José Sant Roz
Hay que entender que lo que EE UU retoca, reformatea,
recompone, adquiere para el mundo otro sentido, otra imagen, una supra
dimensión ética y social. Por ejemplo ya en este instante, Juan Orlando
Hernández, el expresidente de Honduras quien logró meter 400 toneladas de coca
a EE UU hoy puede andar por el mundo como Pedro por su casa porque el catire
bello bello naranja y rosa Donald Trump lo indultó de todos los cargos. Ya no
es ni jamás fue narcotraficante ni mucho menos burdo y chancho como le llamaban
los mismos gringos. En cambio, por ejemplo, los iraníes son demoníacos,
horribles, los más feos y los más terroristas del mundo. Como en su momento lo
fueron los talibanes de Afganistán.
EE UU por ser el PODER DOMINANTE es también el PENSAMIENTO
DOMINANTE; les pone el sello a sus enemigos, y no hay Cristo que los pueda
modificar o ver de otro modo. Incluso llegaron los gringos a difundir que
Bolívar era UN DÉSPOTA DE CORAZÓN y así quedó para gran parte de Occidente y en
su historia. Y como los imbéciles en este mundo, como dijo Schiller, siempre
son mayoría, entonces éstos admiten sin análisis ni critica alguna que lo que
dicen y sostienen los gringos es absolutamente cierto, irrebatible, neto y
formal.
Muy probablemente la etiqueta y el protocolo en Miraflores
esté dando un giro de 180 grados. Debe haberse renovado aquel personal que
atendía en los tiempos del busetero Nicolás Maduro (porque ya hoy ni lo llaman
presidente). Antes recibían en Miraflores a los diplomáticos africanos, a los
pueblos del tercer mundo, y éstos no guardaban miramientos ante la humilde
atención que se les prestaba en el palacio presidencial de la república
bolivariana de Venezuela. Hoy la clase que lo visita es otra cosa: magnates
republicanos y demócratas, jeques árabes, personal de la Casa Blanca, los
todopoderosos sionistas. El cambio debe ser descomunal…
Y suponemos que estos cambios irán in crescendo, de modo que
ya los pata en el suelo, los negros y desdentados no podrán dar esa imagen
horrible y detestable. Ya el pueblo tendrá que pensárselo muy bien para
acercarse a Miraflores. Esos sí seguirán siendo monos, negros, indios, “basuras”
y bien feos forever always…
No olvidemos que en su momento el negro Obama acaparó todos
los espacios donde aparecía: bello, bello, bellísimo,… su caminar, aquel
estilacho para mover las ancas y aquel movimiento aéreo de brazos, exquisito,
exquisito, exquisito … y no se diga su esposa, toda una miss, la
hermosísima Michelle LaVaughn Robinson Obama. Hoy esta pareja no
sigue siendo tan bella como antes porque Donald Trump ha dicho que son unos
monos. Ay Dios mío, el día en que Delcy vuelva a ser “mona” por algún desliz en
su comportamiento!!!!!
En cambio, hoy Trump dice que se está entendiendo
maravillosamente bien con Delcy Rodríguez, y lo ha llegado a decir tantas veces
que la imagen de nuestra Presidenta Encargada ha ido cambiando al punto que ha
acaparado la portada de la revista TIME. Ya entonces no puede ser la mona
aquella que andaba colgada de los hombros del dictador Maduro. Para la gente
que sigue a la Premio Nobel doña María Corina Machado, indudablemente ya Delcy
no puede ser para nada una mona. Incluso producto de esta nueva visión que el
PODER DOMINANTE está presentando ante el mundo de doña Delcy, llegará el
momento en que estas dos damas doña Delcy y doña María Corina se encuentren y
limen asperezas. Y estas dos criollitas serán tan bellas bellas bellas… ante el
mundo podrán codearse de tú a tú hasta con Angelina Joli de llegar el caso…
bueno hasta en Hollywood pueda que las reciban… No es cuento…
No nos sorprendamos ahora que se inicie, pues, una
recomposición a todo dar de la imagen de la Presidenta Encargada de Venezuela
doña Delcy Rodríguez Gómez. Hay “chavistas” que se muestran muy orgullosos de
que ella haya alcanzado el cielo apareciendo en la portada de TIME. Aunque
habría que ver si el término de doña le cuadra en esta nueva etapa de su vida
política. Me temo que no, pues lo de doña entre nosotros refiere a una dama
obesa, nada estilizada, pasada de años.
En cambio para los gringos Chávez nunca dejó de ser un mono,
orangután, y sus enemigos no dejaban de resaltar la verruga de su frente. El
sionismo lo odiaba. Fue feo para los gringos hasta que lo asesinaron.
Y ahora, la pregunta fundamental de la metafísica es:
¿Seguirán siendo los venezolanos en EE UU unas BASURAS, unos monos
impresentables, unas cucarachas reseteadas o unas criaturas despreciables tal
cual las llamó aquel otro abominable presidente gringo Teodoro Roosevelt?
