Antonio Cruz Bermúdez
De los elementos más importantes ocurridos, posteriormente
al 3 de enero de 2026, ha sido sin duda, la falta de información oficial tanto
del gobierno así como de la dirigencia del Partido Socialista Unido de
Venezuela (PSUV). Tal opacidad, ha traído multitud de interrogantes, tanto
presunciones como especulaciones. El vacío informativo ha venido siendo
cubierto con relatos poco creíbles, escuetos, fragmentados, que imposibilitan
hacer una reconstrucción criminalística de los hechos. En este trabajo, lo intentaremos
basado en fuentes originadas mediante entrevista a ciertos protagonistas y
testigos directos, no oficiales por supuesto, conjuntamente con datos recabados
de algunas instituciones que han publicado sobre el tema.
Como información preliminar es importante mencionar que el
diario británico The Guardian publicó un amplio reportaje exclusivo
el 22 de enero de 2026, titulado «Venezuela’s Delcy Rodríguez assured US of
cooperation before Maduro’s capture». El reporte indica que tras la
llamada fallida a fines de noviembre de 2025 entre Donald Trump y Nicolás
Maduro, donde Maduro rechazó la exigencia de dimitir, los Rodríguez buscaban
preservar la estructura de poder del chavismo y evitar una intervención militar
de mayor escala. El reporte revela la existencia de líneas de comunicación
discretas entre los hermanos Rodríguez y representantes de la administración
estadounidense, con mediación informal de actores como Catar, iniciadas a
finales de 2025. Según las fuentes citadas en dichos reportes, durante el
agravamiento de las tensiones en diciembre de 2025, el mensaje transmitido
hacia funcionarios de EE. UU. fue que la continuidad de Maduro en el poder no
era sostenible y que ellos estaban dispuestos a gestionar la gobernabilidad,
estabilidad interna y la transición política en el escenario posterior.
Por supuesto, tales reportes obtuvieron una respuesta
oficial de Miraflores, el mismo 22 de enero de 2026, el gobierno venezolano, a
través de sus canales oficiales, desmintió la información calificándola de falsa.
El 2 de enero de 2026, el Presidente Nicolas Maduro, luego
de una apretada agenda de trabajo, declaraciones en función de preservar,
luchar y resguardar la soberanía de Venezuela, se dispuso a llevar a cabo la
reunión con la vicepresidenta Delcy Rodríguez. Dicha reunión termina según
información dada por la vicepresidenta alrededor de las 8 pm. Luego de haber
finalizado, la vicepresidenta tenía planificado reunirse en la Isla de
Margarita con sus familiares entre los cuales estaba su hermano Jorge Rodríguez,
quien luego de la última actividad legislativa de la Asamblea Nacional se
marchó a la isla junto a sus hijos a vacacionar. Aunque no está claro el
detalle si Delsy Rodríguez realizó el despegue desde la Rampa Presidencial
(Rampa 4) del Aeropuerto Internacional de Maiquetía o desde la Base Aérea
Generalísimo Francisco de Miranda (La Carlota), el tiempo de vuelo podría estar
estimado en unos 35 a 45 minutos hasta el Aeropuerto Internacional Santiago
Mariño, en Porlamar. Según declaraciones de la vicepresidenta, la llegada a
Margarita ocurrió a eso de las 11 pm del día 2 de enero siendo recibida por su
hermano Jorge y otros familiares. Quiere decir entonces que partió hacia
Margarita luego de las 10 pm, si tomamos en cuenta que llegó a las 11 pm a la isla
y que la duración del vuelo hasta Margarita es de 35 a 45 minutos. Por otra
parte, se deduce que transcurrieron aproximadamente dos horas, desde las 8 pm
cuando finalizó su reunión con el presidente Maduro hasta las 10 pm que estaría
ya en el aeropuerto, por ahora no sabemos exactamente qué hizo la
Vicepresidenta en ese crítico tiempo intermedio.
Es interesante saber que a eso de las 10 pm Jorge Rodríguez
se comunicó, mediante una llamada, con el Presidente. A la misma hora
aproximada que su hermana partía a Margarita. La vicepresidenta llega en
promedio a las 11 pm y a las 11:46 pm, hora de Venezuela del 2 de enero,
momento en que el presidente Trump da lo orden definitiva para iniciar la
operación. Resulta llamativo que tanto la Vicepresidenta con su hermano, el
presidente de la AN, aparezcan como “a buen resguardo en la isla”, el momento
cuando Trump da la orden para que entonces se inicie la operación.
