Por Carlos de Urabá, Resumen Latinoamericano, 28 junio 2018
Carlos Lehder,
famoso narcotraficante colombiano y uno de los fundadores del cartel
de Medellín, que cumple cadena perpetua en un penal de máxima seguridad
de Marion (Illinois USA) ya lo había pronosticado « nosotros tenemos la bomba atómica.
Esta es la mejor forma de castigar a la decadente sociedad
norteamericana. Nuestra revolución (narco) la vamos a patrocinar con la
droga. Los gringos pertenecen a una sociedad completamente enajenada y
decadente » -declaró en una entrevista exclusiva poco antes de ser
detenido y extraditado a Florida por las autoridades colombianas.
En
México ahorita mismo las bandas de narcotraficantes y la delincuencia
organizada campan a sus anchas. Es muy fácil comprar las conciencias
pues cada quien tiene un precio y solo basta con poner sobre la mesa un
buen puñado de dólares bien fresquecitos. Ya no hay ética ni moral que
valga. El narcotráfico es una gran de hermandad que se han dotado de
símbolos propios, cultura propia, moda propia, música propia. La mafia
domina ese mundo clandestino a base del chantaje, los sobornos, los
secuestros y los asesinatos. El patrón Pablo Escobar dejo bien grabado
en su testamento esa maldita sentencia que dice: “plata o plomo”.
Bien se sabe que para los más pobres el negocio de la droga es la única
vía de obtener ingresos más o menos aceptables. O sino a trabajar en el
tajo rompiéndose el espinazo para ganarse unos miserables pesos que
apenas alcanzan para un elote con chile. La comida desperdiciada en
México alimentaría a 7 millones de pobres.Parece mentira que un un país
tan rico haya gente desnutrida y muerta de hambre.
La
economía mexicana está basada exclusivamente en la explotación
petrolífera y sus derivados. Mientras el mundo rural se halla sumido en
la ruina por culpa de las cuotas pactadas en el TLC. Es
paradójico que el país de tradición agraria cuya base de la alimentación
es el maíz tenga que importarlo pues padece un déficit de producción.
Por lo tanto se ha perdido soberanía alimentaria y la dependencia de las
importaciones es más que ostensible. El éxodo del campo a la ciudad ha
variado completamente la actual demografía. Si hace unas cuantas
décadas México era un país rural hoy 80% de la población se concentra
en las áreas urbanas. Definitivamente la emigración del campo a la
ciudad es un fenómeno que solo nos conduce a la autodestrucción.
La
Constitución de los Estados Unidos Mexicanos declara que la nación es
única e indivisible, defiende la plurinacionalidad sustentada
principalmente por los pueblos indígenas. Existen 68 grupos étnicos con lenguas propias muchos de los cuales se encuentran en vías de extinción.
México
parece una gigantesca nave con 130 millones de habitantes que está a
punto de irse a pique. ¿Quién podrá llevarla a buen puerto? Es la
pregunta que todo el mundo se hace pues la tempestad en vez de amainar
se recrudece. Solo un heroico timonel sería capaz de salvarla del
desastre. ¿Cuál es la solución? más trabajo, mejores sueldos seguridad
social, bienestar social, acceso a la cultura, la educación, el servicio
de salud, la vivienda, el medioambiente, el agua, el aire limpio, las
basuras, las contaminación, la deforestación, la erosión… ¿Cómo
neutralizar la violencia de los carteles, las pandillas, las maras? Esta
es una titánica labor prácticamente imposible de realizar en un
sexenio. López Obrador proponer un tratado de paz entre el estado y la delincuencia organizada. “Si al fin al cabo nos estamos matando entre mexicanos”-argumenta.
Los
candidatos a la presidencia presentan sus propuestas cargadas de buenas
intenciones pero completamente utópicas e ingenuas. Porque rescatar a
millones y millones de mexicanos de la marginación es un asunto
prioritario que siempre ha quedado pendiente en las pasadas legislaturas
de gobierno.
La memoria histórica nos narra que el 20 de noviembre de 1910 estalló la revolución mexicana con el fin de enfrentar a la férrea dictadura de Porfirio Díaz.
