José Sant Roz
- No tenemos perdón de Dios por todo lo pendejos que hemos sido. Me sangra la boca, mordiéndome la lengua para no decir todo lo que me escama por dentro, y los dedos los tengo entumecido para no escribir lo que siento, sobre todo referido al tipo de la burda coleta…, desde que lo vi liberado, aquel diciembre de 2023. Cuando llegó con gran pompa. Con su abultada y callada befa, con su mirada huidiza, con su cara de pícaro, abrumado por los abrazos por parte del presidente Maduro, Jorge Rodríguez, Diosdado… “-Por algo lo han liberado”, me dije, pues lo gringos no dan puntada sin dedal (puñal). Y de ahí en adelante se podía esperar lo peor, de hecho era el primer paso para la invasión, todo estaba calculado y decidido. Por algo entramos en caída libre… Alex Saab no era en absoluto un revolucionario, ¿no lo veían?… ni mucho menos de izquierda, ¿NO LO VEÍAN?… sino un despreciable y puerco fenicio, personaje con genes árabes de los que saben vendernos muy bien, a retazos: negociante, empresario, especulador, usurero y mercantilista (perfecto hijo de Jeremías Bentham), y con todas las herencias de las lacras neogranadinas acuñadas por el miserable Francisco de Paula Santander. Había llegado por los lados de Cúcuta con su abultada cara de mercader, seguramente enviado por Petro, su otro carnal…
- Casi todos los árabes en América Latina, por cuanto venimos viendo, pierden sus valores de solidaridad con las causas de los pueblos explotados y oprimidos, y si para completar ahora vemos a esos países árabes del lado del sionismo y de los gringos, a esos grandísimos hijos de puta, a los estados del Golfo Pérsico como Bahréin, Qatar, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos enfrentados a Irán, llegamos a la conclusión de que son de la peor especie humana; burdos traidores y cobardes. En América Latina se vuelven peligrosamente dudosos y arteros sobre todo en política. Ni a Palestina quieren esos miserables…
- Ningún descendiente de árabes, metido a político en América Latina ha sido un verdadero ductor de pueblos. En la Constituyente de 1946, los adecos llevaron a 17 con genes árabes. Fueron un fiasco. Nos salieron con las patas torcidas. No se diga la última camada con su mejor representante, don Tareck El Aissami. Es que todos aman en exceso al capital, lo cual jamás se lleva bien con la política, como se lo advirtió Bolívar tantas veces a Santander y a Páez.
- Al personaje Alex Saab se le vio fresquecito cuando lo extraditaban, custodiado por los agentes gringos de la DEA, para trasladarlo a Miami. Había hecho excelentemente bien su trabajo. Fue quien entregó a la CIA toda la rutina de los más mínimos pasos del Presidente Maduro, con suma precisión, muy fina, manteniéndose a la vez en contacto con los gringos día a día, hora tras hora, minuto tras minuto. La noche del 2 de enero, previo a la invasión, se mantuvo en comunicación permanente con la Fuerza Delta, que frente a nuestras costas, sólo esperaba su orden para actuar. Alex Saab era hombre de confianza de Maduro quien entraba a Miraflores como Pedro por su casa, y ha de tomarse en cuenta que durante los dos años que estuvo preso en EE UU, fue perfectamente entrenado para que sirviera de sabueso, de agente a favor de EE UU, y así proceder a dar el zarpazo con el que se llevarían a nuestro Presidente.
- Desde que Chávez llegó al poder traté de cultivar el arte de tragar arena, de morderme la lengua para evitar opinar, pero no pude contenerme. Si no digo mi verdad me muero. Pero vive uno rodeado de pendejos que se creen revolucionarios y sobre todo de Dientes Rotos. Y por allí se nos colaron los pícaros y ladrones. Tuve la dicha de haber sido execrado por el poder, desde 1998 que ataqué a muerte a Luis Miquilena proclamando que era un redomado traidor y delincuente.
- La jauría de los infiltrados de entonces aprovechó para aislarme y lo lograron. Se creó un muro de contención porque me vieron como a un tipo peligroso, incapaz de ver una putería y no ventilarla a los cuatro vientos. Y sucedió lo esperado: todos esos que me atacaron con furia poco a poco fueron abandonando el barco, y dejando a éste averiado y a punto de irse a pique. Cuando se vaya totalmente a pique, veremos que muerto de la risa se pasarán al bando contrario.
- Quiero decir, que al chavismo le faltó un poderoso detector de MIERDA, por lo que entonces estos canallas como río en conuco penetraron y arrasaron con multitud de sagrados proyectos del bolivarianismo. Detector que sí supo tener toda su vida el Comandante Fidel Castro, a quien intentaron de asesinar en 638 ocasiones (documentados por los servicios de inteligencia cubanos. Cifra que incluso fue registrada en el libro de récords Guinness. De todos estos planes, la mayoría fueron orquestados por la CIA y grupos de exiliados cubanos). ¿Cómo no se dieron cuenta en nuestra querida revolución bolivariana que este Alex Saab era un vil aventurero y pirata que llegó a ocupar altísimos cargos, hasta diplomáticos en nombre de nuestra república, siendo todo un vulgar filibustero? ¡Cuántos vulgares dioses derribados, pero que a la vez han acabado sepultando tantas gloriosas metas y proyectos! ¡Doloroso!