Luego de la orden de Trump como es sabido se inicia la
invasión. Es a partir de la 1:45 am del día 3 de enero que se registran las
primeras explosiones y sobrevuelos sobre Caracas. La CAPTURA/SECUESTRO/ENTREGA
del presidente Maduro y Cilia Flores se produce a las 2:01 am de ese mismo día
y a las 2:45 am se retiran las fuerzas operacionales del espacio aéreo de
Caracas; finalmente, a las 4:29 am dan por concluida la operación. Ya con el
Presidente Maduro en USS Iwo Jima, a las 5:21 am, hora de Venezuela, el
presidente Trump anuncia su CAPTURA/SECUESTRO/ENTREGA.
Es significativo observar que entre Margarita y Caracas
existen 320 kilómetros en línea recta y USS Iwo Jima se encontraba a 160-215
millas náuticas (300-400 Km) al oeste de la isla de Margarita, en aguas
internacionales al noreste de la isla La Orchila, aproximadamente a unas
100-120 millas náuticas al norte de Caracas. Esta ubicación fue elegida porque
permitía estar fuera de la vista costera directa pero lo suficientemente cerca
para que los helicópteros de operaciones especiales (MH-60 y MH-47) del 160th
SOAR pudieran volar hacia Caracas y regresar sin necesidad de reabastecimiento
intermedio en aire.
Estar en Margarita le permitió a Delcy Rodríguez una
ubicación prudentemente distante del núcleo del ataque aunque fácilmente
accesible al ISS Iwo Jima. Ubicación que a la vez hizo posible que quedara
fuera de la zona de bloqueo electromagnético y de corte comunicacional que
afectó a Caracas, y quedando comunicada y preservando y garantizando su
posición en la cadena institucional.
Un aspecto importante a destacar es que Venezuela cuenta
para el momento de la operación de captura/secuestro/entrega del presidente
Maduro con radares de alerta temprana Chinos, los JYL-1 y los JY-27. Estos
radares pueden ser cegados por aeronaves EA-18G Growler, que utiliza pods de
interferencia de alta potencia diseñados para saturar transmisores de baja
frecuencia como el JY-27 y de frecuencia media/alta como el JYL-1. Sin embargo,
el operador del radar puede descubrir en tiempo real si está cegado porque los
radares incorporan sistemas de contramedidas electrónicas que permiten
desplegar una alerta visual y auditiva. Si el radar intenta saltar de
frecuencia para esquivar la interferencia y descubre que la señal enemiga lo
sigue, automáticamente en microsegundos, el sistema confirma que está bajo
ataque activo de un pods de guerra electrónica. Lo anterior conlleva a conocer
en tiempo real que estas cegado y bajo ataque militar, lo que no sabes es lo
que ocurre tras la cortina de interferencia. Por otra parte, la lógica indica como
reacción de supervivencia técnica apagar el radar para evitar un misil de
precisión. Sin embargo, el operador está en capacidad de notificar
inmediatamente al mando superior que se está bajo interferencia sectorizada
desde un rumbo X, es decir un ataque militar.
Basado en lo anterior, no pueden omitirse, las declaraciones
de Delcy Rodríguez el 16 de junio de 2026 a la revista TIME, dada en el Palacio
de Miraflores: “Mi primera reacción fue que seguía de cerca los radares, y
antes del ataque vi muchos aviones y llamé a la persona encargada de uno de los
puestos de la vicepresidencia…”.
Basado en esas declaraciones surge entonces la pregunta:
¿cómo pudo la Vicepresidenta ver los aviones en los radares antes del ataque y
cuáles eran esos radares, donde se ubicaban. Se supone que antes del ataque
cinético, los radares estaban cegados bajo ataque electrónico. Si es cierta tal
aseveración porqué no existió una repuesta defensiva a través del CODAI?
Es muy importante recordar que Venezuela cuenta con un
Comando de Defensa Aeroespacial Integral (CODAI) cuyas autoridades para él
momento de la incursión estaban estructuradas de la siguiente manera:
El Comandante del grupo de vigilancia y control central, el
Capitán de Corbeta Hugo Verá Cabrera, dicho comandante estaba a cargo de la
estación neurálgica que centraliza los datos de la red de radares como el JYL-1
y el JY-27 de la región central de Venezuela.
Ante la falta de una respuesta a la incursión, a los
ataques, las versiones occidentales indican que los radares chinos son
inferiores en condiciones reales de combate y que la superioridad por guerra
electrónica fue abrumadora al utilizar los EA-18G Growler y las plataformas de
F35, versión que resulta muy conveniente como propaganda de guerra.
Esa propaganda también estuvo dirigida a las tecnologías
rusas, reportes del Pentágono cuestionaron el desempeño de la red de defensa
aeroespacial como las baterías S-300 y Buk-M2, ambas rusas. Las explicaciones
de Moscú buscaron enfatizar que el problema radicó en el factor humano y
operativo local, y no en la tecnología suministrada, inclusive fueron muy
prudentes indicando que fue falta de entrenamiento en situación de real de
combate. Las palabras del embajador buscaron desligar a la industria militar
rusa de las críticas internacionales sobre la efectividad de sus sistemas
bélicos.
