La cita con la autoridad militar fue definitoria para el desenlace de la coyuntura.
Delante del amplio y pesado escritorio los recibió el representante castrense. Entre estandartes les dio la mano cortésmente al mismo tiempo que unos grandes cuadros de Bolívar, Sucre y Miranda los contemplaban silentes.
-"Soy todo oídos, ciudadanos" - le dijo a medio tono.
El bachiller Ruiz se paseó por los prolegómenos del asunto describiendo con precisos detalles todo lo acontecido hasta entonces.
-"Y es por todo ello que nos propusimos tres objetivos: cerrar la bomba, prohibir los vuelos del 727 y clausurar el aeropuerto."- explicó
El militar le escuchó con atención sin interrumpirlo, anotando entre un sorbo y otro de café marrón varias consideraciones.
-"Las dos primeras metas se pueden debatir y es posible lograrlas con el acuerdo cívico de todos. La tercera es imposible, este aeropuerto es estratégico desde el punto de vista militar. Además, es el anclaje del dispositivo aéreo en caso de ocurrir una catástrofe."
"¡Bachiller!" -sentenció- "Esta es una zona sísmica. Ustedes, los universitarios deben saberlo mejor que nadie. También los ciudadanos."
La suerte estaba echada, era improrrogable convocar al Cabildo Abierto y jugarse lo que quedaba con el apoyo multitudinario de la gente después de la campaña desatada.
Mérida, 20 de marzo de 2025