Los desposeído, los oprimidos se levantaron en armas a las órdenes de
Pancho Villa y Emiliano Zapata para combatir la pobreza y el despojo
inmemorial de los campesinos e indígenas. Los peones eran y son
considerados por los latifundistas como bestias de carga, mulas
humanas. En esa época romántica se cantaba el corrido « Si Adelita se
fuera con otro la seguiría por tierra y por mar… » Ahora por el
contrario los narcocorridos nos dejan letras como esta:
“con cuernos de chivo y basuca en la nuca
volando cabezas al que se atraviesa,
somos sanguinarios locos bien ondeados nos gusta matar”
En
los años de la revolución agraria se lanzaban alegatos sociales y
proferían consignas de tierra y libertad, la lucha por la reforma
agraria contra el hambre y la desigualdad. Las masas explotadas,
siervos ignorantes descalzos o en guaraches con esos sombrerotes de paja
estaban decididos a entregar sus vidas por la causa. Se levantaron por
física supervivencia, por el pan, los fríjoles, las tortillas y a
balazos acabar la avidez de los ricos. Los terratenientes y oligarcas le
negaban al pueblo el derecho a la existencia. Mas valía un caballo pura
sangre que un piojoso “nopal” o “chinacate”
Se lanzaba un segundo grito de Dolores que abría el camino a una segunda independencia. Emiliano Zapata
lo expresó con toda crudeza « la ignorancia y el oscurantismo de todos
los tiempos no ha producido más que rebaños de esclavos para la
tiranía » por eso los revolucionarios se apoderaron de la tierra de los
hacendados para repartirlas entre los indígenas y campesinos. Pancho
Villa, el general de la división norte, se distinguió por su altruismo y
entrega a los ideales revolucionarios, la lucha por el bien común y la
dignidad humana.
“Ser revolucionario es mi placer.
no me importa cuánto tiempo he de perder
pero yo quiero Zapata en el poder
para que así mis tierras me han de devolver”
A
estas alturas la revolución mejicana se ha visto reducida a mero
folclore, a una postal nostálgica para atraer turistas o estampar
camisetas.
México es el mejor ejemplo de que el proceso revolucionario en América Latina está en plena decadencia.
El neoliberalismo capitalista avanza imparable imponiendo sus
principios. La derechización y el aburguesamiento de la sociedad es
algo irrefutable. Esa juventud que en otros tiempos estaba dispuesta a
transformar el mundo y engrosar las guerrillas ahora lo que más les
preocupa es colgar selfies en Instagram o captar la mayor cantidad de
seguidores en el Twitter. Esa politización de la juventud en los años
setentas que tuvo su punto más álgido en la matanza de Tlatelolco prácticamente ha desaparecido. En México tan solo quedan algunos reductos de resistencia popular con el EZLN en Chiapas (muy sublimado por la propaganda mediática) las extintas guerrillas de Guerrero o el EPR (Ejército Popular Revolucionario) que más bien habría que considerarlas células durmientes. Aunque tenemos que reconocer que las luchas sociales permanecen activas como lo demuestra el macabro caso Ayotzinapa en
Iguala que dejó 9 muertos y la desaparición forzada de 43 estudiantes
de la Escuela Normal Rural asociados a las luchas sociales de izquierda.
En
las últimas décadas las condiciones de vida en muchas regiones de
México se ha deteriorado hasta límites insospechados, los pobres de
solemnidad no disminuyen sino muy por el contrario aumentan imparables.
De este modo se acentúa la desigualdad social que es el mejor argumento
para ingresar en las organizaciones mafiosas. Hoy más que nunca el
capitalismo chupasangre se aprovecha de las masas proletarias y del
campesinado ¿Quién desea ser eternamente un siervo? En esas
comunidades con ranchos de techos de palma y paredes de bareque la dieta
exclusiva y eterna son las tortillas y los fríjoles. La única salida a
ese retraso secular es emigrar a las grandes ciudades para después dar
el salto a los EEUU. Porque el verdadero objetivo de millones de
harapientos es cumplir el sueño dorado de alcanzar el paraíso
capitalista. ¿Quién sino va a limpiar las letrinas, recoger frutas,
cocinar, regar jardines y cortar el césped de los campos de golf? Lo
cierto es que las remesas de dinero que mandan los millones de
migrantes son las que realmente mantienen la paz social.
