Posted: 21 Feb 2019 07:55 AM PST
Lic. José A. Amesty R.
Lo Ocurrido…
Es
como si a un vecino de tu barriada, se le ocurriera entrar a tu casa,
luego de haberse autoproclamado dueño de la casa y de tu familia, y a la
fuerza tomar posesión de ella.
Los Hechos…
Hoy
20 de febrero del año 2019, muy temprano por la mañana, “cual
ladrones”, un grupo del personal nombrado por Juan Guaidó, toma la
Embajada de Venezuela en Costa Rica.
Entre el personal, por supuesto, los acompaña la señora María Faría, nombrada como embajadora en Costa Rica por Juan Guaidó.
Ella
es hija, de un militar relacionado con el caso de la finca Daktari en
Venezuela, en esta finca se detuvo a un grupo de paramilitares
colombianos, acusados de querer perpetrar un magnicidio contra el
Presidente Hugo Chávez, en mayo del año 2004.
La
mencionada “diplomática”, igualmente se hizo acompañar de un militar
retirado Napoleón Martínez, opositor al gobierno bolivariano y a quien
curiosamente, se le había entregado una fe de vida por esta embajada que
asalta, para poder cobrar la pensión de vejez.
A
su vez, entre la turba violenta, se han evidenciado presencia de
familiares de políticos venezolanos que se han refugiado en Costa
Rica.
La
toma se da con la complicidad del dueño del edificio, donde funciona
actualmente la Embajada y el Consulado de la República Bolivariana de
Venezuela, local alquilado; también toman la residencia oficial de la
embajada, donde normalmente se domicilia el embajador o embajadora
encargada. Resaltamos que la residencia oficial, si es propiedad del
Estado venezolano.
Deseamos
destacar igualmente, que este hecho burdo, que violenta el derecho
internacional, es avalado por las autoridades costarricenses, incluida
la Fuerza Pública, quien no evitó tal atropello, quienes al mando del
Presidente Carlos Alvarado, realizó previo a la toma, el reconocimiento
de la embajadora designada por Juan Guaidó y expulsño a los diplomáticos
oficiales y legítimos de Venezuela.
Este
incidente involucra al país en una ilegalidad internacional evidente,
al irrespetar los procedimientos diplomáticos regulares y reconociendo a
cualquier “vecino” como Presidente de Venezuela.
Gobierno Costarricense y Consecuencias…
Costa
Rica, siempre ha enarbolado la bandera de la neutralidad, según la Ley
de Proclamación de la Paz como Derecho Humano y de Costa Rica como País
Neutral (19.744), establece en su artículo 2, que "la paz es un derecho
humano fundamental. El Estado promoverá, defenderá y garantizará la paz,
por todos los medios posibles y mediante la aplicación de su
neutralidad perpetua, activa y no armada en los conflictos entre Estados
e internamente en los países, según lo que dispongan los tratados
internacionales, sus principios y propósitos y la ley.
Sin duda alguna, esta “neutralidad perpetua”, igualmente es violentada por las propias autoridades costarricenses.
Aunque
posteriormente, a los hechos, las autoridades, fuera de tiempo,
censuran y deploran la toma de la embajada, por parte de la “embajadora”
María Faría, nombrada por el presidente encargado Juan Guaidó.
Pero
lo dicen haciéndose eco de la medida ya tomada por Alvarado, al acusar a
Faría de irrespetar el plazo de 60 días, que el gobierno dio la semana
pasada, a los diplomáticos oficiales y genuinos venezolanos, para cesar
sus funciones y abandonar el país.
Si
se permiten hechos como éstos en cualquier otro país, podemos brindar
un precedente para anarquizar el derecho internacional, al violentarse
la Convención de Relaciones Diplomáticas. Esto lo señalamos ante los
supuestos planes de secuestro del personal diplomático de Nicaragua en
Costa Rica, para cambiarlos por políticos presos venezolanos.
Acontecimientos en pleno desarrollo…
Actualmente,
organizaciones sociales afectas al gobierno venezolano, partidos
políticos y personas de bien, se están organizando para apoyar y hacer
valer los tratados internacionales diplomáticos, se están organizando
diversas acciones como: marchas, movilizaciones a la embajada en toma,
mantener presión ante las autoridades costarricenses, entre otras.
Deseamos
que estos hechos, al parecer inéditos, no devengan en una espiral de
violencia y sirvan para corregir errores tácticos y estratégicos en el
accionar político de los cuadros de la Revolución Bolivariana.
