Hoy me llegó un mensaje de Telegram recordándome que el próximo lunes 24 es feriado nacional. Inmediatamente pensé en la Batalla de Carabobo y cómo en aquella sabana, pueblo y ejército triunfaron y lograron la independencia del dominio español.
Comenté a un compañero de contienda barinés y él recordó inmediatamente la contundente campaña de la Batalla de Santa Inés: el 3 de junio de 2004, el Comandante Chávez transformó el icónico poema «Florentino y el Diablo», de Alberto Arvelo Torrealba, en una insospechada arma simbólica para impulsar la campaña electoral por el «No».Los muchachos de la oficina donde trabajaban, se miraron en silencio, pero Luz Marina se vino en sollozos y balbuceó unas palabras sueltas, aunque vía al Balcón del Pueblo, les dijo claramente: ''en ese referendo revocatorio en contra de Chávez la derecha va a contar con el Pentágono, la CIA y el Comando Sur como sus jefes de Campaña, y nos van a aplastar".
Cuando dijo estas palabras estaba temblorosa y fría. "Estoy deprimida, ¿ustedes no lo están, no están asustados?Si lo estoy -le respondió -pero, tranquilos todos, dijo en voz alta y en plural: "Chávez sabe lo que hace. Chávez es un llanero versado y además conoce mucho de béisbol. Vamos a salir ilesos. Ya verán. Es su mejor invento", les dijo.
Después, al caer la noche, desde el Balcón, Chávez proclamó: “Vamos a referéndum revocatorio, eso nos debe llenar de un sentimiento profundo de victoria nacional”.
A Luz Marina le corrió un lagrimero, pero esta vez fue de emoción, de entusiasmo y del valor que despertaron en ella las palabras del Comandante.
Con aquella convocatoria a referendo revocatorio, Chávez dio inicio a la campaña de Santa Inés, junto a Florentino Pueblo quien derrota al Diablo y a su consorcio, la oposición apátrida.
Hace ya 20 años de aquella contienda en la que el pueblo venezolano ratificó al Comandante de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, como Presidente de la República a través de un Referéndum.
El caso del Referéndum Revocatorio del 2004 nos enseña que la cultura y la simbología pueden ser herramientas poderosas para la transformación social. La capacidad de conectar con el pueblo a través de emociones y valores compartidos es esencial para lograr la unidad y la movilización social.
El legado de este acontecimiento nos invita a seguir luchando por un mundo más justo y equitativo, donde el poder resida en el pueblo.
Veinte años después, la victoria del 15 de agosto sigue siendo un símbolo de la resistencia del pueblo venezolano ante las fuerzas que buscan arrebatarle su libertad y su futuro. La figura de Florentino Pueblo, luchando contra el Diablo, representa la lucha constante del pueblo por la justicia social, la igualdad y la autodeterminación.
El legado de Chávez sigue vivo en el corazón del pueblo venezolano, y su victoria en el referéndum revocatorio de 2004 es un recordatorio de que la fuerza del pueblo unido puede vencer cualquier obstáculo. El 03 de junio de 2004 no sólo fue un día histórico para Venezuela, sino también una lección de cómo la cultura, la poesía y la música pueden convertirse en poderosas herramientas para la lucha social y política.
La Batalla de Santa Inés nos recuerda que el pueblo unido jamás será vencido y que la esperanza siempre puede vencer al miedo y la opresión. Florentino Pueblo sigue adelante con resonante triunfo patriota en la batalla constante contra las amenazas fascistas. Pero claro, ahora también toca batallar desde las sabanas cibernéticas. Florentino está en Tiktok, Florentino está en el X, Florentino sale en Instagram. No existe algoritmo que lo pueda dominar.
El 28 de julio Florentino Pueblo vencerá junto a Nicolás Maduro al Diablo y a su Diabla con su "mala arruga en la faz".
Y juntos y juntas, con Florentino, Chávez y Maduro se lo diremos cantaíto:
porque mientras llano y cielo
me den de luz su caudal,
mientras la voz se me escuche
por sobre la tempestá,
yo soy quien marco mi rumbo
con el timón del cantar.
Y si al dicho pido ayuda
aplíquese esta verdá:
que no manda marinero
donde manda capitán.