En
la civilización maya como en la azteca la muerte ocupaba un lugar
privilegiado en el panteón de divinidades. Los dioses exigían sangre
fresca que tenía que correr a borbotones en el altar de los sacrificios
En lo alto de las pirámides el cuchillo de obsidiana daba buena cuenta
de las víctimas propiciatorias. Los sacerdotes les extraían el corazón
para ofrecérselo a Huichilopoztli, al dios solar de la guerra y a la diosa muerte Mictlantecuhtli, que reina en Mictlán, el
país de los muertos. Los sacrificios humanos tenían la finalidad de
mantener el equilibrio cósmico pues el curso de los astros y de los
planetas no podía detenerse. El incienso de copal y flores de capulí o
de cempasúchil sellaban el pacto de amor con el mundo de ultratumba.
Pero ahí no queda la cosa pues la fiesta más importante del calendario
mejicano es el 1 de noviembre, el día de todos los santos o el día de los muertos
que revela el sincretismo entre la religión cristiana y las creencias
indígenas. Se adora un cristo crucificado, el mártir que se desangra en
la cruz. La sangre es el vino y la carne es la hostia santa que devoran
los fieles en la comunión en una clara metáfora de la antropofagia. En
México se celebra la muerte, se le hace fiesta y los esqueletos danzan
en la verbena macabra donde las calaveras sonríen graciosas. Y todo el
mundo bebe y aplaude pues el alma del muerto va camino del Tláloc, la
casa del sol, o el paraíso.
El sexenio de Felipe Calderón y el de Peña Nieto
deja una cifra record de muertos y desaparecidos pues ambos han
elegido el método de la represión policial y militar para exterminar
los carteles de la droga. Siguiendo, por supuesto, las órdenes emanadas
desde Washington. Los capos que no se entreguen les esperan una hermosa
tumba o una sombría y sucia mazmorra. También se estudia aplicar la
cadena perpetua y la pena de muerte. Los únicos beneficiados con tanta
mortandad han sido las agencias de pompas fúnebres y los parques
cementerios. El gobierno de EEUU es el principal interesado en ganarle
esta batalla a las mafias y carteles que ya se han infiltrado en su
territorio- Para ello dedican anualmente un presupuesto de 198.5 millones de dólares. La CIA el Pentágono, el FBI, la DEA -con el permiso de Peña Nieto- están
infiltrados en todas las instituciones y en todos los ámbitos de la
sociedad. Lo que pretende el gobierno mexicano es extraditar a los
cabecillas de los carteles para que se hagan cargo de ellos la justicia
norteamericana. En México el 98% de los delitos queda impune.
El
resultado de esta guerra fratricida no puede ser más espeluznante: 4663
muertos en el año 2016, 5673 muertos en el año 2017 y en este año 2018
ya van 6553 y al final del mismo se estima que se alcance la cifra de
los 26.000 homicidios. Cada 24 horas 85 personas son asesinadas en México -según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Publica (que casi siempre tira a la baja) Desde que se inició la narcoguerra se calcula que han muerto más de 140.000 personas
La narcorevolución no pretende tomarse el poder porque ya hace parte del poder, están metidos hasta la médula;
tienen en nómina a los políticos, tienen en nómina a los policías,
tienen en nómina a los jueces, tienen en nómina desde el más alto cargo y
hasta los subalternos. Aquí de lo que se trata es de generar caos, que
nadie se sienta seguro, aterrorizar a la ciudadanía y poner de rodillas
al estado. O se negocia o el diluvio de balas va a seguir arreciando.
Si
alguien desea subir en la escala social necesita afiliarse a un clan, a
una familia, a una hermandad, a un cartel de respeto que imponga la ley
del más fuerte. Los niñitos ya no quieren ser bomberos, médicos o
aviadores ahora los deslumbra la figura del narco que desafía a la
autoridad armado hasta los dientes. Las películas y videojuegos al fin y
al cabo eso es lo que enseñan, ¿no? ¿Quién se puede escandalizar,
entonces? Los carteles mexicanos emplean a más de 500.000 personas de forma directa y 3.5 millones de forma indirecta.
