Directo al grano.
No
conozco personalmente a la periodista Irma Shelton Tasé. Nunca he
cruzado una palabra con ella. A raíz de un comentario suyo, ha recibido
cualquier cantidad de improperios, insultos y obscenidades. Mentirosa es
el calificativo más cortes que le han dedicado.
Los
servicios informativos de la televisión cubana no tienen corresponsales
en EE.UU., España o Reino Unido. Ella no mintió. Su trabajo se limitó a
recoger lo que otros medios televisivos norteamericanos, una ONG como
Feeding América y la BBC, han publicado.
Esta
situación no la podemos extraer del actual contexto cuando diariamente
asistimos a una bien orquestada propaganda enemiga contra nuestro país
que, aprovechando la superioridad tecnológica, intoxica a diario con sus
mentiras, calumnias e infamias aprovechándose de nuestras carencias y
limitaciones, provocadas en su mayor parte por el bloqueo inmoral,
ilegal y genocida impuesto a Cuba desde hace más de 60 años. Lo hacen
mediante los llamados “influencers” en las redes sociales, en sus medios
y también en los comentarios que introducen en las transmisiones de la
televisión cubana por internet.
Buscan
y estimulan, obviamente, un supuesto levantamiento popular. No dudo que
paguen igualmente para que personas inescrupulosas y mercenarias,
provoquen alteraciones al orden en las filas para adquirir determinados
productos, como ya lo ensayaron cuando la apertura de centro comercial
en Cuatro Caminos.
No
podemos ser tontos útiles ni pecar de ingenuos. Hoy, uno de estos
personajes, se mostró sin antifaz cuando durante la conferencia matinal
del Dr. Durán dijo textualmente: “El mejor comunista, es el comunista
muerto”.
En
mi opinión y es como lo interpreto, Irma quien además de periodista es
patriota en primer lugar, lo que ha hecho es revelar, para nuestro
pueblo, que las colas y los problemas de abastecimiento, no son
privativos de nuestro país. Nuestros medios y mucho menos el Gobierno,
han negado u ocultado los problemas de desabastecimiento. El propio
Viceprimer Ministro y Ministro de Economía, alertó desde el inicio que
la demanda no podría ser satisfecha totalmente.
Otros,
entre ellos uno sobre el que desconfío de sus supuestas buenas
intenciones, la “defendió” bajo el argumento de que es buena periodista,
pero cualquiera comete un error.
Defender
la Patria de sus enemigos, mucho más en las actuales circunstancias de
recrudecimiento del bloqueo y la guerra mediática, no es ningún error.
No hacerlo sí lo es y además también es un crimen. Es incomprensible que
algunos compañeros, en lugar de salir a defender a nuestra hidalga
compañera, se presten al jueguito subliminal del adversario.
En
última instancia, nuestra periodista, ha ejercido su derecho a la
libertad de expresión, pero obviamente no es la que tanto defienden
algunos, la nuestra, la que se hace con la verdad en la mano, es como el
puñal de plata para los vampiros.
Sin
duda alguna, en esto, estoy al lado de nuestra compañera periodista.
“Al imperialismo, ni tantico así”. Tampoco a sus marionetas.
Jorge Rodríguez es embajador de Cuba en Costa Rica
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