También existen versiones sobre la inacción deliberada o lo
que se conoce como orden interna de Stand-Down. Especialistas militares de
institutos de defensa internacionales indican que pudo acontecer que los
comandantes del CODAI emitieron órdenes directas de no activar los radares de
seguimiento de tiro o eligieron la inacción.
El Center for Strategic and International Studies (CSIS)
analizó las imágenes satelitales obtenidas en la Carlota y Fuerte Tiuna el 3 y
4 de enero verificando que sistemas claves de misiles antiaéreos rusos como el
BUCK- M2E se encontraban completamente descubiertos, sin camuflaje de combate y
en posición de reposo. Estrategas del U.S. Army War College señalaron que la
ausencia total de disparos de misiles de mediano y largo alcance durante la
incursión es incompatible con una sorpresa táctica convencional.
En cuanto a los comandantes del CODAI, es de sumo interés
conocer, que el Comandante del grupo de vigilancia y control central, el
Capitán de Corbeta Hugo Verá Cabrera por su posición en la estructura del
CODAI, es el primer oficial táctico responsable de declarar el estado de
«Ataque en Desarrollo» contra la infraestructura de detección del espacio aéreo
nacional. Que paso con las responsabilidades de este comandante, las cumplió y
no fueron atendidas o no las cumplió. Según reportes sabemos que luego de la
incursión enemiga sufrió un cuadro severo de estrés postraumático sumado a una
crisis nerviosa debido a la tensión del ataque cosa que conllevó apartarlo de
los puestos de guardia por incapacidad médica temporal. Sería muy interesante
conocer que desencadenó la crisis nerviosa en este Capitán, acaso la falta de
respuesta a sus notificaciones o acaso a su silencio. En febrero, Delcy
Rodríguez como Presidenta encargada, destituye al Comandante y Segundo
Comandante del CODAI y designa como nuevo Comandante a quien ocupaba el cargo
de Inspector General. Los comandantes destituidos según informes pasan a un
proceso de investigación el cual debido a su hermetismo nada se conoce.
¿Pueden catalogarse, puras casualidades las cadenas de
eventos tales como los hemos narrado sobre lo ocurrido la noche del 2 y
madrugada del 3 de enero? Solo el tiempo lo dirá, aunque se generan dudas
debido a que justo cuando Delcy se embarcaba hacia Margarita, alrededor de las
10 pm, Jorge conversa telefónicamente con el presidente Maduro, mientras Delsy
vuela y llega como promedio a las 11 pm al aeropuerto de Porlamar; es en esos
momentos cuando los Rodríguez están a buen resguardo en Margarita, a las 11:46
pm, hora de Venezuela de esa noche del 2 de enero, que el presidente Trump
ordena el inicio de la operación, la orden de atacar. Dentro de esas
casualidades ocurre que durante el ataque, los medios oficiales no informan y
el CODAI no responde siendo inevitable que a mi pensamiento llegue el reportaje
de The Guardians, sobre todo cuando Delcy informa a la Revista Time, el 16 de
junio, que hablo con un líder de otro país y le dijo: «Ahora la responsabilidad
recae sobre tus hombros, y tienes la responsabilidad de preservar Venezuela»,
ese líder fue el Emir de Catar, el mismo que les servía de interlocutor
según The Guardian.
Por otra parte, es evidente que antes del 3 de enero la
intensificación de actividades de inteligencia y cooperación entre agencias
extranjeras, orientadas a la localización y seguimiento de altos funcionarios
del gobierno venezolano era un hecho cierto; por tanto, el viaje a Margarita de
los hermanos Rodríguez estaba siendo monitoreado por la inteligencia enemiga,
ella como Vicepresidenta de la República y él como Presidente de la Asamblea
Nacional, ambos desde el punto de vista constitucional quienes podían suplir a
Maduro. No cabe duda que si la decisión hubiese sido su captura lo habrían
podido hacer fácilmente debido a la que las fuerzas operacionales se
encontraban en el USS Iwo Jima, la ida a Margarita realmente fue para su propia
protección.
Las dudas y vacíos informativos se van cubriendo, las
verdades y mentiras se van decantando, el pueblo sabe que hubo traición, que el
entorno de Maduro lo fue aislando, quien actuaba como jefe negociador
representando al presidente y al pueblo, negocio para si mismo, quizás fueron
ellos los que sabotearon las bondades de la revolución porque ya estaban
cooptados. Los hechos van narrando la historia que muestra la pretensión de
desaparecer el chavismo por alguien que nunca fue persona de confianza del
presidente Chávez, que la mantuvo alejada, que el presidente Maduro les dio
oportunidad y el Santanderismo apareció.
En la organización está la clave para retomar la lucha, lo
demás es el perdón de Bolívar… ¿POSIBLE?