El ambiente opresivo y marginal empuja a los jóvenes a integrarse en
las pandillas que son la primera fase para pasar a los carteles. Se
acabó el temor a Dios y la resignación cristiana cuyo máximo símbolo es
el indio chichimeca Juan Diego a quien por su humildad y mansedumbre se
le apareció la virgen de Guadalupe.
No
hay como sentirse amos y señores, los mandamases que reciben elogios y
se les idolatra. Disfrutando del botín y de la fama, los palacios con
piscina, jacuzzi, sauna y hermosas damiselas para fornicar y las AR-15
para disparar. Más vale morir joven y con plata que de viejo achacoso y
sin biyuyo. Hay que apostar al todo o nada en esa especie de ruleta rusa
en que se ha convertido la existencia. Si se quiere alcanzar el triunfo
es necesario arriesgarse y si se gana recibirán como premio el billete,
la fama y el reconocimiento de sus compadres. “Cómo le brillan las
cachas de oro a la pistola del patrón” Para los narcos cuenta mucho la
magia negra y los hechizos de protección de ahí que tenga tanta
popularidad el culto diabólico a la santa muerte. Por medio de la
sangre y los sacrificios humanos piensan que va a alcanzar la
inmortalidad. “Si te disparan ahí nomás las balas se desvían y sales
limpiecito”
Las
crónicas periodísticas nos dejan pasajes bastante aleccionadores: “se
pasaron más de cuatro horas intercambiando tiros con la policía en San
Cristóbal de la Barranca, al norte de la segunda ciudad más grande de
México, Guadalajara. Para los agentes no cabía duda: los fusiles que les
disparaban desde 10 todoterrenos se apoyaban en brazos de sicarios. Lo
que no se esperaban era descubrir que aquellos que intentaban matarlos eran verdaderos adolescentes, algunos menores de edad y muchas chicas.
No
es la primera vez que se habla de ‘niños sicarios’ en México, pero este
miércoles sí ha sido la primera ocasión en que las fuerzas de policía
presentan a tantos detenidos a la vez con rostro infantil, pero sin
inocencia alguna ya. En total, 10 de ellos ante las cámaras y tras una cantidad escalofriante de armamento que les han decomisado.
Ha
ocurrido todo en Jalisco, donde, según la información facilitada por
las autoridades, ahora se sabe también que éstos (y seguro que muchos
más) son los ‘cachorros’ de los Zetas,
que el cártel más sanguinario y temido de México no hace ascos, sino
todo lo contrario, a la emancipación juvenil como asesinos.
Cinco de los detenidos tienen entre 16 y 18 años;
otro más, 19, y otros dos, 21. Solo hay dos adultos de 35 años entre
los arrestados. Y hay otra característica de este grupo que llama
poderosamente la atención: la incorporación de los sicarios a los tiroteos. María Guadalupe, Ana, Lilia, Sandra Alejandra, Isela… 21 años, 19, 19, 18, 16, 16…”
¿Cómo
velar por el bienestar de una familia con esposa, hijos, madre, padre,
hermanos, abuelos, parientes lejanos y cercanos? Para eso se requiere
de un mínimo de poder adquisitivo. ¿De dónde va a sacar la plata un
patisucio? El costo de la vida sube imparable; los impuestos, la luz,
el agua, la alimentación, el vestido. En medio de la precariedad y la
miseria no queda otra que tirarse al precipicio. ¿Cuánto va ganar un
obrero en una fábrica, un peón, el sirviente o el jornalero? el salario
mínimo está en 88 pesos diarios, es decir, 2.686 pesos al mes,
lo que se traduce en 130 dólares mensuales. Por más que trabaje 12 horas
diarias, horas extras incluidas, es imposible cubrir todos los gastos
necesarios para mantener a una familia numerosa. Por lo tanto el estado de postración y servidumbre solo es posible superarlo por medios ilegales.
