las mujeres. Las esposas de estos hombres que si firmaron, que sí recibieron con aplausos a los funcionarios de este gobierno.
Creemos que la lucidez y la capacidad de consenso, y la capacidad de análisis, hoy está depositada en nosotras. Es el tiempo de nosotras. Pero no podemos hacer esta tarea de manera aislada, necesitamos ponernos en diálogo con otros sectores, y elevar la discusión desde lo político, no quedarnos solamente en la catarsis del dolor. Superar eso y proponer como mujeres originarias. Proponemos un nuevo país, hay una realidad contundente, los territorios son plurinacionales, y ser plurinacional no es una cuestión folklórica. Encierra una lógica, un arte de habitar el mundo diferente, que no puede habitar con el capitalismo lacerante y de muerte que atraviesa nuestro territorio. Vamos a tener que construir otra cosa pero no podemos hacerlo solas.
Entonces para esa gente que piensa que los Mapuches o determinados pueblos somos secesionistas, en realidad somos peor, proponemos una nueva humanidad. Más revolucionarios todavía.
Hay antropólogos que sostienen que este Estado nacional se constituyó sobre la base de un genocidio. Y hay otros voceros que sostienen que ese genocidio continúa, ¿Cúal es tu opinión al respecto?
Moira Millan- Hay evidencia de sobra de que el estado se constituyó sobre un genocidio. De hecho cuando hicimos el primer foro: ‘Pueblos originarios: genocidio, argentinización’, uno de los objetivos que nos proponíamos allí, en la ciudad de Bahía Blanca, que reunió a más de 800 personas, era reunir las pruebas suficientes para llevar a juicio al estado y es algo que queremos hacer.
Estamos trabajando en ello, tenemos que llevar a juicio al estado por genocidio. La memoria, la verdad y la justicia debe ser también un derecho de los pueblos originarios.
El genocidio continúa, es un genocidio silencioso, que como el anterior se va justificando. Construyendo no solamente otredad sino el enemigo interno. Ahora resulta que los Mapuches somos terroristas.
No pedimos un estado plurinacional, elevamos la mirada al horizonte y también la perspectiva, pedimos el derecho a libre determinación de los pueblos. Eso es algo que la gente común no termina de entender. Nosotros siempre decimos que a la derecha la vamos a combatir, pero la izquierda tenemos que articular y es necesario que la izquierda eche raíces en Indoamérica, que empiece a ver y valorar el andamiaje transitado por miles y miles de años por los pueblos originarios en esta parte del continente.
La libre determinación de los pueblos no se va a expresar necesariamente en la construcción de un modelo de estado. Hoy estamos en un estado uninacional racista homogeneizante, que nos despoja de todo derecho. No tenemos garantía que el estado plurinacional pueda ser mejor, pero la libre determinación de los pueblos es la única garantía que tenemos para la libre determinación de los territorios, para la libre determinación de nuestros cuerpos como mujeres.
La derecha rapidamente va a acusarlas de que quieren balcanizar el país…
Moira Millan- Claro que lo hacen, pero eso es ignorancia. Primero no tienen conocimiento de la historia de los territorios. Ayer comentábamos cuán cerca estuvo de este pensamiento Artigas, como el pudo ver lo que podía significar el desarrollo de una estructura política donde tuviéramos participación de igual a igual. De eso se trata, de terminar con el tutelaje ideológico de afuera sobre nuestras vidas, para decir que queremos hacer. Invertir la cosa, decir aquí estamos, este es nuestro pensamiento, a ver como amasamos un nuevo país
Con respecto al encuentro de mujeres originarias, el desarrollo de la identidad como temática y la necesidad de volver a las formas de producción ancestral: ¿Que experiencia se está teniendo actualmente?
Moira Millan- Estamos en realidad viendo como fortalecer y destrabar economías locales, ya que vemos cómo las transnacionales necesitan un escenario de hambre, que es algo que es visible a lo largo de todo el país no solamente en los territorios indígenas. Que fábricas se cierren, cantidad de trabajadores y trabajadoras expulsados del mercado laboral, tiene que ver con un nivel de sometimiento económico asfixiante que necesitan las empresas transnacionales para producir baratisimo, saquear y contaminar. Y ese es el modelo económico que va a los territorios. Pero antes, tiene que destruir lo poco que tenemos como sostenimiento básico, entonces, lo que hacen es poner normativas que restringen nuestro desarrollo.
La mayoría de las comunidades vivimos de tareas rurales, cria de animales de corral, siembra. Y tenemos un montón de limitaciones, y como antes mencionamos no hay programas de desarrollo social que ayuden a las comunidades a poder formar parte. Todo está siendo patentado y privatizado, y piden estándares incumplibles. Las normativas no es que mejoran la calidad del producto, sino que funcionan como filtro para que solo puedan producir y comercializar determinadas megaempresas, y el pequeño productor no llega con las expectativas y las demandas del estado.
¿Como pensamos nosotros a la economía? Se pensaron cuestiones muy básicas. Por ejemplo hay hambre hoy en día en las comunidades, el nivel de empobrecimiento se ha triplicado en estos últimos años, se ha intensificado los casos de muerte infantil. Una hermana guarini vino y contó que tenía 11 hijos, los cuales se murieron 5 de varicela y sarampión. Creíamos que esas enfermedades ya habían dejado de matar a nuestros niños y niñas. El estado abandona para garantizar derechos elementales, no hay salud no hay educación, pero sí aparece para reprimir.