Que dirían si se levantara hoy de sus tumbas Emiliano Zapata o Francisco Villa
y contemplaran este panorama tan descarnado: el pueblo ya no reclama
tierra y libertad sino disfrutar de los placeres mundanos; trago,
borrachera, droga, fiestotas, carrototes, mujerotas, comilonas y mucha
lana, lana verde americana fresquecita y apetitosa. El símbolo del poder
narco es la AK 47, el famoso cuerno de chivo capaz de disparar 600
balas con solo apretar el gatillo. Como dice la cumbia de los héroes
narcos: “con sus cuernos de chivo desataron el infierno, cayeron 6
judiciales por las balas de la mafia…” El chapo Guzmán. Los Arellano,
Félix Beltrán Leyva, Caro Quintero, Amado Carrillo, Carrillo Fuentes se
han convertido en una zaga de personajes míticos “dignos de ser
imitados”. La historia ahora la escribe la narcorevolución.
Es
común en las colonias o en los barrios que de repente estalle la
balacera. Es la táctica de infundir el terror marcando el territorio.
Fuego a discreción y los muertos por ahí quedan tirados en medio de un
charco de sangre sin que nadie los toque vaya a ser que los confundan
con sus carnales. Si mataron a mi papá, a mi hermano o a cualquier
familiar o amigo la venganza está servida y en cualquier momento se
produce la retaliación. Se hacen las debidas averiguaciones hasta dar
con los sospechosos del atentado (que en la mayoría de los casos son
inocentes) Salen a toda velocidad las narcocamionetas o naves de
ranchero de vidrios polarizados en busca de los culpables. Aparecen los
sombrerudos empuñando las cuerno de chivo y al que señalen, se le
detiene. Luego se los llevan a sus madrigueras y con las manos atadas y
las vendas en los ojos comienzan el interrogatorio para que “canten las
mañanitas”. Si gentilmente no colaboran se ejecutan refinadas torturas;
le meten la cabeza en una bolsa de plástico y poquito a poquito los van
troceando con motosierras en un acto vil y salvaje que puede durar
horas. Cualquiera se pregunta ¿Cómo es posible que el ser humano llegue
a tales extremos de demencial sadismo? En la escuela de sicarios se
doctoran los bandidos más crueles y despiadados. No existe un código de
honor, los mercenarios a sueldo o los paramilitares al servicio de un
capo o un cabecilla de prestigio tienen carta blanca para hacer y
deshacer a su antojo. Ellos son los encargados de los sobornos,
chantajes, extorsiones, horror y terror supremo que es el pan de cada
día. Por la mañana bien tempranito uno sale de la casa y encuentra
gente degollada en las aceras, fiambres tirados en las cunetas víctimas
de execrables atrocidades.
“Ya tres veces me he salvado
de una muerte segurita
con puro cuerno de chivo
me han tirado de cerquita
118 balazos y diosito me los quita”
En estas elecciones los candidatos que se disputan el sillón presidencial son: por el Morena–Coalición
Juntos Haremos Historia -Andrés Manuel López Obrador, por el PRI
Coalición Todos por México- José Antonio Meade, el PAN Coalición por
México al Frente-Ricardo Anaya y Jaime Rodríguez Calderón de los
Independientes. Todos prometen que si ganan va a traer la paz a
México, combatir a fondo la corrupción y elevar el nivel de vida de sus
ciudadanos. ¿Cómo lograrán este milagro en un país de 130.000.000 de
habitantes donde se multiplican la miseria y las precariedades? No son
más que promesas demagógicas pues se necesita aplicar urgentemente un
plan de choque que reactive la economía y les devuelva a los ciudadanos
la confianza en el futuro.
Ante
la indiscriminada ofensiva de los carteles se movilizan las fuerzas
armadas mexicanas, la Marina, PGR, PFM, PFP, la Judicial, los Federales,
los Grupos de Autodefensa Popular Comunitaria. Muchos sectores de la sociedad cansados de la inseguridad y el reguero de muertos piden que intervenga EEUU.
El gobierno hace ingentes esfuerzos para defender la “democracia”, la
propiedad privada y las empresas multinacionales, las industrias,
firmas, bancos, o la seguridad de los inversionistas. La fórmula no
tiene mayores secretos: más policías, más militares, más tecnología
punta para perseguir y localizar a los malhechores. Lo increíble del
caso es que México es que a México se le considera una de las potencias
económicas más importantes de América Latina junto con Brasil y
Argentina.
Los
ríos de sangre inundan Ciudad Juárez, el Torreón, Tamaulipas, Nayarit,
Guerrero, Veracruz, Guadalajara… mordidas policiales, corrupción, lavado
de dólares, tráfico de personas, feminicidio, prostitución, dinero
negro. El expansionismo de los carteles se extiende por Centroamérica,
el Caribe y la costa pacífica colombiana (en alianza con los
paramilitares, las BACRIM, o las disidencias de la guerrilla) y
ecuatoriana. Las organizaciones mafiosas cuentan con un entramado muy
complejo (los militares en activo y otros miembros ya retirados están
confabulados) y entre las que se destacan: el cartel de Jalisco Nueva
Generación, los 35-Z de Veracruz, el cartel de Juárez Aztecas, Mexicles,
el cartel de Sinaloa, la familia Michoacana (banda delictiva con
marcadas connotaciones religiosas de tipo evangélico), el cartel de
Tijuana, el cartel del Pacífico, el cartel del Golfo, los Caballeros
Templarios, los Zetas (un grupo formado por las unidades de élite del
ejército mexicano) cartel de Beltrán Leyva. Ciudad Juárez se ha
convertido en la ciudad más insegura del mundo
Los
carteles ejercen soberanía y se disputan el territorio y las rutas de
la droga, del tráfico humano o de armas. El boom de los estupefacientes
está en pleno furor: la coca, la heroína, la marihuana, el gallo, la
mota, el speed, el crack, el cristal o bazuco, las anfetaminas,
metanfetaminas, drogas sintéticas, ácido, la amapola. Una industria
multinacional clandestina que obtiene anualmente millones y millones de
dólares en ganancias. Tanto es así que existe una internacional narco
con una amplia red de distribución en de los cinco continentes.
El
objetivo de las organizaciones mafiosas multinacionales es robar
soberanía a los estados y globalizar sus negocios ilícitos (droga, la
trata de personas, al prostitución, testaferrato, el lavado de activos,
el contrabando de armas) En los EEUU como en Europa la demanda de
estupefacientes se dispara, los precios de la coca y la heroína siguen
subiendo y es necesario trabajar a destajo para aumentar las
exportaciones.
Desde luego que también tenemos que preguntarnos “¿Cuándo se chingó México?” – igual que lo hizo Zavalita, el famoso personaje creado por Vargas Llosa, en Conversación en la Catedral.
La frontera entre México y EEUU se ha trasladado a Guatemala
donde México por orden de Washington debe ejercer mano dura para
enfrentar la gran ola de inmigración ilegal procedente de Centroamérica.
De entrada ya se conoce que su verdadera meta es infiltrarse en las
entrañas del imperio. Los Zetas controlan el tráfico de mojados y son
los responsables de las innumerables muertes de inmigrantes que se
producen en la zona. Quien no pague el impuesto o el visado narco que se
atenga a las consecuencias.
Tenemos
que comprender los rasgos más característicos del inconsciente
colectivo del pueblo mexicano, y, sobre todo, su idiosincrasia ¿Cuáles
son las heridas que no cicatrizan en su alma? México es un país mestizo
que desprecia su origen indígena. Un racismo forjado en los tiempos de
la conquista española que alimenta aún más el odio y la xenofobia. Quién
se atreve a penetrar en los bajos fondos, en las colonias donde las
masas proletarias, el lumpen harto de soportar el apartheid de las
élites ha optado por sublevarse. La venganza social está metida hasta
los tuétanos, una lucha de clases en la que se enfrentan a los de arriba
contra los de abajo, los nacos contra los fresas, los ricos contra los
pobres.
Según las últimas investigaciones en Latinoamérica el 45% de los jóvenes entre 15 y 24 años no tienen trabajo
y a muchos no les queda más remedio que optar por el empleo informal.
La precariedad y la falta de oportunidades. Ante unas perspectivas tan
pesimistas el estado apenas les brinda asistencialismo barato o la
caridad de las iglesias y ONGs. Además hay que tener en cuenta que la
educación de calidad esta privatizada y solo los más pudientes pueden
costearse estudios superiores en las universidades. La cultura sigue
siendo un privilegio de los estratos sociales más altos.
En
el pasado a los “nacos” o indígenas, como los suelen llamar
despectivamente la élite blanco-mestiza, se les podía manipular con
facilidad desde el púlpito de la iglesia y meterles miedo con que si se
portaban mal irían al infierno. En la escuela se intenta educar buenos
ciudadanos que respeten las leyes y cumplan sus obligaciones éticas y
morales. En el siglo XXI todo ha cambiado con la irrupción de la
revolución digital que patrocina el consumismo más artero y desaforado.
Las masas alienadas por la propaganda le venden el alma al diablo por
comprar los caprichos más estrafalarios. Desde los teléfonos celulares,
computadores o tabletas solo tienen que tabular unas cifras mágicas para
que los bancos les otorguen un crédito a 6 meses, un año o dos años.
Por
tradición el pueblo mexicano es muy religioso, no ha perdido la fe y
se la pasa rezándole a los santitos y vírgenes. De veras que se
necesitan milagros hasta el punto que el partido favorito para ganar las
elecciones se autodenomina MORENA que es como se le conoce popularmente a la virgen de Guadalupe. El izquierdista López Obrador
ha tenido que pactar con partidos de derechas (PES) y hasta con las
sectas cristianas a ver si sobrepasa a sus competidores. También ha
optado por darle la espalda al chavismo y al castrismo con tal de
encarrilar su candidatura. Aunque ya nada nos puede escandalizar después
de la alianza antinatura entre el derechista PAN y el izquierdista radical PRD en la figura de Ricardo Anaya.
El
estado utilizó descaradamente las películas Cantinflas para dictar
catedra de civismo y urbanidad entre las clases bajas. El respeto a la
autoridad y la jerarquía fue su principal premisa. Es la trama central
del “padrecito”, “el barrendero”, “el analfabeto”, donde el
protagonista a base de esfuerzos y sacrificio es capaz de triunfar, el
pobre desgraciado que enamora a una “guera” de buena familia o se
convierte por arte de magia en un multimillonario. Una demostración
palpable de que por medio de la superación es posible alcanzar el
triunfo. Pero el pueblo ya no come cuento, se acabó la manipulación y el
ilusionismo virtual porque como bien decía el patrón Pablo Escobar “el mal paga”
En esta guerra la primera línea de fuego se halla en la frontera de México y EEUU y eso lo sabe muy bien el presidente Donald Trump dispuesto a construir un muro (cuyo coste se eleva a los 8.000 millones de dólares)
de 3.100 kilómetros como el levantado por el sionismo en los
territorios ocupados palestinos. Lo justifican para detener el flujo de
la emigración clandestina, infiltraciones, contrabando de armas,
narcotráfico. Y también porque el terrorismo es una amenaza latente.
Trump ha lanzado incalificables ofensas contra el pueblo mexicano
acusándolos de “violadores”, “criminales”, “razas inferiores”, “vagos”,
drogadictos”. Como en el lejano oeste esos “indios salvajes” son los
principales enemigos del Séptimo de Caballería. EEUU amenaza con
expulsar a más de 4.000.000 de indocumentados.
La
noche es sinónimo de terror pues cada semana se contabilizan ¡300
víctimas mortales! en todo el territorio nacional. Este año termina el
mandato presidencial y la cosa se va a poner muy cruda. ¡Que nadie salga
a la calle! se deteriora la salud mental, la depresión, la angustia
existencial, los delirios de persecución y no queda más remedio que
bunquerizarse y auto imponerse el estado de sitio. Quien tiene dinero se
blinda en sus condominios, cotos protegidos por guardias de seguridad,
controles, check-points y costosos artilugios de alta tecnología.
Mientras que los pobres asumen resignados el papel de carne de cañón.
Los capos de los carteles han mandado un mensaje claro y
contundente: “Nada de democracia, nada de votos en las urnas, balas en
los cráneos” y el resultado es algo que jamás se había visto en los
anales de la historia: 132 políticos asesinados en la actual campaña electoral.
Como no gane el próximo domingo el MORENA o, mejor dicho, la virgen
de Guadalupe (Tonantzin) encarnada en el eterno candidato López
Obrador, se pueden desatar graves incidentes de orden público en todo el
país. La sombra del fraude siempre está presente en las elecciones
mexicanas y a estas alturas no se toleraría que se “chingara” la última
esperanza del pueblo.
Carlos de Urabá 2018